DOF: 15/08/1984
Diario Oficial de la Federación 1984

Programa Nacional de Energéticos 1984-1988.

Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos, Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal.

1. INTRODUCCION

Con gran visión histórica, el Contribuyente de 1917 reservó para la nación el dominio de los recursos naturales, entre los que se incluyen los energéticos. Bajo este principio, mediante la expropiación de 1938, decretada por el Presidente Lázaro Cárdenas, el Estado Mexicano rescató de manos extranjeras la explotación de los hidrocarburos, orientándola de acuerdo a los intereses nacionales y convirtiéndola en una de las bases indiscutibles del desarrollo del país y de la rectoría del Estado.

Posteriormente, se nacionalizó la industria eléctrica y se consagró en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos la exclusividad del Estado en materia de generación de energía nuclear. En todo momento, además, la ley ha señalado que el Estado, como depositario último del patrimonio nacional, está obligado a cuidar de la conservación y la explotación racional de los recursos, teniendo en cuenta también el interés de las futuras generaciones.

Para actualizar y proyectar estos principios constitucionales e históricos, el Constituye Permanente aprobó recientemente reformas y adiciones a la Constitución promovidas por el Ejecutivo Federal en las que se reafirma el carácter estratégico que revisten para la Nación las actividades energéticas y la exclusividad del Estado en la materia.

En el sector energético, los organismos públicos han sido el instrumento fundamental del Estado para cumplir las responsabilidades que la sociedad y la historia le han otorgado y, en este sentido, las modificaciones constitucionales señalan claramente que el Gobierno Federal mantendrá siempre la propiedad y el control de dichos organismos.

Por otra parte, las reformas a la Constitución establecen el Sistema Nacional de Planeación Democrática del Desarrollo, como uno  de los instrumentos con el que habrá de ejercerse la rectoría del Estado e impulsarse los fines últimos del proyecto nacional que establece la misma Carta Magna.

El Programa Nacional de Energéticos se sustenta en las bases constitucionales: exlusividad del Estado en materia de energía, propiedad y control directo de las empresas que realizan las actividades en ese ámbito en nombre de la Nación y conservación de  los recursos no renovables como patrimonio de las presentes y futuras generaciones. A partir de estos principios, el Programa afronta los nuevos retos de la realidad nacional e internacional en materia de energía y propone a la sociedad un cambio para asegurar el desarrollo energético futuro del país y reafirmar su soberanía en este campo.

En México, el sector energético ha desempeñado un papel de primera importancia en los cambios y transformaciones que ha experimentado el país en su historia reciente y, a través del petróleo, en sus nuevas vinculaciones con la economía mundial. La dinámica de estos cambios ha sido impresionante. el país es ahora el cuarto productor y también el cuarto exportador más importante de petróleo en el mundo, la producción total de energía se triplicó en sólo 7 años, las inversiones en el ámbito energético aumentaron a un promedio de alrededor de 20% anual en términos reales, entre 1977 y 1981; las reservas probadas de hidrocarburos se incrementaron de 5,568 a 72,500 millones de barriles (MMB) entre 1970 y 1983. En energía eléctrica, en este mismo periodo, se triplicó la capacidad instalada, se estructuró el sistema interconectado nacional y se amplió la cobertura a 20 millones más de personas.

El sector energético del país se enfrenta a dos retos fundamentales: en el plano externo, ajustarse a un escenario mundial complejo y cambiante y, en el plano interno, responder a las demandas que plantea el desarrollo del país, apoyándolo de manera efectiva, sin crear desequilibrios en la economía.

Esto último implica reconocer la importancia del sector energético, ya que no es exagerado afirmar que de lo ocurra en este sector dependerá en gran medida lo que suceda en el resto de la economía. No obstante, la política de desarrollo adoptada por nuestro país reafirma que debemos evitar la petrolización de la economía, y esto significa que el cambio estructural energético deberá marchar al ritmo del cambio estructural de toda la sociedad y que, a largo plazo, el sector deberá ir perdiendo peso relativo, en una economía más diversificada, más moderna y más eficientemente vinculada con el exterior.

A diferencia de esfuerzos de planeación anteriores, el presente Programa cuenta con un marco de  referencia constituido por el Sistema Nacional de Planeación Democrática cuyo primer y más importante producto, el Plan Nacional de Desarrollo, define ya orientaciones fundamentales para que el sector energético contribuya de manera eficiente y oportuna a los objetivos generales de la sociedad. El apego a este marco permite, además, incorporar supuestos y proyecciones más realistas de la economía y las finanzas públicas, así como ubicar y dimensionar mejor las fuerzas y debilidades del sector energético.

En la formulación del Programa, se han recogido las expresiones más representativas que con toda libertad se manifestaron en el Foro de Consulta Popular sobre Energéticos, celebrado en los meses de febrero y marzo de 1983, como parte relevante del proceso democrático de planeación.

Posteriormente, dicho proceso se enriqueció al profundizarse las consultas con el Poder Legislativo, a través de las comisiones especializadas de ambas Cámaras. La consulta se amplío a los sectores social y privado, particularmente con representantes de organizaciones sindicales que agrupan a trabajadores de las actividades energéticas, y con dirigentes de cámaras y asociaciones privadas.

Entre las conclusiones de este proceso de consulta destacan las relativas a la necesidad de diversificar la oferta energética, hacer un uso más eficiente de los hidrocarburos, contribuir a un desarrollo regional equilibrado sin impactos ecológicos adversos, apoyar la formación de una planta industrial integrada, flexible y competitiva, fijar precios y tarifas realistas y aumentar la productividad. Todos éstos son aspectos de interés y de acción originalmente establecidos.

El Programa tiene un alcance nacional, por que el desarrollo energético, aun cuando es responsabilidad directa de la Administración Pública Federal, requiere del concurso de los gobiernos estatales y municipales e involucra a todos los sectores económicos y grupos sociales.

Por otra parte, se inscribe en la política de desarrollo del país, pues se deriva de los objetivos y de la estrategia del Plan Nacional de Desarrollo, guarda congruencia con el marco macroeconómico que prevé este Plan y se relaciona con otras políticas, particularmente con las contenidas en el Programa Nacional de Fomento Industrial y Comercio Exterior.

El sector energético se aborda en forma integral y por tanto el Programa comprende tanto las distintas fuentes de energía primaria y secundaria como las entidades que lo conforman y las actividades que éstas cumplen. Cabe señalar, sin embargo, que aun cuando existe una gran interrelación tanto institucional como operativa entre el sector energético y la petroquímica básica, ésta última no ha sido considerada de manera directa en este documento, ya que se abordará en otros ejercicios programáticos.

El Programa propone líneas de acción y metas a cumplir en el periodo 1984-1988, que es el de su vigencia, pero considera un horizonte hasta el año 2000 en su estrategia, ya que actúa sobre recursos no renovables cuya preservación hay que cuidar para las futuras generaciones y comprende proyectos de larga duración y prolongada vida útil. Sin un análisis de largo plazo, con los requisitos y conclusiones que de él se derivan, las soluciones propuestas para el corto plazo podrían resultar parciales, inoportunas e incluso erróneas.

Por lo mismo, aunque los lineamientos básicos en cuanto a la dirección del cambio estructural se mantengan en el tiempo, el Programa es flexible en sus propuestas operativas y ha considerado márgenes de maniobra para ajustarse a situaciones dinámicas y de contingencia. Prevé, asimismo, revisiones periódicas.

El Programa pretende ser realista, en la medida en que no sobreestima nuestro potencial, pero tampoco subestima nuestra capacidad; se apoya en un análisis de viabilidad técnica y económica, y considera en sus previsiones de requerimientos, las restricciones de recursos financieros del país.

El presente ejercicio se sitúa en la primera fase de instrumentación del Plan Nacional de Desarrollo y tiene por tanto sólo el nivel del detalle prográmatico necesario para establecer la dirección del cambio y su intensidad, con metas expresadas en órdenes de magnitud o rangos. Los planteamientos, metas y acciones de mayor detalle y concreción en decisiones presupuestales y de ejecución directa, se establecerán en los programas operativos anuales del sector y de las empresas coordinadas, así como en los programas institucionales de desarrollo que se elaborarán en las siguientes fases de dicho proceso de instrumentación.

En cuanto a su contenido, el Programa aborda en primer término el contexto mundial en materia de energía. En los últimos diez años han ocurrido en éste cambios de enorme importancia que no sólo han afectado la estructura económica, industrial y tecnológica de las naciones y los patrones del comercio internacional, sino que han introducido nuevas fuerzas en los mercados financieros y en las relaciones políticas entre países. Las transacciones internacionales de petróleo, que es el principal energético actualmente, llegaron a presentar, a principios de la presente década, el 25% del valor total del comercio mundial, frente al 9% en 1970.

Estas transformaciones pusieron fin a la era de los energéticos baratos y marcaron  el inicio de un esfuerzo de ahorro y diversificación de energía, sobre todo en los países industrializados, que ha tenido notable influencia en la planta productiva, en la tecnología y en la estructura misma del mercado de los productos energéticos.

En este entorno, México se convirtió en el decenio pasado en uno de los principales países productores y exportadores de hidrocarburos. Esta condición nos obliga a actuar ahora con responsabilidad y a seguir de cerca los cambios en el escenario energético mundial (capítulo II).

Consecuentemente con lo anterior, la presente Administración ha adoptado una política seria y responsable en materia de exportaciones petroleras, se ha impuesto una autodisciplina en este ámbito para coadyuvar a la estabilidad en el mercado de hidrocarburos y ha iniciado un proceso sistemático de diálogo y consultas con los principales países productores y consumidores, para actuar coordinadamente en defensa de los intereses nacionales. El presente programa proyecta esta política hacia el futuro, analizando las perspectivas que presenta a diversos plazos el balance energético mundial y el mercado internacional de los hidrocarburos.

A raíz de los cambios ocurridos en la escena energética mundial y la presencia destacada de México como importante exportador de hidrocarburos, el sector energético nacional adquirió una importancia creciente y se convirtió en el elemento más importante del financiamiento del desarrollo.

Sin embargo, no se lograron resolver problemas estructurales e incluso algunos de ellos se agudizaron en esta etapa (véase capítulo II). Se siguió consumiendo energía en forma desproporcionada tanto en términos absolutos como por unidad de producto, se aumentó la dependencia de los hidrocarburos como fuente de energía primaria; el rápido crecimiento del sector originó desfases y estrangulamientos en sus procesos productivos.

Otro problema importante lo constituye el desequilibrio financiero de la rama eléctrica: en  1983 los ingresos propios de la rama alcanzaron sólo a cubrir el 65% de los intereses de la deuda; en tanto que la relación precio medio/costo medio continuó deteriorándose hasta llegar aproximadamente a 53% en dicho año.

A partir de esta problemática y teniendo en cuenta los potenciales de recursos naturales, humanos y tecnológicos con que cuenta el sector energético, el Programa establece los objetivos que responden al compromiso de cambio estructural del sector energético (véase capítulo III).

Los objetivos del Programa se derivan de los tres elementos fundamentales del gran propósito nacional y contribuyen a consolidarios: sociedad igualitaria, nación independiente y economía fuerte. El objetivo de autosuficiencia energética presente y futura del país, que no debe interpretarse como autarquía, responde a estos tres elementos. El objetivo de coadyuvar al desarrollo social, ampliando cobertura y evitando desequilibrios regionales y ambientales, responde al propósito de sociedad igualitaria: en tanto que el de coadyuvar al desarrollo económico vía el aporte de divisas, ingresos fiscales y poder de compra, apoya el propósito de contar con una economía fuerte.

Aunados a estos tres objetivos, destacan el correspondiente a mejorar los niveles de ahorro y uso eficiente de energía, así como aquél que busca lograr un balance energético más racional.

La autodeterminación y el avance tecnológico son elementos fundamentales de una nación independiente y apoyo para una economía fuerte. A largo plazo son también condición para lograr el objetivo de un sector más eficiente y mejor integrado.

Finalmente, el objetivo de contribuir al fortalecimiento del mercado mundial de hidrocarburos está asociado directamente a la aportación de divisas del sector y a su contribución a una economía fuerte.

Para la consecución de los objetivos señalados, el Programa define una estrategia (véase capítulo IV), que se orienta a eliminar los problemas estructurales que enfrenta el sector, ya que dejarlo a las fuerzas de la inercia implicaría caer en un círculo vicioso en donde se comprometerían cada vez mayores recursos de inversión para acelerar el agotamiento de recursos de un valor considerable hoy e incalculable a largo plazo.

La estrategia que define busca ampliar el margen de maniobra del sector a corto y mediano plazos a través de aumentos de productividad como una exigencia económica y política, de un esfuerzo de ahorro y uso eficiente de la energía para apoyar el empeño de eficiencia de toda la economía, mejorar su competitividad, ampliar el horizonte energético y liberar recursos de inversión, y del avance en el proceso de diversificación de fuentes encaminado a lograr un balance energético más racional, principalmente en la rama eléctrica.

El mayor margen de maniobra hará posible a su vez fortalecer la vinculación del sector energético con el resto de la economía y contar con una mejor capacidad de respuesta para aprovechar las oportunidades que en el futuro pudiese presentar el mercado internacional.

A partir de las orientaciones estratégicas señaladas, el Programa presenta líneas de acción, metas y requerimientos de recursos que concretan dichas orientaciones (capítulos V, VI y VII).

Mediante el presente Programa, el sector energético se propone para el país y asume ante la Nación compromisos concretos de acción, entre los que destacan los siguientes:

-Serán satisfechos los requerimientos internos de energía durante el periodo y se mantendrá una plataforma de exportación de petróleo en torno a 1.5 millones de barriles diarios, la que podría moverse en función de las circunstancias internacionales, pero siempre en congruencia con los intereses de la Nación. Para ello, la producción nacional de energía se incrementará a una tasa media anual de entre 2.8% y 3.8%.

-Como resultado de las acciones emprendidas en materia de ahorro y uso eficiente de la energía, se estima que su consumo interno en el periodo 1984-1988 registrará una tasa anual de crecimiento de entre 5% y 5.5% inferior a su tasa histórica; ello determinará que la elasticidad ingreso del consumo de energía disminuya a 1.2 en 1988. Para finales del siglo se prevé que esta relación se reduzcan entre 0.9 y 1.0. Así se estima alcanzar un ahorro, en relación con la tendencia, de entre 7% y 9% para 1988 y entre 18% y 22% para el año 2000.

-En materia de diversificación, los resultados se harán patentes a más largo plazo debido a los largos periodos de maduración. Para 1988, la capacidad de generación eléctrica está prácticamente determinada por las obras en proceso. La participación de las termoeléctricas a base de hidrocarburos dentro de esta capacidad total pasará de apenas 61% en 1983 a 50% en 1988, pero se habrán sentado las bases de un esfuerzo de largo alcance. Así, al año 2000, la participación de las termoeléctricas convencionales se ubicará por debajo del 50%.

-Como parte de  los esfuerzos de productividad, para 1988 el sector habrá superado los principales estrangulamientos y desfases operativos que registra actualmente. En este mismo contexto, el sector reducirá su participación dentro del consumo interno de energía de casi 47% actual a 40%-42% en 1988.

-Se buscará aumentar o cuando menos mantener el nivel actual de reservas probadas de hidrocarburos.

-Se consolidará el proceso de saneamiento financiero de la rama eléctrica, sustentado en acciones de productividad, de precios y tarifas y de capitalización.

-La capacidad instalada de electricidad aumentará en más de 7000 MW entre 1983 y 1988; por su parte, la capacidad de destilación primaria lo hará en 400 mil barriles diarios.

-Durante el periodo de vigencia del Programa, se dotará de electricidad a 5 mil localidades más y a 10 millones más de habitantes.

-En términos de los apoyos al resto de la economía, durante el lapso de referencia el sector energético aportará un volumen neto acumulado de divisas de alrededor de 68 mil millones de dólares; 8.8 billones de pesos por concepto de impuestos directos; y realizará un gasto de inversión acumulado de 4.5 billones de pesos.

Muchos otros resultados de la estrategia y de las líneas de acción plantea el Programa no se materializarán en el periodo 1984-1988, por los largos periodos de maduración de las inversiones y por la complejidad los cambios que implican, pero serán la base para que en el próximo decenio el país cuente con un mayor margen de maniobra en materia de energía y pueda continuar el esfuerzo de cambio estructural del sector y de toda la economía.

Para llevar adelante los propósitos y las acciones del presente Programa, el sector asumirá su plena responsabilidad, pero sera la participación y el apoyo de toda la sociedad la que haga posible el éxito que se alcance. El proceso de instrumentación del Programa (capítulo VIII), prevé, en sus distintas vertientes, obligatoria, de coordinación y de concertación e inducción, los mecanismos para auspiciar esta participación y para vigilar y evaluar la marcha del proceso y el cumplimiento de los objetivos.

El desarrollo energético ocupa importantes capítulos en la vida independiente de México, que confirman la inquebrantable vocación nacionalista del pueblo de México. Los nuevos retos a los que se enfrenta el sector energético del país podrán ser superados, como otros lo fueron en el pasado, con la voluntad y el esfuerzo de todos los mexicanos. La Nación ha vivido momentos difíciles, pero aún en condiciones adversas no se ha dejado vencer por la inercia ni cejado en su empeño de luchar por un futuro mejor.

Las tareas de planeación como instrumento de cambio cobran especial importancia en estos momentos. El presente Programa marca el rumbo y la intensidad del cambio que reclama el sector energético para su futuro desarrollo. Lograr este desarrollo es tarea de toda la sociedad.

PARTE PRIMERA                 capítulo segundo

DIAGNOSTICO                   2. Diagnóstico

2.1 Contexto                  2.1.1 Evolución  internacional                 energética mundial

En los últimos años se han afianzado en todo el mundo los vínculos entre energía, sociedad y economía. Lo que ocurre en el campo de energético afecta a todos los países, independientemente de su grado de desarrollo, su forma de organización social o su calidad de exportadores o importadores de hidrocarburos.

En la primera mitad del siglo, el carbón sirvió como base para la expansión de la industria y aun cuando fue desplazado gradualmente como el principal energético primario, todavía en los años setenta cubrió alrededor de una quinta parte del consumo energético de los países industrializados.

En una etapa posterior, desde la década de los cincuenta hasta principios de los setenta, los hidrocarburos se consolidaron como los energéticos de uso más difundido, debido a su oferta abundante, barata y accesible y a sus ventajas como combustibles limpios y de gran versatilidad.

Aunque la energía nuclear y la hidroelectricidad tuvieron avances importantes en la posguerra, el balance energético evolucionó hacia una creciente dependencia de una sola fuente de energía, el petróleo, y se desarrollaron patrones de consumo distorsionados que propiciaron un uso excesivo de este producto.

A partir de la primera crisis petrolera de 1973-1974, cuando los precios del petróleo casi se cuadruplicaron, se gestaron transformaciones repentinas y de largo alcance en el balance energético mundial que se intensificaron con los aumentos de precios de 1979 y 1980. En esos años concluyó la era de los energéticos baratos que había servido de base para a la expansión económica y mundial.

El cambio más importante provino del lado de la demanda. Como respuesta a las crisis petroleras y a la elevación de los precios del crudo, los países industrializados implantaron una política de ahorro de energía cuyos resultados, sin haberse manifestado aún del todo, son ya especulares. La transformación se inició desde principios de los setenta y se aceleró después de 1979, año a partir del cual el consumo total de energía en el mundo disminuyó en un 0.3% anual promedio y en los países industrializados en casi un 3% (ver lámina 2).

En el caso del petróleo, la caída fue más pronunciada, pues en los mismos cuatro años el consumo mundial se redujo en poco más de 6 MMBD, lo que se tradujo en una tasa de decremento anual de alrededor de 5% en los países desarrollados (ver lámina 3).

Si bien estas reducciones obedecieron en parte a un menor nivel de actividad económica asociado a la recesión mundial, no cave duda que los procesos de ahorro y diversificación fueron sus causas más importantes.   Las implicaciones del ahorro de energía son fundamentos no sólo para el sector energético, sino para la economía en su conjunto. El nivel de eficiencia energética de toda la planta productiva ha aumentado y las políticas industriales de los países desarrollados y de algunos en desarrollo han sido afectadas de manera profunda por esta política de ahorro energético. Ello ha incidido, por ejemplo, en el aceleramiento del cambio en la estructura industrial, al ganar terreno las ramas menos intensivas en energía, como electrónica, telecomunicaciones y biotecnología.

El esfuerzo de ahorro de petróleo se ha manifestado sobre todo en el sector industrial y en el sector residencial-comercial. En el sector transporte la intensidad del cambio ha sido menor, pues aunque el parque automotriz ya ha cambiado hacia unidades con un menor consumo de carburantes, todavía no se contempla el ciclo de consumo que permite sustituir el anterior (ver lámina 4).

En el último decenio se registraron reducciones en el consumo de energía primaria y de petróleo por unidad de producto en los países de la OCDE de 20% y 35% respectivamente. Esto provocó que las elasticidades del consumo de energía primaria y del petróleo con respecto al PIB bajaran a menos de la unidad, hasta situarse la primera en 0.5 y la segunda en 0.4 en promedio en los últimos años, e incluso menos en algunos países.

A los cambios de la demanda se sucedieron cambios no menos importantes por el lado de la oferta. En el decenio de los setenta se intensificó el esfuerzo de diversificación energética, y el petróleo, que hasta entonces había ganado una importancia creciente en el balance energético mundial, comenzó a perder terreno. El aumento de los precios de este producto modificó la estructura de los precios relativos de los energéticos en general, elevó la competitividad de las fuentes alternas a los hidrocarburos y dio lugar a nuevas e importantes inversiones, así como al desarrollo de innovaciones tecnólogicas relacionadas con las diversas fases de la producción, desde la exploración hasta su transformación y distribución, que permitieron incrementar la participación de otras fuentes en el balance energético mundial.

El balance de los países de la OCDE, por ejemplo, se diversificó incrementando la participación de otros energéticos de origen local, sobre todo gas, energía nuclear y carbón. De ser un combustible que previamente se quemaba a la atmósfera en volúmenes apreciables, el gas llego a cubrir en los setenta hasta una quinta parte del consumo de países industrializados con reservas propias de este recurso, participación que se ha mantenido invariable hasta la actualidad.

La participación del petróleo en el consumo de energía de los países de la OCDE disminuyó de 53.8% a 48.9% entre 1973 y 1980, y a 45.2% en 1982; en cambio el gas natural, la energía nuclear y el carbón aumentaron su participación, hasta alcanzar el 20.0%, 5.2% y 21.7% respectivamente en 1982 (véase cuadro 1).

CUADRO 1

BALANCE ENERGETICO DE LOS PAISES DE LA OCDE

1950 - 1980

(Participación Relativa Por Fuentes)

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Fuente         1950                 1960                       1973                       1980                       1982

                                      %                            %                            %                            %                            %

-------------------------------------------------------------

Carbón                  57.0                        35.7                        19.8                        21.3                        21.7

Petróleo                 28.9                        39.6                        53.8                        48.9                        45.2

Gas Natural          12 0                        16.6                        19.1                        19.3                        20.0

Hidroenergía

y otras */                2.1                          8.0                          6.0                          6.7                          7.9

Nuclear                  --        0.1                                1.3                          3.8                          5.2

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*/ Incluye geotermia y otras fuentes renovables como solar, biomasa y eólica.

Este esfuerzo de diversificación indujo también cambios en la estructura productiva y en los patrones tecnológicos de los diferentes países desarrollados, propició una mayor flexibilidad de su planta industrial y revaloró muchas de sus reservas energéticas, alterando las perspectivas sobre sus potencialidades futuras en la materia.

La mayor parte de las reservas mundiales de carbón, uranio e hidrocarburos no convencionales (tales como esquistos y arenas bituminosas) se encuentra localizada en los países industrializados, mientras que las de petróleo y gas se encuentran concentradas sobre todo en los países de menor desarrollo relativo. El pronunciado aumento en las reservas del primer grupo de productos es resultado directo de las crisis petroleras (ver lámina 5).

En términos globales, las reservas probadas mundiales de hidrocarburos convencionales (petróleo y gas) se incrementaron sólo en 23% en 1973 y 1981, mientras que en el mismo período las de carbón aumentaron en 124% y las de uranio en 425%. Por su parte, la demanda de estos energéticos se incrementó en 9%, 20% y 300%, respectivamente, durante igual lapso.

A partir de los incrementos del precio del petróleo, el aumento de la actividad exploratoria en zonas del mundo no explotadas con anterioridad dio lugar también, en menor medida, a un aumento de las reservas mundiales probadas de hidrocarburos y a un cambio en la participación de la OPEP en las reservas mundiales de petróleo. Aun cuando ésta continuo siendo mayoritaria, se redujo ligeramente de 67.8% en 1974 a 67.2% en 1980.

Los cambios señalados tuvieron efectos siginificativos sobre la evolución del mercado de hidrocarburos. En una primera fase, los bajos precios que tuvo el recurso durante décadas impulsaron su demanda, lo que a su vez determinó una tendencia creciente de la producción.

En la segunda fase destaca no sólo la caída en la demanda y la producción, sino también la reducción de la participación de los países de la OPEP en un volumen de producción cada vez menor. La combinación de estos factores significó una dramática caída en la producción de esos países: de 30.9 MMBD en 1979 a 17.5 MMBD en 1983 (ver lámina 6).

Esta menor participación de la OPEP en la oferta total estuvo aparejada al surgimiento de nuevos actores institucionales en la oferta petrolera mundial y a una redistribución de la participaciones entre miembros de la OPEP y un creciente número de países no miembros de esta Organización. México irrumpió en la escena petrolera internacional a mediados de la década de los setenta y por más de cinco años pudo aprovechar los aumentos de demanda y de precios que caracterizaron el auge petrolero. Junto con otros países, aportó una parte creciente de la oferta comercializada internacionalmente y su participación en la producción mundial subió de 0.8% en 1973 a 4.9% en 1983.

El efecto de las alteraciones en la demanda y la oferta, así como la evolución de la capacidad instalada, se reflejaron en el comportamiento de los precios reales del petróleo. Estos se mantuvieron constantes por un largo periodo hasta fines de 1973, año en el que se elevaron significativamente como consecuencia del embargo petrolero. Luego disminuyeron entre 1976 y 1978, por efecto de la primeras medidas de ahorro y diversificación; tuvieron un repunte dramático  raíz de los acontecimientos políticos de 1979-1980, la revolución islámica en Irán y el conflicto bélico de este país con Irak, e iniciaron una etapa descendente de 1981 a la fecha (ver lámina 7).

A partir de la baja de los precios nominales ocurrida durante el primer trimestre de 1983, el mercado entra en una fase de estabilidad relativa, caracterizada por una lenta recuperación de la demanda y la prevalencia de los términos establecidos por los países miembros de la OPEP en los Acuerdos de Londres.

En un contexto más amplio, los cambios ocurridos en el sector energético mundial a lo largo de los setenta  provocaron un fuerte impacto en las relaciones comerciales y financieras internacionales, no sólo por el aumento de la importancia comercial del petróleo, sino por el mecanismo de precios administrativos que un conjunto de productores pudo establecer con buen éxito por primera vez en el mercado mundial de materias primas. La participación del petróleo dentro del valor total del comercio de mercancías se incrementó de 9% en 1970 a casi 25% en 1980 y las variaciones en su precio tuvieron un enorme impacto sobre el ritmo de actividad económica internacional.

La combinación de los cambios estructurales que afectaron tanto la oferta como la demanda de energéticos modificó el rumbo de las políticas en todo el mundo en la materia. El dispendio y el uso ineficiente de los energéticos, así como la dependencia respecto de una sola fuente, se volvieron insostenibles e impulsaron un esfuerzo permanente y global de ahorro y uso eficiente y de diversificación de fuentes.

Estos cambios estructurales se aceleraron a partir de 1979, con motivo de los acontecimientos políticos y militares ocurridos en Medio Oriente. Ello derivó en un primer incremento del crudo marcador, el árabe ligero, a 18.00 dolares por barril a mediados de 1979 y en una serie de aumentos subsecuentes hasta alcanzar los 34.00 dólares por barril en octubre de 1981. No obstante este comportamiento del crudo marcador, ante la continua disminución de precios en el mercado ocasional (spot), hacia mediados de 1981 se registró un realineamiento de las cotizaciones oficiales de algunos de los crudos ligeros de más alto precio, para volver a cerrarse gradualmente el diferencial entre éstos y el marcador, ante los primeros indicios de caída de la demanda.

A raíz de estos últimos incrementos, cobraron nuevo impulso los esfuerzos de los países importadores, iniciados en 1973-1974, por reducir aún más su dependencia del petróleo, ampliar los inventarios, intensificar la aplicación de medidas de conservación y canalizar más recursos hacia la investigación y desarrollo de fuentes alternas. El objetivo de tener acceso un suministro energético más diversificado  en términos de países y de fuentes se convirtió en el eje de sus políticas energéticas.

A mediados de 1981, la tendencia del mercado mundial de hidrocarburos comenzó a revertirse como resultado de las medidas de conservación, diversificación, así como de la política de inventarios aplicadas por los principios países consumidores que, aunadas a la persistencia de la recesión económica, derivaron en una disminución tanto del consumo como de las importaciones de crudo de estos países, además de una reducción de los inventarios acumulados por las compañías en los años anteriores.

Como consecuencia de los ajustes en la demanda mundial se produjo una disminución sostenida de la producción media de la OPEP. Las medidas de ahorro y diversificación aplicadas por los países importadores dundaron en un desbalance del mercado, caracterizado por un exceso de oferta. En el caso de la OPEP, esta situación se reflejó en un aumento de su capacidad ociosa hasta alcanzar un 45% en 1983.

En este contexto, la OPEP trató infructuosamente de contrarrestar la fragilidad del mercado petrolero. El debilitamiento sostenido en la demanda y las importaciones entre mediados de 1982 y principios de 1983, acentuado por la desacumulación de inventarios y los descuentos en los precios ofrecidos por algunos países miembros y no miembros de la Organización, ocasionaron primero el rompimiento de la unidad de precios y posteriormente la baja en la cotización oficial del crudo marcador a 29 dólares por barril en marzo de 1983, y el establecimiento de una cuota global de producción para la OPEP de 17.5 MMBD para 1983 y cuotas individuales por países, con Arabia Saudita como proveedor residual.

El impacto de estos ajustes en el mercado petrolero sobre, el resto de los mercados de energéticos se puso de manifiesto a traves de abandono o postergación de algunos proyectos de explotación de combustibles sintéticos y de los anuncios de aplazamientos y cancelaciones de nuevas centrales nucleares en diversos países.

Factores como éstos tendieron a desacelerar temporalmente la velocidad del cambio que se venía registrado en el balance energético mundial y la transición del petróleo hacia otras fuentes.

Durante este periodo crítico de reordenamiento del mercado petrolero mundial, sin detrimento de la autodeterminación de nuestra política energética, México desempeño un papel destacado al establecer mecanismos de coordinación efectiva con los demás países exportadores, miembros y no miembros de la OPEP, y determinar de manera responsable sus volúmenes y precios de exportación. Considerando el enorme riesgo planteado por una baja desordenada de las cotizaciones, el gobierno mexicano intervino en forma decidida para contribuir a estabilizar el mercado en estricta defensa de los intereses nacionales.

En este sentido, el manejo adecuado de los precios de nuestros crudos, en términos congruentes con el ajuste registrado por el crudo marcador y las revalorizaciones posteriores del crudo tipo Maya al aumentar su precio de 23 a 25.50 dólares por barril (lo que incluso rebasó en 0.50 dólares por barril el precio prevaleciente a principios de 1983), evitó que el país perdiera un ingreso de 2,000 millones de dólares.

Así, la posición adoptada por el gobierno de México permitió reducir a mínimo el costo implicado por el ajuste de los precios internacionales del petróleo y dio nuestras fehacientes del interés de nuestro país por contribuir a preservar la estabilidad del mercado internacional. Esta postura convirtió a nuestro país en un interlocutor respetable en materia energética y obtuvo un amplio apoyo de la comunidad internacional. En diversas ocasiones, autoridades gubernamentales de varios países exportadores han manifestado públicamente su reconocimiento a la política petrolera de México al señalar que, dentro de su autonomía, el país ha contribuido a preservar la estructura de precios y fortalecer una actitud positiva de cooperación con los países productores en aras de una estabilidad más duradera del mercado mundial.

2.1.2. Perspectivas energéticas internacionales

La evolución de los distintos mercados mundiales de energéticos a mediano y largo plazos estará determinada por el comportamiento de la economía internacional, los cambios estructurales que se registren en el sector energético mundial y el impacto de ambos factores sobre la demanda, al oferta y los precios internacionales. A estos factores de índole económica se sumarán muchos otros de muy diversa naturaleza y que dependerán de la coyuntura política. Uno de los más importantes será la permanencia, por buena parte del resto de la presente década, de una elevada capacidad ociosa de producción de crudo, por lo que mantener una estricta disciplina entre los oferentes será fundamental.

Asimismo, la persistencia del conflicto Irán-Irak, las incertidumbres que rodean el proceso de recuperación económica mundial y la precaria situación de los países en desarrollo, hacen más difícil que nunca predecir la duración de las actuales condiciones del mercado petrolero y sus futuras tendencias.

Dada la multiplicidad de factores interactuantes la base para la formulación de proyecciones a mediano y largo plazo es sumamente incierta. Además, por la naturaleza de los cambios registrados en los años recientes, el panorama futuro no puede ser resultado de una mera extrapolación de las tendencias registradas en el pasado y en el presente.

No obstante, la información disponible de diversas fuentes en materia de recursos energéticos, así como sobre las perspectivas económicas y energéticas, permiten plantear algunas apreciaciones de carácter general sobre el panorama probable hacia el fin del siglo.

Por lo que toca a la composición del balance energético mundial, aun cuando se prevén ciertos cambios en la participación relativa de cada fuente (cuadro 2 y lámina 8) y un menor peso relativo del petróleo, esto seguiría siendo el energético más importante. Los hidrocarburos participarían en el balance con cerca del 50% del consumo total de energía primaria. En cambio, el carbón aumentaría su contribución a entre 30% y 34%. La energía nuclear podría alcanzar entre el 8% y 11% de participación y la hidroenergía y otras fuentes entre el 9% y 11%.

La evolución futura del mercado de hidrocarburos dependerá de múltiples factores, en primer lugar el comportamiento de la economía internacional. Esta se encuentra actualmente en un proceso de recuperación encabezado por Estados Unidos, aun  cuando su duración e impacto sobre otras regiones todavía son inciertos.

Las últimas estimaciones indican que en 1984 la demanda mundial de petróleo (incluyendo a los países socialistas) puede alcanzar cerca de 59 MMBD en promedio, nivel que se asocia a un crecimiento económico esperado de entre 3.0% y 3.5% en los países de la OCDE. La tendencia moderada en el crecimiento de la demanda de este año (cerca de 2%) esta vinculada al repunte económico registrado a partir del último trimestre de 1983, sobre todo en el mercado norteamericano. De seguir estas condiciones, se prevé que la demanda de petróleo aumentaría en 1985 a un ritmo similar al del presente año.

CUADRO 2

PROYECCIONES DEL BALANCE ENERGETICO DE LOS PAISES INDUSTRIALIZADO A 1990 Y AL AÑO 2000.

(Participación relativa por fuentes y porcientos)

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Fuente                                   1982                                       1990                                       2000

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Carbón                                  21.7                                        26-28                     30-34

Petróleo                                 45.2                                        38.42                      31-36

Gas natural                           20.0                                        20-21                     20-22

Hidroenergía

y otras  */                               7.9                                          8-9                                          9-11

Nuclear                                  5.2                                          5-7                                          8-11

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*/ Incluye geotermia y otras fuentes renovables como solar, biomasa eólica.

Teniendo en cuenta estimaciones elaboradas por diversas agencias internacionales, a mediano y largo plazos, y bajo el presupuesto de se superen los obstáculos al crecimiento económico que todavía están latentes cabría esperar que en el resto del presente decenio y a lo largo del próximo, los países de la OCDE registren un crecimiento económico de entre 2.5% y 3.2% anual. Por su parte, los países en desarrollo registrarían tasa de crecimiento estimadas entre 4.1% y 4.7% en el mismo periodo. Las correspondientes a los países de economía centralmente planificada se estiman en un rango de 2.5% a 3% anual.

Asociados a estos rangos, se podrían considerar dos escenarios posibles de mercado de aquí al año 2000; de demanda alta y de demanda baja de petróleo. En el segundo de ellos, quizá el más probable, dicha demanda aumentaría lentamente, por efecto de una tasa de crecimiento moderado de la actividad económica mundial, que a su vez estaría influida por la recuperación de los países en desarrollo. La reorientación de la estructura industrial hacia ramas menos intensivas de energía  y los esfuerzos de ahorro y diversificación se mantendrían e incidirían sobre el ritmo de crecimiento de la demanda de petróleo.

Del lado de la oferta, es previsible que continúe la exploración y explotación de nuevas zonas del mundo, sobre todo fuera de los países de la OCDE y OPEP, contribuiría en los ochenta mantener la participación de esta última organización en la oferta mundial por debajo de los niveles alcanzados durante los setenta. Sin embargo, es probable que algunos países actualmente son exportadores netos disminuyan en el futuro su producción, lo que podría originar una baja autónoma en la oferta. Se estima que hacia 1990, algunos productos miembros y no miembros de la OPEP podrían ver disminuido su volumen de producción y exportaciones y en el transcurso de los noventa volverían a cobrar fuerza los principales países productores de la OPEP, en particular los del Golfo Pérsico.

En lo que se refiere al comportamiento de los precios, en esta perspectiva se espera que en el curso del presente decenio los precios del petróleo crecerán lentamente en términos reales, mientras de equilibran los factores del mercado petrolero, pero en la próxima década, conforme se vaya cerrando la brecha entre la demanda y la capacidad máxima sostenible de producción, podrían subir más rápidamente. En los próximos dos años, si bien no se esperan alzas en los precios del petróleo, sucesos como los que acontecen actualmente en el Golfo Pérsico podrían, de agravarse provocar alteraciones significativas en ellos. Por otra parte, tampoco hay que descartar fenómenos especulativos que pueden influir temporalmente en la situación del mercado.

En caso de materializarse los supuestos de recuperación económica de crecimiento de la demanda mundial de petróleo, México resultaría beneficiado a mediano plazo por le alza consiguiente en los precios y por una presencia más destacada en el mercado de hidrocarburos. Una situación de este tipo exigiría el afianzamiento de la política de fijación responsable de precios y volúmenes de exportación encaminada al fortalecimiento de mercado.

Sin embargo, la situación de incertidumbre que rodea al escenario energético mundial obliga a proceder con cautela, a seguir de cerca los movimientos de los principales factores que lo afectan y a desarrollar la flexibilidad necesaria para ajustarse a cambios inesperados. Hay muchos imponderables que están latentes en la actual situación económica internacional.

Las transformaciones descritas forman parte de un escenario mundial en el que se está dando un rápido cambio en la estructura industrial y en los patrones y ritmo del avance tecnológico. Los factores clave de este cambio comprenden una mayor interacción entre industria e investigación científica, el surgimiento de una nueva generación de industrias de punta que imprimen dinamismo al cambio tecnológico y un marco general de restricciones financieras y comerciales que permite prever un proceso difícil en su realización e irregular en sus avances.

Las implicaciones más importantes de estos escenarios para el sector energético mexicano son las siguientes:

a) Dado que éste es uno de los sectores productivos más importantes y el principal factor de demanda para muchas industrias, tendrá que orientar su cambio estructural teniendo en cuenta la dinámica económica y tecnológica mundial.

b) México no podrá quedar al margen de los esfuerzos de ahorro y diversificación porque esto significará menor eficiencia y competitividad en el sector energético, en la estructura industrial y en la economía en su conjunto.

c) El difícil contexto financiero internacional previsible, caracterizado por reducciones en la disponibilidad de capital, altos niveles de endeudamiento y elevadas tasas de interés, aunado a las medidas proteccionistas aplicadas por los países industrializados, obligará al sector energético, principal aportador de divisas a la economía, a estar siempre preparado para responder a los cambios que se perfilen en el mercado internacional, a fin de maximizar su contribución al desarrollo económico del país.

2.2 Panorama nacional

2.2.1 Evolución general

El grado de desarrollo alcanzado por el país no sería concebible sin la contribución del sector energético. Por su carácter estratégico, tiene un importante impacto en todos los sectores productivos, en las regiones y en las principales variables macroecónomicas. Como componente fundamental de la economía, el sector aportó más del 5% del PIB correspondiente a 1983 y cerca de las tres cuartas partes de los ingresos por exportaciones de mercancías; además, en el mismo año, su participación en el total de ingresos fiscales de la Federación fue de alrededor del 38% y absorbió poco más de una tercera parte de la inversión pública total realizada (ver lámina 9).

Como oferente, el sector energético ha demostrado su capacidad para aprovechar la dotación de recursos de que dispone el país. Aun cuando quedan fuera de su cobertura los núcleos rurales dispersos y algunos estratos urbanos, el sector ha sido capaz de abastecer, con oportunidad y suficiencia, la energía necesaria para el funcionamiento y la expansión aparato productivo y para el mejoramiento del bienestar de la población. Asimismo, al encadenarse hacia adelante, a través de la petroquímica básica, el sector ha alentado el desarrollo de múltiples industrias que integran el aparato productivo del país, sustituyendo importaciones y ampliando los mercados de exportación.

El sector ha desplegado un gran esfuerzo para inducir y apoyar el ritmo de la actividad económica del país. Entre 1970 y 1983 la producción interna de energía primaria se cuadruplicó y la capacidad instalada de electricidad y la de refinación de crudos y fraccionamientos de líquidos del gas se triplicó.

El crecimiento acelerado de la capacidad de explotación de hidrocarburos (15.1% promedio anual entre 1970 y 1983 para la producción de crudo), hizo posible que el país de importador neto de petróleo crudo en 1974, se convirtiera en el cuarto país exportador en el mundo. Con ello, el sector energético se convirtió en el principal fuente de divisas del país y en uno de los pivotes del financiamiento del desarrollo. Por otro lado, las ampliaciones alcanzadas en materia de refinación permitieron avanzar en el proceso de sustitución de importaciones de petrolíferos, disminuyendo la participación de éstas en el consumo interno, de 6.6% en 1970 a cerca del 2% en 1983.

Resulta importante señalar el tiempo relativamente breve en que se logró incrementar el nivel de las reservas probadas de hidrocarburos, ya que en 1970 se contaba apenas con 5 568 MMB, en tanto que la cifra actual es de 72 500. Esto pone de manifiesto un gran esfuerzo y una elevada productividad en las actividades de exploración (ver lámina 10).

Por su parte, el crecimiento de la capacidad instalada de electricidad hizo posible un gran avance en el grado de electrificación del país. Así, entre 1970 y 1983 alrededor de 20 millones de personas fueron incorporadas a los beneficios de la disponibilidad de energía eléctrica.

En el caso de esta rama, deben mencionarse además los esfuerzos por aumentar la planta de generación a base de fuentes alternas, si bien los avances en esta materia se han enfrentado a una insuficiencia de inversiones. Actualmente, se tiene en desarrollo proyectos carboeléctricos, geotérmicos, hidroeléctricos y el nuclear de Laguna Verde.

El sector energético ha sido uno de los motores del desarrollo industrial y tecnológico del país al convertirse en el demandante nacional más importante de bienes de capital, insumos y servicios.

El esfuerzo por vincular los programas de inversión sectorial con la industria abastecedora ha constituido un paso efectivo hacia una mejor articulación con el aparato productivo nacional, aunque aún resta mucho por realizar en este campo.

A nivel regional, el sector ha incidido en las zonas en las que desarrolla sus actividades, al inducir importantes flujos de inversión pública y privada y contribuir a la ampliación y modernización de la infraestructura básica.

2.2.2. Recursos y potenciales

El dinamismo mostrado por el sector ha sido posible por el acervo de recursos humanos de alta calificación con que cuenta en todos los niveles y campos de su actividad. Fruto de una política que se remonta ya a varias décadas, la formación de recursos humanos en el sector ha logrado conjuntar un potencial científico, técnico y operativo de alto nivel, capaz de apoyar los esfuerzos para enfrentar los retos futuros.

En 1983, el empleo total de carácter permanente en las ramas de electricidad y de hidrocarburos ascendió a cerca de 200 000 personas. Adicionalmente a esta cifra, las actividades de construcción de estas ramas demandan anualmente a esta cifra, las actividades de construcción de estas ramas demandan anualmente una gran cantidad de trabajadores temporales.

De gran importancia es también el potencial científico y tecnológico desarrollado por el sector. Las actividades más importantes en este ámbito se concentraran en el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), el de Investigaciones Eléctricas (IIE) y el de Investigaciones Nucleares (ININ), en los que se llevan a cabo programas de desarrollo y de investigación básica y aplicada con personal altamente calificado.

En la rama de hidrocarburos se han alcanzado altos niveles de avance tecnológico en la ingeniería de proyectos y en el campo de la extracción, distribución y uso de los hidrocarburos. En la actualidad, México ocupa un lugar destacado en el mundo en materia de tecnología petrolera.

La rama eléctrica, por su parte, ha concertado esfuerzos en el diseño de plantas termoeléctricas, hidroeléctricas y geotérmicas. Asimismo se realizan en esta rama investigaciones y desarrollos tecnológicos en los campos de diseño mecánico de instalaciones, de circuitos de distribución y de sistemas de distribución y de sistemas de transmisión. En materia de energía nuclear los avances han sido más modestos, si bien se ha logrado formar una infraestructura de recursos humanos con capacidad de ingeniería de construcción y de investigación tecnológica de reactores, combustibles y materiales.

Además de recursos humanos calificados, capacidad productiva, acervos tecnológicos, marco legal y una sólida estructura orgánica y operativa, el sector cuenta con importantes reservas de recursos energéticos para hacer frente a los requerimientos futuros del país. Estos recursos son resultado de considerables esfuerzos en materia de exploración, prospección y evaluación, llevados a cabo a lo largo del territorio nacional por las empresas e institutos del propio sector energético.

Hidrocarburos.- Las actividades de exploración han sido especialmente importantes en este recurso, que constituye en la actualidad la reserva energética más importante del país.

Se cuenta con una reserva probada de hidrocarburos de 72 500 millones de barriles. El 48% de la reserva se localiza en la Sonda de Campeche, el 20% en el área de Chiapas-Tabasco y el 32% en el resto del país. A su vez, por tipo de hidrocarburos, estas reservas se integran por 69% de crudos, 21% de gas seco y 10% de líquidos recuperables del gas. Internacionalmente estos recursos colocan a México como el quinto país con mayores reservas de crudo y como séptimo en materia de gas.

Debe señalarse que el país está por entrar en una etapa de petróleo relativamente caro en términos de extracción y que cada vez se dependerá más de él, ya que una parte importante de las reservas probadas por explotar corresponde a la zona de Chicontepec, que requiere un gran número de  pozos para su desarrollo, y que otros recursos, como los de la zona lacandona en Chiapas, harán necesarias perforaciones a gran profundidad.

Además de los hidrocarburos, el país cuenta con otros recursos energéticos, entre los que deben señalarse los hidráulicos, el carbón, la geotermia y el uranio. La cuantía de estos recursos es muy inferior a la señalada para los hidrocarburos, si bien hay que advertir que en el caso del uranio y, en menor medida, en el del carbón, los trabajos de prospección están lejos de terminarse, y cabría esperar un potencial adicional de estos recursos.

Hidroenergía.- Si bien México es un país con pocos ríos caudalosos, su potencial hidroeléctrico aprovechable es aún significativo. Considerando los escurrimientos con volumen y presión importantes localizados en el territorio nacional, se estima un potencial hidráulico aprovechable de 80 TWh, equivalente a una capacidad de generación de 22 000 MW, de los cuales en la actualidad solamente se aprovecha el 29.8 %. El aprovechamiento total del potencial señalado, por sus características, sólo puede ser alcanzado a largo plazo.

Geotermia.- Los estudios para determinar el potencial geotérmico del país se han venido realizando desde 1955 y actualmente se conocen más de 400 zonas con manifestaciones geotérmicas.

Las estimaciones sobre la potencialidad de estos recursos permitirían la instalación, a largo plazo, de hasta 3 900 MW, de los cuales durante 1984 se aprovecharán 445 MW.

Carbón.- El país cuenta con una reserva probada de carbón no coquizable, es decir aquél que se utiliza en la generación de electricidad de alrededor de 5 500 MW. Actualmente se aprovecha únicamente el 10% en términos de esta capacidad.

Adicionalmente, el país cuenta con reservas de carbón coquizable, concentradas principalmente en la región de Sabinas, Coahuila y en el estado de Oaxaca; sin embargo, el potencial de estos recursos resulta todavía un tanto incierto. Su consumo se da fundamentalmente en la industria siderúrgica, que demanda el 93% de la producción nacional, y es empleado básicamente como reductor en la producción de arrabio o fierro de primera fundición.

Uranio.- A la fecha se conoce la existencia de alrededor de 14 500 toneladas de uranio, de las cuales se estima que únicamente 10 600 toneladas presentan posibilidad de extraerse. Con la instalación de 1 308 MW en la central nucleoeléctrica Laguna Verde se habrá comprometido cerca del 60% de las reservas probadas, restando un potencial de recursos para la instalación de 1 000 MW adicionales.

En los trabajos en este campo, a cargo de Uranio Mexicano (URAMEX) se lograron en los últimos años adelantados en la formulación de proyectos minero-metalúrgicos para la explotación y eventual beneficio del mineral de uranio, si bien no se avanzó en la determinación de los recursos uraníferos probados del país, por lo que a la fecha la magnitud real del potencial uranífero total es incierta.

Cabe señalar adicionalmente, que se cuenta con reservas importantes de roca fosfórica, que tienen un cierto contenido de uranio recuperable, localizadas principalmente en el estado de Baja California Sur.

En términos generales, puede afirmarse que los potenciales de recursos hidráulicos, geotérmicos, carboníferos y de uranio señalados resultan poco significativos dentro de los potenciales mundiales.

El país también cuenta con un potencial energético de fuentes no convencionales. Estas fuentes actualmente guardan un estado de desarrollo tecnológico limitado, que hace recomendable su uso para generar pequeñas cantidades de energía con propósito de fomento económico y bienestar social, a través de aprovechamientos específicos, tale como el bombeo de agua, molienda, refrigeración y acondicionamiento ambiental, en zonas localizadas. Asimismo, se estima que estas fuentes podrían integrarse al mercado energético nacional a mediano y largo plazos, aportando volúmenes intermedios de energía, con tal de que se apoye su desarrollo tecnológico y eventual aplicación. Entre estas fuentes deben mencionarse la solar, la eólica, la biomasa y la microhidráulica.

Debe agregarse que el país cuenta con capacidad para producir equipos y aparatos para el aprovechamiento de estas fuentes y que se llevan a cabo labores significativas de investigación y desarrollo sobre las mismas.

2.2.3. Problemática del sector

A pesar de sus aportaciones innegables al proceso de desarrollo, el impacto del sector energético como agente dinamizador del crecimiento económico no fue tan efectivo y equilibrado como se hubiera deseado. El énfasis excesivo en el cumplimiento de metas cuantitativas trajo consigo una atención insuficiente de los aspectos cualitativos, lo cual provocó desfases y estrangulamientos, así como una desvinculación del sector con respecto a los grandes objetivos del desarrollo del país.

En la actualidad, el sector energético enfrenta una problemática variada y compleja, de carácter estructural que, aun cuando no importe restricciones significativas al desarrollo del sector y del país en el periodo que contempla este Programa, sí tiene consecuencias en un horizonte de largo plazo, de no corregirse.

El primer problema importante se ubica en el alto consumo de energía, tanto como por unidad de producto. El consumo de energía en México aumentó anualmente en 9% en el periodo 1970-1982, lo que significa que cada vez hemos consumido más energía por unidad de producto: la elasticidad ingreso del consumo de energía con respecto al PIB en los últimos años fue de 1.7, que resulta mayor a la observada durante la primera mitad de la década anterior (1.2), reflejando una tendencia contraria a la experimentada en diversos países, sobre todo industrializados, los cuales han logrado reducir esta relación a 0.5 ó menos, si bien en condiciones socioeconómicas diferentes a las de nuestro país.

En el alto consumo de energía en México se combinan diversos factores: elevadas tasas de crecimiento económico y de urbanización, la transformación de la estructura industrial de nuestro país, en la que han cobrado importancia sobre de alta intensidad energética; pero de los energéticos, que no solamente ha conducido a un consumo ineficiente desde el punto de vista económico y social, sino incluso a un derroche de recursos. Este es un problema de la economía en su conjunto, pero hay que destacar que el sector energético mismo tiene un alto consumo (ver lámina 11).

El segundo problema importante del sector energético es su alta dependencia con respecto de los hidrocarburos. Aunque esto es explicable dadas las amplias reservas que existen de estos recursos, en una perspectiva de largo plazo significa una rigidez no sólo para el sector sino para toda la economía, además del alto grado de vulnerabilidad que implica.

Si bien la situación de dependencia no constituye un problema inmediato debido a que se cuenta con una estructura productiva y reservas suficientes, la presión de una demanda interna de energía que ha crecido a tasas históricas de alrededor del 9% anual determinará, en un horizonte de más largo plazo, un ritmo cada vez más acelerado de explotación de unos recursos que además de estratégicos son finitos. Por otra parte, los proyectos de diversificación requieren generalmente de largos periodos de maduración, por lo que es imperativo empezar a prever los problemas que plantea dicha dependencia a futuro, a fin de propiciar una transición energética ordenada.

                                   CUADRO 3

              INDICADORES DE LA SITUACION FINANCIERA DE LA RAMA ELECTRICA

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                                                1 9 7 9   1 9 8 0   1 9 8 1    1 9 8 2    1 9 8 3*

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1.  Relación precio medio/costo medio (%)         84.40      88.20    80.30      63.60      52.50

2.  Ingresos propios/intereses de la deuda (%)   244.50     171.10   169.40     104.40      63.30

3.  Ingresos propios/ingresos totales (%)         66.10      50.90    48.10      37.00      33.40

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*Cifras preliminares



Dependemos en 93% de los hidrocarburos como fuente de energía primaria, lo que representa una situación más aguda que la que teníamos en 1970 (ver lámina 12).

Otro problema de importancia lo constituye la presencia de desfases y estrangulamientos en los procesos productivos del sector, como resultado del rápido crecimiento que éste registró durante los años anteriores. En el caso de la rama eléctrica, hay que señalar la baja disponibilidad con que han estado obligadas a funcionar las unidades termoeléctricas de mayor tamaño, como resultado de la falta de mantenimiento adecuado que propicio una demanda de energía sumamente dinámica. Durante 1983 la disponibilidad media anual  fue de 66%, cuando que en un nivel adecuado sería de entre 72% y 75%.

Debe mencionarse adicionalmente que la eficiencia operativa de la plantas termoeléctricas se ha visto afectada por la calidad del combustóleo que utilizan, lo que precipita los requerimientos de mantenimiento de dichas plantas.

En la rama de hidrocarburos debe apuntarse la insuficiente capacidad de almacenamiento de crudo de que se dispone, situación que le impone rigidez a la producción y a la exportación. Asimismo, se tiene  problemas de capacidad de poliductos y se depende de gran parte de equipo importado de transporte terrestre y marítimo, con alto costo de operación.

En su carácter de demandante, debe señalarse que pese a los esfuerzos del sector para ordenar y programar adecuadamente sus compras y a los de mecanismos de planeación regional para prever y regular sus impactos, por lo que se rebasó la capacidad de respuesta de las regiones y se generaron desequilibrios entre las demandas de la población y la oferta de servicios básicos. Esto, a su vez, ocasionó inflación, distorsiones en los precios relativos de los factores de la producción, degradación ambiental y debilitamiento de ciertas áreas político-administrativas de competencia estatal y municipal.

Mención especial merece el hecho de que aún un segmento importante de la población no tiene acceso a la energía eléctrica, a pesar de los esfuerzos de electrificación ya señalados. Este segmento, aproximadamente un 25% de la población total, está integrado principalmente por grupos de población reducidos, dispersos y muy alejados de la líneas de distribución. Estas características determinan que los costos de electrificación ruavances obtenidos, no se ha aprovechado cabalmente su potencial como instrumento para avanzar en el proceso de desarrollo y transformación de la planta productiva nacional. Un indicador ilustrativo a este respecto es el alto contenido importado de las adquisiciones del sector, que en algunos años llegó a rebasar el 50%, si bien durante 1983 esta participación se redujo a alrededor del 40%.

El desarrollo energético, sobre todo el petroleo, provocó en años recientes desequilibrios regionales y ambientales, por su rápida dinámica y por las limitaciones de recursos y de capacidad de ejecución de los demás sectores para responder a ella.

A nivel regional, debe reconocerse que al propiciar el sector energético rápidos procesos de cambio económico y social, se dificultó la aplicación real sean cada vez mayores, lo que ha obligado a acompasar los programas respectivos con las posibilidades financieras.

Por otra parte, aun cuando se han emprendido importantes esfuerzos para prevenir y controlar las consecuencias ambientales de las industrias del sector energético, persiste el deterioro ecológico por la emisión de gases, polvos, humos y desechos sólidos y líquidos altamente contaminantes.

En la rama de electricidad, la situación financiera deficitaria constituye, sin duda, el principal problema que se enfrenta en la actualidad y que es resultado sobre todo de la política inadecuada de ingresos que se siguió en el pasado. Esta política, al mantener deprimidos los niveles de las tarifas, hizo necesario recurrir de manera creciente a los subsidios y al endeudamiento, tanto interno como externo, Para 1983, los ingresos propios de la rama representaron apenas el 33% de sus ingresos totales (ver cuadro 3).

                                       VINCULACION CON LA ESTRAGEGIA DELPND

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     LINEA ESTRATEGICA                    REORDENACION                                CAMBIO ESTRUCTURAL

AMBITO

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                                  Austeridad y racionalización del gasto.          Diversificar fuentes.

                                  Incremento de ingresos mediante aumentos         Aumentar y diversificar reservas.

                                  de precios y tarifas.                            Ampliar acceso a energía suficiente y

       SECTORIAL                  Saneamiento financiero de las entidades          adecuada apoyándose en las fuentes nuevas.

                                  del sector.

                                                          Aumentar la productividad en el sector.

                                                          Mantener el papel activo del sector en el

                                                          fortalecimiento del mercado petrolero internancional

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                                  Protección a la planta productiva y en el empleo.   Ahorrar energía

                                  -apoyo a proveedores.                               Reforzar los encadenamientos hacia atrás

                                  -programación de compras.-                          y hacia adelante del sector.

                                   Sostenimiento a las aportaciones fiscales y de     Aumentar exportaciones sin desestabilizar

                                   divisas del sector para superar la crisis..        el mercado.

       SECTORIAL                                                                      Desarrollo tecnológico orientado a apoyar

       NACIONAL                                                                       el esfuerzo de ahorro y diversificación y

                                                                                      el desarrollo industrial en general.

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                                                                                                L A M I N A             15



El rezago de las tarifas se reflejó en una relación precio medio-costo con una clara tendencia decreciente: 1973 es el último año en que se registra un precio medio mayor al costo medio. Para 1983 aquél representó sólo el 53% del costo.

Con relación a la situación financiera de Petróleos Mexicanos, es importante señalar que, como resultado de la expansión que experimentó la producción petrolera a partir de 1976, hubo necesidad de canalizar cuantiosos recursos, sobre todo de inversión, hacia las actividades de exploración y explotación. Dichos recursos tuvieron que financiarse de manera creciente a través de créditos. La deuda externa de PEMEX, que en 1978 fue de 4.3 miles de millones de dólares, ascendió a 20.6 miles de millones de dólares en 1982. Al respecto, cabe hacer notar que en los últimos años Petróleos Mexicanos actuó en algunas ocasiones como ventanilla de contratación de recursos externos para el sector público. Durante 1983, se logró reducir el saldo de la deuda externa de la empresa en cerca de 2 mil millones de dólares.

Por último, cabe mencionar que no se ha logrado una completa unidad administrativa y operativa de la rama eléctrica, lo que ha incidido en la productividad, así como en costos y subsidios.

2.2.4. Escenario de tendencia

Se puede señalar que el común denominador de los problemas apuntados en el diagnóstico es su carácter estructural y por lo tanto su importancia no se aprecia cabalmente hasta que se los sitúa en una perspectiva de largo plazo.

Sostener el mismo ritmo y las orientaciones que observó la actividad energética durante los años anteriores tendría profundas implicaciones, especialmente para nuestras futuras generaciones.

En efecto, un pronóstico de tendencia al año 2 000 apunta, entre los aspectos principales, hacia un consumo excesivo e irracional de energía, que representaría aproximadamente 3.3 veces el correspondiente a la energía eléctrica. Esto como resultado de un crecimiento promedio de la demanda de energía de entre 6% y 7%, que implica una elasticidad ingreso del consumo de entre 1.3 y 1.5 (ver lámina 13).

La satisfacción de la demanda, por su parte, seguiría dependiendo de los hidrocarburos en la misma proporción actual (93%) pero sobre un nivel de consumo más de tres veces mayor al de hoy. En el caso de la generación eléctrica, esto significaría 500 MBD adicionales de combustóleo para las termoeléctricas.

                                       ESTAPAS DE LA ESTRATEGIA

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             OBJETO                    PRIMERA ETAPA- 1983-1988               SEGUNDA ETAPA: 1989-2000

                                           CONSOLIDACION                         DIVERSIFICACION Y

                                            DEL SECTOR                           CAMBIO TECNOLOGICO

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

GARANTIZAR LA   AU-                    *Se fortalece la capacidad  de         *Se amplía la capacidad insta-

TOSUFICIENCIA ERNER-                    producción de crudo y gas. Se          lada a mayor ritmo.

GETICA  PRESENTE   Y                    amplía la capacidad de  refi-         *El país entra en lleno  a la

FUTURA DEL PAIS                         nación para atender  la   de-          explotación de petróleo "caro",

                                        manda de petrolíferos.Se con-          consolidándose los nuevos  pro-

                                        solida la infraestructura  de          yectos.

                                        transporte y de distribución:         *Se logra un cabal  conocimiento

                                       *Se amplía la capacidad  eléc-          to del potencial energético del

                                        trica para atender  el creci-          país.

                                        miento de la demanda,  termi-         *Disminuye  la  dependencia del

                                        nando proyectos ya en proceso.         petróleo como fuente energética.

                                       *Se inician proyectos petrole-

                                        ros en nuevas áreas de petróle-

                                        ros en nuevas áreas de petróleo

                                        "caro". Se amplía la recupera-

                                        ción secundaria.

                                       *Se refuerza la exploración  en

                                        zonas tradicionales y nuevas.

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COADYUVAR AL DESA-                     *Se sostiene la plataforma  de          *Se  mantiene   la  contribución

RROLLO ECONOMICO A                      exportación   de  1.5   MMBD,           financiera  del sector y la va-

TRAVES DE LA APOR-                      con la flexibilidad que permita         loración interna de los  energé

TACION DE DIVISAS E                     el mercado.                             ticos.

INGRESOS FISCALES Y                    *Se prosigue con la política in-        *La  Modernización  del   sector

MEDIANTE  LA ORIEN-                     terna de precios y tarifas,eli-         energético    permite  impulsar

TACION DEL PODER DE                     minando gradualmente rezagos  y         la  modernización  del  aparato

COMPRA DEL  SECTOR.                     subsidios.                              productivo, a través de sus en-

                                       *Se   fortalecen  los  encadena-         cadenamientos  hacia   atrás  y

                                        mientos  hacia  adelante  y ha-         hacia adelante.

                                        cia atrás. Se estimulan la sus-

                                        titución de importaciones y  la

                                        transformación adicional     de

                                        los productos del sector.

                                       *Se refuerza la protección a  la

                                        planta  productiva y al empleo,

                                        mediante  el  apoyo  a   prove-

                                        edores  nacionales y la progra-

                                        mación de las compras.

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COADYUVAR AL DESA-                     *Se  mantienen  apoyos  selecti-         *Se  reducen gradualmente  apo-

RROLLO SOCIAL, AM-                      vos en las tarifas   eléctricas          yos.

PLIO   LA   COBER-                      en favor de grupos de bajos in-         *Se  alcanza la cobertura total

TURA  Y   EVITANDO                      gresos  y actividades priorita-          en  el  suministro  de energía

DESEQUILIBRIO  RE-                      rias.                                    eléctrica.

GIONALES   Y   AM-                     *Se  inicia el programa de ener-         *Se superan los  desequilibrios

BIENTALES.                              getización   rural,  promovién-          regionales y ambientales.

                                        dose  la  utilización de nuevas

                                        fuentes de energía.

                                       *Se  amplía la cobertura de ser-

                                        vicio  urbano  en energía eléc-

                                        trica.

                                       *Se   enfrentan   selectivamente

                                        los desequilibrios regionales y

                                        ambientales  más  graves  y  se

                                        sientan  bases  preventivas pa-

                                        ra  el  desarrollo  de  futuros

                                        programas.

                                       *Se  mejoran  los combustibles y

                                        las instalaciones  para  dismi-

                                        nuir su efecto contaminante.



Con respecto al potencial productivo, el rápido crecimiento de la demanda determinaría presiones sobre la estructura de producción, arrojando como resultado rigideces y estrangulares en las etapas productivas, así como una menor flexibilidad para adaptarse a cambios imprevistos. Asimismo, las reservas probadas de recursos energéticos disminuirían aceleradamente y el límite técnico de producción quedaría por debajo de la demanda. Por último, las exportaciones se reducirían abruptamente a cero en el próximo decento.

Este pronóstico demuestra que la evolución del sector no puede dejarse a las fuerzas de la inercia. En última instancia, esto significaría una disminución de su capacidad para apoyar al resto de la economía, un gasto mayor de recursos de inversión y de operación frente a ingresos declinantes y la agudización de los problemas estructurales en el ámbito de la energía, sin que el sector haya podido movilizar sus propios recursos para resolverlos.

La estrategia del Programa pretende romper con tal perspectiva de un círculo vicioso. Para ello, se cuenta con un potencial energético, con recursos humanos y con la voluntad política y solidez institucional del sector y de toda la economía.

PARTE SEGUNDA

OBJETIVOS Y ESTRATEGIA

capítulo tercero

3. Objetivos

El Plan Nacional de Desarrollo establece los elementos fundamentales que definen el gran propósito nacional: sociedad igualitaria, nación independiente y economía fuerte. Precisa, asimismo, los objetivos del desarrollo; conservar y fortalecer las instituciones democráticas, vencer la crisis, recuperar la capacidad de crecimiento e iniciar los cambios cualitativos que requiere el país en sus estructuras económicas, políticas y sociales. Por último, determina una estrategia económica y social que concilia el combate a la crisis y una reordenación profunda de la economía con acciones de cambio estructural, y fija los propósitos y las orientaciones de política que norman las acciones que deben realizare los diferentes sectores para concretar su contribución a los objetivos de desarrollo enunciados.

Con base en este marco y en el diagnóstico expuesto en el capítulo anterior, se han definido los siguientes objetivos del Programa Nacional de Energéticos:

1. Garantizar la autosuficiencia energética presente y futura del país.- Este constituye el objetivo primordial del sector y consiste en asegurar la satisfacción de las necesidades de energía del país, al menor costo posible, con base fundamentalmente en nuestros propios recursos, procurando la ampliación del horizonte energético, para reforzar la soberanía nacional.

2. Coadyuvar al desarrollo económico a través de la aportación de divisas e ingresos fiscales y mediante la orientación del poder de compra del sector.-  Por la ubicación estratégica de este en la economía nacional, el presente objetivo se asocia al propósito de lograr una economía fuerte. El sector energético es uno de los pivotes del financiamiento del desarrollo del principal demandante de bienes de capital, insumos industriales y servicios, por lo que su vinculación eficaz y creciente al aparato productivo le permitirá apoyar el desarrollo industrial y promover su modernización.

3. Coadyuvar al desarrollo social, ampliando la cobertura y evitando desequilibrios regionales y ambientales.- El sector reforzará su contribución al desarrollo social a través del apoyo a las actividades prioritarias; de la incorporación de un número creciente de núcleos dispersos de población rural y de zonas urbanas rezagadas a los beneficios que conlleva la disponibilidad de energía, y participando en la promoción de un desarrollo regional equilibrado y de la preservación del medio ambiente. Este objetivo se asocia al propósito nacional de construir una sociedad igualitaria.

4. Ahorrar energía y promover su uso eficiente.- Este objetivo busca modificar los patrones estructurales vigentes en el uso de la energía, promoviendo su utilización eficiente en la producción, distribución y utilización final, sin afectar la actividad productiva ni la calidad de vida.

5. Alcanzar un balance energético más racional.- Como condición para una transición energética ordenada y para la preservación de recursos no renovables, se requiere diversificar las fuentes y reducir la participación de los hidrocarburos en la oferta de la energía.

6. Fortalecer la autodeterminación y el avance tecnológicos.-  La autodeterminación tecnológica es el elemento fundamental de una nación independiente y apoyo para una economía fuerte y una sociedad igualitaria, por lo cual el sector buscará reafirmar la autodeterminación tecnológica de la industria energética, de la planta abastecedora de bienes de capital e insumos y apoyar el desarrollo de tecnologías de punta y aprovechar fuentes alternas.

7. Lograr un sector energético más eficiente y mejor integrado.- Esto implica aumentar la productividad y la eficiencia administrativa, técnica y operativa de las empresas del sector, con apego a la disciplina presupuestal y a los principios de austeridad en el gasto implantados por el Gobierno Federal.

8. Contribuir al fortalecimiento del mercado mundial de hidrocarburos.- De acuerdo a los intereses nacionales, se contribuirá al fortalecimiento del mercado mundial de los hidrocarburos y se defenderá el justo valor de nuestros recursos, a través del reforzamiento de los mecanismos de coordinación y cooperación internacional en la materia.

Los objetivos enunciados expresar las aspiraciones básicas del sector y configuran su imagen-objetivo, apuntando a un escenario en el que no se desperdicie energía y en donde la composición de la oferta no ponga al país en una situación inflexible y vulnerable. Sin embargo, es evidente que hay objetivos que sólo podrán consolidarse en el largo plazo; la mayoría están vinculados de tal forma que el avance en unos determina lo que se puede hacer en otros; finalmente, hay objetivos que, en un momento dado, pueden ser competitivos entre sí.

capítulo cuarto

4. Estrategia

4.1. Caracterización general y orientaciones básicas

Para alcanzar los objetivos del Programa de ha definido una estrategia energética busca aumentar la capacidad de respuesta del sector con un margen suficiente de maniobra para que, en los plazos mediano y largo plazo, pueda satisfacer los crecientes requerimientos internos de energía, mantener una plataforma de exportación y ampliar su apoyo al resto de la economía.

La estrategia responde a la necesidad de superar los problemas detectados en el diagnóstico y de romper las rigideces que muestra el pronóstico de tendencia, para lo cual ordena en el tiempo los objetivos, establece prioridades, identifica los factores clave sobre los que hay que concentrar la acción de cambio y proporciona un marco para organizar en etapas la asignación de recursos y la toma de decisiones.

Los factores clave sobre los que hay que actuar desde ahora se desprenden básicamente del análisis del contexto internacional, del diagnóstico nacional y del escenario de tendencia. A cada uno de esos factores corresponde una orientación estratégica.

El eje central en el que descansa la estructura del Programa está constituido por las orientaciones estratégicas de productividad, ahorro de energía y diversificación. Son éstas las que permitirán aumentar el margen de maniobra del sector, economizar recursos para orientarlos al cambio estructural, ampliar las posibilidades de generación de divisas en el futuro y apoyar en forma más amplia y congruente con las necesidades del país, al resto de las actividades y al esfuerzo de desarrollo de la nación.

4.1.1. Productividad

Elevar la productividad es un requisito ineludible para superar los problemas estructurales del sector y avanzar hacia la consecución de los objetivos. Es, además, una exigencia política para asegurar en estos momentos difíciles y tratándose de recursos no renovables, que los acervos naturales, humanos y tecnológicos, la planta productiva existente y la infraestructura de apoyo con que cuenta el sector, rindan el mayor provecho a la Nación que refuercen su independencia y su soberanía.

Las acciones orientadas a incrementar el rendimiento de la capacidad de producción energética del país, estarán orientadas a eliminar los desfases y estrangulamientos productivos, a desahogar y reforzar las actividades de apoyo como almacenamiento, transporte y distribución, y a mejorar la calidad de productos y servicios ofrecidos. Para este propósito es también necesario establecer programas adecuados de mantenimiento.

Un elemento central en el esfuerzo de productividad lo constituirá el fortalecimiento de las actividades de investigación y desarrollo. El sector cuenta con institutos de investigación de han acumulado experiencia y conformado una base de infraestructura técnica y humana que los sitúan, en algunos campos de la energía, en la frontera del avance tecnológico mundial. En la consolidación y ampliación de sus actividades se sustentará el cambio tecnológico para aumentar la productividad global del sector.

El uso eficiente de los recursos exige que se mantenga como una línea permanente la política de austeridad y racionalidad en el gasto; así mismo se requiere continuidad en la política definida en materia de precios y tarifas parta evitar que, como en el pasado, se rezaguen respecto al aumento de los costos, ya que esto trae consecuencias negativas para la situación financiera de las empresas del sector y, con ello se deterioran sus condiciones de operación, además de que se induce una utilización ineficiente de los energéticos.

Otros aspectos que incide en la productividad global del sector se refiere a la combinación de crudos que produce el país. Los ajustes en la estructura de refinación mundial en las características de la planta de refinación nacional obligan a establecer una combinación de crudos que produce el país. Los ajustes en el estructura de refinación mundial y las características de la planta e refinación nacional obligan a establecer una composición de la mezcla de crudos ligeros y pesados que permita, en el mercado externo, aprovechar las condiciones para aumentar el valor de las exhortaciones, en el ámbito interno, surtir de manera eficiente y oportuna la demanda de los diversos productos.

Uno de los mecanismos principales de instrumentación de estas orientaciones serán los programas integrales de productividad de las entidades del sector, que en varios aspectos ya han tenido notables avances. La Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal proporcionará los elementos generales de referencia para la instrumentación cabal de estos programas acordará las metas con las entidades, controlará su ejecución y evaluará sus resultados, correspondiendo a cada entidad la programación y realización de las acciones para alcanzarlas. Se trata con ello de establecer programas realistas y de propiciar que las empresas se responsabilicen plenamente de su realización.

En múltiples aspectos de productividad ya se han venido realizando importantes acciones desde el inicio de la presente Administración, que se profundizarán en el futuro. Entre éstas destacan la reducción de la quema de gas el aumento en la recuperación de líquidos del gas, el incremento en la proporción de crudo y refinados transportados por ductos, con la consecuente disminución de la dependencia del equipo de transporte marítimo y terrestre, el ahorro de energía en refinerías y el mejoramiento en la calidad del diesel y otros productos. En electricidad, han mejorado notablemente los indicadores generales de productividad, como la energía vendida por trabajador en operación, el número de usuarios por trabajador, el aumento de disponibilidad en las termoeléctricas convencionales y los incrementos en la eficiencia térmica.

De lo señalado en el capítulo de diagnostico, resulta evidente que existe un amplio campo para aumentar la productividad, modificando con ello las reservas realmente aprovechadas, la capacidad productiva de las instalaciones existentes y disminuyendo sustancialmente el ritmo de extracción para un mismo nivel de consumo energético. Una de las implicaciones más señaladas del aumento de la productividad será su efecto en la disminución de las inversiones requeridas para igual volumen de demanda energética.

4.1.2. Ahorro de energía

El ahorro y uso eficiente de la energía puede producir resultados importantes, incluso desde el corto plazo. Esta orientación estratégica recibe la más alta prioridad, porque apoya el esfuerzo de productividad de toda la economía, mejora la competitividad de nuestros productos en los mercados internacionales, amplía el horizonte energético y libera recursos para decidir su uso más eficiente en función de las necesidades del país.

La estrategia de ahorro de energía tendrá un alcance nacional, pues incluirá al conjunto de los sectores productivos y sociales y cubrirá a todo el país. Las primeras acciones se orientarán a eliminar el uso irracional y el desperdicio de energía, lo cual no implica inversiones siginificativas sino esfuerzo de eficiencia por parte de todos los usuarios de la energía.

Posteriormente se promoverá el cambio tecnológico para hacer un uso menos intensivo y más eficiente de la energía, mediante la introducción de nuevos modos de producción que se están implantando en las sociedades más avanzadas y que a pesar de su elevado costo aparente, representan, a mediano y largo plazos, un indiscutible ventaja económica y social.

La política de precios y tarifas será un factor importante en los resultados que se alcancen en la materia. En efecto, no será posible que las empresas y las personas realicen esfuerzos de ahorro si no está en juego su propio sector energético y la industria paraestatal en general se cuentan entre los grandes ahorradores potenciales, deberá también ponerse atención a los precios de transferencia.

Sin embargo, la estrategia de ahorro no dependerá de los precios y tarifas como instrumento único. Se aplicarán también medidas técnicas, financieras y de comunicación social.

La medida del esfuerzo que se puede realizar se aprecia al comparar el consumo energético entre el escenario tendencial y el programático. Se estima que, hacia el año 2 000, el consumo en el segundo escenario (que incorpora el esfuerzo de ahorro) sería entre 18% y 22% menor que en el primero lo que significa un ahorro del orden de 1.3 millones de barriles diarios de petróleo equivalente. Este ahorro equivaldría a un valor de exportación de 13.000 millones de dólares por año, a los precios actuales. Para 1988, se podría ya obtener un ahorro de entre 7% y 9%, fundamentalmente con medidas que sólo requieren inversiones adicionales mínimas.

Si bien para conocer cabalmente el potencial de ahorro energético a escala sectorial resulta necesario llevar a cabo análisis más detallados, en la actualidad se cuenta con estimaciones para algunas ramas. Se prevén potenciales de ahorro importantes para industrias tales como la petrolera, eléctrica, siderúrgica, azucarera, así como para el transporte. De las ramas consideradas, se calcula un potencial de ahorro anual a mediano plazo de entre 140 y 150 MMBPCE (aproximadamente 400 MBDPCE), comparable al 19% del consumo interno actual de energía.

En el esfuerzo de ahorro deberá concurrir toda la sociedad; en particular será necesaria la labor conjunta de la SEMIP y de las empresas del sector energético con otras Secretarías de Estado, como la de Comercio y Fomento Industrial, la de Desarrollo Urbano y Ecología, la de Hacienda y Crédito Público, y la de Comunicaciones y Transportes, así como con el Departamento del Distrito Federal y los Gobiernos Estatales.

Con este propósito, será necesario realizar toda una serie de acciones para informar y orientar a la sociedad de la conveniencia de alcanzar los objetivos planteados, facilitando su consecución. el impulso inicial irradiará de la industria paraestatal y en especial de las empresas del sector energético. Estas reforzarán sus programas de ahorro ya iniciados y se instrumentarán el de siderúrgica y el de ra rama azucarera.

4.1.3. Diversificación

Si el ahorro es la orientación, estratégica que produce resultados más importantes a corto plazo, la diversificación es la ruta hacia la transición energética ordenada en el mediano y largo plazos. En la medida en que la diversificación actúa en el margen, es decir, sobre los incrementos de capacidad, sus efectos son más lentos, pero además de producir un ahorro adicional considerable de hidrocarburos, aumenta la flexibilidad tecnológica de la planta productiva y reduce la vulnerabilidad que significa depender de una sola fuente de energía primaria.

La sustitución de fuentes primarias debe llevarse a cabo en todos los sectores, si bien la rama de electricidad, por sus características particulares, deberá realizarse las principales acciones en la materia. El esfuerzo se centrará en la reducción de la participación relativa de las termoeléctricas convencionales; paulatinamente se irá ampliando el número de la carboeléctricas, hidroeléctricas, nucleoeléctricas, plantas duales (carbón y combustóleo), y en menor escala las geotérmicas.

En la selección de fuentes para diversificación se deben considerar varios criterios con el propósito de obtener una combinación óptima de las diversas fuentes de generación. Entre estos criterios destacan: a) las reservas de cada fuente; b) los costos de inversión y operación de las centrales; c) la complementariedad necesaria entre centrales de base y de pico; d) los costos de distribución y las pérdidas por conducción eléctrica; e) el grado de autodeterminación tecnológica que pueda lograrse en cada fuente, y f) el contenido importado en las fases de construcción y operación.

En el caso de la nucleoelectricidad, se continuarán los trabajos de Laguna Verde, previéndose la puesta en operación comercial de la primera unidad en 1986. Paralelamente, se realizarán los estudios que permitan, en el marco del presente Programa, sentar las bases del desarrollo futuro de la nucleoelectricidad. Como parte de estos estudios, el sector realizará desde ahora los trabajos preparatorios para iniciar la construcción de una segunda central.

La diversificación hacia la generación nucleoeléctrica, a un ritmo congruente con las posibilidades financieras del país, es ineludible, ya que se trata de una fuente de alterna que aporta energía en forma masiva y cuya importancia a largo plazo, se prevé irá ampliándose. El Programa proyecta que, una vez retomado el ritmo de desarrollo en la energía nuclear, se asegure la continuidad requerida para elevar paulatinamente el grado de integración nacional,  se logre el necesario abaratamiento de costos, así como el acortamiento en los tiempos de maduración de los proyectos.

Se fortalecerán las actividades de investigación y desarrollo tecnológico como apoyo a la diversificación, poniendo especial énfasis en fuentes no convencionales, sobre todo en materia de  energía solar, en la cual el país tiene buenas posibilidades. Estas fuetes pueden constituir una solución adecuada para ampliar la cobertura de atención a zona rurales hasta ahora marginadas del servicio eléctrico y del abastecimiento energético en general.

La diversificación energética se apoyará en las actividades de exploración, que continuarán orientándose a aumentar las reservas probadas de todas las fuentes energéticas. El inventario de las reservas probadas constituye un factor estratégico fundamental, puesto que al aumentar y diversificarse, se amplía el horizonte temporal de su utilización y, por tanto, el margen de maniobra para la explotación, que se encuentra fijado por límites técnicos. Las fuentes energéticas en las que se deberá concentrar la exploración serán los hidrocarburos, el carbón y el uranio, y en menor medida, la geotermia. En cuanto a la hidroenergía, se acelerará el estudio de proyectos específicos, para aprovechar mejor su potencial.

En el caso de los hidrocarburos, su importancia obliga a mantener las reservas probadas al máximo nivel posible, procurando mantener un ritmo de incorporación de reservas probadas similar al previsto para la producción.

En materia de carbón el Programa prevé reforzar también los trabajos de exploración, pero considera la opción de importarlo para asegurar su adecuada disponibilidad, en caso de que los límites técnicos de producción y el costo y períodos de maduración de la infraestructura asociada así lo requieran.

El costo elevado de la exploración ha actuado a veces como un freno y, en consecuencia, tenemos un conocimiento insuficiente de nuestras reservas energéticas. Como lo demuestra el caso del petróleo, los frutos de una eficiente exploración son muy grandes. La exploración, al traducirse en incremento de las reservas, permite conciliar las necesidades de aumento de la producción con el precepto constitucional de preservación de los recursos no renovables.

Como parte de las tareas de diversificación de fuentes para la generación de electricidad, se promoverá el aprovechamiento del calor de proceso mediante la autogeneración en diversas ramas industriales, de acuerdo con lo que señala la Ley de Servicio Público de Energía Eléctrica. Por su potencial, el énfasis en este sentido se hará en las industrias petrolera, petroquímica, siderúrgica, del azúcar, química, del papel y, en general, en las industrias de proceso.

Diversificar fuentes y ahorrar energía son dos caminos que emprendemos con retraso. Desde el embargo petrolero en 1973, los países industrializados han logrado avances significativos en ambas direcciones y se tienen vastas experiencias que es factible aprovechar. Estas experiencias se extienden incluso a las fuentes no convencionales, cuyo desarrollo tecnológico habrá de fortalecerse decididamente en el país. No se trata de emprender caminos utópicos sino rutas conocidas que han demostrado su efectividad y su importancia para mejorar la eficiencia de toda la economía.

4.1.4. Vinculación más eficiente con el resto de la economía

El sector energético es el principal demandante en el país de bienes de capital y de otros productores de gran significación para la industria, por lo que es un instrumento importante de fomento del desarrollo industrial del país. Afianzar los encadenamientos del sector energético con el resto de la economía, es una de las orientaciones que recibe la más alta prioridad y se llevará a cabo de acuerdo a los lineamientos definidos por el Programa Nacional de Fomento Industrial y Comercio Exterior. El impulso se dará a través de la reorientación de la demanda, del desarrollo tecnológico y del apoyo a las actividades que utilizan insumos producidos por el sector. A corto plazo, se continuará apoyando el Programa de Defensa de la Planta Productiva y el Empleo y conforme el sector se modernice, se apoyará el desarrollo de la planta productiva de acuerdo a la política de fomento a la industria.

Se ha iniciado ya, por parte de las empresas del sector, la difusión anticipada de sus compras y la concertación con proveedores nacionales y se tienen programas de mediano plazo en la materia. Estas acciones se profundizarán tratando de consolidar compras con otros demandantes importantes del sector público, normalizando productos y ampliando facilidades ofrecidas a los proveedores y se utilizarán otros mecanismos operativos de fomento como bolsas regionales de subcontratación, mercado de maquinaria para la pequeña y mediana industria y exposiciones de artículos que se importan pero podrían producirse en el país. Asimismo, se afinarán los programas específicos de sustitución de importadores, que ya tienen un gran avance. Para ello se promoverán reformas jurídicas que apoyen la concertación de compras con proveedores a diversos plazos y se reforzarán y ampliarán los mecanismos de apoyo financiero.

Se pondrá atención especial a las acciones dirigidas a la pequeña y mediana industria, procurando la coordinación de compromisos de compra con medidas de apoyo financiero y de asistencia técnica.

Por otra parte, se aprovechará el poder consolidado de compra externa del sector, a través del sistema de comercialización internacional del sector público, para conseguir mejores condiciones en las adquisiciones del exterior y para abrir o consolidar mercados de exportación no petrolera.

El sector energético es el pivote de la industria petroquímica básica y, a través de ella, de la petroquímica secundaria. Ambas transformaron los insumos de aquél, incorporando a los productos que elaboran un mayor valor agregado. Asimismo, por sus efectos multiplicadores, impulsan la expansión productiva de un considerable número de ramas industriales vinculadas con ellas y son, por lo tanto, un factor importante para acelerar la actividad económica y fortalecer los encadenamientos estratégicos de la industria.

Es menester, sin embargo, que se planteen para la industria petroquímica básica estrategias que conlleven al cambio estructural y que induzcan con ella y a través de ella, la oportunidad de participar activamente en el mercado de exportación.

Desde el punto de vista de este Programa, intensa sólo destacar que el sector energético llevará a cabo acciones especificas que aseguren el suministro eficiente, oportuno y de calidad a las ramas mencionadas, frente a compromisos de productividad y ahorro energético, de forma que se induzca mayor eficiencia en las plantas productivas de esas ramas.

En materia de desarrollo tecnológico, el sector brindará el apoyo de sus centros de investigación a la industria proveedora y en coordinación con otras entidades que realizan investigación y desarrollo tecnológico financiado por el Estado, impulsará tecnologías propias o la adaptación de tecnologías importadas. Se procurará la estandalización y homogeneización de materias primas, piezas, partes, componentes, sustancias y equipos y se negociará la transferencia de tecnología básica y de detalle.

El impacto positivo de una mayor integración del sector con el resto de la economía se distorsionaría si no se cuidan los aspectos regionales y ambientales. En estos, se dará énfasis a las medidas preventivas y se desarrollarán acciones orientadas a corregir y restituir, de manera selectiva, los equilibrios más graves.

El proyecto de Chicontepec se continuará con un carácter modular, considerablemente la opción de convertirlo, en los años noventa, en un proyecto regional integral. Este es uno de los proyectos más importantes del sector desde el punto de vista de su impacto social y económico.

4.1.5. Participación activa y responsable en el mercado mundial de hidrocarburos

Resulta una orientación estratégica, participar activa y eficazmente en la valorización internacional de los hidrocarburos y en el fortalecimiento de sus mercados. Ello supone continuar la política iniciada por la presente Administración, consistente en contribuir, sin menoscabo de nuestra soberanía, al esfuerzo organizado de los países exportadores de petróleo, cuyos intereses en la materia coinciden con los nuestros, tendientes a ordenar la oferta y valorizar adecuadamente el producto. Para ello, se seguirá de cerca la evolución del mercado internacional y se mantendrán el diálogo y las consultas con países productores y consumidores.

En función del interés nacional y considerando la evolución del mercado y de los precios reales, el país deberá estar preparado para fortalecer su posición en el mercado internacional de hidrocarburos, en la medida que la estabilidad de la oferta y de la demanda lo permitan.

El país mantendrá su plataforma de exportación de petroleo en torno a 1.5 millones de barriles diarios, la que podría moverse en función de las circunstancias internacionales, pero siempre en congruencia con los intereses de la Nación. Asimismo, pugnará por la disciplina de los productores y exportadores de petróleo, para evitar situaciones que alteren desfavorablemente los precios de los hidrocarburos en los próximos años.

Los esfuerzos de productividad, ahorro y diversificación deberán iniciarse desde ahora. Este último supondrá en el periodo 1984-1988 mayores inversiones en relación a las tendencias actuales, que no contemplan un proceso de diversificación. Sin embargo, esas inversiones adicionales tendrán como contrapartida la reducción del gasto que supone la estrategia de ahorro de energía.

En una perspectiva de largo plazo, la combinación de estas orientaciones de estrategia permitirá que el país maximice los excedentes del sector en beneficio de toda la economía; obtendrá ahorros significativos de energéticos en el mismo período 1984-1988; sentará las bases para la diversificación de la oferta; procurará amplia flexibilidad a la plataforma de exportaciones de hidrocarburos después de 1990, cuando se espera que las perspectivas del mercado mundial mejoren en forma más clara, y garantizará menores costos de operación en el futuro.

4.2. Etapas de la estrategia

Las anteriores orientaciones de estrategia están orientaciones de estrategia permitirá que el país maximice los excedentes del sector en beneficio de toda la economía; obtendrá ahorros significativos de energéticos en el mismo período 1894-1988; sentará las bases para la diversificación de la oferta; procurará amplia flexibilidad a la plataforma de exportaciones de hidrocarburos después de 1990, cuando se espera que las perspectivas del mercado mundial mejoren en forma más clara, y garantizará menores costos de operación en el futuro.

4.2. Etapas de la estrategia

Las anteriores orientaciones de estrategia están asociadas a las dos grandes líneas que marcan el PND, de reordenación económica y cambio estructural (ver lámina 14).

En materia de reordenación económica, el sector ha elevado sus aportaciones fiscales y de divisas, y ha realizado esfuerzos de austeridad y de racionalidad del gasto, que dieron a que en 1983 se lograran ahorros significativos en operación, y especialmente, en gastos administrativos. La actualización de precios y tarifas y el proceso de saneamiento financiero también  han registrado ya importantes progresos.

En defensa de la planta productiva y del empleo, el sector ha desarrollado las siguientes acciones: se han publicado por anticipado los programas anuales de adquisiciones de PEMEX y CFE y se tienen ya los de mediano plazo; se han realizado convenios con las empresas privadas mexicanas para incrementar el contenido nacional de las adquisiciones, lo que se ha comenzado a traducir en logros específicos; se han fortalecido las Comisiones Mixtas de Abastecimiento y los Subcomités de Sustitución de Importaciones; se ha avanzado en el establecimiento de los sistemas y procedimientos para garantizar el pago oportuno a proveedores se les ha proporcionado asistencia técnica a éstos por parte de los institutos de investigación del sector, en materia de sustitución de importaciones; se han creado fondos con aportaciones de las empresas del sector para otorgar apoyo financiero a los industriales del país en la producción y venta de los bienes de alto valor agregado dirigidos al sector.

De acuerdo con la estrategia que se propone en el presente Programa, se seguiran profundizando estas líneas de acción hasta lograr plenamente la recuperación y algunas de ellas quedarán como orientaciones permanentes.

El peso cambiante de las acciones de reordenación y de cambio estructural se refleja en las etapas de la estrategia que se describen a continuación.

Se prevén dos grandes etapas de instrumentación de la estrategia. La primera, de consolidación de los logros del sector y bases para su cambio estructural, es la que corresponde al horizonte de vigencia del Programa y abarca de 1984 a 1988. En esta etapa se profundizan y amplían las acciones de reordenación económica del sector, se liga más eficientemente a éste con el resto de la economía, se incrementa la productividad y se inicia el esfuerzo de ahorro, diversificación y desarrollo tecnológico. En los primeros años de esta etapa, el país se enfrenta a fuertes restricciones financieras. El sector mantiene su plataforma de exportación, con la flexibilidad que permita el mercado.

En la segunda etapa, que va de 1989 al año 2000, se intensifican y se completan las acciones de ahorro, productividad y diversificación, y se da un mayor impulso al cambio tecnológico relacionado con la producción, distribución y uso de la energía, dejando así sentadas las bases para una transición anergética ordenada. En esta etapa, las restricciones financieras del país son menores y el sector consolida su capacidad de exportación, para aprovechar las oportunidades de un mercado internacional más favorable.

En la lámina 15 se señala las actividades más sobresalientes de cada una de las dos etapas definidas. Se ha formulado también un programa de inversiones asociado a metas específicas para el período 1984-1988 y proyecciones hasta el año 2000, cuyas características generales se anotan más adelante.

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    OBJETIVO                       PRIMERA ETAPA: 1983-1988               SEGUNDA ETAPA: 1989-2000

                                      CONSOLIDACION DEL                     DIVERSIFICACION  Y

                                           SECTOR                           CAMBIO TECNOLOGICO

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AHORRAR ENERGIA Y                * Primera fase:  se  elimina  el         * Segunda fase: se promueve el

PROMOVER  SU  USO                  desperdicio  y  el  uso  irra-           cambio tecnológico para aho-

EFICIENTE.                         cional.                                  rrar energía.

                                 * Se fijan precios y tarifas que         * Se mantiene  la  política de

                                   induzcan el ahorro.                      actualización  de  precios y

                                 * Se aplican otras medidas  para           tarifas.

                                   inducir  el  ahorro: técnicas,

                                   jurídicas, financieras  y de 

                                   difusión.

                                 * Se  completan  programas   es-

                                   pecíficos de ahorro en el sec-

                                   tor industrial  paraestatal  y

                                   se inician  para la  industria

                                   en general.

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ALCANZAR UN BALAN-               * Se  inician  nuevos  proyectos         * Se  consolidan  como fuentes

CE ENERGETICO  MAS                 carboeléctricos,   geotérmicos           energéticas  el  carbón,  la

RACIONAL.                          e hidroeléctricos.                       geotermia y la nuclear.

                                 * Se  concluye  y empieza a ope-         * Se   extiende   el  uso  de

                                   rar  Laguna  Verde y se inicia           fuentes no convencionales en

                                   nuevo proyecto.                          el medio rural.

                                 * Se  refuerza  la exploración y         * Se  diversifican las fuentes

                                   evaluación  del  potencial  en           en usos no eléctricos.

                                   todas las fuentes.

                                 * Se  impulsa  la autogeneración

                                   y las fuentes alternas no con-

                                   vencionales y se inicia el uso

                                   localizado de éstas.

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FORTALECER LA AU-                * Se  consolidan  los institutos         * Se  amplía  la acción de los

TODETERMINACION Y                  de  investigación del sector y           institutos   para     apoyar

EL  AVANCE TECNO-                  se refuerza su vinculación con           la modernización del aparato

LOGICOS                            la insdustria, las universida-           productivo y el cambio tecno-

                                   des y las firmas de ingeniería.          lógico para ahorro de energía.

                                 * Se  apoya  tecnológicamente  a         * Se consolida el esfuerzo  tec-

                                   proveedores y a clientes.                nológico  para  el  aprovecha-

                                 * Se refuerzan los programas  de           miento de fuentes convenciona-

                                   formación de recursos humanos.           les y se acelera el relaciona-

                                 * Se desarrollo el programa tec-           do con las fuentes alternas  y

                                   nológico  en  materia  nuclear           la producción de equipo e  in-

                                   para  acelerar  la asimilación           sumos para su desarrollo.

                                   tecnológica, disminuir los pe-

                                   riodos  de  maduración  y  au-

                                   mentar  el  contenido nacional

                                   de los equipos.

                                 * Se  canalizan recursos adicio-

                                   nales al desarrollo tecnológi-

                                   co de fuentes alternas, primor-

                                   dialmente a energía solar.

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     OBJETIVO                     PRIMERA ETAPA: 1983-1988                     SEGUNDA ETAPA: 1989-2000

                                     CONSOLIDACION DEL                            DIVERSIFICACION Y

                                          SECTOR                                  CAMBIO TECNOLOGICO

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LOGRAR  UN   SECTOR              * Se mantiene la austeridad  y               * Se promueve el cambio tec-

ENERGETICO MAS EFI-                racionalidad en la ejecución                 nológico  para  reducir el

CIENTE Y MEJOR  IN-                del gasto.                                   uso de  energía en la pro-

TEGRADO.                         * Se avanza significativamente                 ducción  de energía y para

                                   en el saneamiento financiero                 ra aumentar la productivi-

                                   de la CFE.                                   dad global del sector.

                                 * Se   eliminan   desfases  y                * Se mantiene la política de

                                   estrangulamientos.                           austeridad  y racionalidad

                                 * Se  establecen   compromisos                 del gasto.

                                   concretos de productividad.                * Se  logra  el  crecimiento

                                 * Se consolida el esfuerzo  de                 armónico  y  ordenado  del

                                   coordinación intrasectorial.                 sector.

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CONTRIBUIR AL FOR-               * Se  mantiene una plataforma                * El  país  puede aprovechar

TALECIMIENTO   DEL                 de   exportación   flexible                  las   oportunidades    que

MERCADO    MUNDIAL                 congruente con la estabili-                  presente el mercado inter-

DE HIDROCARBUROS.                  dad del mercado.                             nacional, maximizando   el

                                 * Se continúa la política fi-                  valor de sus exportaciones.

                                   jación  de  precios en con-

                                   sulta  y  coordinación  con

                                   otros países exportadores e

                                   importadores de petróleo.

                                 * Se mantienen los principios

                                   de diversificación  de mer-

                                   cados.



PARTE TERCERA

LINEAMIENTOS DE ACCION

capítulo quinto

5. Lineamientos de Acción

Las condiciones de la economía nacional, las (***) de la política de desarrollo de la presente Administración y el (***) constituyen el marco de referencia para la definición (***) de acción en materia de energía.

A través de estos últimos se detallan las orientaciones de la estrategia energética y se les da mayor concreción. Se busca establecer un conjunto de lineamientos programáticos que permitan encauzar las actividades de las distintas entidades del sector energético hacia los objetivos y metas del presente Programa y dar un marco de referencia más concreto para los programas operativos anuales y los institucionales.

Los lineamientos de acción se agrupan de la siguiente manera:

1. Producción y productividad  2. Exploración 3. Ahorro y uso eficiente de la energía 4. Diversificación energética 5. Investigación y desarrollo 6. Reestructuración financiera y precios y tarifas 7. Relaciones energéticas con el exterior 8. Social y regional.

En muchos casos, la línea divisoria entre los diferentes grupos de acciones no se puede marcarse con rigidez; más bien se contemplan unos con otros y comparten aspectos comunes. Así, por ejemplo, el aspecto de productividad no sólo se toca en el primer apartado, sino también en ahorro y uso eficiente de la energía, en investigación y desarrollo, en diversificación y en reestructuración financiera.

5.1. Producción y productividad

Las acciones en materia de producción y productividad tienen como propósito mantener un ritmo de crecimiento de la oferta de productos energéticos suficiente para satisfacer, al menor  calidad, los requerimientos del aparato productivo y de los consumidores. Asimismo, están orientadas a resolver los desfases y estrangulamientos que se presenten a lo largo del proceso de producción, distribución y comercialización.

Rama de hidrocarburos:

-Asegurar una disponibilidad adecuada de infraestructura para la recolección, manejo y proceso de los hidrocarburos en los campos, así como para su distribución a grandes centros de consumo.

-Continuar los estudios detallados de factibilidad para el empleo de métodos de recuperación secundaria, seleccionando las técnicas con mejores posibilidades.

-Ampliar la capacidad de refinación primaria y de procesos secundarios, haciendo hincapié en un mejor aprovechamiento de crudos pesados. Para la recolección y tratamiento del gas se programarán oportunamente las instalaciones necesarias en los campos cuyo desarrollo se inicie.

-Incrementar la capacidad de almacenamiento y continuar la instalación de ductos para transportar a través de ellos un mayor volumen de productos y liberar más unidades de transporte terrestre.

Rama de electricidad:

-Ampliar la capacidad instalada para satisfacer la demanda interna y garantizar una reserva adecuada de potencia y energía.

-Ajustar la estructura de generación eléctrica, buscando utilizar de manera más eficiente la dotación de recursos.

-Incrementar la capacidad de transformación de subestaciones y redes de transmisión y distribución, de acuerdo con el crecimiento de la capacidad, procurando una mayor flexibilidad en el sistema interconectado.

-Reforzar los programas de mantenimiento de las centrales generadoras, subestaciones y líneas de transmisión, ampliando la disponibilidad de energía eléctrica para venta y disminuyendo los usos propios y las pérdidas.

-Llevar a cabo acciones continuas de mantenimiento de las plantas termoeléctricas de mayor tamaño, con el propósito de incrementar el índice de disponibilidad del sistema eléctrico.

-Establecer microsistemas de generación en zonas apartadas en donde resulte rentable el aprovechamiento de fuentes no convencionales. Igualmente se promoverá el aprovechamiento del calor de proceso en el sector industrial.

Aparte de las acciones ya mencionadas para cada una de las ramas específicamente, en ambas deberán realizarse las siguientes acciones generales en apoyo del mejoramiento de la productividad:

-Realizar programas permanentes de adiestramiento y capacitación para los trabajadores.

-Reforzar las acciones tendientes a normalizar los equipos que se utilizan en las actividades productivas con el propósito de reducir costos, facilitar su operación y mantenimiento y hacer más eficiente el manejo de inventarios.

Con el propósito de sistematizar y dar continuidad a las acciones de productividad, cada entidad del sector estará obligada a realizar un programa específico en esta materia, dirigido a aprovechar cabalmente los recursos humanos, materiales y tecnológicos de que disponen, mejorar la calidad de sus productos, modernizarse y brindar el mejor servicio posible a usuarios y consumidores.

5.2. Exploración

En este caso, las acciones tendrán como finalidad profundizar la evaluación del potencial energético con que cuenta el país y ampliar el horizonte temporal de las reservas.

-Orientar las actividades de exploración hacia la búsqueda de hidrocarburos, carbón, uranio y, en menor medida, de recursos geotérmicos. El ritmo de exploración se ajustará de forma tal que se mantenga un adecuado equilibrio entre las reservas probadas y los requerimientos actuales y futuros de energéticos, dentro del contexto de un balance general de fuentes cada vez más racional.

-En el caso de los hidrócarburos, se procurará mantener la reserva probada en los niveles más altos posibles. Los trabajos de exploración se continuarán orientando a realizar estudios que mejoren la caracterización de las zonas productoras y de aquellas que presenten mayores posibilidades. Por esto, tendrán prioridad los trabajos en las áreas de la Sonda de Campeche y Chiapas-Tabasco, así como las zonas Lacandona y Simojovel en Chiapas, la cuenca del Papaloapan, la frontera Durango-Chihuahua y el Desierto de Altar, Sonora.

-En materia de hidroenergía; se llevarán a cabo acciones de importado como apoyo a un programa ampliado de carboeléctricas, y en el del uranio, las actividades se reiniciarían de acuerdo con las directrices establecidas por el presente Programa en materia de diversificación.

5.3. Ahorro y uso eficiente de la energía

En términos de política energética, el objetivo de ahorrar y hacer un uso más eficiente de la energía constituye un cambio de la mayor significación, ya que centra la atención en el manejo directo e intencionado de las variables e instrumentos de política que inciden sobre la demanda de energéticos. Además, significa hacer más eficientes las diferentes fases del ciclo energético.

La política de ahorro y uso eficiente de la energía se sustentará, por una parte, en un adecuado nivel y estructura de los precios y las tarifas de los energéticos y, por la otra, en la instrumentación coordinada de una serie de medidas que lleven a los consumidores a hacer frente a sus demandas de energía de una manera eficiente.

Estas medidas incluyen proporcionar información y asistencia técnica sobre la problemática y soluciones del ahorro energético, el otorgamiento de estímulos fiscales y financieros, el establecimiento de reglamentos y disposiciones jurídico-administrativas que induzcan el uso eficiente y corrijan el desperdicio de recursos.

Para organizar la secuencia de las acciones y las medidas se precisarán los sectores de mayor incidencia, para los cuales se señalarán metas específicas. En una primera etapa, la atención se centrará en el propio sector, se deben utilizar para logra un mayor ahorro y uso eficiente de la energía, las acciones en esta materia se integrarán en un subprograma específico, como mecanismo que permita llevar a cabo permanente las funciones de diagnóstico, diseño, asesaría, seguimiento y evaluación.

A continuación se señalan algunas medidas y acciones concretas orientadas al ahorro y uso eficiente de la energía, por grandes sectores:

Sector energético:

a) Instrumentar programas orientados a optimizar el uso de combustible, evitando su dispendio y flexibilizando las instalaciones de las empresas del sector para que puedan operar con combustibles alternativos; b) apoyar los programas de investigación desarrollo tecnológico en áreas como transferencia de calor y aislantes; c) mejorar la productividad de la planta industrial del sector mediante la normalización de procesos; y d) programar y realizar con oportunidad las tareas de mantenimiento de las plantas transformadoras del sector.

Sector industrial:

a) Evaluar el uso de instrumentos financieros y fiscales para fomentar la inversión en ahorro energético; b) fomentar el uso de maquinaria y equipo que utilice menos intensivamente la energía e impulsar el reciclaje de materiales cuya producción implique un alto consumo de energía; c) instrumentar programas de optimización del calor de proceso y fomentar la autogenaración en los términos que establece la ley; y d) establecer un programa de asesoría técnica a la pequeña y mediana industria, incluyendo la realización de balances energéticos a nivel de empresa, así como la formulación de normas para el señalamiento del consumo de energía en aparatos y máquinas.

Sector transporte:

a) Intensificar la fabricación y el uso de medios de transporte que requieran menor consumo energético por unidad de carga transportada; b) incrementar la eficiencia en el transporte colectivo e instrumentar programas en los diversos medios de comunicación que promuevan el uso del transporte colectivo y c) optimizar la regulación vial.

Sector residencial y comercial:

a) Aplicar normas para el ahorro energético en edificios, viviendas e instalaciones comerciales; b) establecer un reglamento para los anuncios luminosos e implantar normas para el alumbrado público; c) instrumentar programas para incrementar la eficiencia termodinámica en los sistemas de calefacción, enfriamiento, aire acondicionado y agua caliente y d) realizar campañas de promoción y difusión para el ahorro de energía en locales comerciales y residenciales.

5.4. Diversificación energética

La diversificación energética implica usar de manera más adecuada los recursos energéticos del país con el propósito de alargar el horizonte de nuestros recursos, iniciar una transición energética ordenada y estructural un balance energético más racional.

Para ello de han definido los siguientes lineamientos generales:

- Alcanzar una mayor coordinación de las empresas en el sector energético, que garantice una óptima combinación de fuentes primarias y asegure un abastecimiento a largo plazo, al menor costo.

- Incrementar la capacidad nacional de diseño y construcción de centrales a base de fuentes alternas.

Impulsar el desarrollo de instalaciones termoeléctricas que puedan operar con combustibles alternativos.

- Continuar con el establecimiento de un esquema de precios realistas para los diversos energéticos, a efecto de otorgar competitividad a las distintas opciones, en función de los costos.

Los lineamientos particulares para cada fuente son:

HIDROENERGIA

- Continuar con los proyectos en desarrollo, entre los que destacan el de Peñitas y el del Caracol, que contribuirán a la diversificación en l periodo 1986-1988.

- Definir proyectos adicionales que permitan maximizar el uso del potencial aprovechable mediante grandes embalses e incrementar el esfuerzo de cuantificación y utilización de la capacidad de los embalses medios.

- Aprovechar estos proyectos con un criterio de desarrollo integral, para dar lugar a la ejecución de proyectos paralelos de desarrollo regional.

CARBON

- Proseguir la construcción de la central carboeléctrica Río Escondido y continuar con el desarrollo de la central Carbón II. Asimismo, realizar los estudios para nuevos proyectos a largo plazo.

- Mejorar el manejo del carbón, a efecto de contar con un combustible más homogéneo y de mayor poder calórico, y, continuar con los trabajos de manejo y aprovechamiento de los residuos del carbón y reforzar el control de la contaminación ambiental que resulta de su esquema.

- Establecer selectivamente proyectos de coparticipación para la explotación del potencial carbonífero de otros países, que resulten convenientes para el desarrollo de la carboelectricidad en el país.

NUCLEOELECTRICIDAD

- Mejorar la eficiencia y productividad de las actividades para la determinación de las reservas de uranio del país y continuar con el programa de construcción de las dos unidades de Laguna Verde.

- Realizar los estudios de factibilidad necesarios para la construcción de nuevas unidades, reforzando la participación tecnológica e industrial nacional.

- Reforzar la formación de recursos humanos especializados y las actividades de investigación y desarrollo en ciencia y tecnologías de reactores, así como en las diversas etapas del ciclo del combustible.

- Fortalecer el sistema nacional de seguridad nuclear y salvaguardias, concluir los programas de prevención de deterioros ambientales y de contingencias y desarrollar la infraestructura para resguardar los desechos radioactivos que resulten de la quema del combustible.

GEOTERMIA

- Continuar los proyectos en el desarrollo en el área de Cerro Prieto, programados para el mediano plazo y concluir los estudios de factibilidad para la instalación de unidades adicionales a largo plazo tanto en la zona de Cerro Prieto  y los Azufres como en otros sitios que presenten condiciones apropiadas.

- Elevar la capacidad de asimilación y desarrollo de tecnologías de exploración de yacimientos, para optimizar su aprovechamiento y preservar sus características y la energía contenidad en ellos.

- Incrementar la capacidad nacional de diseño y fabricación de centrales geotérmicas de pequeña capacidad.

- Continuar la investigación y el desarrollo de la tecnología para el aprovechamiento de yacimientos de baja temperatura relativa.

FUENTES NO CONVENCIONALES

En esta categoría de recursos de incluyen aquellas fuentes que, por su estado de desarrollo tecnológico, no son todavía susceptibles de hacer una contribución significativa a la oferta energética nacional, pero que se pueden aprovechar en forma importante para dotar de energía, con medios locales y regionales, a actividades productivas y a demandas localizadas. Dentro de estas fuentes se incluyen la solar, la eólica, la biomasa, entre las principales. Asimismo, se cuenta con un potencial microhidráulico factible de aprovecharse.

Las acciones en materia de fuentes no convencionales estarán encaminadas a:

- Continuar y ampliar los esfuerzos de evaluación y cuantificación de los recursos energéticos no convencionales.

- Alentar el uso de equipos y dispositivos que aprovechen recursos energéticos no convencionales en sustitución de hidrocarburos, en donde exista factibilidad técnico-económica para lograrlo.

- Fomentar el desarrollo de la industria nacional de equipos y dispositivos basados en fuentes no convencionales, mediante programas que amplíen su demanda, sobre todo para usos especializados y para la dotación energética a proyectos de desarrollo, económico y social en el medio rural.

COGENERACION

- Promover el aprovechamiento óptimo del calor de proceso para la cogeneración, sobre todo en las industrias petrolera, siderúrgica, azucarera, química, vidrio y del papel y celulosa.

- Proceder al establecimiento de proyectos conjuntos para el desarrollo de la cogeneración, lo que deberá incluir la participación activa de la industria nacional fabricante de bienes de capital y equipos de apoyo.

- Identificar el potencial para el aprovechamiento de la cogeneración con la participación de los institutos del sector y de las instituciones de educación superior.

5.5. Investigación y desarrollo

Las acciones en esta materia tendrán como finalidad fortalecer la vinculación de la investigación científica y tecnológica con los objetivos del conjunto del sector, energético.

Las acciones generales buscarán:

- Apoyar tecnológicamente los principales proyectos de las empresas del sector.

- Apoyar a las empresas del sector en el proceso de sustitución de importantes y avanzar en el proceso de normalización de los bienes de capital prioritarios.

- Definir y solucionar las principales discontinuidades tecnológicas en la cadena productiva de la industria energética y de la planta abastecedora y reforzar la capacidad de ingeniería de diseño y manufactura.

- Incrementar la capacidad de selección, negociación, adquisición, arraigo e innovación de tecnología para la fabricación de insumos y bienes de capital prioritarios para la industria energética.

- Dar mayor participación a los institutos en los procedimientos de adquisición de tecnología por parte de las empresas.

- Definir, investigar, desarrollar y demostrar nuevos productos y procesos en la industria energética para los que exista una amplia demanda de interna y/o ventajas comparativas con el exterior.

- Reforzar las actividades de formación y capacitación de recursos humanos y mantener canales de información cobre tecnologías en desarrollo que puedan tener un impacto tanto en la producción energética nacional como en el ahorro de energía y la diversificación de fuentes.

- Consolidar los sistemas de arraigo y de formación de una carrera de investigador al interior de los institutos.

- Formar expertos en ahorro y aprovechamiento de fuentes no convencionales que puedan otorgar asistencia técnica en estos campos tanto a las empresas del sector como, en general, a todos los usuarios de energía en el país.

- Promover una mayor vinculación con instituciones educativas locales.

5.5.1. Desarrollo tecnológico de fuentes no convencionales

Debido a la gran diversidad de tecnologías para la explotación de fuentes no convencionales de energía, característica de una etapa tecnológica incipiente, y a la disparidad de los problemas que plantea su utilización en la actualidad, tanto para el sector rural como para el urbano e industrial, es conveniente evaluar estas fuentes en función de su horizonte de desarrollo temporal y de su aplicación a distintos sectores, a fin de poder definir prioridades para su desarrollo tecnológico.

A corto plazo, conviene apoyar tecnológicamente las aplicaciones prácticas de todas ellas en usos localizados para comunidades aisladas, en las que estas fuentes presenten posibilidades concretas y el suministro eléctrico tradicional resulte más costoso o no sea posible.

A largo plazo, la opción solar plantea las mejores oportunidades y los menores riesgos para recuperar las inversiones en investigación y desarrollo tecnológico. Estas ventajas se derivan de la disponibilidad del recurso y de la diversidad y flexibilidad tecnológica en este campo. La energía solar, como fuente básica, puede convertirse en energía útil a través de varias rutas tecnológicas y el desarrollo de sistemas fototérmicos abre un gran número de posibilidades de aplicación del recurso.

5.5.2. Institutos de investigación

Las líneas de acción específicas que se han determinado para los institutos de investigación del sector son las siguientes:

Instituto Mexicano del Petróleo (IMP).

- Continuar el desarrollo de tecnologías para procesamiento de crudo pesado y sus subproductos y asimilar e innovar tecnologías para la exploración y explotación de hidrocarburos.

- Continuar proporcionando servicios de ingeniería y apoyo técnico a la industria petrolera, petroquímica y conexas, ampliando su cobertura y eficiencia y buscando la generación de tecnologías adecuadas a las necesidades del país.

- Apoyar la fabricación nacional de insumos y bienes de capital para la industria petrolera y petroquímica, aprovechando las tecnologías desarrolladas por el propio Instituto.

- Intensificar la capacitación de los trabajadores de la industria petrolera, petroquímica y conexas, coadyuvando a la mejor utilización y eficiencia de los recursos humanos.

Instituto de Investigaciones Eléctricas (IIE).

- Desarrollar tecnologías de diseño, fabricación y prueba de equipo mecánico, eléctrico y electrónico, sistemas de simulación, control y automatización, así como materiales para la industria eléctrica nacional.

- Incrementar la eficiencia de los procesos de generación, transformación, suministro, ahorro y utilización de energías eléctrica y mecánica.

- Incrementar su capacidad de contribución al desarrollo nacional de fuentes alternas de energía.

- Proponer medidas concretas para minimizar el impacto sobre el ambiente derivado de la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica.

- Formar y actualizar recursos humanos en la rama eléctrica.

Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ).

- Promover el desarrollo integral de combustibles nucleares.

- Coadyuvar a la determinación de la demanda de bienes y servicios de la actividad nucleoeléctrica y apoyar su producción nacional.

- Contribuir al desarrollo de actividades de diseño, ingeniería y construcción de instalaciones nucleares.

- Impulsar actividades de diseño de depósitos para desechos radioactivos y de desarrollo tecnológico para apoyar aspectos de seguridad y de inspección de instalaciones nucleares.

- Vincular al Instituto con las instituciones de educación superior del país para la realización de investigaciones en ciencias nucleares.

- Desarrollar técnicas nucleares para su aplicación y racionalización de su aparato administrativo, reorientando sus programas hacia las líneas prioritarias de la actividad nucleoeléctrica nacional.

- Fomentar la contribución al desarrollo tecnológico del campo energético de instituciones de investigación externas al sector, impulsando las investigaciones básicas y aplicadas que requieren las prioridades establecidas, complementando la labor que realizan los institutos propios del sector y fomentando la cooperación y coordinación entre éstos y el resto del sistema científico y tecnológico.

5.6. Reestructuración financiera y precios y tarifas

5.6.1. Reestructuración financiera

El desarrollo del sector energético a mediano y largos plazos debe sustentarse sobre bases financieras sanas. Aun cuando en conjunto es un sector superativo, el desequilibrio que presenta la rama eléctrica hace necesario promover una restructuración financiera en este ámbito que combine los esfuerzos de productividad con medidas de capitalización y con la eliminación de los rezagos que se han acumulado en sus tarifas. Por otra parte, todas las empresas del sector deben adoptar las medidas necesarias para cuidar permanentemente ciertos aspectos de su operación y de sus finanzas que inciden en su situación financiera particular y en la del sector público en general.

El Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo prevé que las empresas públicas en general realicen en el periodo 1984-1988 un esfuerzo importante para elevar su ahorro corriente y para financiar con recursos propios su expansión y futuro desarrollo. Asimismo, prevé acciones de rehabilitación financiera en aquellas empresas que tengan problemas y desequilibrios.

La aplicación de estas acciones de rehabilitación financiera tendrá en cuenta la situación particular de cada una de las entidades y se instrumentarán en función de la disponibilidad de recursos y de las prioridades del desarrollo.

Los lineamientos generales que apoyarán estas acciones en el sector energético son los siguientes:

- Establecer compromisos específicos a corto y mediano plazos en materia de eficiencia, productividad, capacitación y competitividad, orientados a lograr una situación operativa sana.

- Disminuir los costos operativos a través del mejoramiento de los sistemas de adquisiciones y el ajuste de los niveles de inventarios, para reducir el capital de trabajo.

- Racionalizar los gastos administrativos y de ventas, estableciendo aumentos anuales inferiores a la inflación y a los volúmenes de producción programados. Además, reducir los plazos de ventas y cobranzas, mejorando los procesos de distribución, administración y recuperación de ventas.

- Utilizar el crédito sólo en forma complementaria a los ingresos propios y sujetarlo estrictamente a los presupuestos aprobados y a la programación financiera global.

- Renegociar la deuda de las empresas, adecuando los plazos y condiciones de pago a sus posibilidades de generación de recursos; en el caso de la contratación de nuevos pasivos, utilizar preferentemente los financiamientos en moneda nacional y, cuando sea necesario contratar en moneda extranjera financiera general del país.

- Acompasar las inversiones a los esquemas de producción a mediano y largo plazos, y hacer congruentes las adquisiciones de activos fijos con el objetivo de elevar la eficiencia y productividad y eliminar estrangulamientos en los procesos productivos.

- Establecer una política de revaluaciones y depreciaciones que refleje los costos de reposición de los activos fijos.

Las consideraciones anteriores son válidas para las dos ramas que componen el sector energético. Sin embargo, por la situación particular de la rama eléctrica, es necesario referirse a las acciones surgidas específicamente a superar su problemática financiera:

- Reforzar los programas de mano de obra y combustibles.

- Continuar con una estructura del financiamiento de la inversión basada en 50% de endeudamiento, 25% de ingresos propios y 25% de transferencias.

- Considerar apoyos fiscales para la asunción de pasivos y aportaciones de capital.

5.6.2. Precios en tarifas

Los precios y tarifas constituirán un instrumento importante de la política energética ya que apoyarán los aumentos de ingresos de las empresas del sector y contribuirán a inducir el esfuerzo de ahorro de energéticos y el avance en el proceso de diversificación de fuentes.

En México, los precios y tarifas de los energéticos también son un instrumento de política económica y social por la trascendencia que tienen para el resto de las actividades, para las finanzas públicas y para el comportamiento de otros precios.

Con el inicio de la presente Administración, se han realizado esfuerzos importantes en materia de precios y tarifas de los energéticos en particular en la rama de hidrocarburos, que han permitido eliminar grandes rezagos. De aquí que, en adelante, los ajustes tenderán a ser menores.

En el lapso 1984-1988 las acciones generales en esta materia estarán orientadas a:

- Avanzar en el establecimiento de niveles y estructuras que reflejan la disponibilidad relativa de los diversos energéticos, atendiendo principalmente a criterios de sustituibilidad y complementariedad.

- Asegurar un manejo sencillo y claro de los precios y tarifas para que los consumidores puedan prever su evolución futura y, con base en ello, realizar sus planes de gasto, inversión y exportaciones.

- Evitar que las ineficiencias de operación sean trasladadas a los consumidores por la vía de los precios.

- Considerar los efectos de la modificaciones de los precios y tarifas sobre el ritmo de crecimiento de la demanda y de éste sobre los requerimientos de inversión.

- Coordinar las modificaciones de precios y tarifas con el cumplimiento de programas y compromisos específicos  de las empresas en materia de eficiencia y productividad.

Rama de electricidad.

- Alcanzar una relación global precio medio/costo medio no deficitaria.

- Reestructurar y simplificar las tarifas para favorecer la implantación de procedimientos comerciales más eficientes en la empresa y más accesibles a los usuarios.

- Concentrar los apoyos a actividades específicas o grupos determinados de población, definiendo y especificando su monto, temporalidad y destino, para que sean cubiertos explícitamente por las entidades gubernamentales involucradas.

Rama de hidrocarburos.

- Considerando la conveniencia de transferir al resto de la economía la ventaja comparativa que tiene México como poseedor de hidrocarburos, los niveles de precios internos se mantendrán inferiores a los hidrocarburos, los niveles de precios internos se mantendrán inferiores a los que prevalecen en el exterior, salvo en el caso de los productos de importación o de los que contengan una alta proporción de insumos importados.

- El precio de cada producto se fijará con base en consideraciones de oferta y demanda, disponibilidad, patrón de consumo que se desee estimular y beneficio relativo que se pretenda otorgar al sector consumidor, procurando realizar ajustes graduales.

- El criterio básico para la fijación de precios de combustibles será su sector de consumo final (rural, doméstico, industrial, transporte), en términos de poder calorífico de cada producto. Para aquéllos cuyo uso es primordial en el sector rural (diáfano, tractogas), su nivel de precios será inferior al de los demás combustibles.

- En cuanto a los productos destinados al transporte, su estructura reflejará una jerarquización en términos de prioridad social, considerando el valor energético del diesel, en virtud de que su destino principal es el transporte colectivo y de mercancías. El grupo de las gasolinas se acercará a los niveles prevalecientes en el exterior, con el fin de propiciar patrones de consumo menos dispendiosos y desincentivar el uso del transporte individual.

5.7. Relaciones con el exterior en materia energética

La vinculación económica más importante que tiene México con el exterior es la que existe en materia petrolera, en virtud de la importancia de las ventas externas de hidrocarburos como factor de financiamiento del desarrollo y la responsabilidad que tiene México como destacado país productor y exportador de petróleo.

Por consiguiente, las acciones que se adopten para ampliar y fortalecer los vínculos con el exterior en materia de energía tendrán siempre como principio fundamental la defensa de nuestros intereses.

En materia de exportación de hidrocarburos, México continuará contribuyendo al fortalecimiento del mercado mundial y a la adecuada valorización de los recursos.

Por lo que toca a la relación con países exportadores e importadores de hidrocarburos, se fortalecerán los mecanismos de coordinación e intercambio de información sobre la evolución del mercado petrolero mundial.  En un contexto más amplio, se impulsará la cooperación energética tanto a nivel bilateral como multilateral y se promoverá un mayor intercambio tecnológico.

Las principales orientaciones en materia de relaciones energéticas con el exterior son las siguientes:

- Mantener una participación activa y responsable en el mercado petrolero mundial para contribuir a su fortalecimiento, conservando siempre la autodeterminación de nuestra política energética.

- Definir la magnitud de las exportaciones de petróleo de acuerdo con las necesidades del proceso de desarrollo del país y el volumen que se podría colocar en el mercado exterior sin afectar su estabilidad. La plataforma de exportación de los mexicanos hemos decidido en torno a 1.5 MMBD, se considera adecuada a los propósitos del país y las circunstancias del mercado y en el futuro se podrá evaluar pero siempre en defensa de los interesas nacionales.

- Continuar con la exportación de gas natural una vez satisfecha la demanda interna y de resultar favorables las condiciones del mercado externo.

- Pugnar por la adecuada valorización de nuestras exportaciones de hidrocarburos en los mercados internacionales, teniendo en cuenta las necesidades financieras del país.

- Promover las exportaciones de productos que incorporen un mayor valor agregado y el establecimiento de mecanismos de intercambio y maquila que aseguren que el suministro de productos energéticos deficitarios se realice en las mejores condiciones comerciales posibles.

- Vender petróleo al exterior sólo bajo contrato, evitando que se abastezca el mercado ocasional. La política de comercialización se seguirá ajustando al trato equitativo, aplicaron de un precio uniforme a todos los clientes, no discriminación  entre los mismos y rechazado a las operaciones de intermediación y especulación.

- Tanto el contenido de la mezcla de crudos como el diferencial entre los precios será flexible, buscando con ello más altos ingresos y atender a los avances en el proceso de transformación industrial a nivel mundial.

- Seguir limitando las exportaciones de petróleo hacia un solo país a un máximo de 50% del total de las ventas externas y restringir nuestra participación a no más del 20% de las importaciones totales de cualquier país. Se excluyen de estas normas las contratos emanados del Acuerdo de San José.

- Promover el intercambio comercial de tecnología, servicios y equipo con base en los logros alcanzados por las empresas y los institutos de investigación del sector.

- Promover el intercambio comercial de bienes y servicios no petroleros con otros países exportadores de hidrocarburos.

- Limitar las importaciones a lo estrictamente indispensable para asegurar el abastecimiento interno y cumplir con los programas de apoyo a la sustitución de importaciones.

- Exportar electricidad una vez satisfecha la demanda interna. Se estima que a partir de 1985 se exportarán poco más de 1,700 millones de kilowatts hora de electricidad de Cerro Prieto, que significarán ingresos anuales de alrededor de 90 millones de dólares.

- Continuar estableciendo acuerdos de cooperación bilateral con los países en desarrollo y desarrollados y convenios de cooperación con organismos multilaterales como la Organización de la Naciones Unidas y la Comunidad Económica Europea, que cubran distintos aspectos financieros de transferencia de tecnología y de comercialización, con el propósito de complementar los esfuerzos nacionales para lograr un desarrollo más equilibrado del sector y la autodeterminación tecnológica en materia de energéticos.

- Continuar apoyando las actividades que promueva la Organización de la Naciones Unidas en favor del uso racional de la energía y del desarrollo y aprovechamiento de fuentes nuevas y renovables. En este mismo sentido se proseguirán las negociaciones con organismos financieros internacionales en materia de desarrollo de fuentes no convencionales. Asimismo, se reforzarán los contactos e intercambios con organismos energéticos especializados.

- En el ámbito regional, promover el fortalecimiento de diversos acuerdos, organismos y reuniones informales de consulta tales como el Acuerdo de San José, el Grupo Informal de Países de América Latina y el Caribe Exportadores de Petróleo (GIPLACEP), la Organización Latinoamericana de Energía (OLAPE) y el Acuerdo de Asistencia Recíproca Petrolera Estatal Latinoamericana (ARPEL).

- En el marco de los esfuerzos de cooperación entre países en desarrollo y en apoyo a la prioridad establecida en el PND de promover la cooperación con los países de América Latina, apoyar el Acuerdo de San José, toda vez que éste ha constituido un mecanismo que ha cumplido con los objetivos propuestos, Dicho Acuerdo ha sido renovado por quinto año consecutivo y comprende, entre otras modalidades de operación, el suministro de hasta 130 MBD, en partes iguales por cada país signatario; otorgar crédito por el equivalente al 20% de las respectivas facturas petroleras, con un plazo de cinco años y una tasa de interés del 8% anual; ampliar el plazo de los financiamientos hasta 20 años, con una tasa de interés del 6% anual, en el caso de que los recursos se detienen a proyectos de desarrollo, que definirán los países beneficiarios; conceder los créditos de largo plazo, preferentemente a aquellos proyectos que incorporen una mayor proporción de bienes y servicios provenientes tanto de México como de Venezuela; y condicionar el suministro al estricto cumplimiento de la modalidades de pago establecidas por los países otorgantes.

5.8. Desarrollo social y regional

Los lineamientos de acción en esta materia estarán encaminados a incorporar las dimensiones social y regional en la definición y ejecución de los proyectos de las entidades del sector, con el propósito de elevar al máximo la contribución de éste al desarrollo social del país y a la mejor integración económica de las regiones.

5.8.1. Aspectos ambientales

- En el marco de la legislación  nacional y local en materia de protección ambiental y de uso de suelos y reservas territoriales, se protegerán las áreas productivas en las que se asienten las actividades del sector y se instrumentarán medidas correctivas y preventivas que contribuyan a restituir y mantener el equilibrio ecológico.

- Continuar el establecimiento de convenios con otras entidades de la Administración Pública Federal y entidades federativas en materia de prevención de la contaminación ambiental y reducción y tratamiento de desechos. Como por ejemplo, están las medidas tomadas en el marco del Programa del Desarrollo Regional del Sureste y, en particular, el convenio de Prevención y Control de la Contaminación Ambiental en el entorno de las instalaciones petroleras del sureste del país.

- Continuar con las mejoras aplicadas a la calidad de los combustibles que contribuyan a preservar la calidad del medio ambiente.

- Dar una atención selectiva a las zonas que ya han resentido daños al medio ambiente derivados de accidentes en instalaciones del sector.

5.8.2. Aspectos regionales

- Minimizar las distorsiones que introduce el desarrollo de algunos proyectos productivos en la estructura de abasto y distribución de las localidades circunvecinas.

- Promover, a través de los Subcomités de Energía del Sureste. la coordinación de acciones conjuntas con representantes de otras entidades de la Administración Pública y de las entidades federativas involucradas.

- A través de la Comisión de Desarrollo de las Zonas Petroleras del Estado de Tabasco, conjuntar los esfuerzos de distintas entidades a nivel federal, regional y municipal, para promover proyectos integrales.

- En zonas que registran altas temperaturas en los meses más cálidos del verano, se continuará apoyando el consumo de la energía eléctrica por medio de un tratamiento tarifario especial, sujeto a que los gobiernos de los estado involucrados se comprometan a realizar una campaña para fomentar uso racional de la energía eléctrica, en coordinación con la SEMIP y la CFE.

- Fomentar, en el marco de los organismos de coordinación establecidos. mecanismos ágiles de información que permitan a los gobiernos estatales y municipales conocer con anticipación las acciones del sector energético e intercambiar puntos de vista sobre sus repercusiones.

- Con objeto de apoyar las acciones tendientes a propiciar una mejor integración económica de las regiones, se procurará acompasar la ejecución de los proyectos energéticos a las necesidades de otros ámbitos.

- Se procurará que la demanda de bienes y servicios del sector sea factor de arraigo y estabilidad de la pequeña y mediana empresa local y se asegurará el abasto de la energía necesaria para la ejecución de programas regionales de desarrollo.

- Se promoverá la incorporación de fuerza de trabajo local a las actividades productivas del sector y el aprovechamiento de la infraestructura productiva y de servicios locales ya existentes.

5.8.3. Otros aspectos sociales

- Procurar que los incrementos de la planta de trabajadores se concentren preferentemente en las áreas operativas de apoyo al desarrollo de los proyectos prioritarios, y se limitan la contratación de nuevo personal en las áreas administrativas, en apoyo al esfuerzo señalado de productividad.

- Asegurar condiciones adecuadas de salubridad y seguridad en los centros de trabajo y proteger y mejorar la calidad de vida de los trabajadores del sector sobre la base de incrementos de productividad y eficiencia.

- Apoyar la ejecución de programas de formación, capacitación y adiestramiento en cuyo desarrollo se concentre de manera prioritaria el Programa. En ese sentido se pondrá especial énfasis en el aprovechamiento cabal, en los mejores términos de eficiencia, de los recursos y capacidades disponibles, comenzando con los institutos del propio sector energético.

- En las tareas de productividad tendrán una activa participación las empresas y las organizaciones sindicales del sector, en sus respectivos ámbitos de competencia. Se impulsaran las actividades de los Comités Mixtos de Productividad tendientes a apoyar esa participación.

- Establecer acuerdos para dar mayor flexibilidad a los procesos de contratación y a los esquemas escalafonarios para promover al personal.

5.8.4. Energetización rural

La energetización rural requiere de un fuerte impulso que, que de no realizarse, frenará el avance de los objetivos de diversos proyectos de desarrollo rural, tanto productivos como de bienestar social.

las acciones contempladas en materia de energetización rural buscan:

- Continuar con el Programa de Electrificación Rural sujetándose a criterios de disponibilidad de recursos y de jerarquización de zonas a beneficiar.

- Incorporar progresivamente más núcleos de la población a los beneficios que conlleva la disponibilidad de nuevas fuentes tradicionales, como la leña y otros residuos vegetales.

- Concertar e inducir el apoyo de la capacidad tecnológica nacional a los proyectos de desarrollo rural, en materia de energía.

- Identificar proyectos energéticos prioritarios en los diversos programas de desarrollo rural; apoyar los proyectos específicos de desarrollo rural mediante paquetes tecnológicos que les aseguren el abastecimiento energético requerido; establecer convenios con las agencias de desarrollo rural e instituciones  de desarrollo tecnológico par ala realización de proyectos de demostración del uso de fuentes alternas de energía e impulsar el desarrollo de la industria abastecedora nacional de dispositivos para la utilización de fuentes alternas de energía, así como su comercialización y uso mediante un sistema adecuado de incentivos fiscales y financieros.

Las acciones señaladas serán de cobertura nacional y su aplicación requerirá un  amplio esfuerzo de coordinación tanto al interior del sector como con el resto de las entidades del Gobierno Federal y, respetando su autonomía, con organismos competentes de estados y municipios.

PARTE CUARTA

METAS Y ESTIMACIONES PRESUPUESTALES

capítulo sexto

6. METAS

6.1 Marco de referencia

Las metas que se propone alcanzar el sector energético responden directamente a los objetivos del Programa y constituyen el escenario cuantitativo que materializa los avances en la dirección señalada por la estrategia. En su formulación se partió del marco macroeconómico contenido en el Plan Nacional de Desarrollo y se consideran tanto las perspectivas energéticas internacionales como los efectos de las orientaciones propuestas en la estrategia.

En una primera parte, se presentaran las metas globales para el periodo 1984-1988, que incluyen la previsiones de variables tales como producción de energía primaria y consumo final por sector de destino, el mayor detalle de establece para 1984, en tanto que para el periodo 1985-1988 se presentan tasa medias de crecimiento y, en algunos casos, intervalos; esto último con el fin de ofrecer un panorama indicativo de las tendencias generales, más que un conjunto rígido de metas cuantitativas.

Con este mismo criterio, en un segundo apartado se presentan las metas operativas y de resultado para el lapso 1984-1988, separando las previsiones de la rama eléctrica por una parte, y de la rama de hidrocarburos por la otra. Para cada una de las ramas se presentan , además, los programas básicos y los proyectos más importantes que se realizarán durante el periodo de referencia.

Por último, se presenta un perfil de resultados de la estrategia al año 2000, bajo el supuesto de un crecimiento sostenido de la actividad económica a partir de 1989, con lo cual al final del periodo la economía sería aproximadamente dos veces y media su tamaño actual. Este escenario supone también la continuidad de la reorientación estratégica propuesta en el presente Programa, para el periodo posterior a 1988.

Para ilustrar los logros que se espera alcanzar con dicha estrategia, en algunos casos de efectúa una comparación con los resultados que se desprenden del escenario de tendencia, señalando en el capítulo de diagnóstico.

6.2. Metas globales 1984-1988

Para el periodo 1984-1988 la producción nacional de energía primaria registrará un ritmo de crecimiento medio anual de entre 2.8% y 3.8%. Durante 1984 se estima alcanzar cerca de 1400 MMBPCE (equivalente a 3.8 MMBDPCE).

Como resultado de los esfuerzos por diversificar las fuentes primarias se prevé un crecimiento anual de entre 10% y 11% y de entre 16.5% y 17.5% anual en la producción de combustibles sólidos y geotermia, respectivamente, para lograr al final del periodo en el periodo que su participación en el total de energía primaria productiva y destinada al mercado nacional se eleve a poco más de 3% y 0.7%, en el mismo orden. Por su parte, la importancia relativa de los hidrocarburos iniciará una tendencia a la baja, mientras que la hidroenergía conservará su participación en alrededor del 5% (ver lámina 16).

Para el consumo interno de energía se proyecta un crecimiento medio anual de entre 5.0% y 5.5%, tasa inferior a la registrada en la década pasada, por los efectos que sobre los patrones de demanda arrojen los esfuerzos en materia de ahorro y uso eficiente de energía. La elasticidad ingreso del consumo interno de energía al final del periodo se estima en el alrededor de 1.2, esto es, 5 décimas menor que la observada a partir de la segunda mitad de la década anterior, mientras          que para el consumo total de energía primaria se estima alcanzar para 1988, un ahorro de entre 7% y 9% con respecto al escenario tendencial (ver lámina 17 y 18).

estos resultados son congruentes con una perspectiva de desarrollo interno caracterizado por la continuación del crecimiento industrial y del proceso caracterizado por la continuación del crecimiento industrial y del proceso de urbanización, mayores niveles de vida de la población y una tasa de crecimiento demográfico todavía elevada, pero en descenso.

La participación de otros sectores en el consumo interno de energía para ese mismo año, se estima que el sector transporte absorberá alrededor del 24%, mientras que el industrial requerirá un 22%, niveles superiores en ambos casos a los registrados en 1982. El consumo agropecuario, residencial, comercial y público se mantendrá en cerca del 10%.

Además, hacia 1988 ya se habría alcanzado la eliminación de los principales estrangulamientos y desfases operativos del sector energético y se habría afianzado el esfuerzo de adecuación de precios y tarifas y de saneamiento de la rama eléctrica.

1/ Incluye consumo de energía en actividades para convertir la energía primaria en formas secundarias aprovechables, así como pérdidas por transformación, transportación, al-

6.3. Metas operativas y de resultado 1984-1988

Demanda

6.3.1. Rama de electricidad

Al revertirse la tendencia decreciente de la actividad económica registrada en 1982 y 1983, durante 1984 se prevé un incremento en el volumen de las ventas oscilará entre 7.5% y 8.5%, cifras que resultan inferiores a las observadas en años recientes (ver lámina 19). Este comportamiento resultará del esfuerzo de ahorro y racionalización del consumo, y se verá reflejado en una elasticidad ventas-PIB de alrededor de 1.4 para el periodo 1985-1988, menor a la registrada en años anteriores con similares tasas de crecimiento del producto.

Para 1986 y 1987 se espera un repunte de las ventas de electricidad, como resultado de la entrada en operación, prevista para entonces, de proyectos industriales, importantes, particularmente del sector siderúrgico, así como del sistema de bombeo del Gutzala, que demandará cerca de 1900 Gwh.

La energía necesaria bruta ³/ aumentará de 74 843 Gwh en 1983 a 78 780 Gwh en 1984, lo que significa un crecimiento promedio anual sería de entre 7.5% y 8.5%. Debe señalarse que dentro de estas estimaciones se considera la meta de reducir en aproximadamente un punto porcentual la participación de las pérdidas respecto a la energía necesaria neta entre 1984 y 1988, como consecuencia de un manejo más eficiente de la energía en los sistemas de distribución.

Capacidad instalada.

Para hacer frente a los requerimientos de energía eléctrica durante los próximos años, el programa de obras e inversiones permitirá aumentar la capacidad instalada de 19 050 MW en 1983 a 20 202 MW en 1984 (6.0%). A partir de 1985 la capacidad registraría un crecimiento promedio anual que fluctuaría entre 7.0% y 7.5%.

2/ Ventas más usos propios y pérdidas.

Dados los proyectos en ejecución, en el periodo 1984-1988 se espera contar con una capacidad instalada adicional cercana a los 7 900 MW, de los que aproximadamente un 16% serán a base de hidroeléctricas, un 6% a base de geotérmicas, 8% de carboeléctricas, 16% de nucleocelectricidad y el restante 54% a base de termoeléctricas convencionales.

Cabe destacar que, no obstante el crecimiento de la capacidad, se registra una ligera reducción en la participación de las plantas a base de hidrocarburos dentro de la estructura de la capacidad instalada total, al pasar éstas de 61.4% en 1983 a aproximadamente 50% en 1988.

Energía eléctrica disponible.

Con base en el crecimiento estimado de la capacidad instalada y los factores por tipo de planta, mismos que consideran las curvas de maduración de las nuevas unidades, los programas de mantenimiento, las indisponibilidades por fallas y las condiciones de hidraulicidad media, se estimó la energía eléctrica disponibles en el periodo 1984-1988. El total nacional para 1984 ascendería a 88 Twh, 6.0% mayor que el correspondiente al año inmediato anterior. Entre 1985 y 1988, la energía disponible aumentaría a una tasa media anual de entre 7% y 7.5%.

Balance de energía eléctrica.

La proyección de la oferta de energía se basa en el análisis de la situación de los sistemas eléctricos, teniendo en cuenta las degradaciones temporales en unidades generadoras y equipos, el cumplimiento de los programas de mantenimiento, la falta de disponibilidad por fallas, los requerimientos de reserva rodante, así como las curvas de maduración de las unidades nuevas.

Para las centrales hidraulicidad media durante cada año del periodo. Este supuesto es el más incierto, ya que entre un año seco puede haber diferencias de 3 Twh, por lo que de presentarse dos años secos seguidos, aun cuando en el primer año, la disminución de la oferta fuese menor a 3 Twh, en el segundo sería superior a esa cifra. Asimismo, se considera el hecho de que las nuevas instalaciones, más eficientes y con una mayor economía de escala, están proyectadas para cubrir el crecimiento paulatino de las cargas locales, por lo que al inicio de su operación tienen excedentes.

En este análisis, se supone que la demanda se presenta en forma concentrada, aun cuando geográficamente se encuentra distribuida en grandes regiones. Por lo anterior, es necesario considerar las restricciones del sistema de transmisión en el cálculo de la reserva.

En este análisis de la relación entre la energía eléctrica disponible y la energía necesaria bruta presentada un balance satisfactorio para el lapso 1984-1985, si bien de 1986 a 1988 la reserva de energía disminuye. Así, en 1984-1985 el balance arroja un margen de más de 11% (3), similar al observado durante 1983, esta cifra se reduce a entre 7% y 9% en el lapso 1986-1988.

Así, en el marco de la demanda de energía eléctrica prevista para el periodo 1985-1988, de presentarse condiciones adversas de hidraulicidad durante dos años seguidos, se podría originar un déficit en el Sistema Internacional del Sur, que es donde se encuentran los mayores aprovechamientos hidroeléctricos. Este faltante sería cubierto mediante generación proveniente de los Sistemas Interconectados del Norte.

Transmisión eléctrica.

Por lo que se refiere a la línea de transmisión, se pretende instalar cerca de 3 700 kms. en 1984, en el tramo que entre 1985 y 1988 se tenderían entre 12 y 13 mil kms. más. En subestaciones, las metas incluyen la instalación de aproximadamente 9 mil megavolts ampers en 1984 y de 37 a 38 mil MVA durante el periodo 1985-1988.

Electrificación.

A partir de las 25 000 localidades electrificadas, con más de 55 millones de 1983, se tiene como meta para 1988alcanzar más de 30 mil localidades y cerca de 65 millones de habitantes con disponibilidad de energía eléctrica. Sin embargo, la población sin energía eléctrica continuará siendo considerable, lo que refuerza la necesidad de recurrir a la opción que presentan las fuentes no convencionales.

Productividad.

A partir de un coeficiente de productividad de 0.932 Gwh vencidos por cada trabajador  en operación en 1962, se espera alcanzar un incremento de la productividad hacia el final del periodo que fluctuaría entre 28% y 32%, lo cual se lograría con un crecimiento de la energía vendida de entre 7.5% y 8.5% anual y un incremento del personal de 2.5% anual como máximo a partir de 1984.

En cuanto a eficiencia térmica, aun cuando los márgenes de maniobra son relativamente limitados, se buscará alcanzar hacia 1988, un nivel de por lo menos 31%. Para 1984 se espera obtener una eficiencia térmica de 30.5%, correspondientes a 565.0 Kwh por barril de combustóleo equivalente.

Dado que en la actualidad se cuenta únicamente con indicadores parciales de productividad, se realizan esfuerzos sistemáticos para la definición de indicadores parciales de productividad, se realizarán esfuerzos sistemáticos para la definición d indicadores más complejos que permitan  su medición adecuada y su seguimiento continuo.

6.3.2. Rama de hidrocarburos

Explotación y perforación.

La actividad exploratoria se concentrará en aquellas áreas en que existen mayores posibilidades de encontrar yacimientos de gas no asociado y crudo, con el fin de ir adecuando las mezclas de petróleo, de acuerdo con nuestras necesidades y con la situación del mercado internacional; asimismo, se buscará contar para 1988 con un nivel de reservas de hidrocarburos líquidos cuando menos similar al actual.

3/ Energía disponible-energía necesaria bruta  

   ------------------------------------------ X 100

            Energía necesaria bruta.

6.4. Programas básicos 1984-1988

6.4.1. Rama de electricidad

Hidroeléctricas.

Se deberán concluir en el periodo las 5 centrales hidroeléctricas en ejecución Bacurato. El Caracol, La Amistad, Peñitas y Comedero. Se continuarán los proyectos en proceso de Agua Prieta e Itzantum, que entrarán en operación hacia 1990, y se iniciarán los de Aguamilpa, Temazcal II, Tepoa, Huites y Cajones.

Geotermoeléctricas.

Durante el periodo se concluirán las plantas Cerro Prieto II (unidades) y Cerro Prieto III (2 unidades) y se iniciarán, entre otros, el proyecto de Los Azufres I y el Tejamaniles.

                                          CUADRO 4

                             GASTO PROGRAMABLE 1984 - 1988

---------------------------------------------------------------------------

                                Billones de pesos de 1984

---------------------------------------------------------------------------

                                              GASTO              GASTO  DE

                              SUMA          CORRIENTE            INVERSION

---------------------------------------------------------------------------

T O T A L                      9.2             4.7                    4.5

HIDROCARBUROS                  6.0             3.2*                   2.8

ELECTRICIDAD                   3.2             1.5                    1.7

---------------------------------------------------------------------------

* Incluye gasto de operación de petroquímica.

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Carboeléctricas.

Se deberán concluir las unidades tercera y cuarta del proyecto Río Escondido, se continuará con el proyecto de Carbón II y se iniciará una nueva central hacia finales del periodo.

Nucleoeléctrica.

Se concluirán las dos unidades de la central de Laguna Verde y se iniciará, durante el lapso de referencia, la construcción de una nueva central.

Termoeléctricas.

Entre los principales proyectos que se concluirán durante el periodo destacan el de Manzanillo, La libertad, Ciudad Juárez y San Luis Potosí, así como los de ciclo combinado de Tula y Huinalá. Por otra parte, se continuará con los proyectos de Topolobampo, Punta Prieta y Tuxpan, y se iniciará la construcción de la 3ª y 4ª unidades de la Central Mérida II, la primera y segunda de la Centra Peninsular y la primera de Meoqui.

Duales.

Se continuará con el proyecto Lázaro Cárdenas, cuyas primeras dos unidades entrarán en operación hacia 1990.

6.4.2. Rama de hidrocarburos

Exploración.

Durante el periodo, se prevé perforar alrededor de 400 pozos, de los que aproximadamente un 10% serán marinos y el resto terrestre.

Explotación.

Se estima la perforación de entre 900 y 950 pozos. Entre 10% y 15% de estos pozos se situarían en los campos marinos y el resto en los terrestres.

Asimismo, se requerirá la instalación de 9 plataformas de perforación de 12 pozos cada una, con destino a los campos KU-MALOOB, ABKATUN, POL Y CHUC, adicionalmente, 8 plataformas para perforar pozos de inyección, con destino a los campos de ABKATUN, CANTARELL Y POL; se iniciará la instalación de 7 plataformas de producción, 6 habitacionales, 6 de enlace, 8 módulos de comprensión y 13 tetrápodos.

Refinación.

En el periodo se completarán las modificaciones a las refinerías de Tula, Hgo., y Salina Cruz, Oax., lo que significará en total un aumentos a la capacidad instalada de 400 MDB, con lo cual la capacidad de destilación primaria al final del periodo será de 1 700 MBD.

Por otra parte, se iniciará la construcción de 2 refinerías para contar con una capacidad adicional de 400 MBD después del periodo considerado .

6.5. Resultados de la estrategia al año 2000

La aplicación desde ahora de la estrategia del Programa, que arrojaría ya importantes resultados en el periodo 1984-1988, haría factible en un horizonte de más largo plazo resolver en forma definitiva los problemas estructurales del sector energético. Esto exigiría mantener en el próximo decenio el esfuerzo conjunto de toda la sociedad y el compromiso del sector energético en materia de eficiencia y productividad. Pero los resultados serían de gran trascendencia, como puede verse por la proyección de algunos indicadores seleccionados.

Así, como resultados del esfuerzo en materia de ahorro y uso eficiente, el consumo total de energía primaria al año 2000 sería entre 18% y 22% menor con respecto a los estimados en el escenario tendencial. Ello significaría un ahorro anual equivalente a la capacidad productiva actual de la rama petrolera para el consumo interno (1.3 MMBD).

Se estima que el consumo total de energía por unidad de producto para el año 2000 sería similar en términos absolutos al actual (entre 41 y 43 BPCE por cada millón producido, a precios de 1983) y entre 18% y 22% menor al señalado en el escenario tendencial, lo que significaría que se logra abatir la elasticidad ingreso del consumo de energía a un rango de entre 0.9 y 1.0 (ver lámina 23).

Como efecto del proceso de diversificación en la rama eléctrica, las termoeléctricas convencionales reducirían su participación en favor de otras fuentes de 61%, que es la cifra actual, entre 42% y 47% en el año 2000; sin embargo, como resultado de la instalación de plantas duales, que podrían utilizar indistintamente carbón o combustóleo, dicha participación podría verse disminuida hasta un 35% (ver lámina 24).

El consumo de hidrocarburos hacia el año 2000, derivado de dicha diversificación, así como de un esfuerzo de ahorro de la generación, sería menor al tendencial en un nivel aproximado de entre 50% y 57%. Alrededor de una tercera parte del menor consumo previsto provendría del esfuerzo de ahorro y el resto del de diversificación.

Finalmente, se obtendría un balance energético más diversificado, en el que la dependencia de los hidrocarburos se reduciría de 93% actualmente a entre 68% y 73% en el año 2000. Este último resultado considera una aportación de las fuentes alternas no convencionales a la oferta total de energía primaria de alrededor del 5% (ver lámina 16).

Además, como efecto de la aplicación de la estrategia planteada se ampliaría el horizonte energético del país, al reducirse la tasa de cancelación de reservas, debido a menores requerimientos de demanda interna, así como a adecuados ritmos de extracción. En contraste con el escenario de tendencia, considerando las reservas probadas actuales, el agotamiento de éstas no se daría sino hasta bien entrado el siglo XXI.

Por otra parte, las necesidades de inversión del sector serían, en general, significativamente menores, además de ser congruentes con el marco macroeconómico supuestos, al requerirse ampliaciones de capacidad instalada más racionales y mejor acompasadas con las posibilidades de la economía.

capítulo séptimo

7. Estimaciones Presupuestales

La magnitud y los largos periodos de maduración de los proyectos del sector energético, así como la importancia de éste dentro de las finanzas públicas y la economía en general, hacen necesario programar de manera congruente y con la suficiente anticipación sus requerimientos de gasto y financiamiento, así como sus aportaciones de divisas e impuestos.

A partir de los lineamientos de acción y las metas consignadas en capítulos anteriores del presente Programa, se hizo un ejercicio de gasto y financiamiento a mediano a mediano plazo para las ramas de electricidad y de hidrocarburos, que consideró las necesidades de los principales programas y subprogramas de tipo presupuestal, la cuantificación de los costos de los proyectos estratégicos más importantes y una estimación global de ingresos de las principales empresas del sector.

El sector energético requiere efectuar inversiones durante la presente Administración, alguna de las cuales, en términos de producción, no materializarán sus resultados durante el periodo 1984-1988, pero que son indispensables para que en la década de los noventa el país cuente con una estructura energética más racional y asegure con holgura la autosuficienciade los bienes y servicios del sector y las aportaciones de éste al financiamiento del desarrollo. Por tanto, en el presente ejercicio se consideraron también proyecciones a más largo plazo, a fin de contar con referencias programáticas de largo plazo, especialmente necesarias para apoyar las decisiones de inversión.

Este ejercicio tuvo como marco de referencia las proyecciones macroeconómicas y financieras del Plan Nacional de Desarrollo y se hicieron diversos ajustes para compatibilizar las metas y necesidades de recursos del Programa con las posibilidades financieras que se prevén para el sector público y la economía en su conjunto. También se consideró el  esfuerzo sistemático y permanente de productividad operativa y financiera, que ya han iniciado las empresas del sector y que habrán de intensificarse en los próximos años.

En este capítulo se presentan los resultados generales de este ejercicio par el periodo 1984-1988 en su conjunto. Corresponderá a los programas operativos anuales y a los programas institucionales de las entidades del sector energético actualizar periódicamente estas estimaciones en función de los marcos anuales de tipo macroeconómico y presupuestal, desglosar con detalle los requerimientos de gasto, de acuerdo a la apertura porgrámatico-presupuestal, y determinar su ritmo anual, cuidando que se apegue a las prioridades de estrategia y a los lineamientos de acción que marca este Programa.

En la anualización del Programa es condición de racionalidad y eficiencia el compatibilizar las metas concebidas y las posibilidades financieras que ofrece la economía en su conjunto, lo implica la realización de ejercicios programáticos presupuestales realistas y comprometidos por parte de las entidades que ejercen el gasto. Al mismo tiempo, se requiere que la administración central provea de manera regular los recursos que se demandan a lo largo del periodo, con el fin de no afectar la marcha de los programas y asegurar que, por la vía de la corresponsabilidad de cada nivel, se cumplan las metas que el Programa se propone.

En la formulación y ejecución del presupuesto de las entidades del sector, deberán observarse, además, como ya se viene haciendo, las normas de racionalidad, austeridad y disciplina presupuestal que han dictado las dependencias globalizadas y la Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal, cada una en el ámbito de sus respectivas competencias. Los resultados obtenidos en esta materia en los dos primeros años de esta Administración son ya altamente significativos, pero deberán seguirse porfundizando, bajo las siguientes líneas:

- Perfeccionar y dar mayor flexibilidad a los sistemas de formulación, ejecución, control y evaluación del gasto, para elevar su rendimiento y facilitar el correcto manejo de los fondos públicos.

- Racionalizar el gasto corriente, precisando la medida del esfuerzo de productividad a que se obligan las entidades y ligando su crecimiento real exclusivamente a exigencias ineludibles por aumentos en la producción, de bienes o en la prestación de servicios.

- Acompasar la ejecución de obras con las restricciones variables de recursos a lo largo del periodo.

- Concentrar frentes de inversión y completar obras prioritarias, con énfasis en aquellas que rompen estrangulamientos y rigideces en los procesos de producción y comercialización.

7.1. Gasto programable

Las necesidades de gasto programable del sector (gasto de operación e inversión, sin incluir pago de intereses y amortizaciones) se estiman en 9.2 billones de pesos, a precios de 1984, para el total del periodo 1984-1988 (véase cuadro 4).

El gasto corriente se estimó en 4.7 billones, con un crecimiento en torno al 2.5% anual, por lo cual su participación dentro del gasto programable total disminuirá en le periodo de 54% en 1984 a 51% en 1988. Esta reducción obedece sobre todo a un ajuste programado de los gasto indirectos.

Por su parte, el gasto de inversión alcanzará una cifra de 4.5 billones de pesos, resultado, básicamente, del esfuerzo de diversificación y de la superación de los estrangulamientos básicos del sector, que se señalan en este Programa. Supone, por tanto, con respecto a la estimación de tendencia, conceptos adicionales, necesarios para sustentar acciones de cambio estructural y garantizar un mayor margen de maniobra del sector.

7.1.1. Rama de hidrocarburos

El gasto programable de esta rama se estima en 6.0 billones de pesos para el periodo. La inversión ascendería a 2.8 billones y el gasto de operación se situaría en alrededor de 3.2 billones, lo que supone continuar mejorando sensiblemente la productividad por hombre ocupado. El segundo rubro incluye el gasto de operación en petroquímica que no fue posible separar efectos de la proyección.

7.1.2. Rama de electricidad

En electricidad, el gasto programable se estima en 3.2 billones para el periodo, lo que permitiría apoyar el esfuerzo de diversificación en hidroelectricidad, nucleoelectricidad, carboelectricidad y geotermia. El gasto de inversión sería del orden de 1.7 billones, determinados en su mayor parte por el programa de generación y en menor medida por el de distribución.

El gasto de operación se incrementaría a un ritmo de alrededor de 4.0% anual, superando sensiblemente el ritmo de este tipo de gasto de hidrocarburos, en razón del aumento de consumo de combustibles que se asocia a mayores niveles programados de generación de energía eléctrica y dada la entrada en operación, en la corto plazo, de varias unidades termoeléctricas en proceso de ejecución.

7.2. Financiamiento

De acuerdo con el ejercicio de programación financiera, el sector energético en su conjunto presentaría en el periodo una situación de autosuficiencia de recursos (ver lámina 25). Aunque esto se debe básicamente a la aportación de PEMEX, que generaría un amplio superávit y consolidaría su posición financiera, debe señalarse que también la rama eléctrica mejoraría sensiblemente sus finanzas.

En el periodo 1984-1988 l rama eléctrica podrá financiar con recursos propios, en promedio, 72% de sus requerimientos para operación e inversión, excluyendo pagos de deuda e intereses. Hacia 1988, se proyecta que la rama logre que los costos de operación y los ingresos propios se igualen, con lo que se habría llegado a una base firme de saneamiento financiero.

No obstante lo anterior, durante los próximos 4 años dicha rama requerirá de importantes montos de transferencias del Gobierno Federal, dado el desfase que se presentará entre las tendencias de incremento en los ingresos propios, apoyados en ajustes de tarifas y los plazos programados para las inversiones.

Con base en la actualización de las tarifas y en la instrumentación de los esfuerzos de productividad y saneamiento financiero, a partir de 1989 las transferencias se podrán destinar únicamente a cubrir inversiones. No se incluye en el análisis la necesidad de apoyos para pago de intereses y amortizaciones, ya que esto dependerá de las medidas generales que se adopten por el Gobierno Federal, en lo relativo a asunción de pasivos principalmente.

Se mantiene, por otro lado, el criterio de que el programa de inversiones de la rama no implique endeudamiento superior al 50% de su monto para el periodo, lo cual también contribuye a mejorar la estructura financiera.

Por lo que se refiere a los hidrocarburos, sus ingresos acumulados en 1984-1988, en relación a su gasto programable y lo correspondiente a derechos de extracción, arrojarán un superávit de entre el 23% y 25%. El endeudamiento neto adicional se destinará al apoyo necesario a sus programas de inversión o a los requerimientos del Gobierno Federal en la materia, cuidando siempre que los "techos" de contratación de PEMEX no rompan con la estructura de soporte de su activo total, el cual deberá presentar entre 40% y 45% de su patrimonio.

7.3. Aportes fiscales y de divisas

El sector energético como se ha dicho, es ampliamente superativo en divisas, debido fundamentalmente a la exportación de petróleo. En 1984-1988, una vez deducido el gasto de divisas del sector para operación e inversión, quedará un remanente de 68 mil millones de dólares. Este excedente significará entre 85% y 90% de los ingresos en divisas esperados en el sector. Aunque una parte de este remanente se destinará a cubrir las amortizaciones y los lineamientos que se marquen en la materia, la proporción más considerable servirá para apoyar las necesidades del Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo.

Como contribuyente decisivo a las finanzas públicas, y suponiendo que no hubiera modificaciones en el régimen fiscal de los hidrocarburos, sólo por derechos de explotación o sea, por la carga fiscal directa, el sector contribuirá en el periodo con aproximadamente 8.8 billones de pesos, lo que significa entre 38% y 40% de los ingresos propios generados por el sector.

PARTE QUINTA

INSTRUMENTACION, CONTROL Y EVALUACION

capítulo octavo

8. Instrumentación, Control y Evaluación

La conformación del nuevo perfil energético que se plantea a la Nación es tarea sencilla de realización inmediata. Implica ajustes en la estructura y funcionamiento de la economía e involucra a toda la sociedad mexicana. El cambio que se promueve desborda ampliamente el alcance formal de una rama específica de actividad, y por su considerable peso relativo influirá en las bases estructurales del desarrollo nacional que posteriormente el Plan Nacional de Desarrollo.

Por ello, el proceso de instrumentación del Programa obliga a un gran esfuerzo de coordinación dentro del sector público y exige una amplia participación de todos los sectores de la sociedad. La organización de ese proceso, a cargo de la Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal, supone además mejorar los instrumentos y sistemas programáticos y administrativos del sector energético. Se requiere, asimismo, de mecanismos para apoyar con oportunidad el cumplimiento de las acciones, para evaluar la consecución de las metas y para verificar la correcta aplicación de los recursos.

El proceso de instrumentación del Programa (lámina 26) se organizará de conformidad con las vertientes definidas en el Sistema Nacional de Planeación, de obligación, de inducción y concertación, y de coordinación.

En la primera se ordenarán las actividades y medidas que tienen que ver con el quehacer de la Administración Pública Federal. Se incluye aquí la formulación de los subprogramas derivados del presente Programa, de los programas institucionales de las entidades del sector y de los programas operativos anuales, tanto sectoriales como institucionales, que cumplirán con la doble función de especificar, para periodos anuales, las tareas establecidas por el presente Programa y de ser el vínculo con el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Por su importancia y cobertura nacional, se han determinado dos subprogramas que requieren un proceso especial de coordinación: el de Ahorro y Energía y el de Energetización Rural. En la formulación del primero se considerarán las directrices generales de cambio tecnológico que en materia industrial establezca la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial.

Para efectos de coordinar las acciones del sector energético con las del resto de los sectores, así como la elaboración de los programas-presupuestales, operarán dentro de esta vertiente los Comités Técnicos para la instrumentación del Plan (COTEIPS). La vertiente obligatoria constituirá así el eje central de todo el proceso. A partir de él será posible fijar áreas, alcances, tiempos y ritmos a la participación de los sectores social y privado y de los gobiernos estatales.

Como parte del proceso de instrumentación del Programa se revisará también el marco jurídico del sector energético, para promover las adecuaciones necesarias y, sobre todo, la incorporación en él de las nuevas normas que se requiere la ejecución de las políticas de ahorro de energía.

La vertiente de inducción y concertación habrá de encauzar las acciones y medidas destinadas a estimar los comportamientos de los sectores social y privado que mejor contribuyan a la consecución de las metas del Programa. Su instrumentación se apoyará en convenios, medidas de fomento o estimulo y acciones conjuntas con los sectores social y privado.

El órgano encargado de la coordinación de todas estas acciones será un Comité de Concertación presidido por la SEMIP, con la participación de las empresas del sector.

Otro instrumento de inducción y concertación serán los programas de compras y obras de PEMEX y CFE. Con este propósito funcionan, en las empresas del sector, las Comisiones Consultivas Mixtas de Abastecimiento y los Subcomités de Sustitución de Importaciones, cuyas actividades serán reforzadas para que apoyen sistemáticamente el cumplimiento de las líneas de acción y las orientaciones estratégicas del presente Programa.

Por último, en la vertiente de coordinación se ordenarán aquellas actividades que el sector realice conjuntamente con las entidades federativas de modo que en el ámbito de competencia de cada cual, se prevean las acciones de instrumentación correspondientes. El Convenio Unico de Desarrollo (CUD) será el instrumento programático que formalizará los acuerdos y decisiones respectivos.

Además, se contará con grupos de trabajo específicos de coordinación intra e intersectorial para la instrumentación del Programa Nacional de Energéticos, así como de sus subprogramas.

El proceso de instrumentación y ejecución del Programa estará sujeto a un sistema específico de control y evaluación (véase lámina 27) cuya principal finalidad es la de apoyar la consecución de los objetivos y metas en los términos y condiciones previstos. Se trata, en general, de establecer una estricta vigilancia del cumplimiento oportuno de las acciones y medidas programadas, efectuar el seguimiento del contexto nacional e internacional en que se sustentará el Programa, y revisar de manera periódica y sistemática los avances obtenidos para que, detectando las insuficiencias, cambios o desviaciones de cada caso, se realicen los ajustes y correcciones que procedan.

El control y la evaluación deber ser un sistema estrechamente vinculado el proceso de toma de decisiones y deberá proporcionar los elementos necesarios para adecuar los componentes del Programa a los cambios que se operen en el contexto de la realidad en que opera. Su objetivo será el conjunto del Programa, pero su aplicación será selectiva a aquellos aspectos prioritarios en los que descansa su viabilidad, y que apoyan el esfuerzo de cambio estructural, como es el caso de las acciones en materia de productividad, ahorro y uso eficiente de energía y diversificación de fuentes.

De acuerdo con sus atribuciones legales, la responsabilidad del control y evaluación integral del Programa corresponde a la SEMIP, con la participación activa de las dependencias globalizadas y de las entidades paraestatales involucradas, en sus diferentes ámbitos de competencia. En los casos en que resulte más conveniente, esas tareas de control y evaluación se realizarán con el apoyo de grupos de trabajo, especialmente constituidos para cumplir las tareas que se requieran.

Será materia de control la aplicación de los instrumentos legales y de política económica, así como la ejecución de las acciones predeterminadas. El control tendrá un carácter permanente e incidirá básicamente sobre los aspectos operativos del Programa, constituyéndose en factor de apoyo a la gestión cotidiana en sus diferentes instancias de responsabilidad. En cambio, la evaluación se hará primordialmente sobre los resultados del Programa; tendrá un carácter periódico y sistemático de análisis de avances de objetivos y metas y de los objetivos y metas y de los cambios en el entorno económico, social e institucional en el que se inserten. Desempeñará un papel clave en los ejercicios de reprogramación y apoyará la toma de las decisiones más trascendentes, principalmente en materia tecnológica, de inversiones, precios, adecuaciones legales y de política de producción, comercialización interna y transacciones internacionales.

Para cumplir eficazmente con las tareas de control y evaluación se hará necesario establecer un sistema ágil, oportuno, suficiente y confiable de información, tanto de orden cuantitativo como cualitativo. Este sistema se ajustará a los criterios generales de simplificación y de descentralización de la información, evitando excesos y duplicidades en las solicitudes de la misma a las entidades paraestatales.

En otro plano, el Programa habrá de apoyarse con acciones sistemáticas de comunicación social que susciten y mantengan una amplia participación de toda la población. Se informará, con toda oportunidad y detalle acerca del sentido y características del Programa, de las diferentes acciones que se emprendan para su instrumentación y de los resultados o avances que se registren en el cumplimiento de sus objetivos y metas.

Al mismo tiempo, como parte del proceso permanente de la consulta popular, se continuarán captando propuestas y puntos de vista que contribuyan a enriquecer el proceso de toma de decisiones, desde las etapas de formulación programática hasta las de instrumentación operativa. El Sistema Nacional de Planeación Democrática establece canales permanentes para incorporar a las tareas de programación las opiniones y acciones de los diferentes sectores y grupos sociales. El sector energético compromete ante la Nación todo su esfuerzo para cumplir con los objetivos, estrategias, acciones y metas del presente Programa pero el buen éxito del mismo sólo se obtendrá con la participación activa de toda la sociedad.

                              CUADRO 3

                     CONSUMO APARENTE INTERNO DE ENERGIA

              (Millones de barriles de petróleo crudo equivalnte)

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                                                    1970      1976     1982

---------------------------------------------------------------------------

Oferta Interna Bruta o

Consumo Interno                                     273.7    424.5    770.8

   Consumo del Sector Energético*                    95.9    141.9    357.3

     Pérdidas por transormación                      51.6     75.1    171.4

     Autoconsumo del sector                          30.4     46.4    130.0

     Pérdidas (transportación, dis-

     tribución y almacenamaiento)                    13.9     30.4     55.9

   Consumo del Resto de la Economía**               177.8    282.6    413.5

     Residencial, comercial y público                25.4     41.0     64.5

     Transporte                                      69.8    114.0    183.1

     Agropecuario                                     6.0      9.4     15.2

     Industrial                                      76.6    118.2    150.7

---------------------------------------------------------------------------

*   Incluye petróquimica básica.

**  Incluye consumo energético y no energético. Para este último se  supuso

    que del consumo total de grasas y lubricantes, el 50%  lo absorbió   el

    sector transporte y el 50% restante el industrial. Los demás  productos

    no energéticos así como el consmo no energético de gasolinas y kerosinas

    fueron absorbidos en su totalidad por el sector industrial.

FUENTE:  SEMIP.

                              CUADRO 4

                      CONSUMO DEL RESTO DE LA ECONOMIA 1982

                (Millones de barriles de petróleo crudo equivalente)

---------------------------------------------------------------------------

                          Sector      Sector      Sector re-       Sector

                          Indus-      trans-      sidencial,       agrope-

                          trial       porte       comer-           cuario

                                                  cial

                                                  y público

---------------------------------------------------------------------------

Petrolíferos               60.3      182.7         45.5              12.2

Gas                        62.9        -            2.9               -

Coque                      12.2        -             -                -

Electricidad               16.3        0.4         16.1               3.0

Total                     150.7      183.1         64.5              15.2

---------------------------------------------------------------------------

FUENTE: SEMIP.



                                                    CUADRO 1

                                EL SECTOR ENERGETICO EN EL PRODUCTO INTERNO BRUTO

                                          (mILLONES DE PESOS DE 1970)

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                PIB:

         Relación

                 (1)              Petrolera 1/      (1) + (2) =(3)        Total            %

                                      (2)                                 (4)        (3) + (4)

-----------------------------------------------------------------------------------------------------

   1970        5 146.7              8 921.2          14 067.9          444 271.4         3.2

   1971        5 421.5              9 201.6          14 623.1          462 803.8         3.2

   1972        6 179.9              9 877.0          16 044.9          502 085.9         3.2

   1973        6 927.5             10 581.5          17 509.9          544 306.7         3.2

   1974        7 812.5             12 144.3          19 956.8          577 568.0         3.5

   1975        8 235.1             13 438.0          21 673.1          609 975.5         3.6

   1976        9 242.0             14 473.3          23 715.3          635 831.3         3.7

   1977        9 941.3             16 010.7          25 952.0          657 721.5         3.9

   1978       10 723.7             18 717.4          29 441.1          711 982.3         4.1

   1979       11 829.5             22 129.9          33 959.4          777 162.6         4.4

   1980       12 593.9             27 341.2          39 935.1          841 854.5         4.7

   1981       13 646.7             31 857.1          45 503.8          908 764.8         5.0

   1982       14 554.1             34 073.8          48 627.9          903 838.6         5.4

   1983 p/    14 743.3             34 798.3          49 541.6          861 769.1         5.7

-----------------------------------------------------------------------------------------------------

p/ Cifras preliminares

1/ Incluye extracción de petróleo crudo y gas natural, petróleo y derivados y petroquímica básica

   descritos en el Sistema de Cuentas Nacionales de México (Ramas 6,33 y 34)

FUENTE: SPP, Sistema de Cuentas Nacionales de México.

                                                    CUADRO 2

                          CAPACIDAD INSTALADA DE ENERGIA ELECTRICA EN OPERACION

                                                     (Megawatts)

----------------------------------------------------------------------------------------------------

   Año            Hidroeléc-         Termoeléc-              Geotermo-          Carbo-      Total

                     trica             trica                 eléctrica         eléctrica

----------------------------------------------------------------------------------------------------

  1970               3 228             2 840                     -                  -        6 068

  1971               3 227             3 271                     -                  -        6 498

  1972               3 228             3 685                     -                  -        6 913

  1973               3 446             4 205                     75                 -        7 726

  1974               3 521             4 775                     75                 -        8 371

  1975               4 044             5 711                     75                 -        9 830

  1976               4 541             6 844                     75                 -       11 460

  1977               4 723             7 294                     75                 -       12 092

  1978               5 225             8 692                     75                 -       13 992

  1979               5 219             8 929                    150                 -       14 298

  1980               5 992             8 483                    150                 -       14 625

  1981               6 550            10 666                    180                 -       17 396

  1982               6 550            11 335                    205                 300     18 390

  1983 p/            6 550            11 695                    205                 600     19 060

----------------------------------------------------------------------------------------------------

p/ Cifras preliminares

FUENTE: Comisión Federal de Electricidad



Anexos

Anexo 1

Balance de energía

Los balances de energía constituyen el registro contable de los recursos energéticos que conforman la oferta y el consumo de energía de un país.

Por su origen, la oferta nacional está integrada por la producción interna y las importaciones; mientras que por destino se compone de las exportaciones más el consumo interno. Por su naturaleza, el balance registra el volumen y destino de la energía primaria en secundaria, así como las formas y destinos de esta última.

Debido a que las unidades originales en las que se cuantifican las fuentes energéticas son heterogéneas, el registro de éstas se realiza en unidades equivalentes. Usualmente son empleadas como tales los barriles de petróleo crudo equivalente y se utilizan también las kilocalorías 1/.

Entre 1970 y 1982 el balance energético nacional observó transformaciones significativas de orden cuantitativo y cualitativo.

En ese lapso, la producción interna de energía se incrementó cuatro veces y el consumo nacional se triplicó, en tanto que las exportaciones y el consumo del propio sector energético adquirieron especial relevancia ³/.

La explotación de los mantos petrolíferos localizados en la Sonda Marina de Campeche y en el área de Chiapas-Tabasco constituyó el factor explicativo del cambio, al modificar el ritmo de crecimiento anual de la producción de hidrocarburos de 8.0% durante 1970-1976 a 20.4% entre 1976-1982.

Este dinamismo determinó que, no obstante el crecimiento observado en la producción de hidroenergía y carbón, los hidrocarburos elevaran su participación en la producción de energía primaria 3/ destinada al mercado nacional a cerca de 93% en 1982. Si esta producción se agrega la parte correspondiente a exportación de hidrocarburos, la participación de éstos dentro de la producción total de energía primaria alcanza casi 96% como se observa en el cuadro 1.

CUADRO 1

PRODUCCION DE ENERGIA PRIMARIA

(Millones de barriles de petróleo crudo equivalente)

-------------------------------------------------------------

                                1970      1976      1982

-------------------------------------------------------------

Producción Energía Primaria    321.0      493.1    1 471.4

Carbón Mineral                   6.8        9.8       14.5

Hidrocarburos                  281.8      446.6    1 357.7

Petróleo Crudo                 160.9      296.8    1 003.1

Gas                            120.9      149.8      354.6

Asociado                        78.7       76.7       62.7

No Asociado                     42.2       73.1      291.9

Hidroenergía                    32.4       35.5       42.7

Geoenergía                       -          1.2        2.4

-------------------------------------------------------------

FUENTE SI MIP Balances Nacionales de Energía, 1970, 1976 y 1982. Formato OLADE.

1/ Kilocaloría es la cantidad de energía necesaria para elevar en un grado centígrado un kilogramo de agua. Una kilocaloría se compone de 1000 calorías.

2/ Las características particulares que marcaron tanto el comportamiento del sector como el de la economía en general durante el periodo considerado, inducen a subdividir el análisis en dos etapas, tomando a 1976 como año intermedio.

3/ Energía primaria es la energía contenida en los agentes productores tal y como se encuentran en su estado natural. En México incluye carbón minería, petróleo crudo, gas no asociado, gas asociado, hidroenergía y geoenergía, así como la leña y el bagazo de caña, que aun cuando con son contabilizados en el balance satisfacen una parte importante del consumo energético interno.

CUADRO 2

PRODUCCION BRUTA ENERGIA SECUNDARIA

(Millones de barriles de petróleo crudo equivalente)

-------------------------------------------------------------

                                1970      1976      1982

-------------------------------------------------------------

Producción bruta de Energía     261.5     386.4     674.4

Gas licuado                       9.4      14.5      38.1

Gasolinas                        44.7      69.5     113.7

Kerosinas                        13.7      18.6      26.3

Diesel                           30.2      62.6      84.9

Combustóleo                      51.2      83.0     137.6

Gas                              75.8      85.4     189.2

Coque                             6.5      10.5      11.6

Electricidad                     15.1      25.9      42.4

Productos No Energéticos         14.9      16.4      30.6

-------------------------------------------------------------

FUENTE SI MIP Balances Nacionales de Energía, 1970, 1976 y 1982.

Formato OLADE.

La decisión de incrementar la explotación y el establecimiento del petróleo como fuente generadora de divisas se manifestó en el crecimiento de las ventas al exterior de petróleo crudo, mismas que al finalizar 19 representaron el 41% de la producción total de energía.

En otro aspecto, la prioridad otorgada a la obtención de una mayor producción de energía durante los años recientes propició la aparición de desfasamientos entre los procesos productivos. Los crecientes volúmenes de gas quemado a la atmósfera son claro ejemplo de este desequilibrio. La insuficiencia de equipo para comprimir, transportar y transformar este energético, que para 1982 se obtuvo en alrededor de 80% asociado al crudo, se reflejó en el renglón de energía no aprovechada, representando en este año cerca del 4% de la producción energética y 15% de la producción total de gas. Cabe hacer notar que para finales del presente año esta proporción se habrá reducido a un nivel de entre 3% y 4%.

El significativo incremento registrado en la disponibilidad de hidrocarburos tuvo asimismo claras repercusiones en la producción y uso de la energía secundaria 4/. El crecimiento observado en la producción de petrolíferos incidió favorablemente en la relación importación/ventas, de tal suerte que de un coeficiente de 6.6% registrado en 1970 se pasó a otro de alrededor de 1% en 1982. A su vez, el crecimiento de más del 15% mostrado en la producción de gas natural permitió un uso más intensivo y diversificado de este producto, en particular en la industria petroquímica básica, tanto como energético como materia prima.

Por el lado del consumo energético, el dinamismo se vio decididamente influido por el crecimiento generalizado de la economía, el aumento de la población, el proceso de urbanización y el progresivo deterioro que observaron los precios reales de los energéticos. Así, el consumo aparente interno 5/, frente a otro de 7.6% registrado en el lapso 1970-1976, alcanzando en 1982 un total de 770.8 MMBPCE (millones de barriles de petroleo crudo equivalente).

La mayor disponibilidad se reflejó en la cantidad de energía absorbida por cada unidad de producto, misma que ascendió a 42.1 barriles de petróleo crudo equivalente por millón de pesos producido en 1982, superior a los 30.4 consumidos durante 1970 6/.

En paralelo, el consumo per capita de energía aumentó de 5.2 barriles de petróleo crudo equivalente en 1970 a 6.4 en 1976 y a 10.5 en 1982. El marcado incremento observado durante este periodo se vio influido por el proceso de urbanización del país, así como por el crecimiento que observaron las industrias intensivas en el consumo de energía.

Por su parte, la elasticidad ingreso del consumo de energía, coeficiente que permite relacionar el incremento del consumo energético interno con el del PIB, fue de 1.2 durante 1970-1976 y de alrededor de 1.7 para el siguiente periodo.

En su estructura, el consumo interno se integró, en 1982, en poco más de la mitad por la energía orientada hacia el desarrollo y funcionamiento del aparato productivo y de servicios del país, en tanto que el resto fue constituido por la energía que absorbió el propio sector (incluyendo petroquímica básica) para hacer factible la transformación, explotación, transpor-

4/ Energía secundaria es la energía contenida en los productos resultantes de los procesos de transformación, y tiene como destino los diversos sectores de consumo y eventualmente otros centros de transformación. En México se produce coque, gas licuado, gasolinas, kerosinas, diesel y combustóleo, así como electricidad.

5/ Se integra por la suma de producción interna, más importaciones, más/menos variación de inventarios, menos la suma de las exportaciones y la energía no aprovechada; es equivalente a la oferta interna bruta de energía.

6/ Se utilizó para el cálculo el Producto Interno Bruto a precios de 1983.

7/ Equivalentes a 7.9 millones de kilocalorías en 1970, 9.6 en 1976 y 15.6 en 1982.

8/ Denominado en el balance como consumo total final e integrado por le consumo de los diversos sectores productivos.

                                                CUADRO 3

                                   GENERACION BRUTA DE ENERGIA ELECTRICA

                                                (Gigawatts hora)

------------------------------------------------------------------------------------------------------------

   Año         Hidro-         Termo-                 Geotermo-           Carbo-             total        Var

             eléctrica        eléctrica              eléctrica           eléctrica                        %

------------------------------------------------------------------------------------------------------------

  1970         14 805          11 225                    -                  -              26 030        -

  1971         14 269          14 241                    -                  -              28 483       9.4

  1972         15 246          16 287                    -                  -              31 533      10.7

  1973         16 081          18 002                    161                -              34 244       8.6

  1974         16 602          20 943                    463                -              38 008      11.0

  1975         15 016          25 345                    518                -              40 879       7.6

  1976         17 087          26 966                    579                -              44 632       9.2

  1977         19 035          29 318                    592                -              48 945       9.7

  1978         16 066          36 313                    598                -              52 977       8.2

  1979         17 839          39 212                  1 019                -              58 070       9.6

  1980         16 740          44 213                    915                -              61 868       6.5

  1981         24 446          42 469                    964                -              67 879       9.7

  1982         22 729          47 922                  1 296               1 278           73 225       7.9

  1983 p/      20 583          50 483                  1 353               2 424           74 843       2.2

------------------------------------------------------------------------------------------------------------

p/ Cifras preliminares.

FUENTE: Comisión Federal de Electricidad.

                                         CUADRO 4

                                VENTAS DE ENERGIA ELECTRICA

                                      (Gigawatts hora)

                     --------------------------------------------------

                      Año                Total                 Var.

                                                                %

                     --------------------------------------------------

                      1970               21 758                    -

                      1971               23 706                   9.0

                      1972               26 412                  11.4

                      1973               29 020                   9.9

                      1974               32 152                  10.8

                      1975               35 420                  10.2

                      1976               38 211                   7.9

                      1977               41 518                   8.7

                      1978               45 424                   9.4

                      1979               49 429                   8.8

                      1980               52 657                   6.5

                      1981               57 455                   9.1

                      1982               61 457                   7.0

                      1983               62 328                   1.4

                     --------------------------------------------------

                     p/ Cifras preliminares

                     Nota: Incluye energía en proceso de facturación excepto en

                     1982 y 1983.

                     FUENTE: Comisión Federal de Electricidad.

 



                                  CUADRO 5

                PRECIO MEDIO DE VENTA DE LA ENERGIA ELECTRICA

                          (Pesos por Kilowatt hora)

----------------------------------------------------------------------

     Año          Precios          Var.          Precios          Var.

                 Corrientes         %           Constantes         %

----------------------------------------------------------------------

    1970           0.28             -              0.21            -

    1971           0.28            0.0             0.20        -  4.8

    1972           0.28            0.0             0.19        -  5.0

    1973           0.29            3.6             0.18        -  5.3

    1974           0.33           13.8             0.16        - 11.1

    1975           0.36            9.1             0.15        -  6.3

    1976           0.43           19.4             0.15           0.0

    1977           0.62           44.2             0.16           6.7

    1978           0.62            0.0             0.14        - 12.5

    1979           0.73           17.7             0.13        -  7.1

    1980           0.94           28.8             0.14           7.7

    1981           1.13           20.2             0.13        -  7.1

    1982           1.60           41.6             0.12        -  7.7

    1983 p/        3.63          126.9             0.13           8.3

---------------------------------------------------------------------

p/Cifras preliminares

Nota: Los precios incluyen el impuesto al consumo, IVA y subsidios a -

tarifas 4 y 9.

1/Precios constantes de 1960

FUENTE: Comisión Federal de Electricidad, Estadísticas del Sector Eléc

trico Nacional.

                                  CUADRO 6

                USUARIOS Y LOCALIDADES CON SERVICIO ELECTRICO

                                 (Unidades)

----------------------------------------------------------------------

                                   Var.                           Var.

      Año         Usuarios          %          Localidades         %

----------------------------------------------------------------------

     1970         5 369 000         -            10 132            -

     1971         5 747 000        7.0           11 633          14.8

     1972         6 114 000        6.4           12 876          10.7

     1973         6 559 000        7.3           14 153           9.9

     1974         6 858 000        4.6           15 104           6.7

     1975         7 310 000        6.6           16 023           6.1

     1976         7 708 000        5.4           17 502           9.2

     1977         8 108 000        5.2           18 800           7.4

     1978         8 579 000        5.8           19 945           6.1

     1979         9 101 000        6.1           20 434           2.5

     1980         9 720 000        6.8           21 240           3.9

     1981        10 391 000        6.9           22 682           6.8

     1982        11 067 000        6.5           23 828           5.1

     1983 p/     11 658 000        5.3           24 821           4.2

-------------------------------------------------------------------

p/Cifras preliminares

FUENTE: Comisión Federal de Electricidad



tación y distribución energética y petroquímica. De manera global, la participación del consumo del sector energético en el consumo interno se incrementó en alrededor de 11 puntos porcentuales con respecto a 1970, para alcanzar en 1982 la cantidad de 357.3 millones de barriles de petróleo crudo equivalente. La elasticidad ingreso del consumo del sector fue de 0.7 para 1970-1976 y de aproximadamente 1.2 durante el periodo posterior.

En cuanto a la composición de la energía absorbida por el sector energético, el 48% correspondió a perdidas por transformación, el 36.4% al autoconsumo del propio sector y el 15.6% restante a pérdidas por transportación distribución y almacenamiento.

Las perdidas por transformación resultan del proceso de transformación de energía primaria en secundaria y, en gran medida, obedecen a factores físico-químicos inevitables. Por su parte el autoconsumo corresponde a la utilización de energía para las actividades de producción, operación y transformación de combustibles y productos petroquímicos (90%), e incluso los usos propios de electricidad en sus instalaciones y el consumo de gas como materia prima en la petroquímica básica (10%). Finalmente las perdidas por transportación, distribución y almacenamiento son atribuidas a causas tales como pérdidas por transmisión de energía eléctrica y fugas de ductos, entre otras.

En cuanto al consumo energético del resto de la economía (consumo final), puede señalarse que éste observó durante el periodo 1970-1982 un ritmo de crecimiento medio anual de casi 7.5% 9/.

En 1982 dicho consumo provino en 80% de los sectores transporte e industrial. El primero participó con 44.3% del consumo final, en tanto que el segundo lo hizo con 36.4%. El crecimiento del consumo del sector transporte durante el lapso 1970-1982 fue de 8.4%.

En la estructura del consumo final de energía, la participación del sector industrial en 1982 disminuyó en siete puntos porcentuales con respecto al 43.0% con que contribuyó en 1970, debido al mayor dinamismo en el consumo del resto de los sectores.

Con un crecimiento de 8.1% durante 1970-1982, el consumo residencial, comercial y público aumentó su participación en el consumo sectorial a 15.6% en 1982, que se compara con un nivel de 14.2% con que participó en años anteriores.

Con respecto a la estructura del consumo de energía de los diferentes sectores de la economía, cabría señalar que el sector transporte conservó la misma estructura durante todo el periodo 1970-1982, misma que se constituyó en el último año en un 99.8% por petrolíferos. Sin embargo, en la composición de éstos se registro un cambio, manifestando por una pérdida en la participación de las gasolinas y un cambio, manifestando por una pérdida en la participación de las gasolinas y un aumento en la del diesel.

El sector industrial modificó su estructura de consumo durante el lapso 1970-1982, ya que mientras que en 1970 la electricidad participó con 7% del total, en 1982 lo hizo con cerca del 11%. Los petrolíferos aumentaron a su aportación y el gas natural y el carbón la disminuyeron. Así, para 1982 el consumo del sector industrial se compuso en 41.8% por gas natural y es 40% por petrolíferos. En la estructura de estos últimos sobresale el incremento de 3.4 puntos porcentuales en la participación del combustóleo.

Para 1982 el consumo residencial, comercial y público se reestructura con respecto a 1970, aumentando la participación de petrolíferos y reduciendo la de gas natural, mientras que le consumo eléctrico permanece en un nivel de 25%. El consumo de gas licuado como proporción del total (***) de representar el 28% en 1970 a alrededor del 50% en 1982, como resultado de la sustitución operada en el consumo del diáfano por el gas doméstico.

Con relación a la estructura del consumo del sector agropecuario, fue notable el incremento registrado en la participación de la electricidad como parte del consumo energético del sector. Esa fuente pasó de representar 13.5% en 1970 a 19.8% en 1982. La estructura del consumo de los petrolíferos, por su parte, también mostró variaciones, ya que al finalizar 1982 la participación de las kerosinas se redujo a menos de la mitad de la observada en 1970.

Finalmente, cabría señalar que el análisis realizado no contempla la aportación de otras fuentes como la leña y el bagazo de caña, cuya participación se estima entre el 6% y el 12% del consumo nacional de energía. El consumo de estos energéticos, en particular la leña, se realiza en zonas apartadas en donde un segmento importante de la población aún no tiene acceso a los energéticos comerciales.

Por lo que se refiere a 1983, los datos preliminares indican un descenso de la producción nacional de energía primaria de entre 2.5% y 3.0%, con respecto a 1982. Esto fue resultado de las ligeras reducciones que observo la extracción de petróleo crudo y gas, así como de la contratación de la hidroenergía que resulto de la sequía registrada en dicho año. Estas tres fuentes constituyen casi el 98% de la oferta interna de energía, por lo que los aumentos observados, tanto por la geotermia como por el carbón, no alcanzaron a afectar en forma significativa la oferta total.

Por el otro lado de la demanda, hay que señalar que la contratación de la actividad económica interna y los ajustes de los precios de los diversos energéticos determinan una disminución del consumo interno de energía más que proporcional a la correspondiente a la producción. La caída del consumo se estima entre 5% y 7% en relación a 1982.

En el caso de los petrolíferos, las únicas excepciones a esta tendencia fueron el combustóleo y el gas licuado; a su vez la caída en el consumo registrada en sectores como el de transporte y el industrial hizo posible mayores exportaciones de gasolinas y diesel.

9 Incluye los renglones denominados en el balance como consumo final energético y consumo final no energético.

Anexo 2

Sector energético:

1970-1983

INDICE

Cuadro 1: El sector energético en el producto interno bruto (millones de pesos de 1970)

Cuadro 2: Capacidad instalada de energía eléctrica en operación (megawatts)

Cuadro 3: Generación bruta de energía eléctrica (gigawatts hora)

Cuadro 4: Ventas de energía eléctrica (gigawatts hora).......

Cuadro 5: Precio medio de venta de energía eléctrica (pesos por kilowatt hora)

Cuadro 6: Usuarios y localidades con servicio eléctrico (unidades)

Cuadro 7: Reservas probadas de hidrocarburos (millones de barriles)

Caudro 8: Producción de petróleo crudo y gas (miles de barriles diarios y millones de pies cúbicos diarios)

Cuadro 9: Capacidad nominal de destilación primaria y de procesamiento de líquidos (miles de barriles diarios)

Cuadro 10: Producción de petrolíferos (barriles diarios)

Cuadro 11: Exportaciones de petróleo crudo y gas natural (miles de barriles diarios y millones de pies cúbicos diarios).

cuadro 12: Exportaciones e importaciones de productos petrolíferos (barriles diarios)

                                  CUADRO 7

                      RESERVAS PROBADAS DE HIDROCARBUROS

                                  1 9 8 3

                           (Millones de barriles)

----------------------------------------------------------------------

             Petróleo     Líquidos     Gas Seco equiva-     Hidrocarburos     Participación

Ubicación     Crudo       del gas      lente de crudo       líquidos Totales        %

------------------------------------------------------------------

Zona Norte       400         258            1 715               2 373              3.3

Zona Centro    1 294         187              713               2 194              3.0

Zona Sur         891          72              238               1 201              1.7

Zona Sureste   7 672       2 062            4 950              14 684             20 3

Zona Marina   28 734       3 285            2 448              34 467             47.5

Chicontepec   10 920       1 321            5 340              17 581             24.2

T o t a l     49 911       7 185           15 404              72 500            100.0

--------------------------------------------------------------------------------------

FUENTE: PEMEX. Memoria de Labores 1983.

                                  CUADRO 8

                      PRODUCCION DE PETROLEO CRUDO Y GAS

                         (Miles de barriles diarios)

--------------------------------------------------------------------

          Petróleo Crudo          Var.                            Var.

     Año        1/                 %            Gas 2/             %

----------------------------------------------------------------------

    1970      429.0                -           1 822.0             -

    1971      427.1               0.4          1 762.8          - 3.2

    1972      440.2               3.2          1 803.9            2.3

    1973      451.8               2.5          1.854.1            2.8

    1974      574.9              27.2          2 040.2           10.0

    1975      716.7              24.7          2 154.7            5.6

    1976      800.9              11.7          2.108.7          - 2.1

    1977      980.1              22.4          2 046.2          - 3.0

    1978    1 212.6              23.7          2 561.4           25.2

    1979    1 471.0              21.3          2.916.6           13.9

    1980    1 936.0              31.6          3 548.0           21.6

    1981    2 313.0              19.5          4 080.8           14.5

    1982    2 748.2              18.8          4 246.3            4.6

    1983 p/ 2 688.2             - 2.2          4 053.6            4.5

---------------------------------------------------------------------

p/ Cifras preliminares

1  incluye condensados

2  Millones de pies cúbicos diarios

FUENTE: PEMEX, Anuario Estadístico 1982 y Memoria de Labores 1983.



                                  CUADRO 9

               CAPACIDAD NOMINAL DE DESTILACION PRIMARIA Y DE

                          PROCESAMIENTO DE LIQUIDOS

                         (Miles de barriles diarios)

----------------------------------------------------------------------

                     Destilación

     Año             Primaria de          Procesamiento

                        Crudo              de Líquidos          Total

---------------------------------------------------------------------

    1970                 532.5                 59.5             592.0

    1971                 532.5                 59.5             592.0

    1972                 532.5                 92.5             625.0

    1973                 667.5                 92.5             760.0

    1974                 667.5                 92.5             760.0

    1975                 692.5                 92.5             785.5

    1976                 865.0                103.5             968.5

    1977                 865.0                108.5             973.5

    1978                 865.0                123.5             988.5

    1979               1 135.0                206.0           1 341.0

    1980               1 270.0                206.0           1 476.0

    1981               1 270.0                253.5           1 523.5

    1982               1 270.0                350.5           1 620.5

    1983 p/            1 300.0                330.5           1 630.5

---------------------------------------------------------------------

p/Cifras prelilminares

FUENTE: PEMEX Memorias de Labores 1970-1983

                                  CUADRO 10

                         PRODUCCION DE PETROLIFEROS

                             (Barriles diarios)

----------------------------------------------------------------------------------------

                                               Combustó-

                                       Gas     leo y re-     Kerosi-

     Año      Gasolinas     Diesel   licuado   siduales.       nas       Otros     Total

----------------------------------------------------------------------------------------

    1970       140 227      83 296   36 202     130 521      39 545     51 344   481 135

    1971       144 163      82 726   37 386     125 892      40 605     56 132   486 904

    1972       154 441      94 267   40 243     142 393      41 510     55 593   528 447

    1973       161 597     104 860   47 063     149 982      46 059     55 120   564 681

    1974       180 004     137 605   50 517     170 675      51 001     52 016   641 818

    1975       185 271     151 065   51 701     178 732      50 049     43 209   660 027

    1976       211 990     162 633   55 701     199 962      53 746     49 062   733 094

    1977       231 366     182 396   65 837     233 210      55 247     55 602   823 658

    1978       245 975     198 523   74 038     243 735      58 166     56 877   877 314

    1979       285 069     215 298   90 570     237 491      64 350     64 907   957 685

    1980       327 910     244 240  119 751     308 478      69 003     70 274 1 139 656

    1981       360 907     269 944  135 877     347 027      70 152     76 340 1 260 247

    1982       348 120     230 834  150 800     349 646      76 040     81 952 1 237 392

    1983 p/    355 205     223 960  154 900     350 188      66 456     97 738 1 248 447

----------------------------------------------------------------------------------------

p/ Cifras preliminares

1/ Incluye asfaltos, lubricantes, grasas, parafinas, gas seco, negro de humo, entregas -

netas a petroquímica y coque.

FUENTE: PEMEX, Anuario Estadístico 1982 y Memoria de Labores 1963.



                                  CUADRO 11

                EXPORTACIONES DE PETROLEO CRUDO Y GAS NATURAL

                         (Miles de barriles diarios)

----------------------------------------------------------------------

                   Petróleo         Var            Gas             Var

     Año            Crudo            %            Natural ¹/        %

----------------------------------------------------------------------

    1970              -              -             106.4            -

    1971              -              -              55.9        - 47.5

    1972              -              -              27.0        - 51.7

    1973              -              -               5.6        - 79.3

    1974            15.9             -               1.2        - 78.6

    1975            94.2          492.4               -             -

    1976            94.2            0.0               -             -

    1977           202.0          114.5              6.5            -

    1978           365.1           80.7               -             -

    1979           532.8           46.0               -             -

    1980           827.8           55.4            280.9            -

    1981         1 098.0           32.7            288.2           2.6

    1982         1 492.1           35.9            273.1        -  5.2

    1983 p/      1 537.0            3.0            217.1        - 20.5

----------------------------------------------------------------------

p/Cifras preliminares

¹/Millones de pies cúbicos diarios

FUENTE: PEMEX. Anuario Estadístico 1982 y Memoria de Labores 1983.

                                  CUADRO 12

                  EXPORTACIONES E IMPORTACIONES DE PRODUCTOS

                              (barriles diarios)

----------------------------------------------------------------------

                                    Var                            Var

     Año         Exportación         %         Importación          %

----------------------------------------------------------------------

    1970            61 405           -            25 512            -

    1971            46 792       - 23.8           46 816          83.5

    1972            25 814       - 44.8           44 511        -  4.9

    1973            23 833       -  7.7           66 181          48.7

    1974            18 244       - 23.5           44 430        - 32.9

    1975             7 036       - 61.4           49 732          11.9

    1976             3 333       - 52.6           25 369        - 49.0

    1977             4 526         35.8            9 496        - 62.6

    1978             1 844       - 59.3           29 085         206.3

    1979            10 140        449.9           27 060        -  7.0

    1980            47 932        372.7           14 833        - 45.2

    1981            66 318         38.4           10 151        - 31.6

    1982            42 077       - 36.6            8 264        - 18.6

    1983 p/         84 252        100.2           17 388         110.4

----------------------------------------------------------------------

p/ Cifras preliminares

FUENTE: PEMEX, Anuario Estadístico 1982 y Memoria de Labores 1983



                                  CUADRO 1

                           PRODUCTO INTERNO BRUTO

                        (Tasa media crecimiento real)

----------------------------------------------------------------------------------------------

                        1971/     1977/                                            1985/1988e/

                        1976      1982     1981     1982     1983p/     1984e/      Promedio

----------------------------------------------------------------------------------------------

PRODUCTO INTERNO BRUTO  6.2        6.0     7.9      (0.5)    (4.7)     0.0 - 10     5.0 - 6.0

1. Agropecuario, silvi-

cultura y pesca.        2.7        3.9     6.1      (0.6)     3.4      1.5 - 2.0    3.5 - 4.5

2. Mineria              6.1       13.8    15.3       9.2     (2.2)     2.0 - 2.8    3.7 - 4-7

3. Industrial Manufac-

turera                  6.8        5.7     7.0      (2.9)    (7.3)     0.2 - 0.8    6.7 - 7.9

4. Construcción         6.7        6.2    11.8      (5.0)   (14.3)    (0.5)- 0.3    7.0 - 9.0

5. Electricidad        10.3        7.8     8.4       6.6      1.3      1.5 - 2.1    6.2 - 7.2

6. Comercio, Restau-

tes y Hoteles           6.0        5.9     8.5      (1.9)   (8.6)     (0.3)- 0.3    4.3 - 5.4

7. Transportes, Alma-

cenamiento y Hoteles   11.0        9.0    10.7      (3.8)   (4.0)     (0.2)- 0.8    6.5 - 7.0

8. Servicios finan-

cieros, Seguros y -

Bienes Inmueb.          5.4        4.3     4.8       2.9     2.2      (0.4)- 0.5    3.2 - 4.0

9. Servs. Comunales,

Sociales y Personales   6.6        6.3     7.7       4.4    (0.1)     (1.0)- 0.2    4.1 - 4.5

---------------------------------------------------------------------------------------------

p/Preliminar. e/Estimado.

Nota: Las cifras entre paréntesis indican valores negativos.

FUENTES: INEGI, SPP, Sistema de Cuentas Nacionales de México.

         Plan Nacional de Desarrollo, 1983-1988.

         Criterios Generales de Política Económica para la Iniciativa

         de la Ley de Ingresos y el Proyecto de Presupuesto de Egresos

         de la Federación, para 1984.



                                  CUADRO 2

              PRODUCCION NACIONAL DE ENERGIA PRIMARIA 1984-1988

             (Millones de barriles de petróleo crudo equivalente

                     y tasas medias de crecimiento anual)

----------------------------------------------------------------------

                             1984                      1984-1988

                           (MMBPECE)              ---------------------

                                                   Tasa de crecimiento

                                                          anual

----------------------------------------------------------------------

Producción de Energía

Primaria                    1 370.0

Combustibles sólidos*/         20.4                     2.8 - 3.8

Hidrocarburos               1 306.5                    10.0 -11.8

Petróleo crudo              1 003.3                     2.0 - 3.0

Gas                           303.2                     2.5 - 3.5

Asociado                      248.7                     1.5 - 2.5

No asociado                    54.5                         -

Hidroenergía                   39.3                         -

Geoenergía                      3.8                     3.0 - 4.0

                                                       16.5 -17.5

-----------------------------------------------------------------

Incluye carbón y uranio

                                  CUADRO 3

                   CONSUMO INTERNO DE ENERGIA 1984-1988

            (Millones de barriles de petróleo crudo equivalente

                    y tasas medias de crecimiento anual)

----------------------------------------------------------------------

                              1984                  1984-1988

                                                -----------------

                            (MMBPECE)       Tasa media de crecimiento

                                                       anual

----------------------------------------------------------------------

Consumo sector energético

más pérdidas                  324.1                   4.5 - 5-5

Consumo por sectores          404.6                   5.0 - 5.5

Consumo interno total         728.7                   5.0 - 5.5

---------------------------------------------------------------------



                                  CUADRO 4

                         MERCADO ELECTRICO 1983-1988

----------------------------------------------------------------------

                                             Variación            1985-1988

                             1983     1984     anual      Tasa media de crecimiento

                                                 %                   anual

---------------------------------------------------------------------

Demanda máxima neta (Mw)    12 797   13 539     5.8               7.5 - 8.5

Usos propios (Mw)              613      637     3.9               8.0 - 8.5

Demanda máxima bruta (Mw)   13 410   14 176     5.7               7.5 - 8.5

Ventas (Gwh)                62 328   65 980     5.9               7.5 - 8.5

Pérdidas (Gwh) ¹/            9 194    9 313     1.3               7.0 - 7.5

Energía necesaria neta

(Gwh)                       71 522   75 293     5.3               8.0 - 8.5

Usos propios (Gwh)           3 321    3 487     5.0               8.0 - 8.5

Energía necesaria bruta

(Gwh)                       74 843   78 780     5.3               7.5 - 8.5

Factor de carga (%) ³/       63.71    63.44      -                    63.59

----------------------------------------------------------------------------------

¹/Este concepto incluye pérdidas en transmisión y distribución, y diferencias por -

ciclos de facturación.

³/Los factores de carga con calculados a partir de los valores brutos de energía y

demanda.

Mw: megawatts

Gwh: gigawatts hora

                                  CUADRO 5

                  CAPACIDAD INSTALADA DE ENERGIA ELECTRICA

                                 (Megawatts)

---------------------------------------------------------------------

Tipo de planta     1983 ¹/      1984      1985      1986      1987      1988

---------------------------------------------------------------------

Hidroeléctricas    6 550.0      6 550.0   6 550.0   7 446.0   7 722.0  7 814.0

Geotérmicas          205.0        425.0     645.0     645.0     645.0    645.0

Carboeléctricas      600.0        600.0     900.0   1 200.0   1 200.0  1 200.0

Nucleares              0.0          0.0       0.0     654.0     654.0  1 308.0

Termoeléctricas */11 695.0     12 627.0  13 264.0  13 794.0  14 473.0 15 925.0

TOTAL             19 050.0     20 202.0  21 359.0  23 739.0  24 694.0 26 892.0

---------------------------------------------------------------------

¹/Este concepto incluye pérdidas en transmisión y distribución, y diferencias -

por ciclos de facturación.

³/Los factores de carga con calculados a partir de los valores brutos de ener -

gía y demanda.

Mw: megawatts

Gwh: gigawatts hora

                                  CUADRO 5

                 CAPACIDAD INSTALADA DE ENERGIA ELECTRICA

                                 (Megawatts)

----------------------------------------------------------------------

Tipo de planta     1983 ¹/     1984     1985     1986     1987     1988

-----------------------------------------------------------------------

Hidroeléctricas    6 550.0    6 550.0  6 550.0  7 446.0  7 722.0  7 814.0

Geotérmicas          205.0      425.0    645.0    645.0    645.0    645.0

Carboeléctricas      600.0      600.0    900.0  1 200.0  1 200.0  1 200.0

Nucleares              0.0        0.0      0.0    654.0    654.0  1 308.0

Termoeléctricas */11 695.0   12 627.0 13 264.0 13 794.0 14 473.0 15 925.0

TOTAL             19 050.0   20 202.0 21 359.0 23 739.0 24 694.0 26 892.0

-------------------------------------------------------------------------

1/Cifras preliminares

*/A base de hidrocarburos



                                  CUADRO 6

                 ENERGIA NECESARIA BRUTA POR TIPO DE PLANTA

                              (Gigawatts hora)

----------------------------------------------------------------------

Tipo de planta               1983     1984      Variación          1985-1988

                                                  anual        ----------------

                                                    %     Tasa media de crecimiento

                                                                      anual

--------------------------------------------------------------------

Hidroeléctricas             20 583   22 220        8.0             2.0 - 3.0

Geotérmicas                  1 353    2 050       51.5            20.0 -22.0

Carboeléctricas              2 424    2 678       10.5            24.0 -26.0

Nucleoeléctricas ¹/           -        -            -                  -

Termoeléctricas */          50 483   51 832        2.7             6.5   7.5

TOTAL                       74 843   78 780        5.3             7.5 - 8.5

-----------------------------------------------------------------------------------

*/A base de hidrocarburos

¹/La primera unidad de la central Laguna Verde iniciará operaciones en 1986, con --

una generación bruta anual de cerca de 2000 Gwh, alcanzando en 1988 una generación

bruta anual de alrededor de 2500 Gwh.

                                  CUADRO 7

                           RAMA DE HIDROCARBUROS

                           (Producción 1984-1988)

---------------------------------------------------------------------

                                1983     1984     Variación         1985-1988  

                                                    anual        ---------------

                                                      %      Tasa media de crecimiento

---------------------------------------------------------------------

Producción de crudo (MBD)     2 665.5   2 700.0      1.3            2.5 - 3.5

Producción de gas natural

(MMPECD)                      4 053.6   3 900.0     -3.8            1.5 - 2.0

Producción de gas licuado

(MBD)                           154.9     170.0      9.7            9.0 -10.0

Producción de petrolíferos

(MBD)                         1 248.4   1 260.0      0.9            6.0 - 7.0

Producción de gasolinas (MBD)   355.2     370.0      4.2            6.0 - 7.0

Producción de diesel (MBD)      224.0     240.0      7.2            5.0 - 6.0

Producción de combustóleo

(MBD)                           350.2     380.0      8.5            6.5 - 7.5

Producción de líquidos del gas

(MBD)                           265.2     292.0     10.1            5.0 - 6.0

------------------------------------------------------------------------------------

MBD: miles de barriles diarios

MMPCD: millones de pies cúbicos diarios



                                  CUADRO 4

                           RAMA DE HIDROCARBUROS

                        (Comercialización 1984-1968)

----------------------------------------------------------------------

                                    1983      1984      Variación          1985-1988

                                                          anual    Tasa media de crecimiento

                                                            %                 anual

--------------------------------------------------------------------------------------------

Exportación de crudo (MBD)         1 537.0   1 500.0        -                   -

Exportación de gas natural (MMPCD)   217.1     180.0     -17.1                  -

Exportación de petrolíferos (MBD)     84.3      70.0     -17.0                  -

Ventas internas de petrolíferos

(MBD)                              1 031.5   1 080.0       4.7              6.0 - 7.0

Ventas internas de gas natural

(MMPCD)                            1 398.7   1 260.0     - 9.9              2.0 - 2.5

Ventas internas de gas licuado

(MBD)                                143.1     148.0       3.4              5.5 - 6.5

Ventas internas de gasolinas(MBD)    316.8     325.0       2.6              6.0 - 6.5

Ventas internas de diesel (MBD)      192.6     200.0       3.8              5.0 - 5.5

-------------------------------------------------------------------------------------------

MBD: miles de barriles diarios

MMPCD: millones de pies cúbicos diarios

-------------------------------------------------------------------------------------------



No. del     Cantidad, unidad y     Costo de las     Entrega de las     Fecha del acto de

Concurso       descripción             bases            bases             apertura de

            sintetizada de los                                               ofertas

                  bienes

SPME-01/84  1 Camión con plata-     $ 5,000.00       13 al 31 de       1o. de octubre de

            forma de 2 1/2 tone-

            ladas.

            1 barredora.

            1 planta potabiliza-

            dora de agua.

            1 pasteca hidráulica

            No. 48.



Anexo 3

Sector energético:

Metas 1984-1988

INDICE

Cuadro 1: Producto interno bruto (tasa media de crecimiento real)

Cuadro 2: Producción nacional de energía primaria 1984-1988 (millones de barriles de petróleo crudo equivalente y tasas medias de crecimiento anual)

Cuadro 3: Consumo interno de energía 1984-1988 (millones de barriles de petróleo crudo equivalente y tasas medias de crecimiento anual)

Cuadro 4: Mercado eléctrico 1983-1988

Cuadro 5: Capacidad instalada de energía eléctrica (megawatts)

Cuadro 6: Energía necesaria bruta por tipo de planta (gigawatts hora)

Cuadro 7: Rama de hidrocarburos: producción 1984-1988

Caudro 8: Rama de hidrocarburos: comercialización 1984-1988

Referencias Bibliográficas

Nacionales

- BANCO DE MEXICO: Informe anual, varios números, México.

- COMISION FEDERAL DE ELECTRICIDAD: Estadísticas eléctricas nacionales 1965-1981, México, CFE.

- COMISION FEDERAL DE ELECTRICIDAD: Programa de obras e inversiones del sector eléctrico, varios números, México, CFE.

- CONSTITUCION POLITICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, México.

- PARTIDO REVOLUCIONARIO INSTITUCIONAL: Foro de consulta popular, Lineamientos generales de política energética, 1982, México, IEPES:

- PETROLEOS MEXICANOS: Anuario estadístico 1982, México, PEMEX.

- PETROLEO MEXICANOS: Programa de operación 1984, México, PEMEX.

- PODER EJECUTIVO FEDERAL: Plan Nacional de Desarrollo 1983-1988, México, SPP.

- PODER EJECUTIVO FEDERAL: Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo 1984-1988, México, SHCP.

- PODER EJECUTIVO FEDERAL: Programa Nacional de Fomento Industrial y Comercio Exterior 1984-1988, SECOFI.

- PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA: Criterios Generales de Política Económica para la Iniciativa de la Ley de Ingresos y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, 1983 y 1984, México, SPP.

- SECRETARIA DE ENERGIA, MINAS E INDUSTRIA PARAESTATAL: Balances Nacionales de Energía, varios años, México, SEMIP.

- SECRETARIA DE ENERGIA, MINAS E INDUSTRIA PARAESTATAL: Energéticos, Boletín informativo del sector energético, varios números, México, SEMIP.

- SECRETARIA DE PATRIMONIO Y FOMENTO INDUSTRIAL: Programa de Energía 1980-1990, México, SEPAFIN.

- SECRETARIA DE PROGRAMACION Y PRESUPUESTO: Agenda estadística 1983, México, SPP.

- SECRETARIA DE PROGRAMACION Y PRESUPUESTO: Cuenta de la Hacienda Pública Federal, varios años, México, SPP.

- SECRETARIA DE PROGRAMACION Y PRESUPUESTO: Diez años de indicadores económicos y sociales de México 1982, México, SPP.

- SECRETARIA DE PROGRAMACION Y PRESUPUESTO: Programa Regional del Sureste, México, SPP.

- SECRETARIA DE PROGRAMACION Y PRESUPUESTO: Sistema de Cuentas Nacionales de México, varios años, México, SPP.

- SECRETARIA DE PROGRAMACION Y PRESUPUESTO: Sistema Nacional de Planeación Democrática, México, SPP.

Internacionales

- Arab Oil & Gas, The Arab Petroleum Research Center, Paris, Francia, varios números.

- BANCO MUNDIAL: La energía en los píses en desarrollo, Washington, D. C., E. U. A., agosto 1980.

- BRITISH PETROLEUM; BP Statistical Review of World Energy, Londres, Gran Bretaña, varios números.

- CHASE ECONOMETRICS; Energy Analysis Quarterly, E. U. A., varios números.

- CHACE ECONOMETRICS: 1984 Long-term Update International Forecast, The Industrial World at the Crossroads, OECD Overview, E. U. A., mayo 1984.

- CHEVRON CORPORATION: World Energy Outlook, varios números.

- FONDO MONETARIO INTERNACIONAL: Estadísticas Financieras Internacionales, Washington D. C., E. U. A., varios números.

- GRUPO INFORMAL DE PAISES LATINOAMERICANOS Y DEL CARIBE EXPORTADORES DE PETROLEO: Acta constitutiva.

- INTERNATIONAL ENERGY AGENCY: IEA Oil Market, Londres, Gran Bretaña, varios números.

- Oil & Gas Journal, Pennwell Publishing co., E. U. A., varios números.

- ORGANIZACION LATINOAMERICANA DE ENERGIA: Metodogía para la elaboración de balances energéticos. OLADE.

- ORGANIZATION OF ECONOMICS COOPERATION AND DEVELOPMENT/INTERNATIONAL ENERGY AGENCY: Energy Polices and Programnes of IEA Countries, París, Francia, 1982.

- ORGANIZATION OF THE PETROLEUM EXPORTING COUNTRIES: Annual Statistical Bulletin 1982, Viena Austria, 1983.

- ORGANIZATION OF THE PETROLEUM EXPORTING COUNTRIES: OPEC Annual Statistical Bulletin 1982, Viena Austria, 1983.

- ORGANIZATION OF THE PETROLEUM EXPORTING COUNTRIES: OPEC Facts & Figures, a Comparative Satatistical Analysis, Viena, Austria, 1983.

- Petroleum economics, The International Energy Journal, Londres, Gran Bretaña, varios números.

- UNITED NATIONS: Statistical Annual Yearbook, N. Y., E. U. A., varios números.

- U. S. DEPARTMENT OF ENERGY: Energy Projectiions to the Year 2010, Washington D. C., E. U. A., octubre 1983.

- WORLD BANK: Energy Options and Policy Issues in Developing Countries, working paper 350, Washington D. C., E. U. A., agosto 1979.

- WORLD BANK: Global Energy Prospects, working paper 489, Washington D. C., E. U. A., agosto 1981.

- WORLD BANK: Renewable Energy Resources in the Developing Countries, Washington D. C., E. U. A., enero 1981.

- WORD ENERGY CONFERENCE: Suvery of Energy Resources 1980, Londres, Gran Bretaña, 1980.

- WORD ENERGY CONFERENCE: World Energy Balance 2000-2020, Londres, Gran Bretaña, 1984.

          

INDICE DE SIGLAS

ARPEL            Acuerdo de Asistencia Recíproca Petrolera

           Estatal Latinoamérica   

BPCE                                      Barriles de Petróleo Crudo Equivalente

CFE                                        Comisión Federal de Electricidad

COPLADE      Comités Estatales de Planeación para el Desarrollo

COTEIP          Comité Técnico para la instrumentación del Plan

CUD                                       Convenios Unicos de Desarrollo

GIPLACED     Grupo Informal de Países Latinoamericanos

           y del Caribe Exportadores de Petróleo

Gwh                                        Gigawatt hora

IIE                                            Instituto de Investigaciones Eléctricas

IMP                                         Instituto Mexicano del Petróleo

ININ                                        Instituto Nacional de investigación Nucleares

Kwh                                         Kilowatt hora

MBD                                       Miles de Barriles Diarios

MMB                                       Millones de Barriles

MMBD                                    Millones de Barriles Diarios

MMBDPCE    Millones de Barriles Diarios de Petróleo

           Crudo Equivalente

MMBPCE       Millones de Barriles Diarios de Petróleo

           Crudo Equivalente

MMPCD         Millones de Pies Cúbicos Diarios

MvA                                        Megavolt-ampers

Mw                                          Megawatt

OCDE                                     Organización para la Cooperación y el

           Desarrollo Económico

OLADE           Organización Latinoamerican de Energía

OPEP                                      Organización de Países Exportadores de Petróleo

PEMEX           Petróleos Mexicanos

PIB                                          Producto Interno Bruto

PND                                        Plan Nacional de Desarrollo

SEMIP            Secretaría de Energía, Minas e Industria

                        Paraestatal

Twh                                         Terawatt hora

URAMEX       Uranio Mexicano

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