DOF: 21/09/1984
Diario Oficial de la Federación 1984

Programa Nacional de Educación, Cultura, Recreación y Deporte 1984-1988

Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos.-Presidencia de la República.

INDICE

Presentación del C. Presidente de la República, Miguel de la Madrid H.

1.                             Diagnóstico

                        1. Servicios educativos

                        2. Servicios culturales

                        3. Servicios de deporte y recreación

                        4. Administración de los servicios del Sector

II. Imagen-objetivo

III. Objetivos de la Revolución Educativa

                        1. La educación en la política general de gobierno

                        2. Los objetivos de la Revolución Educativa

IV. Lineamientos y Estrategia de la Revolución Educativa

                        1.             Lineamientos generales

                        2.             Lineamientos específicos

V. Metas Sustantivas

VI. Programas

                        1.             Coordinación de las acciones del Sector

                        2.             Planeación y programación educativa

                        3.             Educación básica

                        4.             Educación rural e indígena

                        5.             Educación inicial y especial

                        6.             Educación para adultos

                        7.             Formación, superación y actualización del

                                    magisterio

                        8.             Investigación aplicada y desarrollo

                                    experimental en educación

                        9.             Descentralización de los servicios educativos

                        10.          Reordenación del sistema de educación

                                    universitaria

                        11.          Impulso al sistema de educación tecnológica

                        12.          Vinculación de la investigación tecnológica y

                                    universitaria con las necesidades del país

                        13.          Preservación, impulso y difusión de la cultura

                        14. Impulso a la educación física, el deporte y

                                    la recreación

                        15.          Ampliación y mejoramiento de la planta física

                        16.          Servicios de apoyo

                        17.          Administración de los recursos del Sector

Presentación

PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA

A toda revolución social sucede su propia revolución educativa. El objetivo de esta última es formar al hombre nuevo, modelar las generaciones venideras, en concordancia con el tipo de sociedad que se propone construir.

La Revolución Mexicana al establecer sus instituciones, emprendió el nuevo proyecto nacional, en el que la educación fue atendida con igual interés que la reconstrucción económica, la organización política y la reforma social.

El retraso educativo de la población nacional era uno de los retos que tenía que enfrentar resueltamente el proyecto social de la Revolución. Fue preciso trabajar en varios frentes simultáneamente: encarar el pesado lastre del analfabetismo, ofrecer la educación elemental al mayor número de mexicanos posible y desarrollar la formación técnica y la educación superior.

El esfuerzo a realizar fue mayúsculo desde las primeras etapas de la Revolución, y ha tenido que mantener su intensidad a lo largo de seis décadas, dada la dimensión del rezago en esta materia, los requerimientos del proyecto nacional y las demandas de una población en acelerado ritmo de crecimiento.

Es un hecho que pese a las limitaciones derivadas de la escasez de recursos, el Estado mexicano ha enfrentado decididamente el problema educativo en cada uno de los momentos de la vida nacional. Por una parte, se ha esforzado en formar los cuadros técnicos y profesionales que requiere la transformación económica y social del país y, por otra, en términos cuantitativos, ha buscado dar respuesta a la expansión de la demanda en todos los niveles. En las distintas circunstancias, tanto la sociedad en su conjunto como la Federación, los estados y los municipios, en el ámbito de su competencia, han dado un gran impulso a la educación.

Debe reconocerse que, a pesar de este desarrollo, se han conservado prácticas y esquemas superados en otras latitudes, se han mantenido líneas de acción sin autocrítica reformadora, se ha dado lugar a hipertrofias y atrofias y, en algunas áreas, se ha caído en la inacción. Por ello, se requiere una Revolución Educativa para fortalecer y acendrar nuestro nacionalismo y reafirmar así nuestra autonomía. No puede haber independencia política y económica sin una razonable independencia cultural, y ésta depende de la calidad de la educación: educación para la libertad, para la democracia y para fincar las bases efectivas de una sociedad más igualitaria.

En la Constitución de 1917 está definido el proyecto nacional y en su Artículo Tercero el tipo de educación y el perfil del ciudadano que se aspira a formar. El "qué" de la educación está claro; los objetivos centrales que la perfilan son : el conocimiento de nuestra historia y de nuestra realidad; la explicación de los principios y fenómenos de las ciencias y de la técnica; la formación integral del individuo con apego a los valores y principios nacionales, a la libertad y a la democracia; el contacto con las expresiones del conocimiento y la cultura universales, el nacionalismo y la lealtad a México. Estos objetivos han normado y seguirán normando las acciones del Estado mexicano en materia educativa.

De acuerdo con los principios y normas que nos rigen, las actuales circunstancias del país demandan un nuevo y magno esfuerzo educativo, que se proponga superar inercias, vencer el conformismo y recuperar la perspectiva de largo plazo.

Es necesario también corregir deficiencias y errores que la propia realidad ha puesto en evidencia. No debemos olvidar que en la educación reside la formación de los futuros ciudadanos y, por consiguiente, que en la educación se decide el destino de México.

Si bien la educación no es la panacea que cura los males sociales, tampoco el desarrollo económico resuelve por sí solo los problemas educativos. Sin embargo, es un hecho innegable que la educación cumple una importante función dentro de la sociedad ya que contribuye a combatir desigualdades. Por ello la educación debe concebirse como un proceso de formación más que de información, de desarrollo de las capacidades del individuo, pero siempre inmerso en un contexto social.

Es a través de la educación que se aprende a ver los problemas del país, a examinarlos, a pensarlos y a definir una actitud frente a la vida y la sociedad. Por la educación el individuo llega a asumir como propios los valores nacionales. La educación, estrechamente vinculada a la vida social, preserva, solidariza y proyecta la unidad nacional.

La política educativa mexicana parte de la relación dialéctica entre sociedad y educación: la sociedad le da su orientación y le dicta sus características; asimismo, la educación guía a la sociedad y siembra en ella los proyectos que determinarán su futuro.

El gobierno de la República está consciente de que el sistema educativo mexicano enfrenta actualmente problemas críticos que no le permiten atender los requerimientos y retos que tiene la Nación. La educación es un derecho social fundamental, es una tarea básica del Estado y constituye el servicio más amplio que ofrece el Gobierno Federal. Por ello, se propone una reestructuración cabal que parta de la educación para los que van a educar y arribe a la investigación científica y humanística.

Para dar cumplimiento a este compromiso, y en el marco de la Ley de Planeación y el Plan Nacional de Desarrollo, el presente documento constituye el Programa Nacional de Educación, Cultura, Recreación y Deporte, 1984- 1988.

MIGUEL DE LA MADRID H.

Presidente Constitucional de los

Estados Unidos Mexicanos.

México, D. F. 15 de agosto de 1984

I. Diagnóstico

La educación pública mexicana ha experimentado avances sustanciales en las ultimas décadas y ha comprometido sus esfuerzos en la afirmación de nuestros principios de libertad; igualdad e identidad nacional. Las misiones culturales, la atención al medio rural, la satisfacción de la demanda de educación primaria, el texto gratuito y la formación de técnicos y profesionales son sólo algunos de los indiscutibles aciertos que han contribuido al desarrollo del sistema educativo. Los logros son sobradamente relevantes y constituyen la base que habrá de servir de apoyo para continuar la tarea. Partiendo de este reconocimiento y para los efectos del presente Programa, el diagnóstico centra la atención en los actuales problemas y deficiencias del Sector.

A partir de 1921, el Estado ha sostenido una política de expansión acelerada del sistema educativo. Las razones que explican esta situación son múltiples. Cabe destacar dos de ellas: por un lado, el rezago educativo que arrastraba el país desde su independencia, y al cual la Revolución Mexicana se propuso dar respuesta; por otro, el elevado crecimiento demográfico que se hizo patente a partir de la década de los años cincuenta del presente siglo. El proceso de crecimiento del sistema se ilustra con los siguientes datos. En 1907 había 682 489 alumnos, que representaban aproximadamente el 4.7% de la población total del país. En 1930 había 1358 430 alumnos, equivalentes al 8.2% de la población. Para 1950, el total de alumnos inscritos en el sistema escolar era de 3 249 200, que constituían el 13% de la población nacional. Entre 1950 y 1970 la matrícula escolar creció 3.5 veces. Los 11.5 millones de alumnos que había en este último año equivalían al 24% de la población total. De 1970 al inicio del ciclo escolar 1983-1984 la matrícula se duplicó. Los 24.5 millones de alumnos inscritos en este último ciclo escolar representan la tercera parte de la población total del país.

Debido a distintos factores internos y externos el sistema educativo, la eficiencia terminal de los diversos niveles muestra grandes disparidades. Así, de cada 100 niños que ingresan a primaria, 52 terminan el sexto grado. De los egresados de primaria, el 85% se inscribe en secundaria, en donde sólo el 74% completa estos estudios. De los egresados de secundaria, el 65.5% se inscribe en bachillerato, el 3.3% en normal y el 17.1% en carreras terminales medias. De los que se inscriben en bachillerato concluye el 78.4%; y en las carreras terminales medias el 39.8%. A las carreras de licenciatura se inscribe el 85.4% de los egresados de bachillerato y sólo la mitad termina estos estudios. Pese al gran esfuerzo realizado, el promedio nacional de escolaridad no llega al quinto grado de primaria. Este dato, aunado al número al número de analfabetos y de adultos que no han terminado la primaria o la secundaria (5.7 y 22 millones, respectivamente), revela un gran reto al que deben enfrentarse tanto al sistema educativo como la sociedad en su conjunto.

En los niveles de primaria y secundaria han prevalecido modelos diseñados para el medio urbano, sin contribuir debidamente a la solución de los requerimientos de una gran parte de la población rural. Esto se observa no sólo en la oferta de servicios sino también en los aspectos técnicopedagógicos. Los contenidos, metodologías, recursos didácticos, materiales y calendarios escolares no responden a las características del medio rural.

A continuación se analizan, en cuatro apartados, los aspectos más relevantes del Sector. El primero, Servicios educativos, incluye todos los niveles de los sistemas escolarizado y no escolarizado. El segundo, relativo a cultura y el tercero, que trata aspectos de deporte y recreación, si bien tienen conexión con los servicios educativos, por los rasgos y perfiles que los caracterizan, reciben aquí tratamiento por separado. Se concluye, en un último apartado, con lo relativo a la administración y operación del Sector.

1. Servicios educativos

La educación inicial, para niños de cero a cinco años, pretende emprender a tiempo la formación integral de la personalidad del niño, promoviendo el desenvolvimiento equilibrado de sus potencialidades. Hasta ahora, la atención a la demanda de este servicio ha sido insuficiente, si bien la prestación del mismo no es obligatoria. La cobertura actual en los servicios de atención directa, es de alrededor de 100 mil infantes, principalmente hijos de empleados de dependencias federales, y 204 mil en el programa de atención a padres de familia.

Como una prestación social, el Gobierno Federal otorga a sus trabajadores la educación inicial de atención directa. Sin embargo, ésta padece aún de una deficiente normatividad.

Pese al fuerte impulso que se ha dado a la educación preescolar en épocas recientes, en el ciclo 1983-1984 sólo se pudo atender a 47 de los niños de cinco años y al 32% de los de cuatro. Esto destaca la necesidad de ampliar la cobertura en este nivel, sobre todo si se toma en cuenta que los  elevados índices de reprobación en los primeros tres años de la primaria disminuyen cuando el alumno ha cursado dicho nivel.

Actualmente se atiende a 49 mil niños en educación preescolar comunitaria. Esta se ofrece en localidades rurales donde hay más de nueve y menos de 30 niños de cinco años de edad, y que cuentan con escuela primaria; si el número de niños es mayor se proporciona el servicio regular. La cobertura de educación preescolar comunitaria es insuficiente dada la demanda potencial de las zonas rurales. Cabe destacar la escasa concientización de los padres de familia acerca de la importancia de la educación preescolar en el desarrollo del niño, situación que se observa aún en grupos de población de las zonas urbanas.

Resultado del constante empeño de los gobiernos de la Revolución por ofrecer igualdad de oportunidades de ingreso a la educación primaria, en 1980 se logró la capacidad para satisfacer la demanda efectiva. Ese año la matrícula alcanzó los 14.7 millones de escolares. Desde entonces se ofrece el servicio a todo el que lo demande. Sin embargo, persiste un problema de fondo que atañe a la eficacia de este nivel. El esfuerzo concentrado en la cobertura del servicio, postergó a un segundo plano la atención al aprovechamiento escolar.

Respecto a la educación indígena, en el ciclo 1983-1984 se brinda el servicio a 155 592 niños en preescolar y a 432 309 en primaria. En el período 1979-1983 la matrícula escolar de estos servicios creció a tasas anuales promedio de 14 y 7%, respectivamente. Este notable dinamismo no corrió al parejo con el mejoramiento cualitativo del servicio, entre otras causas, por la ausencia de una definición clara de objetivos, que tomara en cuenta la formación integral de los educandos y

el respeto y preservación de sus culturas. Es patente, asimismo, lo inadecuado de planes y programas de estudio para responder adecuadamente a las características y necesidades educativas y culturales de las etnias. Además, no sólo son insuficientes los apoyos didácticos y asistenciales, sino que la preparación de los docentes es improvisada y defectuosa.

En comunidades rurales de difícil acceso donde hay entre cinco y 29 niños cuya edad es de seis a 14 años, se implantaron desde hace más de una década los cursos comunitarios de educación primaria. Actualmente se atiende una matrícula de 123 mil niños en 10 107 localidades. El bajo índice de retención, rasgo principal del sistema de estos cursos, se debe, entre otras causas, a que la población utiliza la fuerza de trabajo infantil en las tareas agrícolas. Esto hace que se conceda poca importancia a la asistencia de los niños a la escuela y a la continuación de sus estudios más allá de los primeros grados. Situación que se presenta también, con características más acentuadas, en el medio indígena.

Los instructores que tienen a su cargo los cursos comunitarios, se seleccionan entre los egresados de secundaria del propio medio rural. Estos acusan deficiencias en su formación, mismas que obstaculizan su desempeño magisterial. A ello se suma el precario apoyo para su capacitación y actualización y la exigua asistencia técnica que se les brinda.

Con el objeto de atender a las pequeñas comunidades rurales dispersas y marginadas, en donde hay menos de cuatro niños en edad escolar que no tienen otra alternativa de educación, operan las casas-escuela. Estas se encuentran en localidades que cuentan con servicios completos de educación primaria. En ellas los niños reciben alimentación, hospedaje, vestido y servicio médico lo que posibilita su asistencia a la primaria de la localidad. No obstante la disponibilidad de este servicio, es frecuente la negativa de los padres de familia para enviar a sus hijos a las casas-escuela. Por otra parte, la inobservancia de los criterios de admisión establecidos ha ocasionado que en estos servicios se matriculen niños que no cumplen con el perfil requerido.

La educación secundaria ha experimentado una expansión considerable. En 1950 había inscritos 69 547 alumnos en 411 escuelas. Entre ese año y 1970 la matrícula aumentó 16 veces y las escuelas 10; de 1970 a 1983 las cifras absolutas pasaron de 1.1 a 3.8 millones de alumnos, y de 4 123 a 13 590 escuelas. Para 1983 el índice de atención a la demanda llegó al 85% y la eficiencia terminal alcanzó el 74%.

Coexisten en educación secundaria cuatro opciones; la secundaria general. La técnica (industrial, agropecuaria, forestal y pesquera), la de trabajadores y la telesecundaria. Las dificultades de integración y coordinación interna entre ellas empiezan a manifestarse como uno de los problemas a resolver en este nivel.

En el ciclo escolar 1983-1984, de los 3 841 673 alumnos que se matricularon en secundaria, el 64% correspondió a la general; el 23.4% a la técnica; el 7.2% a la telesecundaria; y el 5.4% a la secundaria para trabajadores. La proporción relativamente baja en la secundaria técnica se debe, en parte, a la promoción todavía escasa que se le ha dado entre los estudiantes de primaria.

El cambio de un esquema de enseñanza por asignaturas a otro por áreas, todavía no se ha llevado a cabo en forma total. Si bien en la telesecundaria y en las secundarias técnicas el esquema por áreas ya está en operación, en las secundarias generales todavía no se ha logrado. Además, la implantación de este esquema no se ha realizado en las mejores condiciones, pues hasta 1983 la Escuela Normal Superior seguía formando maestros por asignaturas. Aun así y a pesar del énfasis que se dio en el pasado a la formación por asignaturas persiste una carencia notable de maestros debidamente capacitados en matemáticas, física, química, biología, español y ciencias naturales. En este nivel también es patente la falta de actualización y mejoramiento profesional apropiados, lo que se traduce en una práctica docente orientada por criterios estrechos, en la que se considera al alumno como un mero receptor de información. En las secundarias técnicas, además de los problemas arriba anotados, se advierte una inadecuada atención al abastecimiento de maquinaria, equipo, mobiliario y herramientas, así como al mantenimiento de las instalaciones.

Para compensar las limitaciones del servicio escolarizado se estableció la telesecundaria, la cual ha desempeñado un papel importante en la atención a poblaciones aisladas. Sin embargo, presenta deficiencias en cuanto al mantenimiento de los aparatos receptores, los materiales didácticos y la preparación del personal docente.

Todo lo anterior reseña, en términos generales, las principales carencias, inercias y distorsiones de lo que en rigor constituye la educación básica. Un análisis más profundo de los contenidos, metodología, organización y finalidades de la educación preescolar, primaria y secundaria, muestra la falta de coordinación, sistematización y articulación pedagógica entre estos niveles. Los programas no responden en forma adecuada a las peculiaridades regionales ni a los requerimientos de la sociedad, dada la deficiente enseñanza de las ciencias, la tecnología, la historia nacional, la literatura, la gramática, y la formación de la sensibilidad artística de los educandos. Es particularmente grave el caso de las matemáticas, que son una de las causas fundamentales de reprobación y deserción.

La educación especial se ofrece a niños y jóvenes con problemas de aprendizaje o de lenguaje, trastornos de la conducta o impedimentos motores. Pese a que la población atendida por este servicio se incrementó en los últimos años en casi 400%, la inscripción actual, de 111 mil educandos, se estima ya que no se ha identificado con precisión su universo- representa menos del 4% de la demanda potencial. Las insuficiencias de infraestructura y de personal docente y la falta de modelos educativos adecuados a las variadas necesidades de los demandantes, han limitado el cabal desarrollo de esta educación. Por otro lado, se evidencia también una exigua vinculación entre los centros que prestan este servicio y las instituciones del sector salud. Asimismo, cabe destacar la inexistencia de servicios de educación especial para niños que muestran capacidades sobresalientes.

La adecuada formación de los maestros constituye, sin duda alguna, la espina dorsal de todo sistema educativo. Cuando el desempeño en este ámbito coincide con altos criterios de calidad, la educación se apoya en cimiento seguro. La sólida formación magisterial se traduce en la sólida formación del educando. La educación normal de nuestro país, sin embargo, enfrenta grandes problemas que afectan su eficacia y limitan la transmisión de conocimientos. No existe una correspondencia óptima entre los planes programas de estudio de normal y los de educación preescolar, primaria y secundaria, donde los egresados de aquélla realizarán su ejercicio profesional. No obstante los esfuerzos por regular el crecimiento de la matrícula de educación normal primaria, se ha vuelto crítica la desarticulación entre la oferta y la demanda de sus egresados. Además, la formación de profesores para educación preescolar, especial, artística y física es insuficiente, y en el caso de la educación indígena y de adultos virtualmente inexistente.

La capacitación y actualización del magisterio es una actividad que se desempeña de acuerdo con criterios y objetivos ya superados, situación que se agrava por la exigua coordinación de esfuerzos entre las instancias que proporcionan este servicio, lo que genera duplicidades y omisiones. Esta importante actividad se ha convertido con el tiempo más en un requisito escalafonario que en un instrumento para mejorar la calidad de la educación.

La educación media superior no ha encontrado su cauce, pues enfrenta una situación crítica por la ausencia de bases comunes mínimas que regulen su funcionamiento, crecimiento y articulación con el nivel medio básico y con el superior. La confluencia de bachilleratos ubicados en universidades autónomas, en instituciones directamente dependientes de organismos federales, centralizados o descentralizados, así como de los gobiernos estatales, ha contribuido a la diversidad de programas de estudio que confunden panorama y propósitos de este nivel educativo. En la actualidad, y ello demuestra la gravedad del problema, coexisten más de 160 programas y planes de estudio. Algunos tienen valor propedéutico, otros un propósito exclusivamente terminal y los hay, finalmente, bivalentes. En general, ha faltado una clara conceptualización sobre el significado, la equivalencia y los contenidos mínimos comunes de la educación media superior.

En el nivel de educación superior, tanto la matrícula como el número de escuelas han crecido vertiginosamente. En 1950 había casi 30 mil alumnos en 157 escuelas. Para 1970 la matrícula de este nivel creció nueve veces y el número de escuelas 2.5. De 1970 a 1983 el total de alumnos se multiplicó por cuatro, para llegar a poco menos de un millón, y el número de escuelas casi se triplicó, sobrepasando las mil.

Sin embargo, la cantidad no se ha visto acompañada por la calidad, ni el crecimiento se ha traducido en el número y tipo de profesionales que el país requiere, pues la atención a la demanda de educación superior se ha centrado en las carreras de corte tradicional. Los planes y programas no se actualizan en forma periódica y de acuerdo con la concepción de un sistema integral de educación universitaria y las necesidades del entorno de cada institución.

El problema más grave que afecta al sistema de educación superior es el relacionado con su planta docente. Esta se compone de un reducido número de profesores de tiempo completo, predominando los profesores por horas. Además, son todavía escasos los profesores universitarios que cuentan con estudios de posgrado y la modalidad de profesor-investigador es aún incipiente.

En buena medida, el crecimiento desmesurado de la educación superior se debe a la ausencia de un sistema articulado de orientación vocacional. Los esfuerzos aislados en la materia se han reducido a proporcionar al educando información tardía y de escasa relevancia. Esto ha suscitado la elección inadecuada de carreras, la reprobación y deserción, y la saturación de las profesiones tradicionales.

El crecimiento acelerado de los estudios de posgrado es un fenómeno reciente. En el ciclo escolar 1983-1984 se atendió una matrícula de casi 30 mil estudiantes en más de 600 programas. No obstante la proliferación de estos cursos, puede afirmarse que su diversidad ha respondido más a una percepción exagerada de la valoración social del grado académico que a los requerimientos del desarrollo nacional y regional. Prueba de ello es la concentración de la oferta en las áreas sociales y administrativas, mostrando un limitado crecimiento en las ciencias básicas e ingenierías. La multiplicidad de programas en posgrado se ha dado al margen de criterios y normas que aseguren la calidad requerida en este nivel.

Si bien la investigación se ha incrementado significativamente en últimos años, México aún no alcanza los niveles recomendables para países con un grado de desarrollo semejante. Pese a que cada una de estas áreas se cubren, aunque sea en forma mínima, la actividad más avanzada es la de investigación básica, le sigue la aplicada y es casi nula la de desarrollo experimental. Ello se debe, en parte, a los limitados recursos públicos que se destinan a este renglón; también es cierto que influyen modos y objetivos de investigación importados acríticamente y el desinterés del sector productivo en los resultados de estas tareas. En otras palabras, la actividad científica en las instituciones de educación superior se encuentra en gran medida desvinculada de las necesidades específicas de su entorno socieconómico. Es así que la investigación institucional no ha contribuido eficazmente a la producción, adaptación y mejoramiento de tecnologías útiles para el sistema productivo nacional.

Habría que mencionar, además, dos aspectos que hasta ahora han caracterizado la investigación en México. Por una parte, su marcada concentración geográfica, pues la mayoría de estas actividades se realiza en el Distrito Federal y en contados centros de investigación ubicados en los estados. Por otra, la escasa coordinación entre las instituciones de educación superior y entre los subsistemas universitario y tecnológico, donde falta también una mayor vinculación de la docencia con la investigación.

Es evidente que los servicios educativos padecen serias deficiencias para atender a la población en edad escolar. Pero más grave aún para el desarrollo social y económico del país es la problemática que presenta la población que no tuvo acceso o desertó en alguno de los grados de la educación básica.

Aquí cabe resaltar que, en general, el sistema educativo en sus diversos tipos y modalidades de enseñanza no ha promovido, de manera suficiente, la generación de hábitos y actitudes que fomenten el autoaprendizaje. Destaca la falta de acciones orientadas a hacer de la educación un proceso permanente, que se extienda a lo largo de la vida de los individuos.

Las causas que explican la existencia de los 5.7 millones de analfabetos, los 15 millones que no han concluido la educación primaria y los siete que no han terminado la secundaria son: lo precario de los servicios educativos en zonas deprimidas, la marginalidad económica y social, el desuso de la lecto-escritura y la insuficiencia en épocas pasadas de servicios educativos, particularmente de primaria. Pese a los esfuerzos y a los recursos invertidos, en 1983 sólo se logró alfabetizar a cerca de 500 mil personas y únicamente 13 200 completaron sus estudios de primaria y secundaria para adultos.

En resumen, en la actualidad, alrededor de 22 millones de personas mayores de 15 años, es decir más de 27% del total de la población del país, no cuenta con el mínimo de educación formal que históricamente se ha propuesto la Nación, ni está en posibilidad de aprovechar los servicios regulares de la educación elemental. Los sistemas informales puestos en marcha en los últimos diez años, para resolver esta situación no han sido suficientemente eficaces. Ahora bien, esta problemática no puede explicarse solamente por las deficiencias del sistema educativo, sino que debe situarse en el contexto más amplio de los problemas sociales y económicos del país.

2. Servicios culturales

El primer esfuerzo para un diagnóstico de la cultura en nuestro país, debe orientarse a precisar un nuevo concepto de cultura, en el cual tengan cabida los bienes tangibles e intangibles que expresan una concepción del mundo, un modo de ser y de vivir; las tradiciones, costumbres, valores, símbolos, creencias, hábitos, aspiraciones, conocimientos, técnicas y prácticas de todos los estratos sociales y de todas las comunidades étnicas que integran nuestra nacionalidad.

Hasta épocas recientes, la cultura había sido considerada un bien reservado a ciertos grupos privilegiados y no como el conjunto de valores, expresiones y tradiciones resultado de la creatividad individual y de la experiencia colectiva. De hecho, tanto en la producción como en la utilización de los bienes culturales, han participado grupos muy reducidos. Amplios sectores de la población han quedado al margen de la vida cultural. Hasta la fecha las acciones culturales se han concentrado en las grandes ciudades, beneficiando predominantemente a las clases sociales más favorecidas del medio urbano. Pero, lo que es más grave, se han considerando poco valiosas las diversas manifestaciones de la creatividad de los grupos marginados.

Desarrollo económico por un lado, y cultura por el otro, han marchado como instancias diferentes, ajenas y aun opuestas entre sí. De esta manera, la desvinculación entre planes económicos y necesidades culturales ha perjudicado a unas y otras. Los aspectos culturales no han recibido la atención debida, con lo que se han limitado sus posibilidades de expresión alejándola de su entorno social. El gran desafío a que se enfrentará el país en los próximos años será el de dar al desarrollo una dimensión cultural, para satisfacer las necesidades de la población en este aspecto y fortalecer los rasgos distintivos de nuestra identidad nacional.

A lo anterior, habría que añadir que en las últimas décadas el impacto de las acciones culturales de las sociedades industrializadas se ha hecho más intenso y penetrante a través de los medios de comunicación masiva, lo que ha contribuido a relegar todavía más a nuestras culturas étnicas y populares, y en general a la cultura nacional.

En su mayoría los medios masivos de comunicación han servido como un poderoso instrumento de penetración que promueve pautas de conducta consumistas, distorsiona realidades y enajena conciencias. Además, dichos medios de comunicación no han sido un vehículo eficaz de afirmación y enriquecimiento de nuestra identidad cultural. Se han desaprovechado los medios masivos como un espacio privilegiado para la democratización del quehacer cultural.

Esta situación se evidencia en mayor medida en la frontera norte, donde se precisan programas que contrarresten la penetración cultural externa. En la frontera sur, por otro lado, se aprecia una marcada debilidad de acciones en este ámbito, lo que ha propiciado su aislamiento del contexto cultural del resto del país.

El patrimonio cultural, sustento básico de nuestra identidad nacional, ha recibido un apoyo insuficiente, centrado prioritariamente en la conservación y preservación del legado arqueológico, histórico y artístico. De manera simultánea se ha observado una tendencia a considerar las manifestaciones cotidianas de las culturas populares, étnicas y regionales como expresiones menos valiosas. Han sido insuficientes las acciones del Estado para promover y apoyar el quehacer artesanal, principalmente en cuanto a la producción y comercialización, perdiéndose por ello, en muchas ocasiones, tradiciones, técnicas y manifestaciones originales. No obstante que la educación constituye un ámbito fundamental para la transmisión de la cultura, su promoción y difusión al interior del sistema educativo nacional son todavía incipientes. En los planteles educativos las actividades culturales se encuentran relegadas, y son pocos los esfuerzos encauzados a fortalecer los contenidos culturales de la educación. Se ha descuidado crear en los niños y jóvenes la conciencia sobre un pasado común y sobre las necesidades y propósitos nacionales fundamentales, lo que obstaculiza lograr su identificación con el desarrollo del país como Nación.

La enseñanza artística que se imparte en las escuelas primarias y secundarias tiene una cobertura muy limitada, lo cual se aprecia también en las tareas de formación, capacitación y actualización de maestros para el desempeño docente en esta área. Los eventos-música, danza, cine, literatura y conferencias- que se llevan a cabo en las escuelas primarias y secundarias no cubren más del 5% de la demanda potencial en el caso de los alumnos y del 7% en el del magisterio.

Por lo que se refiere a la educación artística, que se imparte en escuelas de iniciación, centros de educación artística y en escuelas profesionales presenta considerables deficiencias. Es patente la desarticulación entre los distintos estadios que la componen. La insuficiencia de normas y criterios de coordinación ha dificultado la continuidad del proceso educativo y el rendimiento académico, en menoscabo de la calidad de esta educación. Cabe destacar que se observan lagunas en los aspectos de planeación, programación y evaluación de las escuelas de educación artística, así como en la operación de las mismas.

La investigación en el área de la cultura acusa grandes desequilibrios. Ha recibido un apoyo incipiente, que si bien ha redundado en contribuciones notables en ciertas disciplinas, en otras existen grandes carencias que limitan el desarrollo cultural. Existe, además, un notorio desfasamiento entre las investigaciones y la difusión y aplicación de sus resultados.

Si bien es cierto que en los últimos años se han hecho esfuerzos significativos para facilitar el acceso de toda la población al mensaje cultural escrito, la crisis actual y el incremento en los costos generan nuevos retos para llevar el libro a sectores cada vez más amplios. A ello hay que agregar el escaso desarrollo que ha experimentado el sistema bibliotecario de México. La pobreza de acervos bibliográficos en relación con el número de habitantes (0.34 de libro por habitante), la falta de personal técnico para la operación de los servicios, la insuficiente atención al público y lo obsoleto de muchos acervos son algunos de los rasgos principales que conforman el perfil de la mayoría de las bibliotecas del país.

A lo anterior cabe agregar la falta de coordinación entre organismos y dependencias de los distintos sectores de la sociedad, los escasos recursos y la ausencia de una política integral de fomento en esta área.

Por último, dentro de lo que se refiere a la formación de personal especializado para el desarrollo cultural, las acciones en este campo han sido limitadas. Si bien se han hecho algunos esfuerzos en biblioteconomía y museografía, así como en la preparación de artistas, no se han formado todos los recursos humanos que requiere la promoción de la cultura.

3. Servicios de deporte y recreación

El Artículo Tercero Constitucional postula como deber educativo del Estado "desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano", por ello la educación física y la recreación constituyen elementos fundamentales en la conformación de aptitudes, capacidades, hábitos y destrezas del educando. No obstante, hasta la fecha no se ha proporcionado una atención satisfactoria a estos aspectos.

La ausencia de programas y la falta de profesores han caracterizado a la educación física en la primaria y la secundaria.

No se han implantado sistemas amplios de preparación y seguimiento de deportistas para propósitos competitivos. La organización del deporte no alcanza a cubrir las dimensiones masivas que el país exige y, en consecuencia, no se aprovechan en toda su capacidad las instalaciones deportivas.

Las relaciones entre los diversos organismos responsables del deporte se llevan a cabo sin normas precisas que delimiten ámbitos y competencias.

Las actividades recreativas se intensificaron en los últimos años. Sin embargo, el acceso y la calidad de estos servicios se han distribuido en forma desigual entre los distintos grupos sociales. Además, no se les ha dado el carácter comunitario que deben tener. En consecuencia, el uso creativo y formativo del tiempo libre está todavía lejos de ser parte de la vida cotidiana de los mexicanos.

4. Administración de los servicios del Sector

El aparato educativo creado por el Gobierno Federal ha alcanzado tal dimensión que es necesario hacer una referencia tanto a los asuntos administrativos y las actividades de apoyo a los servicios educativos, como a su evolución histórica. En cuanto a lo primero, cabe destacar que es un verdadero reto administrar, debida y eficientemente, uno de los presupuestos más elevados de la Federación, así como la plantilla de personal más grande de todas las dependencias del Ejecutivo Federal. La Secretaría de Educación Pública es una dependencia que tiene funciones de normatividad y operación de un sistema en el que participan los tres niveles de gobierno y los particulares; que da atención a un sin número de grupos de población abarca desde la educación más elemental hasta los más altos niveles de la ciencia y la cultura- y que diariamente realiza acciones en todo el país, aun en sitios recónditos. Un ejemplo de la compleja problemática a la que se enfrenta la administración de la educación son los tres calendarios que rigen las actividades del Sector: el calendario presupuestal, que va de enero a diciembre: el escolar, que va de septiembre a junio, y el de construcción, que cubre, primordialmente, los tres primeros meses del año.

En lo que se refiere al desarrollo histórico de la administración del aparato educativo, es importante resaltar que hace sesenta años, la federalización de la educación aparecía como el único medio para avanzar y consolidar nuestra identidad nacional; era una forma de asegurar no sólo el financiamiento de la educación sino también la aplicación de medidas generales y una orientación uniforme de planes y programas.

Desde que se creó la Secretaría de Educación Pública en 1921 y hasta el presente el sistema educativo nacional ha crecido en magnitud y complejidad. Paulatinamente ha llegado a ser una estructura burocrática, anquilosada, rígida y vertical que ya rebasó la posibilidad de conducir efectivamente la acción educativa.

La excesiva centralización hizo que la función educativa perdiera relación con su contexto cercano: la localidad, el municipio y el estado. En consecuencia, la participación de la comunidad en la educación se ha visto disminuida, y aumentada en contraparte la complejidad en la programación y la asignación de recursos. Todo ello redunda en perjuicio de la calidad y la eficiencia de la educación nacional.

Para superar estos problemas, en 1973 se inició la descentralización administrativa, con la creación de las unidades de servicios descentralizados. Sin embargo, sólo se logró descentralizar algunas funciones administrativas. En 1978 se crearon, en las entidades federativas, las delegaciones generales de la Secretaría de Educación Publica. Esto permitió avanzar y acumular experiencias en cuanto al traslado de otras funciones. En 1983 se adoptaron nuevas medidas para iniciar la transferencia, a los gobiernos de los estados, de la operación de los servicios de educación básica y normal que presta la Federación. Se ha avanzado en este proceso, aunque subsisten obstáculos. Es necesario consolidar el sistema de contabilidad integral, para disponer de información oportuna y de fortalecer el control del ejercicio presupuestal, tanto de las áreas centrales de la Secretaría como de las Unidades de Servicios Educativos a Descentralizar, las cuales, a partir de 1983, reemplazaron a las delegaciones estatales. Se ha logrado una sólida estructura de procesamiento de datos, pero persisten deficiencias en la coordinación entre las áreas de personal, pagos, información administrativa y recursos financieros, para lograr la eficacia de la administración. Puede concluirse señalando que la hipertrofia a la que ha llegado el sistema educativo nacional, la inercia de un aparato burocrático-administrativo con las dimensiones mencionadas y el cúmulo de prácticas, usos y costumbres que se han generado a lo largo de seis décadas, constituyen la principal problemática a la que se enfrenta el Sector.

II. Imagen-Objetivo

El diagnóstico de la educación en México muestra una realidad que lo sitúa en una posición de atraso frente a los niveles de desarrollo alcanzados en los países industrializados y aun respecto a algunos de similar desarrollo relativo. Al considerar el ritmo acelerado con que evolucionan la ciencia y la tecnología a nivel mundial, resulta dramática la situación de rezago en que se encontrará México hacia el año 2000 si las cosas continúan como hasta ahora.

Las insuficiencias del sistema educativo muestran la necesidad urgente de transformar sus estructuras. Frente a este panorama la política educativa tiene que ser realista. No basta con plantearse metas de cobertura total en la educación primaria, ni con incrementar el número de maestros y de instalaciones o el presupuesto educativo. Es impostergable revolucionar la educación en México, superando las soluciones coyunturales con una visión integral y responsable del futuro de la Nación. Si se acepta que el conocimiento es uno de los recursos más valiosos de la humanidad, las metas y objetivos de la educación deberán ser congruentes con esta convicción.

De mantenerse el ritmo actual de reducción en la tasa de crecimiento de la población ésta tendrá efectos sobre el sistema educativo, que serán significativos a mediano y largo plazos. De acuerdo con esta perspectiva, es muy posible que al final del presente siglo el sistema haya logrado una relativa estabilidad en términos cuantitativos en lo que se refiere a alumnos, maestros y planteles. Esto permitirá brindar una mayor atención y recursos al desarrollo cualitativo.

El presente apartado tiene como propósito consignar una imagen objetivo a través de los rasgos principales que deben perfilar al sistema educativo mexicano del futuro y que suponen la puesta en marcha, ahora, de políticas que hagan factible dicha imagen para el año 2000. Esto permitirá estructurar las acciones de corto y mediano plazos que regirán la política educativa y cultural de la presente administración, para avanzar hacia el logro de esa imagen-objetivo.

Se busca superar, para el año 2000, los vicios y deficiencias de la educación tradicional y lograr que el proceso de enseñanza responda íntegramente a los propósitos que sustenta la filosofía de la educación mexicana, en congruencia con la letra y el espíritu del Artículo Tercero Constitucional.

La cultura nacional será una de las pautas que orienten y den contenido social a la estrategia del desarrollo. Los grandes sectores de la población no sólo tendrán acceso a las diversas manifestaciones culturales, sino que sus formas de expresión serán parte fundamental de nuestra cultura.

Es deseable que las políticas educativas y culturales tiendan a consolidar, para fines de este siglo, los siguientes cambios estructurales en el sistema, mismos que harán posible una elevada calidad de la enseñanza.

En los niveles educativos:

a) Se habrá consolidado una educación básica sin la rigidez y las limitaciones que ofrece la actual estructura de la educación preescolar, primaria y secundaria. Paralelamente, en los aspectos que son competencia del Sector, se habrá avanzado en la reducción de la deserción e incrementado la eficiencia terminal.

b) La educación media se habrá de configurar en un solo nivel, equivalente, hasta cierto punto, a la actual educación media superior.

c) Se habrá adoptado un modelo regional en la educación superior que permita el fortalecimiento de las instituciones, vinculadas entre sí por principios de coordinación y complementariedad; este modelo dará respuesta a requerimientos del entorno. Se habrá desarrollado un sistema integral de investigación, ligado estrechamente a la docencia. Asimismo, se habrá racionalizado la estructura de carreras a nivel de licenciatura y posgrado, y mediante la experimentación e implantación de nuevos métodos y programas se habrá conciliado la alta calidad de la enseñanza con la dimensión masiva de la matricula.

d) Estará articulado un modelo de formación de profesores coherente con los diversos niveles y modalidades educativas, el cual cubrirá las necesidades pedagógicas del sistema. A nivel normal se habrá consolidado la licenciatura, con los consecuentes efectos en la calidad de la práctica docente y la revalorización social de la profesión magisterial.

En los contenidos, métodos y sistemas de enseñanza:

a) En el nivel básico los contenidos deberán ya responder satisfactoriamente a las necesidades del niño y del adolescente, así como a los requerimientos de la sociedad, mediante el desarrollo integral de una personalidad inspirada en un alto sentido social y en la promoción de valores axiológicos y culturales.

Se habrá mejorado la enseñanza de las matemáticas, para lograr que el estudiante maneje con suficiencia el pensamiento cuantitativo y relacional, así como su aplicación a la solución de problemas prácticos. La enseñanza del idioma español garantizará la claridad de la expresión oral y escrita.

Se habrá fortalecido también el aprendizaje de la geografía, la historia de nuestro país y del mundo, y la enseñanza de los conceptos básicos de las ciencias experimentales, así como el desarrollo de la percepción y la expresión estética. Además, se concederá particular atención al adiestramiento práctico que se obtiene a través del trabajo directo en laboratorios y talleres, así como al desarrollo físico del educando.

b) En el nivel medio, las opciones propedéutica y terminal tendrán contenidos y métodos claramente diferenciados. La enseñanza terminal preparará al educando para su incorporación inmediata al trabajo productivo; ésta será una educación dedicada a formar técnicos y operarios calificados.

En cuanto a la educación media propedéutica, los contenidos se orientarán a formar una base sólida para el conocimiento de las ciencias exactas, las naturales y las sociales. Se buscará una formación general equilibrada, evitando precipitar la especialización.

c) La educación superior, universitaria y tecnológica, formará profesionales capaces de asimilar la ciencia y tecnología contemporáneas, y de desarrollar, con base en la práctica de la investigación, conocimientos aplicables a la realidad nacional y local.

La educación de posgrado deberá situar al estudiante en la frontera del conocimiento, desarrollando su capacidad para la investigación y para la docencia especializada. En este nivel se pondrá énfasis en la definición de programas a partir de las prioridades nacionales estratégicas en los campos científicos y tecnológicos.

d) Los programas de investigación habrán madurado lo suficiente para encaminarse a la autodeterminación tecnológica del país, esto es la capacidad autónoma para desarrollar, seleccionar y adaptar la tecnología, y generar conocimientos acordes a las necesidades nacionales.

e) A lo largo de todo el sistema educativo se integrarán contenidos y normas conforme a un modelo general que tomará en cuenta tanto los requerimientos nacionales como las características regionales y locales.

En los apoyos didácticos y culturales:

a) Para el año 2000 se habrá incorporado plenamente el uso de los medios electrónicos en la educación, lo mismo como apoyos didácticos que para la enseñanza del cómputo. Con auxilio de estos medios y de nuevos sistemas de enseñanza-aprendizaje, se habrá avanzado en cuanto a la solución de los problemas de la educación masiva. Así, se hará llegar la educación básica o su equivalente a toda la población que la requiera. Además, se contará con paquetes básicos de materiales didácticos, acordes con los requerimientos de los distintos niveles educativos, que atiendan las necesidades de alumnos y maestros y, en general, del proceso educativo.

b) A través de los medios de comunicación masiva se difundirán programas cuyos contenidos serán congruentes con la política educativa y cultural. De esta suerte se reforzará la divulgación de la ciencia y la tecnología la apreciación de lo artístico y cultural, y las actitudes de solidaridad nacional.

c) Se habrán desarrollado los medios y procedimientos que posibiliten la educación permanente, facilitando a la población adulta su elevación cultural y educativa. Estará funcionando un sistema de acreditación de conocimientos y habilidades adquiridos con la experiencia. El analfabetismo y el rezago en educación básica de adultos habrán disminuido sensiblemente.

d) Se editarán, en número suficiente, los libros de texto para la educación básica, así como los auxiliares necesarios para el maestro y los padres de familia. De igual manera, existirá un sistema de centros de extensión cultural en las comunidades mayores de 30 mil habitantes.

En la administración

Para el año 2000 estará consolidada la descentralización de la administración en los servicios del nivel básico.

Los estados y municipios habrán asumido un papel más activo respecto a la educación, sin perjuicio de la normatividad de todo el sistema que se mantendrá en la instancia federal. En esta forma, el Estado conservará su posición rectora en el sistema educativo, y asegurará la vigencia y vigilancia estricta de las normas jurídicas, así como la congruencia de los contenidos y procesos educativos con los grandes propósitos del proyecto nacional.

III. Objetivos de la Revolución Educativa

1. La Educación en la Política General del Gobierno

En el lapso de su responsabilidad constitucional, el presente Gobierno se propone alcanzar cuatro objetivos: conservar y fortalecer las instituciones democráticas; vencer la crisis; recuperar la capacidad de crecimiento; e iniciar los cambios cualitativos que requiere el país en sus estructuras económicas políticas y sociales.

La estrategia general para cumplir con estos objetivos plantea la acción simultánea en dos sentidos complementarios: la reordenación económica y el inicio de cambios de estructura que eliminen desequilibrios fundamentales -como los que condujeron al país a la crisis económica actual- y hagan posible el desarrollo sobre nuevas bases.

Para la realización de esta estrategia habrán de observarse las siguientes orientaciones: el Nacionalismo Revolucionario; la Democratización Integral; la Sociedad Igualitaria; la Renovación Moral; la Descentralización de la Vida Nacional; el Desarrollo; el Empleo y Combate a la Inflación y la Planeación Democrática.

Con apego a estas orientaciones, el Plan Nacional de Desarrollo hace explícitos los elementos que configuran las estrategias necesarias para la reordenación económica y el cambio estructural.

La estrategia de cambio estructural implica todo un proceso de reorientación en los patrones de conducta, y debe regirse por un propósito eminentemente social para hacer más eficaz y justo el desarrollo.

En esta estrategia, la educación cumple una función de primer orden: el futuro del país está asociado al destino que ella tome. De esta manera, se considera que el progreso de la Nación así como los esfuezos por afianzar la soberanía, la libertad, la democracia y la justicia, deben enmarcarse en una política educativa revolucionaria.

La Revolución Educativa deberá erradicar los desequilibrios, Ias ineficiencias y deficiencias que se han generado a través de nuestra evolución histórica. Sólo así se podrá elevar y preservar un alto nivel de calidad en la enseñanza, y ampliar el acceso a la educación a todos los estratos y grupos sociales. La educación debe contribuir a consolidar paulatinamente la Sociedad Igualitaria, la Renovación Moral, el Nacionalismo Revolucionario, la Descentralización de la Vida Nacional y la Democratización Integral. Para ello se debe valer, como ya lo hace, de la Planeación Democrática.

En un país como el nuestro es particularmente notorio el papel que ha desempeñado la educación para avanzar en el camino de las aspiraciones sociales de la Revolución. Aunque aún falta mucho por realizar en este terreno, la educación debe seguir participando en el mejoramiento de la calidad de la vida de los mexicanos en aras de una Sociedad Igualitaria.

La Renovación Moral es un reto para toda la sociedad. La incorporación de la filosofía de esta Renovación Moral en los planes y programas de estudio, contribuirá a que sus principios éticos sean recuperados en la vida cotidiana de la sociedad mexicana.

El Nacionalismo Revolucionario es la fuerza histórica que unifica a los mexicanos. La educación es el instrumento con que cuenta la Nación para afirmarse. Por mandato constitucional, la educación pública difunde y arraiga las actitudes democráticas, los propósitos igualitarios y la defensa de la independencia nacional. El actual régimen tiene la convicción de que sólo a través de una más amplia y mejor educación para todos los mexicanos es posible preservar y acrecentar la independencia económica, cultural y tecnológica del país.

La descentralización de la educación fue la primera decisión que tomó la presente administración para dar curso a la política de Descentralización de la Vida Nacional. De ahí que ésta sea parte importante de un esfuerzo que se sostendrá durante todo el sexenio. Entre sus propósitos está el de llevar a cabo la modificación de programas y contenidos para incorporar las expresiones y particularidades de cada estado y región.

Los empeños por la Democratización Integral tienen y seguirán teniendo su mejor aliado en la escuela pública. Es ahí donde se transmiten e infunden cotidianamente el respeto y el apego a actitudes y principios democráticos, según lo establece el Artículo Tercero Constitucional.

De acuerdo con el Plan Nacional de Desarrollo, el sistema educativo ha de contribuir de manera significativa al establecimiento de tres de las seis orientaciones que constituyen la estrategia del cambio estructural: dar prioridad a los aspectos sociales y redistributivos del crecimiento; descentralizar las actividades productivas, los intercambios y el bienestar social; y preservar, movilizar y proyectar el potencial del desarrollo nacional.

En relación a la primera orientación, se han identificado la educación, la cultural, el deporte y la recreación como algunas de las necesidades básicas de la población que requieren atención prioritaria. Consecuente con este énfasis, la acción del gobierno ha de consistir en ampliar el acceso de la población a estos campos, resaltando los aspectos de mejor calidad y de mayor difusión, especialmente en las zonas más desfavorecidas.

En la segunda orientación, se señala la necesidad de llevar a cabo cambios profundos en la organización territorial de las actividades económicas y sociales para poder proporcionar, a mediano y largo plazo, empleo, satisfactores básicos y un ambiente de vida digno a toda la población. La transferencia a los gobiernos estatales de los servicios de educación preescolar, primaria, secundaria y normal constituye una parte esencial para lograr los objetivos de Descentralización de la Vida Nacional. Con ello se busca contribuir, mediante la participación de la comunidad al desarrollo integral de los estados, fortaleciendo así el Pacto Federal y el Municipio Libre.

En cuanto a la tercera orientación, el Plan Nacional de Desarrollo apunta varios aspectos relacionados con el sistema educativo, que requieren atención especial dada su importancia y capacidad de contribución a largo plazo en el desarrollo del país. Estos son: acrecentar el potencial de los recursos humanos con atención prioritaria a la calidad de la educación y a la capacitación de los jóvenes; integrar la ciencia y la tecnología a las tareas del desarrollo nacional, mediante el impulso a la investigación, su articulación con la educación y con problemas concretos, a fin de alcanzar la autodeterminación tecnológica; y fortalecer la cultura nacional, con una mayor participación de la sociedad, eliminando el centralismo y respetando la diversidad de los valores regionales y étnicos. Los medios de comunicación masiva habrán de cumplir una función importante en esta tarea.

2. Los Objetivos de la Revolución Educativa

La construcción de la nueva sociedad descansa sobre las bases planteadas en el proyecto revolucionario de 1917. En la etapa actual de la Revolución Mexicana el esfuerzo nacional se orienta a renovar el vigor de la sociedad civil y perfeccionar sus relaciones con el Estado.

Los rasgos esenciales de esa sociedad serán una mayor igualdad social, la democracia como estilo de vida y el nacionalismo revolucionario. Lograr el mayor avance en ese sentido, es el compromiso del actual Gobierno de la República.

La educación y la difusión de la cultura, no han logrado dar a los ciudadanos los conocimientos y la formación que se requiere para lograr un verdadero desarrollo nacional, socialmente equilibrado. Es necesario en consecuencia, que el Sector experimente cambios cualitativos y estructurales, para que la educación y la investigación científica y tecnológica participen eficazmente en la gran tarea de transformación de la sociedad mexicana.

En la sociedad de masas en que vivimos el fenómeno educativo trasciende el ámbito de la escuela. El individuo se educa y recibe impactos culturales permanentes a través de su vida social, por lo cual las enseñanzas del medio son tan importantes como las de la escuela. Es por ello que la transformación propuesta por el actual Gobierno ha de traducirse en una lucha en todas las dimensiones de la vida social. De allí la convicción de que la Revolución Educativa debe ser acompañada de un cambio en la conducta y actitud del individuo en sociedad. De lo contrario sus efectos podrán ser minimizados o incluso anulados. La sociedad no puede mantenerse ajena a la Revolución Educativa. No sólo se trata de definir qué y cómo mejorar la educación dentro de la escuela, sino de lograr la renovación y congruencia del todo social.

El Plan Nacional de Desarrollo establece para el sector educativo tres propósitos fundamentales: promover el desarrollo Integral del individuo y de la sociedad mexicana; ampliar el acceso de todos los mexicanos a las oportunidades educativas, culturales, deportivas y de recreación; y mejorar la prestación de los servicios en estas áreas.

La Revolución Educativa persigue, de acuerdo a estos propósitos generales y en concordancia con la estrategia del cambio estructural, los siguientes objetivos específicos:

l. Elevar la calidad de la educación en todos los niveles, a partir de la formación integral de los docentes.

2. Racionalizar el uso de los recursos disponibles y ampliar el acceso a los servicios educativos a todos los mexicanos, con atención prioritaria a las zonas y grupos desfavorecidos.

3. Vincular la educación y la investigación científica, la tecnológica y el desarrollo experimental con los requerimientos del país.

4. Regionalizar y descentralizar la educación básica y normal. Regionalizar y desconcentrar la educación superior, la investigación y la cultura.

5. Mejorar y ampliar los servicios en las áreas de educación física, deporte y recreación.

6. Hacer de la educación un proceso permanente y socialmente participativo.

La educación es el elemento fundamental en la formación y desarrollo de las capacidades y habilidades del individuo. Por ello determina el nivel de aptitud y calificación de los recursos humanos de la sociedad. Un sistema que educa deficientemente a sus ciudadanos ve limitadas sus posibilidades para lograr un desarrollo equilibrado.

Ante el acelerado crecimiento de la demanda, el énfasis de la política educativa se ha puesto en la expansión de los servicios, atendiendo fundamentalmente al aspecto cuantitativo. Se plantea ahora la urgencia de elevar la calidad de la enseñanza, para lo cual es indispensable mejorar la formación de los docentes.

Un imperativo de la Revolución Educativa es elevar la calidad de la educación sin dejar de responder al incremento de la demanda. Este objetivo es válido para todos los niveles del sistema educativo, desde el preescolar hasta el posgrado, y ha de reflejarse en una mejor y más amplia adquisición de conocimientos y habilidades; en el desarrollo de actitudes; y en la asimilación de valores por el educando.

De ahí que la calidad de la educación se conciba como un factor estratégico para el futuro del país. Sólo en la medida en que ésta se eleve, la sociedad y el Estado podrán aspirar a que las nuevas generaciones dispongan de mejores posibilidades para satisfacer tanto las necesidades nacionales como sus aspiraciones personales. La educación, sobre todo la calidad, es el elemento que contribuirá a fortalecer nuestro desarrollo e independencia.

No obstante que las innovaciones en la educación no han tenido como objetivo la reducción de costos y éstos muestran un crecimiento continuo el sector educativo no debe quedar al margen de criterios de eficacia y esmero en el uso de los recursos. Será necesario realizar un esfuerzo sistemático para lograr un aprovechamiento más eficiente y racional de éstos y de la infraestructura y el equipo disponibles. En otras palabras, es preciso aprovechar al máximo lo que ya se tiene y procurar hacer más y mejor con menos.

Con el objetivo de racionalizar el suministro de los servicios educativos, se busca eliminar desperdicios y evitar duplicidades. La introducción de métodos de enseñanza adecuados a la educación de masas puede ser una forma de contribuir a este propósito.

Dadas las características sociales y demográficas del país, la superación de los actuales niveles en la calidad de la educación tiene que ser acompañada de la ampliación de los servicios educativos y culturales. Hasta ahora las acciones más eficaces, en cuanto a cobertura de la educación primaria, han sido las orientadas al medio urbano; sin embargo, persisten deficiencias importantes en la calidad y oportunidad de este servicio en las zonas rurales, en las comunidades indígenas y en las zonas urbanas marginadas. Deficiencias que se agudizan para estas zonas y grupos sociales, en los demás niveles de la educación.

La Revolución Educativa tiene como objetivo la ampliación del acceso de todos los mexicanos a los servicios de educación. Es imperativo enfrentar y abatir sistemáticamente los déficit y rezagos que acentúan los desequilibrios sociales y regionales.

Simultáneamente a los esfuerzos que se realizarán por reducir al mínimo el analfabetismo y extender los servicios de educación bilingüe y educación para adultos, se avanzará en la consecución de un mínimo de diez grados de educación básica para toda la población, lo que significará mantener la capacidad de cobertura total en primaria y ampliarla significativamente en preescolar y secundaria. Por otro lado, deberán seguirse previendo y atendiendo las futuras necesidades de educación media, tecnológica y superior, a partir de la evolución de la matrícula en los niveles precedentes.

Si bien no es posible ni deseable una sincronización absoluta entre educación y mercado de trabajo, hasta ahora el sistema educativo no ha tenido la suficiente flexibilidad para responder oportuna y adecuadamente a las cambiantes necesidades de la sociedad y del sistema productivo. Asimismo, la investigación científica y tecnológica que se realiza en los centros de estudios superiores y en los de investigación requiere de una orientación decidida hacia la resolución de los problemas de su entorno.

Al reconocer una relación dialéctica entre sociedad y educación frente a los retos que tiene la Nación en el momento actual y las perspectivas previsibles, resulta impostergable orientar el desarrollo del sistema educativo de tal forma que, sin transgredir las vocaciones individuales, se formen recursos humanos que puedan ser incorporados productivamente en las tareas sociales, y se genere con mayor intensidad conocimiento científico y técnico aplicable a la realidad socioeconómica.

Dados los problemas que se derivan de la centralización e hipertrofia a que ha llegado el sistema educativo, razones de orden pedagógico y administrativo aconsejan volver al esquema original de la Constitución de 1917, en el cual la responsabilidad de la enseñanza básica recaía en los gobiernos estatales y municipales.

La Revolución Educativa se propone descentralizar y desconcentrar la educación, la investigación y la cultura de tal manera que éstas se beneficien de la capacidad de atención de las autoridades estatales y municipales, e incluso de la propia comunidad. La normatividad, en el caso de la educación básica, seguirá siendo federal, pero serán aquellas quienes respondan a las necesidades y peculiaridades de cada estado. Así se contribuirá al fortalecimiento de las partes constitutivas de nuestro Pacto Federal. En esta medida se sentarán las bases de apoyo necesarias para el desarrollo regional y la Descentralización de la Vida Nacional.

La educación, la investigación y la cultura se constituirán así en un proceso social permanente y descentralizado, que fortalezca a las partes del todo nacional, apoyando su desarrollo integral; que disminuya y en lo posible elimine las desigualdades entre regiones e individuos; que acerque la investigación a las necesidades de cada entorno socioeconómico y vincule más esta actividad de interés nacional con la docencia; y que reconozca la realidad pluricultural del país.

A fin de lograr el desarrollo armónico de los mexicanos, los servicios educativos pondrán énfasis en la adecuada integración de la educación física a los programas de todos los niveles. Asimismo, el proceso educativo y cultural ha de complementarse con el fomento a la práctica deportiva en forma masiva y organizada, y la ampliación de los servicios de recreación que, frente al ocio improductivo, propicien la creatividad.

La educación, concebida como un proceso de formación personal y de constante búsqueda, descubrimiento, asimilación y creación de valores, métodos y lenguajes, debe ser en consecuencia una actividad permanente, inmersa en el contexto social, que ni termine ni se agote en la escuela. La educación en las aulas deberá formar hábitos que capaciten al individuo para autoeducarse. Por otra parte, los medios de comunicación masiva habrán de difundir la cultura, tanto humanística como científica contribuyendo así a reforzar los valores nacionales.

La Revolución Educativa se propone hacer de la educación un proceso social democrático. Para ello será necesario una mayor participación, en apoyo del proceso educativo, de los padres de familia, los alumnos y en general de la sociedad. La educación es responsabilidad que atañe a todos.

Habrá de ponerse especial énfasis en la vinculación entre la escuela y el hogar, y recuperar así su función educativa complementaria, de éste como continuidad de la escuela y de ésta como continuidad del hogar.

Es evidente que no son nuevos algunos de los objetivos y medidas que contempla el presente Programa de Mediano Plazo del Sector. En ciertos casos, y en diferentes tiempos, se emprendieron acciones, cuyos resultados y experiencias significan una aportación valiosa a este nuevo esfuerzo.

Al respecto, es importante señalar que la Revolución Educativa ha identificado aquellas áreas en las que es imprescindible actuar para que el sistema educativo funcione en congruencia con los requerimientos presentes y futuros del desarrollo nacional.

Se trata ahora de dar una respuesta integral a la problemática del sector educativo; por ello el Programa comprende tanto aspectos que ya merecieron atención, y que ahora es preciso recuperar, como cuestiones respecto de las cuales no se tiene el beneficio de la experiencia. En todo caso, unos y otras han sido sistematizados y jerarquizados para orientar y ordenar las acciones del sector educativo en los próximos años. Estas se emprenden con la conciencia de que es un proyecto complejo y ambicioso que el país requiere, y que está apoyado en el compromiso y la voluntad política del Gobierno de la República para lograr su realización.

IV. Lineamientos de Estrategia de la Revolución Educativa

En el presente capítulo se consigna la estrategia para dar cumplimiento a los objetivos de la Revolución Educativa. Se conforma de lineamientos generales y específicos, mismos que señalan los rumbos de acción que caracterizan la política educativa de la presente administración.

1. Lineamientos generales

Con la Revolución Educativa se busca un avance racional, ordenado y sostenido del proceso educativo. Ello supone examinar en profundidad el sistema, evaluar su funcionamiento y determinar el sentido de los cambios que se deben operar en el todo y cada una de sus partes.

Se trata de mejorar la operatividad del sistema educativo en su conjunto, lo cual implica ajustes y modificaciones de distinto carácter en los diferentes niveles de educación y áreas de la cultura. Esto sólo se logrará a través del perfeccionamiento de los métodos de enseñanza, los intrumentos y los contenidos de la educación en todos los niveles, adecuando y desechando lo erróneo y degradado para lograr el mejor uso de lo disponible. Se tendrá que hacer del sistema educativo un modelo de organización, eficacia y congruencia.

La Revolución Educativa se realizará con los maestros. Se parte de la convicción del elevado valor social de la docencia. Por tanto, uno de los propósitos centrales es la revaloración social y profesional del magisterio. Puesto que el proceso educativo tiene como elemento fundamental al maestro, esta Revolución fortalecerá al docente, su capacidad profesional, su responsabilidad social y su vocación de servicio. Educadores y educandos deberán formarse con la convicción de que tanto su realización como su responsabilidad personales están indisolublemente ligadas al engrandecimiento nacional.

El reto de los sistemas educativos en el siglo XX ha sido el brindar educación a un elevado número de personas. México, con una acelerada tasa de crecimiento de su población se ha enfrentado, y tendrá que seguir haciéndolo, a los problemas de la educación masiva. Continuar con los medios y procedimientos tradicionales plantea problemas de eficacia y financiamiento, de allí que la innovación asuma un carácter urgente e inaplazable. Tendrán que diseñarse e implantarse a la brevedad nuevos métodos, instrumentos y recursos que aseguren la educación de alta calidad a nivel masivo.

El sistema educativo en su conjunto tendrá que desarrollarse en forma tal que se tienda a lograr la autodeterminación tecnológica. Sólo así será factible un sano desarrollo nacional.

La educación se percibe como una responsabilidad de la sociedad en su conjunto. Por lo tanto, la Revolución Educativa debe contar con el más amplio apoyo social. Será necesario en consecuencia, acrecentar en los mexicanos el entusiasmo por la educación.

La instrumentación de los lineamientos de estrategia específicos que se detallan más adelante, ya se ha iniciado. En la medida en que se entrelazan las acciones que se van a realizar, el ritmo y avance en la ejecución no podrán ser iguales en todos los frentes. Se cuidará, eso sí, la congruencia general.

Los objetivos de la Revolución Educativa constituyen el marco normativo a partir del cual se desenvuelve la actividad del sector. Esta se organiza en programas que comprenden conjuntos homogéneos de acciones educativas, culturales, recreativas, deportivas y de apoyo, a través de las cuales, dicha Revolución adquirirá su expresión concreta en el tiempo y en el espacio.

A fin de asegurar la realización de los objetivos y facilitar la movilización y el avance de las actividades del Sector en la dirección deseada, se llevarán a cabo una serie de proyectos estratégicos. Se define al proyecto estratégico como el conjunto de acciones que permiten atender en forma inmediata aspectos cruciales de la puesta en marcha de las acciones de este Programa. Se trata de medidas coyunturales, de vigencia temporal, mediante las cuales se coordinará y brindará apoyo y estimulo al funcionamiento de áreas clave, para activar, reordenar y jerarquizar la operación de los programas del Sector.

Los proyectos estratégicos permitirán también la detección y resolución oportuna de problemas concretos no atendidos o insuficientemente cubiertos. Con estos proyectos se emprenden actividades específicas que en su momento deberán incorporarse a los programas regulares. Con el propósito de asegurar su participación constante y responsable se encomendará la realización de estos proyectos a las áreas sustantivas del Sector. A medida que se avance en el desarrollo de la Revolución Educativa se identificarán nuevos problemas que deberán ser atendidos. Mediante evaluaciones anuales será posible ratificar, modificar o cancelar proyectos estratégicos en ejecución, o decidir la puesta en marcha de otros nuevos.

Para la instrumentación de algunos de los lineamientos de estrategia de este Programa, será necesario establecer mecanismos de coordinación de acciones con los gobiernos estatales, como en el caso de la descentralización de los servicios de educación básica y normal.

El presente Programa define las líneas de acción del Sector a nivel nacional. Será conveniente, por lo tanto, procurar la expresión de sus lineamientos, objetivos y metas a nivel regional. Ello aportará el marco de referencia que propiciará y fortalecerá la coordinación de acciones entre la Federación y los gobiernos de los estados, en el ámbito de cada entidad federativa.

En cuanto a la participación de los sectores privado y social, ésta se desarrollará de acuerdo a la letra y el espíritu del Artículo Tercero Constitucional y a las diversas leyes que norman la educación en el país.

2. Lineamientos específicos.

2.1 Elevar la calidad de la educación en todos los niveles, a partir de la formación integral de los docentes.

El objetivo de mejorar la calidad de la educación hace necesaria la introducción de una serie de acciones y cambios en las diversas áreas y niveles del sistema educativo. Su naturaleza evidencia que en este aspecto la revolución de la enseñanza sera un proceso gradual. Esto es aconsejable para que sus efectos, que deberán de manifestarse plenamente en el mediano plazo, correspondan a los requerimientos del sistema educativo y de la sociedad.

Las tareas que se emprenderán para mejorar la calidad de la educación deberán expresarse en tres vertientes: a ) en los docentes, b) en los programas y contenidos educativos y, c)  en métodos y técnicas que eleven el aprovechamiento de los alumnos y la eficiencia terminal.

El énfasis fundamental tendrá que darse en la preparación de los docentes, para lo cual deberán ponerse en marcha acciones y programas que ayuden a elevar sustancialmente la calidad de la enseñanza que se ofrece a los futuros maestros. Para lograr este objetivo, se establecerá un sistema integral de formación de docentes que tendrá como antecedente necesario el bachillerato, lo cual requerirá la reestructuración de planes y programas de estudio; asimismo, se apoyará la superación de los maestros formadores de docentes. Con ello se buscará que la educación normal cumpla con criterios de mayor calidad, y tenga congruencia con los planes y programas de estudio de los niveles donde los futuros maestros realizarán su labor didáctica.

A fin de mejorar la planta docente en las escuelas para maestros, se pondrá en marcha un programa de especialización. Para esto se ha previsto aprovechar tanto los servicios de la Universidad Pedagógica Nacional, como los de otras instituciones de educación superior de la capital y del interior del país.

De igual manera, se dará atención especial a la formación y actualización académica y pedagógica de los profesores de los niveles medio superior y superior.

La otra vertiente en la que es necesario actuar para mejorar la calidad de la educación, es la de revisión y perfeccionamiento de los programas y contenidos de todos los niveles del sistema educativo. Para ello, se pondrá en marcha un proyecto de congruencia y coherencia de los planes y programas de la educación básica, que propicie el desarrollo de procesos intelectuales, afectivos y sociales en el educando, dentro del marco del desenvolvimiento armónico del ser humano. Por otra parte, en el proceso general de descentralización educativa se incorporarán contenidos que correspondan a las características de cada entidad federativa.

El currículum de la educación básica deberá poner atención especial a la enseñanza del español, para lograr que los alumnos se expresen con corrección en forma oral y escrita; mejorar el estudio de las matemáticas; despertar el interés y la vocación por la ciencia, la tecnología y el arte; fortalecer el aprendizaje de la historia nacional, y formar el hábito de la lectura y el estudio.

Dentro de la tercera vertiente, merece atención particular el fracaso escolar y la reprobación. Para reducirlos es necesario mejorar los niveles de aprovechamiento de los alumnos. Destacarán por tanto los programas de apoyo al trabajo de los maestros en el aula, mediante la aplicación de métodos que faciliten la atención individualizada a los alumnos, el perfeccionamiento de los sistemas de supervisión y valoración del trabajo escolar, y el diseño de técnicas de evaluación más congruentes con las peculiaridades de los educandos.

Se realizarán, asimismo, investigaciones acerca de las causas del atraso escolar y la manera de solucionar el problema. Se diseñará y elaborará material didáctico acorde a las diversas características regionales.

Se establecerán nuevos y mejores métodos de supervisión del trabajo escolar en el nivel básico. Para ello se integrarán equipos de especiaIistas que brindarán asesoria o coordinación, según la materia de que se trate, buscando la actualización y el mejoramiento académico de los maestros. Los nuevos métodos y procedimientos didácticos contaran con el debido sustento científico y experimental.

En cuanto a la evaluación de los educandos, tendrán que revisarse los instrumentos, de tal forma que se ponderen adecuadamente los aspectos formativo e infomativo, y se evalúe la capacidad del alumno para analizar, sintetizar y aplicar sus conocimientos en la solución de problemas.

Por otra parte, será necesario estudiar la mejor forma de introducir de manera intensiva los medios electrónicos como apoyos didácticos y la enseñanza de la computación.

Los esfuerzos por mejorar la calidad de la educación a través de estas tres vertientes, deberán manifestarse también en los niveles medio superior, superior y de posgrado. Las áreas, dependencias e instituciones y organismos adscritos a la Secretaría de Educación Pública, deberán ajustar sistemáticamente sus programas y acciones con el propósito de mejorar dicha calidad. En el resto del Sistema se buscará el mismo objetivo a través de la inducción, la coordinación o la concertación de acciones.

En el nivel medio superior se desarrollará un plan con organización y contenidos propios y homogéneos, distinguiendo claramente las opciones propedéutica y terminal, y se actualizarán métodos y sistemas para asegurar una elevada calidad de la enseñanza.

En la educación de nivel superior importará conciliar cantidad con calidad, para lo cual será indispensable la adopción de modelos de enseñanza e investigación que permitan lograr la máxima calidad para un número creciente de estudiantes. En la asignación de recursos financieros se establecerán criterios que estimulen los esfuerzos en favor de la calidad y la eficacia, y se evaluará la correspondencia entre los fondos otorgados y los resultados obtenidos. Se ofrecerá particular apoyo a los cambios que sean necesarios en la estructura de carreras, la actualización del currículum y la vinculación de la investigación con la enseñanza.

El mejoramiento de los servicios bibliotecarios y de información en las instituciones de educación superior recibirá un apoyo sustantivo, con el que se desea estimular el incremento y la actualización de los acervos, la formación de personal calificado para organizar y administrar las bibliotecas y el aprovechamiento de las instalaciones de éstas.

Para ofrecer educación superior de alta calidad a una cantidad creciente de estudiantes, resulta imprescindible el concurso de un gran número de docentes bien preparados. Para ello deberá instrumentarse un vigoroso programa de formación de profesores de este nivel, tanto en las disciplinas objeto de enseñanza como en materia de pedagogía. Además, habrá de incrementarse considerablemente el número de profesores de carreras con estudios de posgrado, lo mismo que las actuales proporciones de profesores de tiempo completo y de medio tiempo.

En este proceso se deberá evitar la improvisación y realizar acciones concretas para dotar de un alto nivel académico a los programas de posgrado, pues han proliferado programas que no siempre responden a la calidad deseable y a las necesidades del entorno socioeconómico. Por ello es preciso que universidades e institutos tecnológicos combinen sus esfuerzos para que sus programas de estudios de posgrado alcancen la más alta calidad y tengan una mayor correspondencia con los requerimientos de su entorno.

Finalmente, es indispensable vincular la investigación con la docencia en la educación superior. Para esto será necesario diseñar esquemas que faciliten dicha vinculación.

Se ratifica el valor estratégico de mejorar la calidad de la enseñanza. Por tanto, en este empeño, deberá integrarse toda la sociedad, y estará comprometido, en primer lugar, el conjunto del Sector; todas las dependencias y áreas deberán instrumentar las acciones adecuadas para atender este objetivo prioritario.

Las áreas correspondientes de la Secretaría de Educación Publica instrumentarán mecanismos y sistemas de evaluación, que permitan seguir de cerca los avances que se vayan logrando, para asegurar así que el esfuerzo sea integral y sistemático.

2.2 Racionalizar el uso de los recursos disponibles y ampliar el acceso a los servicios educativos a todos los mexicanos, con atención prioritaria a las zonas y grupos desfavorecidos.

Para racionalizar el uso de los recursos disponibles y ampliar el acceso a los servicios educativos a todos los mexicanos, con atención prioritaria a las zonas y grupos desfavorecidos, se adoptarán los siguientes lineamientos:

El sector educativo deberá actuar en congruencia con la política de austeridad y utilización óptima de los recursos existentes. Este enfoque habrá de aplicarse tanto para lo que ya se tiene, como para el aprovechamiento de lo nuevo. Las diversas instituciones, dependencias y áreas buscarán complementos a sus instalaciones y equipo, en primer lugar, en el propio sector educativo. Todas ellas están obligadas a compartir lo que en última instancia es de la Nación. Con este propósito, en la educación tecnológica se instrumentará un sistema de inventario permanente de instalaciones, laboratorios, talleres y equipo. Ello servirá para examinar las formas y esquemas que permitan un aprovechamiento intensivo de lo que ya se tiene y, desde luego, para programar y proveer sus mantenimiento eficaz.

Cada institución tiene prioridad para utilizar el equipo con que cuenta; pero también es responsable de garantizarle al país que se aproveche con el máximo de eficacia y durante el mayor tiempo posible. Tendrán que formularse esquemas, horarios y proyectos que permitan la coordinación e incluso el uso común de las instalaciones y el equipo referidos.

El esfuerzo de racionalización, ahorro y eficacia deberá observarse en todo el Sector, en el entendido de que no sólo se trata de un problema de administración, sino también de imaginación y voluntad. En la asignación de los nuevos recursos y, desde luego, en la evaluación de su uso, se ponderarán criterios de calidad, como ya se estableció en el apartado anterior, y también de eficacia.

En este proceso de racionalización, se revisarán y actualizarán las estructuras administrativas y las instancias de gestión, a efecto de hacer mas ágiles los procesos operativos, lograr la mayor congruencia en la asignación de los recursos con la prioridades de la política y asegurar el cumplimiento oportuno de las acciones de la Revolución Educativa.

En la construcción de las instalaciones escolares, la innovación y los esfuerzos administrativos se han de orientar a la reducción de costos, mediante la utilización de materiales disponibles en las localidades y con métodos de construcción más eficaces.

En lo referente a los equipos de laboratorio y taller, se promoverá la sustitución de importaciones, y la fabricación de los bienes que demanda el propio sector educativo; ello se hará aprovechando las instalaciones existentes.

Por lo que corresponde a la construcción y el equipo, las innovaciones habrán de observar e incluso elevar las normas de calidad, seguridad y comodidad, ya establecidas.

Para atender al objetivo de ampliar el acceso de todos los mexicanos a la educación, deberá darse atención prioritaria a las zonas y grupos desfavorecidos.

En materia de educación inicial se fortalecerá la capacidad normativa del Sector y se buscará mejorar la calidad del servicio.

El problema del analfabetismo deberá enfrentarse con un mayor y más minucioso esfuerzo por llevar el alfabeto a quienes lo requieran en las zonas menos favorecidas. Junto con el máximo esfuerzo por ampliar la cobertura, se procurará prolongar la permanencia de la población atendida y la conclusión los estudios del mayor número posible de personas.

Se deberá combatir el analfabetismo funcional, para lo cual se instrumentarán nuevos métodos y se aprovecharán los medios de comunicación social. Asimismo, se articularán los servicios de alfabetización con los de capacitación y educación básica para adultos.

La educación bilingüe y bicultural es lo ideal en un país, como el nuestro, donde existen numerosos grupos étnicos. A través de ella se buscará mantener la identidad de las comunidades y evitar su destrucción y sustitución cultural.

No puede haber una política para los indígenas sin su participación, ya que se regresaría a paternalismos contraproducentes. La Revolución Educativa aspira a nutrirse con la participación de todas nuestras etnias. Al asumir este enfoque como norma, esta Revolución se propone mejorar la calidad de la educación bilingüe y bicultural. Para ello, se revisarán y actualizarán los planes y programas de estudio correspondientes; se elaborarán y distribuirán en cantidad suficiente materiales didácticos; se promoverán los servicios de extensión educativa y de capacitación de las comunidades; y se hará investigación para mejorar este servicio. De igual manera, se cuidará la preparación de los docentes para que dominen las lenguas de las comunidades donde laboren y para elevar su capacidad profesional técnico-pedagógica.

El propósito fundamental de la educación bilingüe-bicultural es la formación de ciudadanos a partir de su realidad social, cultural y lingüística, y con pleno conocimiento de los  valores nacionales y universales, para que respondan a los intereses y necesidades de su comunidad en particular y de la Nación en general. En suma, la educación bilingüe y bicultural será objeto de una transformación a fondo; se creará un sistema cuyo modelo responda a las necesidades, aspiraciones e intereses de los grupos étnicos.

Se desarrollará un nuevo concepto de educación rural más acorde con las necesidades y circunstancias de la población objetivo, concediéndose a la prestación y calidad de este servicio una importancia social de primer orden.

La educación rural deberá recuperar su alta prioridad social. A partir de una adecuada evaluación, habrán de diseñarse, atendiendo las condiciones y necesidades concretas del medio, programas, contenidos, métodos y apoyos didácticos. Asimismo, se dará mayor intensidad a las acciones de formación de profesores.

La mayor atención y la revisión del enfoque a la educación rural, deberá incluso contemplar la adecuación de calendarios, la asignación de maestros y la canalización de apoyos adicionales y suficientes a las escuelas incompletas y las unitarias (escuelas con un sólo maestro el cual atiende a los alumnos de los diversos grados) que existen hasta el presente.

En materia de educación básica, la estrategia a seguir es la de dar coherencia y continuidad a los planes, programas, contenidos y métodos de los niveles de preescolar, primaria y secundaria. En su diseño la línea de orientación central ha de ser la de formar integralmente a los educandos en los aspectos científicos, tecnológicos, cívicos, culturales, artísticos y de educación física, así como el conocimiento de la historia nacional.

Es palpable la tendencia a la reducción de inscripciones en el primer grado de primaria y es previsible un movimiento en sentido contrario en el nivel de secundaria. Será necesario ir adecuando eficazmente el suministro de los servicios en estos niveles, en función del objetivo de ampliar el acceso a todos los mexicanos a la educación.

Por tanto, se habrá de conservar la capacidad del sistema educativo nacional para proporcionar la primaria a todos los que lo soliciten y, allí donde sea necesario, se buscará ofrecer los seis grados en las escuelas que aún no los tengan. En todo el país habrá de hacerse un esfuerzo sistemático para ampliar la capacidad de oferta según lo demande el aumento de la población.

El mayor impulso de expansión deberá darse en los niveles de preescolar y de secundaria. Lo ideal sería contar con un ciclo de tres años en preescolar, aunque optar por él reduciría enormemente las posibilidades de cobertura y se avanzaría poco en el esfuerzo por abatir el actual rezago. Por ello, con un criterio de justicia social y educativa, se ha optado por ofrecer un año de preescolar al mayor número posible de niños de cinco años de edad, dando prioridad a las zonas rurales y marginadas. En la escuela normal se dará mayor énfasis a la formación de maestros para este nivel. Asimismo, se prestará más atención a la dotación  de espacios educativos.

El propósito de ampliar el acceso a los servicios educativos a todos los mexicanos, comprenderá también la expansión de la educación especial. Se deberá, además, iniciar un esquema de apoyo a los niños con capacidades y aptitudes sobresalientes.

Al aumento previsible en la demanda de educación secundaria deberá corresponder un incremento en la capacidad del sistema para ofrecer el servicio.

La educación media superior universitaria y tecnológica habrá de expandirse para satisfacer la demanda y las necesidades de la sociedad. En particular, la tecnología debe proporcionar al país los cuadros técnicos e intermedios que requiere su desarrollo económico.

En la educación media superior se racionalizarán planes y programas para establecer un sistema con perfiles y características propias. Se buscará introducir esquemas que fortalezcan la orientación terminal de este nivel.

Se promoverán los cambios estructurales necesarios a fin de atender en forma oportuna y suficiente la demanda social de educación superior, conciliando las necesidades del desarrollo nacional y regional con las aspiraciones e intereses de la demanda. Será necesario incrementar la actual proporción de los alumnos de ciencias agropecuarias, naturales, exactas e ingenierías; y moderar el crecimiento de la matrícula en ciencias de la salud, sociales, administrativas y humanidades. Se emprenderán acciones para elevar la eficiencia terminal del nivel de licenciatura.

En el nivel de educación superior se deberá realizar un esfuerzo sistemático para inventariar los equipos y el instrumental científico de que se dispone y contar con la capacidad suficiente para su mantenimiento, reparación, reconstrucción y diseño. Se procurará eliminar desperdicios y duplicidades, estableciendo esquemas de cooperación entre las instituciones y de coordinación regional que hagan posible el uso compartido de recursos ahora dispersos.

Con un propósito de justicia social y educativa se pondrá en marcha un programa de becas para apoyar el acceso de los grupos menos favorecidos a los distintos tipos y niveles de educación, tomando en consideración los resultados académicos. Este programa también otorgará apoyos en función de las disciplinas y áreas estratégicas y prioritarias para el país, según lo establece el Plan Nacional de Desarrollo.

2.3 Vincular la educación y la investigación científica y tecnológica con los requerimientos del desarrollo nacional.

Para vincular la educación y la investigación científica con los requerimientos del desarrollo nacional, se instrumentarán los siguientes lineamientos.

La educación pública en México se concibe como una función de alto sentido social. De allí que sea un imperativo lograr la congruencia entre la educación y la investigación que se realiza en los centros de estudios por un lado, y los requerimientos presentes y futuros de la sociedad, por otro.

Con el propósito de alcanzar una efectiva vinculación entre educación y sociedad, no sólo se ha de tomar en cuenta la estructura demográfica de donde se deriva la demanda potencial de los diferentes servicios educativos- y la capacidad de respuesta que tiene el sistema. También es importante elevar la calidad y lograr la pertinencia de los servicios con las necesidades y las prioridades regionales y nacionales. Para esto, se procurará conciliar la libre vocación de los educandos con esas necesidades y prioridades, estimulando y despertando el interés sobre las mismas. Será necesario además, integrar, hasta donde sea posible, el sistema educativo con la demanda de empleo.

Para ofrecer opciones a la población escolar que hasta el presente prefiere carreras tradicionales, se diseñarán nuevos modelos de educación media superior vinculados con los requerimientos del sistema productivo. Asimismo se iniciará un programa de formación de profesores para este nivel.

Se impulsará la educación tecnológica. Para ello se requiere una revisión de los programas de estudio en los diferentes niveles, desde el básico, a fin de que se despierten vocaciones y se valore adecuadamente el papel social y estratégico de las carreras técnicas.

Será necesario, asimismo, acrecentar los sistemas de capacitación en y para el trabajo que permitan una respuesta rápida a los requerimientos del sistema productivo.

A fin de dotar al alumno de carrera técnica con una preparación que le permita mayores opciones para el trabajo, se diversificará la enseñanza. La educación tecnológica ha de ser flexible para adaptarse oportunamente a las condiciones cambiantes del país.

En la educación superior se deberá hacer un esfuerzo sostenido para lograr su afinidad con los requerimientos del México contemporáneo y los avances de la ciencia. Para ello, se alentarán las carreras no tradicionales, se promoverán los  cambios curriculares, necesarios, y se estimulará la vinculación de la investigación científica con la enseñanza y con las necesidades del desarrollo nacional.

La regionalización de la educación superior universitaria y tecnológica hará posible su estrecha relación con las necesidades concretas del entorno socioeconómico, y el trabajo coordinado en materia de difusión y divulgación del conocimiento.

Dado su valor estratégico, se dará un fuerte impulso a la investigación científica y tecnológica, con atención preferente a las áreas y rubros que señala como prioritarios el Plan Nacional de Desarrollo. Asimismo, se apoyarán los proyectos cuyo objeto de estudio sea la problemática y recursos de cada región. La integración de equipos de investigación, que fortalecen el esfuerzo individual, puede lograrse mediante la colaboración interinstitucional.

Es preciso proporcionar a los educandos los elementos necesarios para una mejor elección de sus estudios. Se debe brindar orientación sobre las implicaciones de cada opción educativa, las necesidades de recursos humanos que tiene el país y las posibilidades reales de que sus estudios satisfagan sus aspiraciones personales. Con este propósito se instrumentará un sistema nacional de orientación vocacional.

2.4 Regionalizar y descentralizar la educación básica y normal. Regionalizar y desconcentrar la educación superior, la investigación y la cultura.

A fin de fortalecer el desarrollo local de la educación, la investigación y la cultura se atenderán los siguientes lineamientos.

Ante la tendencia histórica hacia la centralización en el desarrollo de los servicios educativos, de la investigación científica y tecnológica, así como de la vida artística y cultural, es necesario revertir el proceso y abrir el cauce a las capacidades y la creatividad de las comunidades.

El Gobierno Federal y los gobiernos estatales establecerán mecanismos para la prestación en forma coordinada de los servicios federales de educación básica y normal y de los respectivos sistemas estatales de educación. Esta descentralización no será únicamente administrativa; habrá de considerar también la necesidades de adaptar parte de los actuales programas y contenidos a la especificidad y las particularidades de cada una de las entidades federativas. Estas modificaciones se determinarán localmente y se sancionarán en los organismos centrales. Su instrumentación tendrá que ser gradual y a distinto ritmo, de acuerdo con la realidad y posibilidades específicas de cada estado.

Habrá normas generales, que establecerá la Secretaría de Educación Pública, a cuyo cargo estará la supervisión y la evaluación del sistema educativo nacional.

Con la descentralización se instrumentarán los mecanismos necesarios para mejorar los servicios y apoyos administrativos para el magisterio nacional.

La descentralización de la educación normal permitirá formar a los futuros maestros en la entidad en que prestarán sus servicios, para que su formación profesional guarde mayor relación y congruencia con las necesidades del entorno.

El ejercicio presupuestal deberá ser más eficaz, a través de respuestas oportunas y mecanismos de control adecuados, que facilitarán la descentralización. Las decisiones administrativas que afectan a la educación contarán con mejor información y serán más eficaces las tareas de conservación de bienes muebles e inmuebles, de almacenamiento, de inventarios de distribución de materiales y de libros de texto.

La configuración de modelos educativos regionales hará posible una asignación adecuada de los espacios educativos, evitará las duplicidades y la carencia de servicios causadas por una inadecuada planeación. De esta forma, en cada realidad local y regional se irá conformando un sistema propio para la atención de sus necesidades.

En el caso de la educación superior y la investigación, el enfoque regional deberá hacer posible un mejor aprovechamiento de los recursos humanos, de la infraestructura, equipos y laboratorios disponibles. Para apoyar la regionalización en este nivel se fomentarán los acuerdos de cooperación regional e interinstitucional. El enfoque no se limitará a la docencia, sino que incorporará también a la investigación. El establecimiento de un sistema regional de educación superior se deberá alcanzar a mediano plazo. Paralelamente se fomentará la desconcentración de centros estatales y/o regionales.

Ante la realidad pluricultural de México y sin pretensiones de uniformidad artificial, la desconcentración de las actividades culturales deberá fortalecer las distintas manifestaciones regionales, sin que esto suponga dejar de lado lo que es común a todos los mexicanos. La política cultural que habrá de instrumentarse pondrá énfasis en la diversificación, apoyo y difusión de las creaciones culturales del pueblo.

La Revolución Educativa en la escuela deberá ser consolidada por las actividades culturales que se ofrezcan a la sociedad en general. La preservación y defensa de nuestro patrimonio cultural; la promoción de la vida artística; la consolidación de una red nacional de bibliotecas; el apoyo a las artesanías y a las culturas populares, y la divulgación de nuestra historia, son tareas que, habrán de alimentarse y multiplicarse y, en conjunto, serán el natural complemento a la acción educativa en la escuela.

2.5 Mejorar y ampliar los servicios en las áreas de educación física, deporte y recreación.

El objetivo de mejorar y ampliar los servicios de educación física, deporte y recreación, se habrá de cumplir de acuerdo con los siguientes lineamientos.

La educación física es parte de la formación del educando, pero no ha recibido la atención adecuada. En tal virtud se la integrará en el esquema de la educación básica. Con ese fin, se apoyará la formación, capacitación y actualización de profesores de educación física; se fortalecerán los mecanismos de supervisión y evaluación, y se buscará proporcionar el servicio a todos los educandos. Atención particular han de recibir el uso y aprovechamiento de la infraestructura y equipo deportivo disponibles en el sistema educativo.

Las acciones en materia deportiva deberán de conducir, paulatinamente, a la integración de un sistema nacional del deporte, como un medio para lograr que los servicios correspondientes se pongan al alcance de los grandes grupos sociales. Se entiende al deporte como una actividad estrechamente asociada a la calidad de la vida, por lo que el deporte organizado de masas deberá alcanzar las dimensiones que el país requiere.

En coordinación con otras entidades reguladoras se diseñará una política integral para el desarrollo del deporte, la cual establecerá normas generales y delimitará ámbitos de responsabilidad.

El apoyo al deporte de los sectores campesino, obrero y popular habrá de recibir un fuerte impulso, tomando en cuenta su valor recreativo y cultural.

A fin de elevar el rendimiento en el deporte de competencia se estabecerán mecanismos para llevar a cabo el seguimiento a los deportistas.

Se fortalecerán los programas de investigación científica en aspectos relacionados con la medicina deportiva y las ciencias aplicadas al deporte.

En materia de recreación se promoverá el desarrollo de patrones propios en el uso del tiempo libre, con sentido de extensión educativa y cultural. La política de recreación pondrá especial énfasis, en la atención a los jóvenes y a los grupos de bajos ingresos.

2.6 Hacer de la educación un proceso permanente y socialmente participativo.

Para cumplir con el objetivo de hacer de la educación un proceso permanente y socialmente participativo se atenderán los siguientes lineamientos.

Se fortalecerán los mecanismos que fomenten una actitud positiva hacia el autoaprendizaje y la actualización constantes. Con este fin se llevarán a cabo diversas medidas: el fomento a la producción editorial de calidad y bajo precio; el desarrollo de cursos de actualización por medios no formales; la acreditación de conocimientos adquiridos con la experiencia; el desarrollo de servicios al público y de materiales con valor cultural o científico y una intensa divulgación del conocimiento a través de los medios de comunicación masiva. Se promoverá la participación de otras dependencias del sector público y de los sectores social y privado.

El proceso educativo no se limita ni termina en la escuela en esta era de la comunicación y la información. Es por ello que, reconociendo la influencia creciente que tienen los medios de comunicación en la educación, será necesario incorporarlos plenamente a la Revolución Educativa, para que apoyen la enseñanza y difundan la cultura y los valores nacionales.

Educación y comunicación no pueden operar como compartimientos estancos. Es necesaria una estrecha conexión entre ambas con derroteros bien marcados por los intereses de la Nación. La debida coordinación del Sector con los medios de comunicación social puede ser una forma eficaz para transmitir contenidos culturales y educativos.

La escuela y la familia constituyen un binomio en el cual ambos elementos pueden y deben apoyarse mutuamente con vistas a la superación y el aprovechamiento de los educandos. De allí que se considere deseable una mayor participación de las sociedades de padres de familia en el proceso educativo de sus hijos. Su aportación contribuirá al buen funcionamiento de la enseñanza en cada escuela. Con este propósito serán revisados los instrumentos para que la participación social se dé por medio de órganos de consulta de la Secretaría de Educación Pública a nivel de plantel.

V. Metas Sustantivas

En este capítulo se enuncian las principales metas que deberá alcanzar el Sector hacia 1988, en consonancia con los postulados de la Revolución Educativa. No ha sido posible, por ahora, en todos los casos, expresarlas de manera cuantitativa. Las metas que a continuación se presentan son las más sigmficativas para el cumplimiento de cada uno de los objetivos del programa.

Objetivo

- Elevar la calidad de la educación en todos los niveles, a partir de la formación integral de los docentes.

Metas

Dada la importancia que tiene la formación del maestro en la calidad de la enseñanza, se realizará un profundo cambio en el sistema de educación normal. El bachillerato será requisito de ingreso a los planteles para la formación de docentes. Se elaborarán nuevos planes y programas de estudio y se rediseñará la estructura y se abrirán opciones en esta educación, a fin de adecuarla a las necesidades de la enseñanza en el medio urbano y rural, así como para los diversos servicios asociados al nivel básico y Ia educación para adultos.

Para elevar la capacidad profesional de los maestros de educación básica en servicio, se impartirán cursos de capacitación y actualización para atender a todo el magisterio. Se establecerá un esquema para que éstos puedan obtener el grado de licenciatura.

A fin de mejorar la práctica se apoyará el trabajo de los maestros en el aula, dotándolos de material didáctico suficiente y adecuado. Asimismo, se implantarán nuevos sistemas y criterios de supervisión y evaluación.

Hacia 1988 se habrán armonizado pedagógicamente los planes y programas de la educación preescolar, primaria y secundaria; se habrán definido contenidos mínimos comunes y regionales, establecido los métodos de enseñanza y diseñado los apoyos didácticos.

Se ampliarán los esfuerzos para disminuir la reprobación y la deserción en la educación primaria y secundaria, diversificando las formas y mecanismos para prever el atraso escolar.

A efecto de mejorar la calidad de los servicios educativos para grupos indígenas, rurales y urbanos marginados, particularmente de educación básica, antes de 1988 se habrán desarrollado opciones que atiendan de manera eficaz las necesidades de estos sectores.

Para 1988 se habrá introducido en el nivel básico el uso de los medios electrónicos como apoyo educativo y la enseñanza del cómputo.

El establecimiento de contenidos básicos homogéneos y la organización de las opciones terminales y propedéuticas en la educación media superior, habrán de complementarse con la actualización y mejoramiento del profesorado de este nivel. Se buscará que estos maestros tengan la licenciatura.

En particular, en la educación tecnológica de nivel medio superior, se buscará que el 100% de los maestros que imparten materias académicas que, por lo menos, el 70% de los que imparten materias no académicas, como talleres y laboratorios, tengan el grado de licenciatura.

En el nivel superior, para avanzar en el propósito de conciliar calidad con cantidad, será necesario inducir y fomentar métodos de enseñanza adecuados a la dimensión masiva de la matrícula; elevar el número de maestros de tiempo completo a una proporción del 40% los de medio tiempo al 25% y los profesores por hora al 35%; integrar y desarrollar un sistema de bibliotecas; vincular la dolencia con la investigación y racionalizar la oferta de posgrado. Para impulsar todo lo anterior, se instrumentarán criterios en la asignación de subsidios que propicien la calidad de la enseñanza.

En la promoción de nuevos planes y programas de posgrado, los recursos se canalizarán de manera prioritaria a las instituciones que cuentan con una base mínima de investigación, garantizando así la vinculación entre la docencia y la investigación. Esto se logrará a través de un programa nacional de posgrado en el que, de manera específica, se ponga especial atención a la calidad académica.

Para fortalecer la capacidad de investigación educativa del Sector, en 1988 estarán funcionando cuatro centros regionales de investigación educativa. Con el mismo fin, durante el período 1984-1988, se promoverá la creación, en cada entidad federativa, de unidades de investigación y centros de documentación.

Objetivo

- Racionalizar el uso de los recursos disponibles y ampliar el acceso a los servicios educativos a todos los mexicanos, con atención prioritaria a las zonas y grupos desfavorecidos.

Metas

Se buscará ofrecer para 1988 la educación básica al 100% de la población de cinco a 15 años que la demande.

Se completará, donde lo justifique la demanda, la organización de las escuelas primarias que no ofrecen los seis grados. De igual manera, se abandonará el esquema de las escuelas unitarias, en función de criterios de calidad y de una evaluación precisa de las cargas de trabajo docente.

Se dará importancia prioritaria a la educación rural con el diseño e implantación de nuevos programas, contenidos, métodos calendarios y apoyos didácticos adecuados a las condiciones específicas del medio.

Estará estructurado un sistema de educación indígena bilingüe-bicultural que responderá a los intereses y necesidades de las etnias.

Se duplicará la atención en educación especial, de tal forma que se brindará el servicio a alrededor de 278 mil personas. Se ampliará este servicio para atender a niños que tengan aptitudes sobresalientes.

En el período 1984-1988, se alfabetizará a 4.1 millones de adultos, con lo cual el índice de analfabetismo descenderá de 13% a 4%. Se habrán desarrollado metodologías y materiales didácticos adecuados a los procesos de alfabetización en las diferentes regiones del país.

Por lo que corresponde a la educación de adultos, en 1984-1988 se atenderá a 6.4 millones en educación primaria. Esto implica duplicar la actual matrícula hacia el último año de la presente administración. En educación secundaria la matrícula se elevará a 3.4 millones.

En educación media superior la meta prevista es de 2.9 millones de educandos en 1988, esto es, satisfacer el 92% de la demanda potencial.

El bachillerato universitario alcanzará una matrícula de 1.6 millones. En la educación tecnológica de nivel medio superior que comprende el bachillerato propedéutico y el terminal, se atenderán 625 mil alumnos; con ello se mejorará la importancia relativa respecto a la matrícula total del nivel medio superior al pasar de 24% en 1983 a 28% en 1988. En la educación media de opción terminal, la meta es brindar el servicio a 670 mil alumnos; de esta forma, la absorción de egresados de secundaria se elevará en 1988 a 25%, ocho unidades porcentuales más que en 1983.

 

La matrícula de las universidades y los institutos tecnológicos de nivel superior se elevará en 1988 a 1.5 millones. Ello implica crecer a una tasa media anual del 10%.

Se alentará la reestructuración de la matrícula en el nivel de licenciatura, para lograr un perfil en el que la inscripción en ciencias agropecuarias, naturales y exactas, y en ingenierías se eleve sustancialmente.

Para fortalecer la investigación científica a partir del desarrollo del posgrado, más que un crecimiento cuantitativo, se apoyará el mejoramiento de la calidad del servicio y el fortalecimiento de las áreas técnicas y científicas que son prioritarias para el país, según lo establece el Plan Nacional de Desarrollo. En 1988 se prevé una matrícula de 60 mil alumnos en este nivel, mismos que deberán egresar con una sólida formación.

Durante 1984 se pondrá en marcha un sistema de orientación vocacional, en el cual se procurará superar la clásica orientación con base psicológica y el nivel en el que tradicionalmente se ofrece.

Se pondrá en operación un sistema de becas para todo el sistema educativo, y se incrementará significativamente el número de éstas, dando atención prioritaria a niños y jóvenes sobresalientes y de escasos recursos.

Se apoyará el desarrollo de los sistemas de planeación educativa regional y estatal, y se habrá establecido un programa de formación de recursos humanos en planeación educativa.

Se establecerá un modelo integral que mejorará sustancialmente los criterios y procedimientos para la evaluación en cada uno de los servicios educativos y del sistema en su conjunto.

Para asegurar el adecuado cumplimiento de las políticas educativas, se consolidarán las tareas de evaluación del impacto de los servicios que prestan las diferentes áreas del sistema.

A fin de elevar la eficiencia en el uso de los recursos y en el cumplimiento de las líneas de acción del Sector, se adecuarán las estructuras, funciones, métodos y procedimientos de las dependencias y organismos que lo conforman.

Se abatirá el rezago en las construcciones escolares. Se buscará reducir su costo, con métodos de construcción más eficaces y con el uso intensivo de materiales locales.

Se disminuirán en 50% las importaciones de equipo de laboratorios y talleres; se apoyarán asimismo acciones de autobastecimiento de equipo.

Se establecerá un sistema de inventario permanente, así como de mantenimiento preventivo y correctivo de las instalaciones, laboratorios y talleres escolares.

Se modernizará y consolidará el sistema de autorización, supervisión y control de las instituciones privadas que imparten estudios con autorización o reconocimiento oficial.

Objetivo

- Vincular la educación y la investigación científica y tecnológica con los requerimientos del desarrollo nacional.

Metas

En la capacitación para el trabajo será fundamental la ampliación de los servicios. La meta en 1988 es capacitar a 785 mil personas en las áreas industriales y de servicios, 80% más que en 1983. Asimismo a través de cursos cortos de capacitación en el trabajo, se atenderá durante el período 1984-l988, un promedio de 800 mil productos agrícolas por año.

Los nuevos planteles de educación tecnológica se ubicarán en las zonas prioritarias de desarrollo económico que señala el Plan Nacional de Desarrollo, y responderán, con base en el ofrecimiento de carreras y especialidades, a los requerimientos de los diferentes sectores productivos.

Durante el período 1984-1988 se instrumentarán y operarán programas de vinculación del sistema de educación tecnológica superior con los sectores social, público y privado, de acuerdo con las necesidades prioritarias de cada uno.

Para mejorar la vinculación de las universisades con el sistema productivo, se promoverá la realización de acciones específicas con el fin de establecer una relación más estrecha que favorezca la comunicación entre ambos.

Se fomentará la investigación en aquellas áreas señaladas en el Plan Nacional de Desarrollo.

Objetivo

- Regionalizar y descentralizar la educación básica y normal. Regionalizar y desconcentrar la educación superior, la investigación y la cultura.

Metas

Se descentralizarán los servicios de educación básica y normal y se definirán los contenidos educativos regionales.

Se promoverá, en el marco del respeto a la autonomía universitaria, la regionalización de la educación superior. Con ello se busca estrechar vínculos de coordinación, cancelar duplicidades y responder a necesidades regionales.

A fin de reforzar la descentralización de la investigación se fortalecerán los centros de investigación ubicados en los estados y se crearán otros en los que participen las universidades y las instituciones del sistema tecnológico. Estos centros se dedicarán a la investigación en las áreas de interés propias de cada región.

Para desarrollar los servicios de apoyo a la investigación, se crearán cuatro centros regionales de mantenimiento y diseño de equipo.

Se estimulará la difusión científica, tecnológica y cultural de las instituciones de educación superior, incrementando la producción de textos, revistas, programas de radio y de televisión.

Se establecerán unidades regionales que se ocuparán de la investigación y difusión de las diferentes culturas y un programa especial destinado a integrar las acciones de promoción cultural en las fronteras norte y sur.

Se fortalecerán los contenidos culturales de la educación formal para que éstos lleguen a tener una adecuada e íntima relación con las características propias y relevantes de la región donde está ubicado el centro educativo correspondiente.

Se establecerá una red nacional de bibliotecas públicas para ampliar, diversificar y fortalecer el sistema existente. Para 1988 estarán instaladas y en operación las bibliotecas que cubran las necesidades de las capitales de los estados, de las cabeceras municipales con más de 50 mil habitantes y de los municipios cuya población supera los 30 mil, así como bibliotecas móviles para atender comunidades de escasa población.

Se dará un fuerte impulso al trabajo editorial del Sector y preferencia a los libros de calidad para niños y jóvenes.

Objetivo

- Mejorar y ampliar los servicios en las áreas de educación física, deporte y recreación.

Metas

Durante los próximos años se incorporará plenamente la educación física en los programas regulares de la educación básica y normal.

Se diversificarán las formas y medios para fomentar la práctica del deporte popular.

Se promoverá un mejor aprovechamiento de todas las instalaciones deportivas públicas del país, a efecto de posibilitar la práctica del ejercicio físico y el deporte a un creciente número de mexicanos, en particular de la población escolar.

Se elaborarán programas recreativos coherentes y adecuados a la disponibilidad potencial del tiempo libre de la población, y se formarán especialistas en esta materia que contribuyan a desarrollar estos servicios.

Se concederá atención sistemática y permanente a los programas que ofrezcan, a un creciente número de jóvenes, mayores posibilidades para la práctica del deporte, la recreación y el uso de su tiempo libre.

Objetivo

-Hacer de la educación un proceso permanente y socialmente participativo.

Metas

Se establecerá un programa nacional destinado a inducir al individuo a estudiar por sí mismo. Su instrumentación contempla entre otros aspectos la dotación de metodologías de autoaprendizaje y la introducción de medios y mecanismos de motivación y asesoría.

En coordinación con los medios de comunicación social se apoyarán los programas de educación básica. A través de dichos medios se promoverá la educación permanente y la difusión científica y técnica.

Los recursos de comunicación social del Sector se desarrollarán de acuerdo a una programación que integre una temática común.

En cada plantel educativo se promoverá la participación de los padres de familia en apoyo al proceso de la enseñanza-aprendizaje.

VI. Programas

A continuación se presentan los programas a través de los cuales se instrumentará la política educativa de la presente administración. Se hace una descripción de las acciones que se realizan en cada programa, y se formulan los objetivos, las líneas de acción y las metas a alcanzar en el período 1984-1988. En el desarrollo de los mismos participan todas las entidades y organismos del sector.

1. Coordinación de las acciones del Sector

Caracterización

La función primordial de este programa es la coordinación de las tareas de organización, conducción y administración del proceso educativo en su conjunto.

A través de este programa se elaboran políticas, normas y otros ordenamientos para el desarrollo y funcionamiento del sistema.

Las acciones del programa están encaminadas a crear y fortalecer mecanismos de coordinación entre organismos y dependencias en cuanto a objetivos, programas y líneas de acción, tanto a nivel federal como estatal y municipal.

La comunicación interna es una tarea fundamental y compete a este programa establecer la normatividad y las pautas para una mayor cooperación en el área de comunicación social entre las diversas dependencias y organismos.

Hacia el exterior, se realizan acciones encaminadas a mantener informada a la opinión pública sobre los programas y objetivos del Sector, los servicios que ofrece y las tareas que se llevan a cabo.

Otra actividad que se realiza en este programa es la definición de políticas en materia jurídica y la formulación de proyectos de leyes y reglamentos que sustentan legalmente las acciones del Sector

Objetivos

Asegurar el adecuado cumplimiento de las políticas, objetivos, metas y compromisos de la Revolución Educativa.

Actualizar la estructura orgánica las funciones, los métodos y procedimientos del Sector.

Impulsar el proceso de descentralización educativa, a través de una adecuada coordinación entre las dependencias y organismos adscritos al Sector y los gobiernos de los estados.

Brindar a la opinión pública una perspectiva realista de la situación del Sector mediante una información veraz, oportuna y coherente, y fortalecer la comunicación interna entre las diferentes unidades que lo integran.

Líneas de acción

Se vigilará el adecuado cumplimiento de las políticas, objetivos, metas y compromisos del sector educativo.

Se revisará la organización actual del sistema y de las interrelaciones de sus componentes, y se realizarán estudios que permitan determinar la estructura jurídico-administrativa más adecuada.

Se expedirán las disposiciones que procedan, a efecto de normar con mayor amplitud las relaciones de los organismos con las autoridades de la administración central.

Se impulsará un sistema de comunicación interna que fortalezca la integración de los servidores públicos, la identificación de éstos con los programas y objetivos del Sector y la creación de una conciencia institucional de servicio.

Se realizarán campañas intensivas de difusión, con el propósito no sólo de informar, sino de lograr también mayor participación comunitaria en la solución de los problemas educativos

Metas

Contar con un sistema de coordinación eficiente, tanto en lo interno como con otras dependencias y sectores, para instrumentar la política de la Revolución Educativa.

Definir y poner en operación, durante el período 1984-1988, la estructura jurídico-administrativa que eleve la eficiencia en el uso de los recursos y adecué los servicios a los requerimientos de política de la Revolución Educativa. En concordancia, difundir las disposiciones jurídicas y las normas y manuales correspondientes.

Coordinar las producciones audiovisuales, cinematográficas, radiofónicas, televisivas y editoriales, que con fines de enseñanza o de difusión sean elaboradas por las distintas áreas del Sector.

Realizar campañas de concientización y motivación para estimular la participación de la comunidad en la solución de los problemas educativos.

Instrumentar un programa de difusión a través de los medios de comunicación, a efecto de dar a conocer de manera sistemática los programas, objetivos, prioridades y metas del Sector.

2. Planeación y programación educativa

Caracterización

Este programa tiene como finalidad la planeación, programación y presupuestación del Sector, así como la evaluación del proceso educativo y el control administrativo interno de la Secretaría de Educación Pública.

La planeación del Sector se lleva a cabo en tres niveles: a nivel nacional, a nivel regional y en apoyo a la planeación estatal. También se realizan profundos ejercicios de microplaneación, que intentan detectar y proponer soluciones a los problemas educativos a nivel de localidad.

La programación-presupuestación es la fase de la planeación que ordena las acciones en el tiempo y asigna recursos para alcanzar los objetivos y metas a corto plazo.

Este proceso tiene como base los planes y las políticas educativas y se realiza de acuerdo a las normas y procedimientos establecidos por la Secretaría de Programación y Presupuesto.

Las tareas de evaluación comprenden la estimación del cumplimiento de la política, de los programas y las metas sectoriales, del aprovechamiento escolar, su acreditación y certificación.

Por medio de la evaluación administrativa y financiera se busca organizar, instrumentar, coordinar y vigilar que se cumplan las disposiciones que norman el ejercicio presupuestal.

Objetivos

Mejorar y articular los criterios y procedimientos de planeación, programación, presupuestación, evaluación y control para instrumentar la política educativa.

Fortalecer la capacidad de planeación en las entidades y organismos del Sector.

Supeditar la asignación y distribución anual de recursos a las políticas y estrategias del Sector.

Mejorar los servicios de información para apoyar los procesos de planeación, programación, presupuestación y evaluación.

Apoyar las acciones que realizan las entidades federativas en materia de planeación educativa.

Evaluar la calidad de los servicios del Sector, los efectos de la implantación de sus políticas y el aprovechamiento de los educandos.

Mejorar los sistemas de control y evaluación administrativa y financiera, para racionalizar el manejo y aplicación de los recursos humanos, materiales y financieros.

Línea de acción

La planeación educativa contempla la más amplia participación de los miembros de la comunidad educativa.

A fin de asegurar la adecuada instrumentación de la política sectorial se ajustarán los criterios y normas de la planeación, la programación, la presupuestación, el control y la evaluación.

Se promoverá el diseño y desarrollo de un modelo integral para la evaluación y certificación tanto en lo relativo a la normatividad como a la operación.

Se asesorará y se realizarán auditorías en las dependencias, organismos y unidades del Sector, promoviendo el uso eficiente de los recursos.

Se diseñarán y crearán sistemas de información educativa y se mejorarán los existentes.

Se llevarán a cabo cursos y seminarios, así como la publicación de manuales e instructivos para la capacitación de los recursos humanos necesarios en el proceso general de planeación, programación, presupuestación, evaluación y control.

Metas

Actualizar anualmente el Programa de Mediano Plazo del Sector y elaborar los programas anuales y los presupuestos correspondientes.

Crear un sistema integral de información para satisfacer las necesidades de la planeación, programación y evaluación del Sector.

Desarrollar un modelo integral que mejore sustancialmente los criterios y procedimientos para la evaluación en cada uno de los servicios educativos y del sistema en su conjunto.

Asegurar el adecuado cumplimiento de las políticas educativas y consolidar las tareas de evaluación de los resultados de los servicios que prestan las diferentes áreas del sistema.

Elevar la capacidad técnica del personal realizando por lo menos, un curso anual de planeación educativa.

Promover el desarrollo de los sistemas de planeación regional y estatal.

Depurar anualmente los procedimientos y criterios de programación-presupuestación y actualizar manuales e instructivos.

Consolidar el proceso de planeación como factor fundamental en la racionalización y coherencia de la acción educativa.

3. Educación básica

Caracterización

A través de este programa se ofrecen los servicios educativos, en la modalidad formal, en preescolar, primaria y secundaria. En estos niveles se ubican las acciones institucionales con que se atiende al mayor número de mexicanos.

La educación preescolar se brinda a niños de cuatro y cinco años de edad. El servicio adopta tres formas de organización: jardines regulares, jardines comunitarios y preescolar indígena. La primera se ofrece en poblaciones urbanas y rurales con una alta concentración demográfica; la segunda funciona en poblaciones rurales pequeñas y dispersas. La educación preescolar indígena se ofrece exclusivamente a los niños de los grupos étnicos.

La educación primaria regular cubre a la población de seis a 14 años de edad y asume tres formas de organización: para comunidades con 30 o más niños, para comunidades rurales con 29 niños o menos y para comunidades indígenas.

La educación secundaria se ofrece a los jóvenes que terminaron primaria, a través de la secundaria general, la técnica, la secundaria de trabajadores y la telesecundaria. En la primera aún coexisten dos planes de estudio: por materias y por áreas. La secundaria técnica ofrece educación orientada a las áreas agropecuaria, forestal, industrial y pesquera. La tercera atiende a la población de 15 o más años que trabaja. Por último, la telesecundaria se transmite fundamentalmente a poblaciones pequeñas del medio rural.

Objetivos

Avanzar en la integración pedagógica de la educación básica. Elevar la calidad de los servicios educativos del nivel básico.

Mejorar la eficiencia terminal de la educación básica.

Mantener la cobertura en la educación primaria y ampliarla sustancialmente en preescolar y secundaria.

Líneas de acción

Para el desarrollo del nivel básico se formularán los planes y programas de estudio, los libros de texto para los educandos y los de apoyo para los maestros, y se asegurará que los docentes tengan la capacitación requerida, todo ello a fin de lograr la coherencia pedagógica y programática.

Para elevar la eficiencia terminal de la educación básica se desarrollarán programas de prevención y recuperación, dirigidos a alumnos con retraso escolar. Además, se aumentarán los programas de capacitación a docentes y de sensibilización a los padres de familia, para atender problemas menores de aprendizaje en estrecha vinculación con la educación especial.

En la expansión de la educación preescolar se dará atención preferente a los niños de cinco años en zonas aún no favorecidas por el servicio. En secundaria, se impulsará el desarrollo de las técnicas en zonas marginadas.

Se implantarán criterios de ubicación e instalación de servicios educativos, que permitan orientar preferentemente el crecimiento de la educación básica en las áreas marginadas urbanas y rurales.

Para elevar la calidad de la enseñanza se establecerá un sistema de evaluación, y se reformularán los sistemas de información, supervisión, participación social y administración escolar. Además, se dotará a los alumnos, maestros y padres de familia de los materiales didácticos necesarios.

Metas

Para 1988, integrar los planes y programas, establecer los métodos de enseñaza y diseñar los apoyos didácticos que requerirá la educación básica, considerando los contenidos mínimos comunes para todo el país y los correspondientes regionales.

Buscar que el Sector esté en capacidad de ofrecer un año de educación preescolar y la secundaria a todo el que la demande, así como mantener la oferta al 100% en primaria.

Coordinar las acciones tendentes a lograr que el ciclo escolar 1988-1989 la eficiencia terminal en primaria se eleve al 70% y en secundaria al 85%.

Instrumentar un nuevo concepto de la educación rural, acorde con los requerimientos y características específicas del medio.

Desarrollar opciones en la educación básica para atender de manera eficaz las necesidades de los grupos urbanos marginados.

Lograr que todas las escuelas primarias rurales, donde la demanda lo justifique, cuenten con los seis grados correspondientes. Asimismo, abandonar el esquema de las escuelas unitarias atendiendo criterios de calidad y carga docente.

Poner en marcha un nuevo esquema de supervisión y evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje en el nivel básico.

Elaborar los libros de texto para alumnos y los de apoyo para maestros y padres de familia, del nivel de educación básica.

Fortalecer e incrementar las acciones de capacitación, actualización, apoyo y estímulo a los profesores, con el propósito de favorecer la permanencia en su centro de trabajo y elevar su eficiencia.

Incorporar medios electrónicos como apoyo del proceso enseñanza-aprendizaje e introducir la enseñanza del cómputo en los planes y programas correspondientes.

Afinar los métodos y criterios estadísticos que miden el rendimiento general del Sector.

Promover la participación de los padres de familia en apoyo al proceso de enseñanza-aprendizaje.

4. Educación rural e indígena

Caracterización

Este programa cubre los servicios de preescolar indígena, de primaria bilingüe y bicultural, de otras opciones de educación para el medio rural y de apoyo a la comunidad.

La educación preescolar indígena tiene como objetivo estimular el desarrollo integral de los niños de cinco años de edad. Cabe señalar que en el preescolar indígena el proceso enseñanza-aprendizaje se desarrolla sólo en las lenguas maternas de los educandos, para fortalecer los aspectos formativos que reciben de la familia y la comunidad. El servicio de primaria se presta a niños de seis a 14 años de edad, mediante cursos comunitarios en el medio rural y la primaria bilingüe y bicultural en las comunidades indígenas.

Es importante destacar que los jardines de preescolar rural, así como los cursos comunitarios de primaria, se establecen en localidades rurales de difícil acceso y con una población entre cinco y 29 niños que no pueden ser atendidos por los servicios educativos regulares.

Con el objeto de posibilitar el acceso a la educación primaria a los niños indígenas que habitan en comunidades dispersas, se ha establecido el servicio asistencial de albergues escolares; éstos tienen dos variantes: la integrada a la primaria bilingüe, y la anexa a la escuela primaria regular. Ambas tienen el propósito de vincular la educación con la producción.

Entre los organismos que participan en la educación para el medio rural e indígena se encuentran: el Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), responsable de los jardines de niños y los cursos comunitarios; el Instituto Nacional Indigenista (INI) que promueve el mejoramiento integral de los grupos indígenas; y el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), el cual ha generado opciones como los programas de alfabetización, educación básica, promoción cultural y capacitación para el trabajo, para la población rural mayor de 15 años.

Objetivos

Desarrollar, con base en una concepción integral, la educación rural para que atienda en forma cabal las necesidades de cada comunidad.

Ampliar la cobertura de los servicios educativos, a todas las localidades rurales e indígenas del país y racionalizar los servicios asistenciales.

Impulsar la educación indígena a partir de la cultura y el entorno característico de cada etnia.

Incrementar la eficiencia terminal de la educación rural e indígena disminuyendo la deserción y la reprobación.

Formar, en número suficiente, maestros especializados en educación para el medio rural e indígena, y capacitar y actualizar al personal en servicio.

Elaborar planes y programas de estudio, desarrollar materiales didácticos y libros de texto adecuados.

Proporcionar la participación activa de las comunidades en los procesos educativos.

Líneas de acción

Para disminuir las desigualdades sociales es necesario brindar un enérgico apoyo educativo a los núcleos de población rural e indígena. Con este propósito se fortalecerán los servicios de preescolar, primaria y secundaria, y se realizará un serio esfuerzo para ofrecer programas y contenidos que desarrollen habilidades y capacidades útiles y aplicables en el medio específico de cada comunidad.

Se programará el desarrollo y operación de los servicios a nivel regional, para asegurar la cobertura total en educación primaria y el crecimiento ordenado de preescolar y secundaria.

Para mejorar la eficacia y calidad de los servicios se rediseñarán planes y programas, se desarrollarán apoyos didácticos adecuados a la población atendida, se evaluarán permanentemente los procesos y resultados, y se llevarán a cabo acciones preventivas de la reprobación y la deserción.

Asimismo, será necesario que se realicen programas permanentes de formación, capacitación y apoyo técnico a los docentes.

A efecto de promover la participación de las comunidades, se concertarán acciones con la población para la operación de los servicios educativos, la construcción y mantenimiento de la planta física, y el apoyo a la formación de los educandos.

Metas

Estructurar un sistema de educación para la población rural e indígena que responda cabalmente a los intereses y necesidades de las comunidades.

Atender al 100% de la población rural e indígena que demande educación preescolar y primaria.

Completar la organización de las escuelas rurales, donde así lo justifique la demanda.

Realizar esfuerzos para elevar la eficiencia terminal en las escuelas rurales.

Diseñar materiales didácticos específicos para las zonas rurales e indígenas.

Brindar cursos de capacitación a todos los docentes de los servicios educativos del programa.

Elevar progresivamente el número de becas para la educación bilingüe y bicultural, pasando de 65 mil en 1984 a 75 mil en 1988. Las becas en la educación media pasarán de 33 mil a 53 mil en el mismo período.

5. Educación inicial y especial

Caracterización

Este programa se ocupa de la educación inicial y la especial.

La educación inicial es un servicio asistencial y formativo orientado a estimular de manera sistemática las áreas de desarrollo afectivo social, físico y cognoscitivo de la población infantil, desde los 45 días de nacida hasta los cinco años once meses de edad.

La educación inicial se ofrece en dos variantes: atención directa en centros de desarrollo infantil (CENDI), y capacitación a los padres. La primera se encuentra en tres niveles: lactantes maternales y preescolares. Los centros atienden a la población urbana y cuentan con médicos, nutriólogos, educadores, psicólogos y trabajadores sociales.

La capacitación a los padres de familia se desarrolla en los medios urbano marginado y rural. Se otorga a través de promotores, quienes capacitan y orientan a los padres de familia sobre la estimulación sistemática del desarrollo de sus hijos.

La educación especial es un servicio encaminado a lograr que los niños y jóvenes con algún impedimento físico y/o psíquico se realicen como personas autónomas y se incorporen a las instituciones educativas regulares. El Sector ofrece este servicio en dos variantes. La primera, denominada Educación Especial Indispensable, es para alumnos de cero a 20 años que presentan deficiencias mentales, trastornos visuales y auditivos e impedimentos motores. Esta se ofrece en zonas urbanas y con participación mayoritaria de la Federación. Las instituciones que otorgan este servicio son las escuelas de educación especial, los centros de intervención temprana y los centros de capacitación de educación especial.

La segunda, es la de Educación Especial Complementaria, que atiende a niños de seis a 14 años con necesidad de atención transitoria y complementaria para la evolución pedagógica regular. Atiende problemas de aprendizaje, lenguaje y trastornos de conducta. Se otorga en las unidades de grupos integrados, en la escuela regular, a través de profesores capacitados ex-profeso, y en los centros psicopedagógicos.

Cabe mencionar que también se cuenta con centros de diagnóstico que detectan oportunamente a la población y la canalizan a la institución adecuada para su atención.

Objetivos

Ampliar la oferta de servicios de educación especial e implantar nuevos modelos de atención adecuados a las características de la demanda.

Consolidar la capacidad normativa de la Secretaría de Educación Pública, en materia de educación inicial y especial.

Mejorar la calidad de estos servicios y promover una mayor participación y coordinación entre las instituciones que los brindan.

Coordinar la educación especial con la estructura académica del sistema educativo nacional.

Líneas de acción

Se incrementarán los servicios de educación inicial, mediante la capacitación de los padres de familia.

Se establecerán modelos de atención especial para educandos con problemas de aprendizaje o con aptitudes sobresalientes.

Se intensificarán los programas de capacitación y actualización del personal en servicio y los de formación de especialistas en educación especial e inicial. De igual manera, se revisarán en forma sistemática los criterios y normas que rigen el proceso técnico-pedagógico.

Se fortalecerá la normatividad de los servicios con una reglamentación que asegure el cumplimiento de su función educativa. La supervisión y la evaluación de las tareas serán objeto de atención especial.

Metas

Duplicar, en relación con 1983, la población atendida en los servicios de educación inicial, vía la capacitación a los padres de familia.

Ampliar la oferta de servicios en educación especial, para atender en 1988 a 278 mil educandos; se extenderá este servicio a niños con aptitudes sobresalientes.

Actualizar el marco normativo de los servicios de educación inicial y especial.

Implantar un sistema de supervisión y evaluación para asegurar un adecuado nivel de calidad.

6. Educación para adultos

Caracterización

Corresponde a este programa el cumplimiento de dos tareas. En primer lugar, atender a las personas que llegan a la edad adulta (tomando como límite mínimo los quince años cumplidos) analfabetas o que no han completado la educación básica. En segundo lugar, ofrecer a la población adulta los conocimientos, técnicas de trabajo y medios de expresión que le permitan participar más responsable y fructíferamente en las tareas productivas y la vida cultural del país.

En esta labor participan el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), los Centros de Educación Básica para Adultos (CEBA) y las misiones culturales.

La alfabetización se lleva a cabo fundamentalmente a través del INEA mediante tres modalidades de atención que se ofrecen en forma masiva: alfabetización directa o grupal, telealfabetización y alfabetización individual. Esta última se dirige a personas que no pueden asistir a la de grupo. En todos los casos, los programas comprenden la identificación de la población a atender y el estudio de sus requerimientos educativos; la organización y capacitación del personal para prestar el servicio, y el apoyo y estimulo a las personas recién alfabetizadas para que utilicen sus nuevos conocimientos.

La primera escolarizada se ofrece en los Centros de Educación Básica para Adultos (CEBA) y en la primaria nocturna, esta última en escuelas primarias del sistema federal que no operan el turno de la noche y en locales proporcionados por empresas. Este servicio atiende principalmente a trabajadores de zonas urbanas.

Los sistemas abiertos acreditan estudios de personas autodidactas y los realizados en círculos de estudio.

El INEA ofrece la primaria abierta, poniendo especial empeño en atender a los adultos recién alfabetizados. En las comunidades en que se da este servicio se promueve la formación de círculos de estudio, orientados por asesores. Otro servicio importante que presta este Instituto es la secundaria abierta.

La enseñanza primaria y secundaria intensiva para adultos por televisión, que se encuentra actualmente en etapa de evaluación, se transmite por el Canal 11 y por la cadena de Televisión de la República Mexicana.

Existe una variante de la primaria y la secundaria abiertas que imparte el INEA en centros de trabajo. El Instituto capacita asesores, proporciona material didáctico, acredita y brinda asesoría. El centro de trabajo organiza y ofrece el servicio a sus empleados, proporciona el asesor y da facilidades a sus trabajadores para que estudien durante la jornada laboral.

Los servicios de capacitación para el trabajo se imparten en dos formas. La primera, a través de centros de capacitación y enseñanza ocupacional de la Secretaría de Educación Pública, de los gobiernos de los estados o de las entidades particulares. La Secretaría ofrece actualmente enseñanza en 71 especialidades, en cursos que duran entre seis y 10 meses. La segunda modalidad es atendida directamente por el INEA, a través de servicios no formales orientados a grupos marginados urbanos y rurales.

La Secretaría de Educación Pública opera otros servicios de capacitación mediante convenios con empresas industriales, a través de planteles en zonas rurales que dan preparación en materia agropecuaria y mediante misiones culturales que operan en diversas entidades del país para impartir educación básica, oficios y actividades artísticas.

Objetivos

Elevar la eficacia en los programas de alfabetización, mediante el desarrollo de métodos y apoyos didácticos que faciliten el aprendizaje y fomenten los hábitos de autoestudio.

Subsanar el rezago educativo en el país, esto es, reducir el analfabetismo e impartir la educación básica -primaria y secundaria- a los mayores de 15 años que la requieran.

Desarrollar los sistemas de capacitación para el trabajo y de promoción socio-cultural para la población adulta.

Líneas de Acción

Ninguno de los servicios que integran la educación de los adultos constituye un fin por sí mismo. El dominio del alfabeto sólo cobra sentido como medio de acceso a un saber útil a la persona.

Los contenidos concretos de los distintos programas se entenderán como componentes de otros más amplios de bienestar individual y comunitario. En la capacitación para el trabajo se articulará la visión de las necesidades inmediatas con enfoques de largo plazo sobre los cambios en el perfil de la demanda de la economía.

El mayor impulso en acciones y recursos se dirigirá de manera especial hacia las zonas urbanas marginadas y las rurales, donde el rezago es cuantioso.

Para abatir el analfabetismo e incrementar la escolaridad se necesita el apoyo de toda la población. En ese sentido, se promoverá la coordinación de acciones entre los sectores público, privado y social, a fin de ofrecer a los adultos servicios educativos integrales, en la calidad y cantidad requeridas.

Dado que los contenidos de los programas deben ser satisfactorios para los diferentes grupos de población, se ofrecerán alternativas consecuentes con sus necesidades e intereses. Así, se desarrollarán, entre otros, modelos de atención individualizada encaminados a llevar la educación a las personas que por sus condiciones sociales y económicas no pueden asistir a los servicios escolarizados para adultos. En el diseño del currículum se considerarán las opiniones de los propios educandos.

A fin de evitar el analfabetismo por desuso, se dará continuidad educativa, a través de los diversos servicios del Sector, a los que han aprendido a leer y a escribir.

Se ampliará la oferta de servicios de captación para el trabajo y se buscará diversificar las opciones de atención de acuerdo a las necesidades de la planta productiva.

En los servicios de capacitación en el trabajo se buscará la coordinación con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, el Instituto Mexicano el Seguro Social, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado y la Secretaría de la Reforma Agraria.

Los medios de comunicación se utilizarán ampliamente para apoyar la educación de adultos.

Los servicios educativos que aún se encuentran en su etapa de experimentación y evaluación, como la primaria intensiva por televisión, así como los centros de asesoría y consulta, podrán ser ampliados a otras comunidades a partir de 1985, de acuerdo con los resultados que se tengan en 1984.

Metas

Alfabetizar a 4.1 millones de adultos en el periodo 1984-1988, con lo cual el índice de analfabetismo descenderá del 13% en la actualidad al 45 en 1988.

Perfeccionar metodologías y materiales didácticos para los procesos de alfabetización, adecuados a las diferentes regiones del país.

Atender en la educación primaria para adultos a 6.4 millones de personas entre 1984 y 1988, con el apoyo de nuevas opciones pedagógicas y de los medios de comunicación social.

Brindar el servicio de educación secundaria para adultos a 3.4 millones.

Incrementar la oferta de servicios de capacitación para el trabajo y capacitar, durante el período 1984-1988, a 6.2 millones de personas.

Para 1988 dar capacitación en el trabajo a 213 mil personas.

Consolidar el sistema de acreditación y certificación de adultos a fin de tener capacidad para certificar 4.6 millones de exámenes de secundaria.

Establecer un programa nacional destinado a inducir al individuo a estudiar por sí mismo. Se contempla, entre otros aspectos, la elaboración de metodologías y la introducción de medios y mecanismos de motivación y asesoría.

7. Formación, superación y actualización del magisterio

Caracterización

Este programa incluye los servicios destinados a la formación de profesores para la actualización y mejoramiento profesional del magisterio en servicio.

Hasta ahora, los profesores para la educación preescolar y primaria se han formado en programas con duración de cuatro años, después de terminar la secundaria. Los maestros para la secundaria cursan sus estudios en la normal superior, con el antecedente de la normal de primaria, de preescolar o de educación física.

Los egresados de la normal superior se han dedicado a la enseñanza en los diversos tipos de escuela secundaria, en las normales básicas, en las vocacionales y en las escuelas técnicas.

Los estudios de normal en educación especial forman profesores para atender a personas que, por sufrir una alteración física o psíquica, presentan dificultades en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Tales estudios se ofrecen a maestros de educación elemental y media básica en servicio y a egresados del bachillerato.

La Universidad Pedagógica Nacional ofrece estudios de licenciatura y posgrado, mediante el sistema escolarizado y el Sistema de Educación a Distancia (SEAD). La primera ofrece estudios de licenciatura en seis áreas y dos maestrías en el posgrado. La demanda potencial de licenciatura está constituida por los egresados de bachillerato y de educación normal básica; la de posgrado, por los egresados de educación normal superior y de licenciatura.

El SEAD imparte las licenciaturas en educación básica y educación física, y en el posgrado la especialización en sistemas abiertos. Este servicio se brinda en 74 unidades distribuidas en todo el país.

Los programas de capacitación y mejoramiento se llevan a cabo en coordinación con las áreas operativas respectivas y con las Unidades de Servicios Educativos a Descentralizar. Se realizan a través de cursos sabatinos o intensivos, que se efectúan durante los meses de julio y agosto y de cursos cortos, cuya duración es de una o dos semanas.

Objetivos

Crear un sistema integral de formación magisterial con el antecedente del bachillerato.

Elevar la calidad de la educación de los maestros.

Adecuar el currículum de la educación normal a las necesidades de los servicios en donde los maestros ejercerán la docencia.

Racionalizar la matrícula de las normales, en congruencia con las necesidades previstas de maestros en los diferentes niveles de enseñanza.

Capacitar y actualizar a los maestros de acuerdo con los requerimientos pedagógicos de su práctica docente.

Líneas de Acción

La Universidad Pedagógica Nacional ofrecerá, a través de la modalidad abierta, los estudios de licenciatura al magisterio en servicio.

Se transferirá a los estados la operación de los servicios de la educación normal. Esta descentralización se iniciará reestructurando la educación normal y adecuándola a las circunstancias de los estados, regiones y localidades.

En coordinación con las instancias que correspondan, se formularán los planes y programas de estudio que aseguren una formación científica, tecnológica, cultural y técnico-pedagógica del más alto nivel. Posteriormente, se instrumentará y operará un sistema integral de formación de docentes.

Se evaluará de manera permanente la formación de maestros para la educación especial y se propondrán criterios y políticas que permitan un rápido y mejor desarrollo de sus capacidades.

Se realizarán programas de actualización y superación del magisterio, apegados a las necesidades de los maestros en servicio y en consecuencia, vinculados con los requerimientos del proceso educativo.

Como parte del sistema integral de educación normal, se desarrollarán programas de investigación sobre la problemática del sistema educativo nacional.

Metas

Implantar hacia 1988, el sistema integral de formación de profesores a nivel de licenciatura y posgrado.

Adecuar la estructura de la matrícula de los futuros docentes para que ésta coincida con las necesidades del sistema educativo en los diferentes servicios.

Multiplicar los cursos de actualización para atender, entre 1984 y 1988, a 30 mil directivos de planteles escolares y lograr que todos los maestros en servicio asistan a por lo menos un curso de capacitación o de actualización.

Establecer un esquema para que los maestros en servicio puedan obtener el grado de licenciatura.

Elaborar, imprimir y difundir 735 mil publicaciones de apoyo pedagógico en el periodo 1984-1988.

8. Investigación aplicada y desarrollo experimental en educación

Caracterización

En este programa se lleva a cabo la revisión, desarrollo y elaboración de los planes, programas de estudio, textos y materiales didácticos para la educación preescolar, primaria, secundaria y normal. También se promueven y apoyan estudios, investigaciones y experimentos educativos que responden a prioridades del Sector, fomentarán la utilización y desarrollo de tecnología educativa autóctona, y generan modelos para atender a los grupos marginados o rezagados del sistema formal.

Objetivos

Implantar un sistema de organización, revisión y actualización permanente de planes y programas de estudio en todos los niveles educativos.

Promover la elaboración y experimentación de materiales educativos así como el desarrollo de modelos de educación encaminados a resolver problemas específicos.

Fomentar y orientar la investigación educativa hacia la atención de los problemas que enfrenta el sistema educativo nacional.

Difundir la investigación educativa.

Líneas de Acción

Se establecerán los criterios básicos para la articulación de los niveles de educación preescolar, primaria y secundaria y atender así a la educación básica, que incluya en sus planes y programas tanto contenidos mínimos obligatorios en todo el país como contenidos con un enfoque regional. Asimismo se buscará coordinar la reestructuración de la educación normal con la organización integral de la educación básica.

Se realizarán estudios y proyectos experimentales con el fin de desarrollar modelos de educación adecuados a los grupos sociales menos favorecidos. Para ello se habrán de tomar en cuenta las características de los educandos, especialmente las diferencias entre los grupos urbanos y rurales.

Se instrumentarán mecanismos de comunicación entre los centros que realizan investigación educativa. Se impulsarán la capacitación y actualización orientadas a las necesidades de los investigadores y técnicos de la investigación, principalmente para los que laboran en los estados.

Se diseñarán y experimentarán materiales didácticos y apoyos docentes para la educación básica y normal.

Metas

Fortalecer la capacidad de investigación educativa del Sector, para lo cual, a partir de 1986 funcionarán cuatro centros regionales dedicados a esta actividad. Con el mismo fin, promover durante el periodo 1984-1988, la creación de unidades de investigación educativa y centros de documentación en cada entidad federativa. Buscar la coordinación entre dicha investigación, impulsando la difusión de resultados y evitando duplicidades.

Elaborar los materiales didácticos que constituyan el paquete mínimo de apoyos a los maestros de educación básica.

Diseñar los planes y programas que requiere la formación de maestros a nivel licenciatura.

Desarrollar, experimentar e implantar, para 1988, modelos educativos orientados a las particularidades de los grupos indígenas, rurales y urbanos marginados.

9. Descentralización de los servicios educativos

Caracterización

El programa comprende las acciones de descentralización de la educación básica normal. La descentralización es un proceso gradual y progresivo que se realiza previo estudio de la realidad y especificidad de cada entidad federativa. Así, se determinan las modalidades que cada caso requiere en el orden jurídico, pedagógico, laboral, administrativo y financiero.

El programa se basa en la cooperación y corresponsabilidad de los gobiernos estatales y municipales y asegura el pleno respeto a las garantías y del magisterio nacional.

Objetivos

Descentralizar la administración de los servicios de la educación básica y normal.

Reafirmar la atribución rectora del Gobierno Federal respecto a los contenidos de los planes y programas de estudio a nivel nacional, así como sus funciones de evaluación, revalidación y reconocimiento de estudios.

Promover la coordinación entre los gobiernos Federal, estatal y municipal para fortalecer y revitalizar el Pacto Federal, y apoyar el proceso  de descentralización educativa.

Líneas de Acción

Se propiciará la participación solidaria del magisterio en el proceso de descentralización y asegurará la vigencia plena de sus derechos laborales.

A fin de establecer los procedimientos de la descentralización educativa y de la administración de los servicios federales y estatales de educación básica y normal, en 1985 se pondrán en marcha los Consejos Estatales y de Educación Pública y las Direcciones Generales de Servicios Coordinados de Educación Pública.

Se desarrollarán e implantarán los instrumentos y mecanismos necesarios para llevar a efecto el proceso de descentralización.

Se establecerá una efectiva coordinación entre la Federación y los estados para lograr la operación y conducción de la educación básica y normal.

Se definirán las directrices que permitan llevar a cabo los acuerdos de coordinación para la descentralización de la educación básica y normal, en el marco de los convenios únicos de desarrollo.

Metas

Completar el proceso de descentralización de la educación básica y normal y definir los contenidos educativos regionales, antes de que concluya la presente administración.

Durante el periodo 1984-1988, consolidar la función normativa de la Federación en materia de educación, en un esquema de operación descentralizada.

10. Reordenación del sistema de educación universitaria

Caracterización

Al sistema nacional de educación universitaria lo integran dos subsistemas: el de educación media superior y el de educación superior. La educación media superior es un ciclo postsecundario y precede a la educación profesional universitaria; se imparte a través de programas de dos y tres años. Coexisten varios planes de estudio. Por un lado el bachillerato, con orientación eminentemente propedéutica,    representado por las preparatorias. Este se encuentra en las universidades públicas, en las preparatorias federales por cooperación y en las instituciones educativas privadas. Por otro están, el Colegio de Ciencias y Humanidades, creado en 1972 y el Colegio de Bachilleres, creado en 1973, los cuales combinan los estudios propedéuticos y terminales.

El subsistema de educación superior universitaria comprende los servicios que ofrecen las universidades públicas y las privadas. La Federación aporta la mayor parte del financiamiento a las universidades públicas, las que poseen capacidad legal y autonomía para formar recursos humanos calificados y desarrollar la investigación.

Objetivos

Instrumentar de manera progresiva criterios y normas para elevar la calidad de la docencia y la investigación universitarias.

Elevar la capacidad académica y pedagógica de los profesores del sistema universitario.

Desarrollar un sistema de educación media superior cuya organización y contenido tengan características propias y homogéneas y fortalecer las opciones terminales.

Racionalizar la estructura de la matrícula, estimulando la incorporación de un mayor número de estudiantes en las ciencias exactas y naturales, y las ingenierías.

Estimular y reforzar la vinculación entre la docencia y la investigación.

Mejorar la difusión del conocimiento científico y humanístico.

Alentar la vinculación de las funciones de la educación superior con las necesidades sociales.

Promover y apoyar el desarrollo de un esquema regionalizado de educación superior e investigación científica universitaria.

Vincular el sistema de educación universitaria con el sistema tecnológico.

Líneas de acción

Se promoverá ia instrumentación de criterios y normas que eleven la calidad de la educación superior.

Se alentará la reorientación del flujo escolar de la educación superior a efecto de racionalizar la estructura de la matrícula por áreas de estudio.

Se pugnará porque las instituciones de educación superior respondan, en la producción de conocimiento científico, tecnológico y humanístico, a los requerimientos del sistema productivo y del entorno social.

Se estimularán las acciones que tiendan al establecimiento y fortalecimiento de la categoria profesor-investigador para los profesores en servicio.

Se fomentará la vinculación de la actividad docente con la investigación, proporcionando su interacción.

Se promoverá el establecimiento de planes y programas únicos en la educación media superior definiendo su carácter formativo y fortaleciendo la opción terminal.

Se alentarán los cambios curriculares necesarios para vincular la educación superior con las necesidades del desarrollo social.

Se propiciará la coordinación interinstitucional en materia de difusión, ampliando la cobertura de divulgación de la ciencia, la técnica y la cultura.

Se apoyarán las acciones de las universidades estatales que tiendan a constituir un sistema de educación superior regional.

Se estimularán los cambios administrativos que optimicen los recursos e incrementen la eficiencia de las instituciones de educación superior.

Se establecerán criterios de asignación de los recursos financieros que tomen en cuenta los esfuerzos realizados en favor de la calidad y de la eficiencia.

                      

Se alentarán las acciones tendentes a fortalecer la vinculación entre las instituciones universitarias y las de educación tecnológica en las áreas de docencia e investigación.

Metas

En un marco de respeto a la autonomía de las universidades se plantean, para 1988, las siguientes metas:

Integrar y operar un sistema de normas y criterios que promuevan la progresiva elevación de la calidad de la educación universitaria.

Conciliar calidad con cantidad, mediante la inducción y fomento de métodos de enseñanza adecuados a la dimensión masiva de la matrícula.

Establecer un sistema de información y actualización de profesores de las instituciones universitarias, tanto en las disciplinas objeto de enseñanza como en pedagogía; elevar el número de maestros de tiempo completo a una proporción del 40%, los de medio tiempo al 25%, reducir los profesores por hora el 25% y elevar a 6,500 el número de profesores de carrera con estudios de posgrado.

Desarrollar mecanismos que permitan la vinculación entre la docencia y la investigación.

Poner en operación una estructura curricular de la educación media superior con planes y programas de contenidos mínimos comunes, y fortalecer las opciones terminales.

En la educación media superior, instrumentar un programa de actualización y mejoramiento del profesorado, y procurar que éstos tengan, por lo menos, la licenciatura.

Desarrollar un sistema de orientación vocacional, en el cual se procure superar el tradicional enfoque con base psicológica y el nivel en el que hasta ahora se ofrece.

Brindar el servicio en educación media superior universitaria a 1.6 millones de alumnos.

Tender a una estructura de la matrícula en el nivel de licenciatura que refleje una porción significativa en ciencias agropecuarias, naturales y exactas y en ingenierías. En 1988 la matrícula total de licenciatura en el sistema universitario será de 1.2 millones.

Promover que las instituciones públicas de educación superior cuenten, al menos, con una biblioteca general de apoyo a la docencia y a la investigación; con el suficiente personal calificado para su funcionamiento y con una relación mínima de cuatro libros por alumno.

Mejorar la vinculación de las universidades con el sistema productivo, para favorecer la comunicación entre ambos.

Sentar las bases de un sistema regional de educación superior hacia 1988 con respecto a la soberanía de los estados y a la autonomía de las universidades.

11. Impulso al sistema de educación tecnológica

Caracterización

Los servicios que integran el sistema de educación tecnológica surgieron como una respuesta a los requerimientos del personal técnico especializado del país.

A través de este sistema se ofrece la educación tecnológica en los niveles medio superior bivalente, medio superior terminal y superior. Abarca las áreas industrial y de servicios, agropecuaria, forestal y de ciencias del mar.

En el nivel medio superior, la opción bivalente permite a los egresados incorporarse al mercado de trabajo como técnicos profesionales o continuar estudios superiores. Estos servicios educativos se brindan a través de los Centros de Bachillerato Tecnológico Industrial (CBTI), los Centros de Bachillerato Tecnológico Agropecuario, (CBTA) y los Centros de Bachillerato Tecnológico del Mar (CET-MAR). También se brindan en algunos institutos tecnológicos de nivel superior y en el Instituto Politécnico Nacional (IPN).

La educación media superior terminal se ofrece en los Centros de Estudios Tecnológicos (CET), a través del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP), en algunas universidades públicas y en instituciones privadas.

La educación tecnológica en el nivel superior se atiende a través del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y, en las entidades federativas, por 51 institutos que operan en el área industrial y de servicios, 27 que cubren las áreas agropecuarias y forestales y dos más que imparten estudios de ciencias del mar.

Objetivos

Elevar los niveles de calidad de los servicios educativos enfatizando los aspectos de formación integral de los alumnos y la preparación de los docentes.

Expandir racionalmente el sistema de educación tecnológica de acuerdo con las necesidades de recursos humanos que requiere el desarrollo nacional.

Regionalizar la educación tecnológica y promover su coordinación con las instituciones universitarias.

Mejorar el uso y aprovechamiento de la infraestructura e impulsar el autoabastecimiento de equipo de planteles escolares.

Elevar la eficacia administrativa de la educación tecnológica.

Desarrollar un perfil propio para el bachillerato tecnológico.

Asegurar que los planes y programas de la educación media superior terminal se orienten a formar profesionales técnicos convenientemente preparados para el trabajo productivo.

Fortalecer la vinculación de la educación tecnológica con el sistema productivo.

Vitalizar los vínculos entre la docencia y la investigación.

Operar mecanismos de difusión que aseguren que la sociedad en su conjunto reciba y comprenda las características y bondades de la edecación tecnológica, a fin de demostrar que es una opción atractiva.

Ampliar los servicios de apoyo a la educación tecnológica en todos sus niveles.

   

Líneas de acción

Para el logro de los objetivos señalados las acciones de este programa deben partir de investigaciones sistemáticas que determinen las necesidades de recursos humanos con calificación técnica.

Se impulsará el bachillerato tecnológico enfatizando la opción terminal y estimulando la vocación por el estudio de las carreras técnicas. Con este propósito, se reformularán los planes y programas del bachillerato fortaleciendo los contenidos comunes.

Se continuará con la política de administrar el bachillerato tecnológico como un sistema distinto de los institutos tecnológicos regionales.

En cuanto a la mejoría de los niveles de calidad, se formularán normas para la selección de aspirantes.

Se impulsarán programas de formación y actualización de personal docente de bachillerato tecnológico.

Los nuevos planteles de educación tecnológica se ubicarán en las zonas de desarrollo económico prioritario que señala el Plan Nacional de Desarrollo y responderán con base en el ofrecimiento de carreras y especialidades, a los requerimientos de los diferentes sectores productivos. Durante los próximos años la matrícula de educación tecnológica deberá experimentar un dinamismo mayor que el histórico.

Se crearán instituciones de educación superior tecnológica, donde así lo justifique la demanda, a la vez que se ampliará y mejorará el uso de la infraestructura existente.

Se promoverá la vinculación entre las escuelas de educación tecnológica y el sector productivo a efecto de realizar acciones de interés mutuo.

Se fomentará el establecimiento de convenios interinstitucionales de manera tal que se haga un mejor uso de los recursos.

Se promoverá la celebración de acuerdos regionales entre instituciones de educación superior, a fin de propiciar el uso compartido de recursos y fortalecer la integración de acciones que obedezcan a políticas y objetivos comunes.

Se Implantará un sistema permanente de actualización de planes y programas de estudio.

Se enfantizarán las tareas de formación de docentes, dándose preferencia a los estudios en las instituciones nacionales.

Metas

Para 1988, atender a 625 mil alumnos de bachillerato, 696 mil de nivel medio superior terminal y 293 mil alumnos de licenciatura en el sistema de educación tecnológica.

Desarrollar un programa de autoabastecimiento de equipo de los planteles.

Contar con un sistema permanente de revisión y actualización de los planes y programas de las diferentes carreras.

Reestructurar el perfil del bachillerato tecnológico.

Procurar que el 100% de los maestros del nivel medio superior que atienden materias académicas y el 70% de los que imparten materias no académicas, como talleres y laboratorios, tenga estudios de licenciatura.

Impulsar la formación de docentes de alto nivel a través de un programa de becas cuya meta es lograr que el 30% de los profesores del sistema tecnológico de nivel superior tenga estudios de posgrado. Incrementar la proporción de maestros de tiempo completo.

Procurar alcanzar un mínimo de cuatro libros por alumno, así como mejorar y diversificar los servicios en las bibliotecas de las escuelas del sistema.

Promover una mayor vinculación entre la investigación y la docencia.

Instrumentar y poner en operación durante el período 1984-1988, programas que vinculen al sistema de educación tecnológica superior con los sectores social, público y privado, de acuerdo con las necesidades prioritarias de cada uno. La totalidad de las escuelas contará con programas de vinculación con el sector productivo.

Ubicar los nuevos planteles de educación tecnológica en las zonas prioritarias que señala el Plan Nacional de Desarrollo, y responder con base en el ofrecimiento de carreras y especialidades, a los requerimientos de los diferentes sectores productivos.

Realizar convenios y programas de coordinación con las instituciones del sistema universitario.

12. Vinculación de la investigación tecnológica y universitaria con las necesidades del país.

Caracterización

Este programa atiende la investigación y los estudios de posgrado de lo sistemas universitario y tecnológico. Sus actividades son la formación de recursos humanos de alto nivel y el desarrollo de la investigación.

Objetivos

Promover la investigación científica, tecnológica y humanística considerando las prioridades señaladas en el Plan Nacional de Desarrollo.

Promover y fortalecer la desconcentración de la investigación y de los estudios de posgrado y adecuarlos a las necesidades estatales y regionales.

Fomentar la vinculación entre docencia e investigación en las instituciones de educación superior, y promover la coordinación de esfuerzos entre las instituciones de educación superior universitarias y tecnológicas.

Promover la definición de criterios y normas para la operación y desarrollo de los estudios de posgrado.

Líneas de acción

La instrumentación de este programa habrá de realizarse dentro de un marco de respeto a la autonomía universitaria.

En un esquema de regionalización se desarrollará una política dirigida a promover los programas de posgrado y los proyectos de investigación.

Se fomentará la adopción de normas y criterios que permitan alcanzar niveles de excelencia en los estudios de posgrado.

Atendiendo las prioridades nacionales, se buscará que la investigación se oriente hacia la generación de tecnología con prioridad a la producción de bienes de capital, a la formación de reservas de materiales y sustancias estratégicas y a la producción de bienes destinados a la satisfacción de las necesidades básicas de la población.

Se promoverá la creación de centros regionales o estatales de investigación con la participación coordinada de las universidades y las instituciones de educación superior tecnológica.

Se promoverán los esquemas de cooperación interinstitucional en el uso de equipo y laboratorios de investigación. Además, se levantará un inventario sobre la infraestructura de la investigación científica, tecnológica, y humanística de las instituciones de educación superior.

Metas

Alcanzar en 1988 una matrícula de 60 mil alumnos de posgrado.

Establecer un programa nacional de posgrado en el que de manera específica se ponga atención a la calidad académica. En la promoción de nuevos planes y programas de estudio, los recursos se canalizarán de manera prioritaria a las instituciones que cuentan con una base mínima de investigación, garantizando así la vinculación entre dicha actividad y la docencia.

Establecer las bases de un Sistema Nacional de Investigadores de Carrera que impulsará de manera prioritaria la investigación en las instituciones de educación superior de los estados.

Reforzar la desconcentración de la investigación mediante el fortalecimiento de las instituciones de investigación ubicadas en los estados; y crear otras en las que participen las universidades y las instituciones del sistema tecnológico.

Estos centros se dedicarán a la investigación en las áreas de interés propias de cada región.

Crear centros regionales de investigación en los que participen las universidades y las instituciones del sistema tecnológico.

Como apoyo a la investigación, establecer para 1988, cuatro centros regionales de mantenimiento y diseño de equipo.

Promover la creación de un centro nacional de revistas científicas para consulta a distancia.

Estimular la producción de programas de difusión científica, tecnológica y humanística de las instituciones de educación superior, a través del incremento de la producción de textos, revistas, programas de radio televisión.

13. Preservación, impulso y difusión de la cultura

Caracterización

El propósito de este programa es fortalecer, impulsar y difundir la cultura. Comprende las tareas encaminadas a preservar y fomentar las distintas manifestaciones artísticas y culturales (artes, letras, artesanías, música, danza, tradiciones, vestimenta y arquitectura). En este empeño, a los esfuerzos de la Secretaría de Educación Pública se suman los del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (FONART) con sus programas de capacitación, promoción y protección del artesano y sus artesanías, y los del Fondo Nacional de la Danza Popular (FONADAN), que fue creado para preservar y difundir las danzas populares del país. También participa el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura con promoción de diversas manifestaciones artísticas y de la educación en esta área.

Asimismo, se realizan acciones para la protección, conservación, restauración y rescate del patrimonio cultural e histórico de la Nación; se llevan a cabo investigaciones científicas, y se preparan profesionales y especialistas en antropología, historia y lingüística. Estas tares son responsabilidad del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores de Antropología Social (CIESAS).

Se elaboran y difunden programas educativos y culturales. En estas tareas participan, además de la Secretaría de Educación Publica, el Canal Once de Televisión, Radio Educación y el Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa (ILCE).

A fin de difundir la cultura a través de la palabra escrita, se desarrolla y opera el sistema nacional de bibliotecas públicas y se producen y comercializan diversas publicaciones. A la acción editorial contribuye el Fondo de Cultura Económica, creado en 1934, por el Gobierno Federal, para satisfacer los requerimientos de libros científicos y de difusión del pensamiento.

Por otra parte se promueve la cultura entre maestros y trabajadores de la Secretaría de Educación Pública, al igual que al interior de los planteles de educación elemental, media y normal.

Objetivos

Preservar, rescatar, investigar y difundir el patrimonio cultural de la Nación.

Revisar los contenidos culturales de la educación a fin de enriquecerlos y actualizarlos, incorporando programas de desarrollo cultural de acuerdo con las necesidades de la educación básica.

Mejorar la formación de los maestros de educación artística.

Garantizar un mayor acceso de la población a los satisfactores y oportunidades culturales, así como estimular su participación en el quehacer cultural.

Lograr una mayor desconcentración de los bienes y servicios culturales, con especial atención a los estados fronterizos.

Expandir el servicio de las bibliotecas públicas y lograr que funcionen como centros de lectura formativa, informativa y recreativa.

Realizar ediciones masivas y a precio accesible de obras de la cultura nacional y universal, tanto humanística como científica.

Fortalecer y enriquecer las culturas populares y tradiciones artesanales, parte constitutiva de la identidad de nuestro país.

Producir programas culturales y educativos para su difusión en los medios de comunicación masiva, estableciendo una programación que ofrezca una alternativa cultural.

Dar especial atención a las necesidades culturales de los niños y de los jóvenes.

Líneas de acción

Se procurará ampliar la participación democrática de los individuos, de los grupos y de las comunidades en el conocimiento, la creación y el aprecio de nuestra cultura.

Se creará un auténtico servicio público de bibliotecas y se fomentará el hábito de la lectura.

Se buscará fortalecer el pluralismo cultural del país, así como enriquecer, afirmar y difundir los valores que conforman nuestra identidad nacional. Con este propósito se apoyarán las manifestaciones culturales de las regiones, los estados y los municipios.

Se intensificarán las tareas de investigación, conservación y difusión del patrimonio cultural que comprende no sólo el acervo monumental, artístico, arqueológico e histórico, sino también las lenguas, valores, tradiciones, costumbres, artesanías y, en general, las expresiones propias de nuestra diversidad cultural.

Se fomentarán la producción y distribución de las artesanías, poniendo especial atención a la organización de los artesanos, respetando la forma de trabajo de cada comunidad artesanal e impulsando talleres de rescate de técnicas.

Se ampliará la cobertura de los servicios y acciones culturales, a fin de beneficiar a sectores de la población que tradicionalmente han estado marginados de ellos.

En las fronteras norte y sur del país se llevarán a cabo acciones para fortalecer nuestra conciencia nacional, estimulando el desarrollo y la defensa de las culturas étnicas y populares, locales y regionales. Por ello se instrumentará, a partir de 1984, un programa que integrará las acciones en dichas fronteras, basado en un activo diálogo con las comunidades de esas zonas.

Se intensificarán las tareas de capacitación del personal encargado de los diversos quehaceres culturales.

Se revisarán los conceptos y estrategias de la promoción y difusión cultural, investigando y experimentando nuevos métodos y técnicas más adecuados a las necesidades específicas de los distintos sectores de la población. Se atenderá especialmente a los niños y a los jóvenes, y se buscarán nuevas formas para utilizar los medios masivos de comunicación como instrumentos de educación, cultura y esparcimiento.

Se buscará que los medios masivos de comunicación sean un apoyo efectivo para el aprovechamiento del tiempo libre; se cuidarán, en coordinación con las autoridades competentes, los aspectos temáticos, impulsando la difusión y revaloración de nuestro patrimonio cultural, las tradiciones populares y el conocimiento de la cultura universal.

Se estimulará la investigación, La experimentación y la innovación en los distintos campos de la cultura y se buscará una más eficaz protección al autor, al artista y a sus obras.

Se enriquecerán los contenidos culturales de la educación en todos sus niveles y modalidades. En forma paralela, se capacitará personal para el desarrollo cultural y la educación artística, buscando un mejor aprovechamiento de la capacidad del magisterio para la promoción cultural. Se brindará capacitación en las materias artísticas a los profesores normalistas en servicio que se encargan de esas tareas y capacitación técnico-pedagógica a los profesores que se han formado en las escuelas de arte.

Se difundirá la cultura de México en el extranjero, al mismo tiempo que se promoverá en nuestro país el acceso a las expresiones más representativas de la cultura universal.

Se integrará la acción cultural de la Secretaría de Educación Pública a partir de una revisión y adecuación de los ordenamientos legales que la sustentan y de una mayor racionalización en la instrumentación y ejecución de los programas correspondientes. Se vinculará esta acción con la tarea educativa.

Se planificará la prestación de los servicios culturales y se establecerán mecanismos de coordinación inter e intrasectorial, en los ámbitos federal, estatal y municipal.

Metas

Levantar el inventario del patrimonio cultural y establecer la coordinación de las diferentes dependencias del Gobierno Federal que tienen responsabilidad en la materia.

Actualizar los contenidos de los museos nacionales, regionales, locales, de sitio, escolares y comunitarios vinculándose a la educación básica y media y convirtiéndolos en centros culturales vivos.

Hacer una más efectiva salvaguarda de los monumentos arqueológicos e históricos. Mejorar los servicios públicos en las zonas arqueológicas del país; desarrollar los museos regionales representativos: fortalecer los programas de investigación y formación profesional en historia, antropología y conservación; y vincular los centros regionales con el medio en el que funcionan.

Restaurar para 1988, tres mil piezas artísticas, entre las que se encuentran importantes murales, pinturas, esculturas y otros objetos de distinta manufactura.

Revisar, fortalecer e incrementar los contenidos culturales en los programas de la educación básica. Asimismo buscar su congruencia con el contexto regional.

Para 1988, atender a 100 mil alumnos en los programas de educación artística formal y no formal con el propósito de duplicar la matrícula actual. Implantar una política para el mejoramiento de la calidad de esta educación.

Consolidar, durante el período 1984-1988, la desconcentración de la cultura. Realizar en toda la República, 25 mil eventos artísticos y culturales, los cuales se estima tendrán una asistencia de 19 millones de personas. Transmitir los más significativos a través de 800 programas de radio y televisión.

Utilizar escenarios más accesibles e intensas campañas de publicidad a efecto de acercar a grupos cada vez mayores de la población a los eventos artísticos de calidad.

Abrir, durante el período 1984-1988, una librería de arte en cada uno de los museos y de las casas de cultura ubicados en el interior del país.

Establecer una red nacional de bibliotecas públicas para ampliar y fortalecer las existentes. Para 1988, instalar y operar las bibliotecas que cubran las necesidades de las capitales estatales, de las cabeceras municipales con más de 50 mil habitantes y de los municipios con más de 30 mil; así como bibliotecas móviles para atender a los municipios de escasa población.

Dar un fuerte impulso al trabajo editorial. Para 1988 el número de libros editados sobrepasará los 3,900 títulos, con un tiraje superior a los 37 millones; las de fascículos serán del 1,650, con un tiraje total de 35 millones. Asimismo, se editarán reimpresiones del orden de 20 millones. En estas ediciones se dará preferencia a los libros para niños y jóvenes.

Apoyar la descentralización de las funciones de investigación, capacitación, promoción y difusión de las culturas populares, étnicas y regionales del país y elaborar contenidos para los programas educativos. Crear, en el período 1984-1988, 22 Unidades Regionales de Cultura Popular; realizar 7,900 proyectos de investigación; capacitar 7,000 personas para la promoción cultural; llevar a cabo 3,000 eventos y 22,500 actividades de difusión.

Realizar un programa especial para integrar las acciones de promoción cultural en las fronteras norte y sur.

Llevar a cabo acciones para estimular y preservar la calidad en el arte y las artesanías populares, que permitan recuperar y proteger los valores tradicionales, técnicas, materiales y diseños, a través de líneas programadas de rescate, investigación, fomento, capacitación y difusión.

Entre 1984 y 1988, producir 9 mil programas de telesecundaria y 1750 programas culturales, los cuales se transmitirán a través de los medios masivos de comunicación. El Canal Once mantendrá las 5,632 horas de transmisión anual e incrementará en un 10% el número de programas producidos. Asimismo, Radio Educación conservará en este período 8,760 horas anuales de transmisión, creará cuatro estaciones repetidoras de mediana potencia y saldrá al aire en frecuencia modulada.

14. Impulso a la educación física, el deporte y la recreación

Caracterización

La educación física, el deporte y la recreación son expresiones que, al trascender la esfera de lo individual, propician la integración del sujeto y su socialización y, por ende, el mejoramiento de la calidad de vida. Además, son actividades que contribuyen al desarrollo armónico del ser humano.

Mediante este programa el Sector ofrece una amplia variedad de actividades deportivas y recreativas. Se concede atención especial a la educación física en los planteles educativos, a la recreación y al deporte para la juventud y al fomento de éste entre los sectores mayoritarios.

El Sector apoya también la realización de actividades deportivas enfocadas al alto rendimiento, para lo cual se coordina con los organismos que participan en ellas.

A través de este programa se forman profesores de educación física y se fomenta la investigación en ciencias aplicadas a la práctica deportiva.

Objetivos

Desarrollar la infraestructura y los programas de educación física para la educación básica.

Organizar y promover, en forma masiva, el deporte y la recreación de los sectores mayoritarios del país: campesino, obrero, popular y juvenil.

Promover la investigación en las áreas de educación física, deporte y medicina del deporte.

Hacer un mejor uso de las instalaciones y servicios deportivos existentes, estableciendo normas para la administración, operación y conservación de los mismos.

Promover la apertura de las instalaciones deportivas públicas a toda la población escolar, en particular la del nivel básico.

Crear y fortalecer espacios en que los jóvenes puedan participar en la recreación y el uso formativo del tiempo libre.

Desarrollar opciones de turismo para los jóvenes, en especial para los que pertenecen a los grupos de menores ingresos.

Integrar un sistema nacional para la formación y capacitación de técnicos y profesores en materia de educación física y deporte.

Líneas de acción

Se dará especial atención a la educación física que se otorgará a las poblaciones escolares de educación básica y normal. Para lo cual se pondrán en marcha los programas correspondientes.

Se promoverá y fomentará la práctica masiva del deporte y la recreación. Para ello se utilizarán los medios de comunicación social que informarán sobre el acceso, servicios y horarios de las instalaciones deportivas disponibles y sobre las técnicas para la práctica adecuada del deporte.

Se impartirán cursos de capacitación y actualización para los técnicos y profesionales de educación física que presten servicios en el ámbito de la docencia, la técnica deportiva y la recreación. Parte de este personal podrá dar entrenamiento deportivo al turismo social de los albergues juveniles.

Se coordinarán las actividades de las instituciones encargadas de la formación de recursos humanos en educación física, deporte y recreación.

Se establecerá un sistema para el seguimiento de proyectos y valores deportivos.

Se instituirá en cada estado un comité organizador para la creación de albergues juveniles, acondicionandolos con la infraestructura apropiada para la práctica de deportes.

Se promoverán, programarán y coordinarán, conjuntamente con entidades de los sectores público y privado, los servicios turísticos de los albergues juveniles.

Se efectuarán y promoverán estudios que ayuden al mejor conocimiento de la problemática juvenil de cada uno de los sectores sociales de la población, a fin de que sirvan como elementos básicos en la elaboración de las políticas del Estado en materia de atención a la juventud.

Metas

Incorporar plenamente la educación física en los programas regulares de la educación básica y normal.

Integrar el sistema nacional de formación de recursos humanos en educación física, deporte recreación.

Apoyar la realización permanente de eventos deportivos masivos y diversificar las formas y medios para fomentar la práctica del deporte popular.

Levantar un inventario de las instalaciones deportivas y recreativas de todo el país, con el propósito de posibilitar la práctica del ejercicio físico y el deporte a un creciente número de mexicanos, en particular a la población escolar.

Desarrollar un programa permanente de formación, actualización, y superación profesional de profesores de educación física.

Ofrecer cursos de capacitación en educación física que brinden los elementos de formación mínimos a profesores de cursos regulares de nivel básico.

Desarrollar los materiales didácticos de los planes de estudio aprobados para las escuelas de educación física.

Crear la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos.

Apoyar la realización de 130 eventos deportivos-recreativos para atender en forma directa a 730 mil personas.

Capacitar a 2 800 monitores para el desarrollo de los programas vocacionales en el Distrito Federal y las entidades federativas.

Formar, durante el período 1984-1988, 10 mil licenciados en la especialidad de educación física.

En coordinación con los gobiernos de los estados, establecer 31 consultorios de medicina del deporte y tres laboratorios del movimiento humano.

Crear una biblioteca especializada en materia de educación física, deporte y recreación.

Apoyar la realización de 20 eventos deportivos a nivel nacional en coordinación con los sectores mayoritarios del país.

Conceder atención sistemática y permanente a los programas que ofrezcan a un creciente número de jóvenes, mayores posibilidades para la práctica del deporte, la recreación y el uso formativo y productivo de su tiempo libre.

Consolidar la organización de la juventud a nivel de centros de población y barrio para la práctica, ejercicio y desarrollo del deporte y la recreación.

Elevar el aprovechamiento, por parte de los jóvenes, de la infraestructura y albergues juveniles existentes mediante paquetes turísticos y culturales.

Fomentar el uso recreativo y productivo del tiempo libre con programas adecuados a los recursos de la población.

Apoyar la formación de especialistas que contribuyan a desarrollar los servicios recreativos en el país.

Ampliar la cobertura de los programas de bolsa de trabajo, asesoría jurídica y salud juvenil, así como los servicios de Plan Joven, fundamentalmente hacia los estratos de bajos recursos.

Establecer un sistema de información sobre los servicios educativos de cada localidad, que incluya los perfiles de cada una de las carreras en los niveles técnico, medio superior y superior.

15. Ampliación y Mejoramiento de la Planta Física

Caracterización

A través de este programa se efectúa la construcción de escuelas e instalaciones administrativas, culturales y deportivas del Sector, así como la dotación del equipo correspondiente. También se realizan obras de mejoramiento, en el caso de escuelas que requieren etapas complementarias, sustitución de edificios y reparaciones mayores. Su realización es responsabilidad fundamental de la Secretaría de Educación Pública; participan el Departamento del Distrito Federal y las entidades federativas, a través del Convenio Unico de Desarrollo. El presupuesto del programa se integra con recursos federales, estatales y con aportaciones de particulares.

La operación del Convenio Unico de Desarrollo recae en los gobiernos de los estados, que son los encargados de administrar los recursos federales y estatales para la construcción, dotación de equipo y reparación de escuelas primarias y secundarias generales. El Programa Integral para el Desarrollo Rural (PIDER) es el responsable de las construcciones de primaria y de educación extraescolar (albergues) necesarias para el desarrollo integral de las comunidades rurales.

La Secretaría de Educación Pública, a través del Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas (CAPFCE), se encarga de administrar los recursos federales para la construcción, dotación de equipo y reparación de planteles de preescolar, secundaria técnica, media terminal, media superior, normal, capacitación, educación superior, extraescolar y obras especiales.

El Departamento del Distrito Federal interviene en las construcciones escolares de todos los niveles educativos.

Finalmente, existen diversos fideicomisos y patronatos que canalizan recursos a la construcción y dotación de equipo de planteles escolares. Entre ellos se pueden mencionar los siguientes: Fideicomiso para Obras Sociales de Campesinos Cañeros de Escasos Recursos (FIOSCER), Fideicomiso para la Construcción de Casas de Obreros del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera (FICCOIA), Patronato de Obras e Instalaciones del Instituto Politécnico Nacional (POI-INP), Comisión de Operación y Fomento de Actividades Académicas del Instituto Politécnico Nacional (COFAA-IPN), Fideicomiso para la Investigación Pesquera (FIEP), Fideicomiso para la Investigación y la Educación Agropecuaria y Forestal (FIEAF).

Objetivos

Reducir los costos de construcción mediante la utilización de materiales disponibles en las localidades, con métodos eficaces de construcción y modelos adecuados al entorno.

Disminuir la importación de equipos para laboratorios y talleres.

Construir y equipar escuelas o espacios educativos, culturales y deportivos, en cantidad suficiente para cubrir las necesidades del Sector.

Líneas de acción

Se coordinará la participación de organismos y dependencias federales y estatales que intervienen en la construcción escolar, para que conjuntamente realicen estudios tendentes a reducir los costos de construcción y equipo mediante la investigación sobre nuevos materiales y procedimientos de construcción.

Se promoverá la revisión continua de los modelos arquitectónicos y guías de equipo para que respondan a los objetivos marcados en los planes y programas de estudio.

Se establecerán, con los gobiernos de los estados, mecanismos de apoyo y de coordinación para la realización de los programas de construcción.

Se instrumentará un sistema de información sobre inmuebles y equipo.

Se perfeccionará el sistema de superación y control de obras.

Se fortalecerán y diversificarán las tareas de mantenimiento preventivo y correctivo, procurando la más amplia participación de la comunidad y la adecuada integración de los recursos del Sector.

Metas

Reducir al mínimo el rezago en construcciones escolares, en particular las destinadas a la educación básica, y disminuir su costo, con métodos de construcción más eficaces y el uso de materiales locales.

Sustituir en 50% las importaciones de equipo de laboratorios y talleres; y apoyar acciones de autoabastecimiento de equipo.

Establecer un sistema de inventario permanente de inmuebles escolares.

Desarrollar un sistema de mantenimiento preventivo y correctivo de las instalaciones, laboratorios y talleres escolares.

16. Servicios de Apoyo

Caracterización

En este programa se desarrollan cinco líneas de acción: intercambio educativo y cultural, incorporación de escuelas, otorgamiento de becas, regulación del ejercicio profesional, y protección de los derechos de autor.

La cooperación internacional se realiza mediante la concertación de convenios de intercambio educativo, cultural y científico y de asistencia técnica.

A través del sistema de incorporación de escuelas se vigila el cumplimiento de normas, lineamientos y disposiciones que permiten una relación adecuada entre la Secretaría y los particulares que imparten estudios con autorización y reconocimiento oficiales. Los servicios que se prestan en esta área son: trámites de incorporación, reglamentación, supervisión, orientación y asesoría técnico-pedagógica a las escuelas incorporadas, y programas de capacitación para la superación profesional de los supervisores.

Para el otorgamiento de becas existen mecanismos de planeación, coordinación y comunicación entre las dependencias de la Secretaría y las entidades del Sector que las otorgan directamente. Con ellas se beneficia a la población estudiosa de escasos recursos económicos y con merecimientos académicos y se contribuye a la formación de profesionales en áreas de atención prioritaria.

Además de las exenciones de colegiatura a estudiantes de escasos recursos que asisten a escuelas particulares, se ofrecen becas en efectivo a los que estudian en el extranjero y a los extranjeros que estudian en México, de acuerdo con convenios internacionales.

Mediante el registro de instituciones de educación superior y de títulos, la expedición de cédulas se vigila el cumplimiento de la Ley de Profesiones.

Los servicios de protección de los derechos de autor se brindan al público en general y en especial a los autores de obras literarias y artísticas, sociedades autorales, empresas culturales, organismos de radiodifusión, productores de programas de radio y televisión y a editores de libros y publicaciones.

Objetivos

Actualizar el marco normativo de los servicios de incorporación y revalidación de estudios y del ejercicio profesional.

Mejorar la administración y protección de los derechos de autor, conforme a la legislación nacional y los tratados internacionales.

Aumentar el intercambio de experiencias en materia de tecnología, ciencia, educación y cultura con otros países.

Mejorar la supervisión y control de la educación que imparten las escuelas incorporadas.

Apoyar a los estudiantes de escasos recursos económicos que obtengan calificaciones sobresalientes para la continuación de sus estudios.

Estimular, mediante el otorgamiento de becas, la formación de recursos humanos en las disciplinas congruentes con las prioridades nacionales.

Promover y fomentar el intercambio internacional de investigadores, expertos, profesionales y estudiantes.

Armonizar el interés de los profesionales con los de la sociedad, mediante la vigilancia y autorización del ejercicio profesional.

Garantizar el cumplimiento de la ley en materia de servicio social.

Líneas de acción

Se mejorarán los mecanismos de incorporación, supervisión, inspección y control de las escuelas que imparten estudios con autorización y reconocimiento oficiales.

Se vigilará con mayor vigor la publicidad comercial de los servicios educativos ofrecidos en planteles privados, con objeto de que la propaganda corresponda a la enseñanza que en realidad se proporciona.

Se regulará la situación jurídica de los establecimientos educativos particulares que imparten asesoría en educación para adultos.

Se hará una permanente actualización de planes y programas de estudio, nacionales y extranjeros, para efectuar dictámenes de revalidación y de equivalencia.

Respecto a la descentralización de los servicios de incorporación, se establecerá una mayor coordinación con las instituciones encargadas de llevarla a cabo, mediante el establecimiento de normas y criterios.

Se deberán actualizar en forma permanente los listados de escuelas incorporadas, con sus respectivas matrículas, y se fijará la proporción de becarios de la Secretaría de Educación Pública, con objeto de que se cumpla con la Ley Federal de Educación en esta materia. Esta acción deberá realizarse por región en todo el país, a fin de que las escuelas particulares de provincia también cumplan con lo dispuesto.

Se realizarán campañas permanentes de difusión sobre los diferentes tipos de becas para estudiantes de escasos recursos.

Respecto a la protección del derecho del autor, se mejorarán las acciones para dar una protección integral a los autores de obras científicas y artísticas. Se mejorarán las normas y servicios jurídicos con objeto de evitar el uso no autorizado de obras y objetos protegidos por la Ley Autoral.

Se fortalecerá la coordinación con los diversos organismos internacionales para desarrollar programas de intercambio educativo y cultural que respondan a las necesidades de nuestro país.

Se concertarán programas de colaboración internacional en áreas prioritarias, mediante la formación de paquetes de cooperación que incluyan investigación conjunta, intercambio de investigaciones, publicaciones y resultados.

Se fortalecerán los contactos, por los conductos nacionales pertinentes, con las diversas entidades que intervienen en las negociaciones de cooperación internacional, a fin de agilizar los trámites y aprovechar mejor las oportunidades del intercambio.

Se apoyará la educación bilingüe-bicultural para la población de origen mexicano que reside en el extranjero, mediante la elaboración de materiales didácticos y culturales de fácil reproducción. Se estrechará la comunicación con las agrupaciones que reúnen al profesorado bilingüe, para coordinar y evaluar estas acciones.

Se implantará en México el programa de bonos de la UNESCO, para la adquisición de materiales educativos y científicos en el extranjero.

Se establecerá un sistema de información para el sector educativo sobre los programas de cooperación internacional, con objeto de lograr un adecuado aprovechamiento de los recursos disponibles.

Se llevarán a cabo programas de control, seguimiento y evaluación de becarios.

Se consolidarán convenios de coordinación con los gobiernos de los estados, a fin de armonizar el ejercicio profesional en las entidades, en apego a la Constitución y al Plan Nacional de Desarrollo.

El servicio social se desarrollará de conformidad con la Ley de Profesiones.

Se mantendrá actualizado el cátalogo estadístico de profesionales.

Metas

Promover e impulsar el intercambio con otros países y organizaciones internacionales, mediante la renovación de 106 convenios bilaterales de intercambio educativo-cultural y de cooperación científico-técnica.

Coordinar y supervisar el funcionamiento de cuatro de los centros multinacionales con sede en México (CREFAL, ILCE, CEDEFT, FLACSO) que se orientan hacia la ejecución de programas de cooperación educativa con países latinoamericanos.

Lograr para el período 1984-1988, el intercambio de aproximadamente 500 expertos en programas de investigación y desarrollo educativo.

Realizar 158 programas de intercambio y difusión, educativa y cultural, así como capacitar alrededor de 2,800 profesores mexicanos y bilingües norteamericanos que impartan la enseñanza del idioma español en los Estados Unidos.

Establecer una biblioteca especializada en temas educativos internacionales, que fungirá como depositaria de los acervos de la UNESCO.

Para 1988, consolidar y modernizar el sistema de incorporación, inspección, control y supervisión de las instituciones privadas que imparten estudios con autorización o reconocimiento oficial.

Poner en operación para 1988 el sistema integrado de becas para todos los niveles educativos, e incrementar el número de éstas, de forma tal que en ese año se otorguen 80 mil; y conceder atención prioritaria a niños y jóvenes sobresalientes de escasos recursos.

Expedir 260 mil cédulas profesionales, en el período comprendido entre 1984-1988.

Consolidar para 1988, los medios y mecanismos que garanticen el cumplimiento del servicio social.

17. Administración de los Recursos del Sector

Caracterización

A través de este programa se lleva a cabo la administración de los recursos humanos, materiales y financieros del Sector. Para la adecuada operación del programa se han definido cuatro áreas de acción que integran los distintos tipos de recursos: la de recursos humanos, que se encarga de la superación, desarrollo y administración de personal, incluyendo prestaciones y servicios; la de recursos materiales, que se hace cargo de la adquisición y dotación de los recursos materiales, así como del mantenimiento y conservación de la infraestructura física y la prestación de los servicios correspondientes; la de recursos financieros, que opera, administra y controla el ejercicio del presupuesto de egresos de las dependencias y organismos del Sector; y la del sistema de pagos que comprende su normatividad, operación y control.

Objetivos

Mejorar la administración para que el Sector cuente con la calidad y cantidad adecuada de recursos.

Coadyuvar al fortalecimiento y agilización del proceso de descentralización mediante una racional utilización de los recursos.

Desarrollar un sistema de información para la administración desconcentrada y descentralizada del Sector.

Líneas de acción.

Para cumplir con los lineamientos de desconcentración y descentralización, se actualizarán las normas y los procedimientos de administración de los recursos. Simultáneamente se pondrá en marcha un proceso permanente y sistematizado de capacitación del personal administrativo, técnico y manual.

Se diseñarán sistemas de pago acordes con el proceso de descentralización.

En relación con el ejercicio del presupuesto, se hará un uso eficiente de la infraestructura administrativa que sustenta los mecanismos de operación y aplicación del sistema de contabilidad integral.

Se habrán de adecuar las normas, sistemas, métodos y procedimientos para el ejercicio, operación y control de los recursos financieros en las dependencias y entidades del Sector.

Se identificarán y determinarán las operaciones y trámites presupuestarios susceptibles de desconcentrarse en las dependencias centrales. Asimismo, se apoyará a las áreas responsables en la creación de los sistemas, métodos y procedimientos administrativos que regulen la operación y control de los recursos transferidos.

Se implantarán los sistemas administrativos que satisfagan los requerimientos de la descentralización en materia de adquisiciones, almacenes, inventarios, construcción y conservación de edificios, y servicios generales.

Metas

Instalar una red de información administrativa para vincular a los organismos desconcentrados y descentralizados con el nivel central.

Elaborar los manuales de normas y procedimientos para la desconcentración y descentralización de la administración y desarrollo de personal.

Diseñar e implantar un sistema de evaluación de programas de administración de personal.

Definir las normas y criterios de un sistema de pagos acorde con la descentralización del sistema educativo.

Desconcentrar todos los trámites requeridos para el ejercicio presupuestal, a fin de distribuir las cargas de operación y hacer participativas a las áreas en la corresponsabilidad del control y ejercicio presupuestario.

Diseñar e implantar modelos de adquisición acordes con el proceso de descentralización y definir los mecanismos para el manejo adecuado de almacenes.

Integrar el inventario de bienes muebles y actualizar el de inmuebles.

Consolidar el proceso de regularización jurídica de los inmuebles federales administrados por la Secretaría de Educación Pública, y supervisar las construcciones escolares realizadas por el Departamento del Distrito Federal.

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