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DOF: 11/07/2008
SENTENCIA pronunciada en el juicio agrario número 1155/94, relativo a la dotación de tierras, promovido por campesinos del poblado El Malinal, Municipio de Mocorito, Sin

SENTENCIA pronunciada en el juicio agrario número 1155/94, relativo a la dotación de tierras, promovido por campesinos del poblado El Malinal, Municipio de Mocorito, Sin.

Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos.- Tribunal Superior Agrario.- Secretaría General de Acuerdos.

Visto para resolver el juicio agrario número 1155/94, que corresponde al expediente administrativo número 726.1/26503, relativo a la dotación de tierras al poblado "El Malinal", Municipio de Mocorito, Estado de Sinaloa; en cumplimiento a la ejecutoria de veintiséis de septiembre de dos mil siete, dictada por el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, en el amparo número D.A.180/2007, y
RESULTANDO:
PRIMERO.- Por escrito de quince de abril de mil novecientos treinta y ocho, un grupo de campesinos radicados en el referido poblado "El Malinal", solicitó dotación de tierras al Gobernador de la citada entidad federativa.
SEGUNDO.- La Comisión Agraria Mixta instauró el procedimiento de dotación de tierras, el diez de mayo de mil novecientos treinta y ocho, registrándolo bajo el número 753.
La solicitud de referencia fue publicada en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Sinaloa, el catorce de mayo de mil novecientos treinta y ocho.
TERCERO.- La Comisión Agraria Mixta comisionó al ingeniero José E. Miramontes, para efectuar la diligencia censal; quien rindió informe el diecinueve de julio de mil novecientos treinta y ocho, en el que señala que mediante cédula notificatoria común se dio a conocer la realización del censo a los propietarios de los predios tocados por el radio legal de afectación, y se giraron los oficios respectivos, entre ellos a Felipe Riveros y copropietarios del predio "Batamotita"; informa que el resultado del censo, fue de cuarenta y tres campesinos capacitados.
Asimismo, comisionó al mismo ingeniero José E. Miramontes, para que practicara trabajos técnicos informativos, quien rindió informe el veintitrés de septiembre de mil novecientos treinta y ocho, en el que indica que los terrenos afectables en este caso, pertenecen a la comunidad de "Canaporito", a la hacienda de "Batamotita" y a la de "Bacamacari", cuyos terrenos, exceptuando los cerros, son más o menos planos, cubiertos de monte bajo y propios para cultivos, clasificados como de primera y de temporal, que solicitó información de tales predios al Recaudador de Rentas y al Registro Público de la Propiedad.
CUARTO.- De conformidad con el contenido de los trabajos técnicos y de las constancias del Registro Público de la Propiedad y del Catastro, las autoridades agrarias de primera instancia concluyeron lo siguiente:
El predio "Batamotita" se consideró como propiedad de Jesús y Cristino Riveros, aunque la parte proporcional de éste pasó a Ernestina Riveros, se consideró que tenía una extensión de 1,756-00-00 (mil setecientas cincuenta y seis hectáreas) de terrenos cultivables al temporal, de las cuales se afectaron 722-00-00 (setecientas veintidós hectáreas) para dotar al poblado "Noria de Abajo", por lo que le restaron 1,034-00-00 (mil treinta y cuatro hectáreas) de las cuales se afectan 594-00-00 (quinientas noventa y cuatro hectáreas) para "El Malinal", por lo que se respetan 440-00-00 (cuatrocientas cuarenta hectáreas).
Por la extensión de este predio y la calidad de sus tierras, se consideró que rebasaba los límites de la propiedad inafectable, señalada en el artículo 51 del Código Agrario de 1934, entonces vigente.
En sesión de veinticinco de abril de mil novecientos treinta y nueve, la Comisión Agraria Mixta emitió dictamen en sentido positivo.
QUINTO.- El Gobernador del Estado de Sinaloa, emitió mandamiento el veintisiete de abril de mil novecientos treinta y nueve, por el que dota en forma provisional al poblado "El Malinal" con una superficie de 1,306-00-00 (mil trescientas seis hectáreas) de terrenos de monte y agostadero, que tomaron de la siguiente manera: 712-00-00 (setecientas doce hectáreas) del predio "Canaporito" y 594-00-00 (quinientas noventa y cuatro hectáreas) del predio "Batamotita"; los terrenos laborables, con extensión de 352-00-00 (trescientas cincuenta y dos hectáreas) se destinarían a formar cuarenta y cuatro parcelas, incluyendo la escolar y el resto, a cubrir las necesidades colectivas y constituir la zona urbana del poblado.
Dicho mandamiento se publicó en el número 93 del Periódico Oficial del Gobierno del Estado, el ocho de agosto de mil novecientos treinta y nueve, y se ejecutó en forma total, el primero de mayo del mismo año, y el deslinde correspondiente se realizó el veintiuno de junio de la referida anualidad.
SEXTO.- El Delegado Agrario en el Estado, formuló opinión el veintidós de marzo de mil novecientos cuarenta, en la que propone que se confirme el mandamiento provisional; en la misma fecha turnó el expediente al Departamento Agrario.
Durante la segunda instancia se realizaron las siguientes actuaciones y trabajos técnicos informativos:
a).- Por escrito de veintiséis de mayo de mil novecientos cincuenta y dos, dirigido al Jefe del Departamento Agrario, el licenciado José G. Heredia, como apoderado de Ernestina Riveros de Valdez, carácter que acreditó mediante el testimonio correspondiente que corre agregado a los autos, compareció manifestando que su poderdante era dueña de la tercera parte del predio "Batamotita", por compra que hizo a Cristino Riveros y que dicho predio había sido afectado provisionalmente para dotar a los poblados "Noria de Abajo" y "El Malinal"; formulando alegatos a nombre de su representada.
A solicitud de la Consultoría por el Estado de Sinaloa, la Delegación Agraria practicó trabajos técnicos e informativos complementarios, remitiendo las constancias respectivas a dicha Consultoría, con oficio de treinta de septiembre de mil novecientos cincuenta y dos.
b).- Posteriormente se llevaron a cabo otros trabajos de los cuales se desprende la siguiente información:
Que el ejido provisional "El Malinal" se encuentra enclavado en terrenos de la comunidad "Canaporito", pero sus integrantes están conformes con el régimen ejidal y quieren seguir como ejidatarios, por convenir así a sus intereses.
En el resultando cuarto de la Resolución Presidencial de diecisiete de junio de mil novecientos ochenta, se indica que "el predio de 'BATAMOTITA', co-propiedad de Jesús, Felipe y Ernestina todos ellos de apellidos Riveros, tiene una superficie inscrita en el Registro Público de la Propiedad de 1,756-00-00 Has., pero medido que fue encontró que realmente tiene una superficie de 2,734-19-62 Has., consecuentemente, el citado predio cuenta con Demasías Propiedad de la Nación en una superficie de 984-19-62 Has., de las cuales 734-19-62 Has., se destinan para satisfacer necesidades agrarias del núcleo del poblado de 'NORIA DE ABAJO', quedando a criterio de la superioridad el destino que haga del resto de la superficie...".
c).- A solicitud de la Sala Regional del Noroeste del Cuerpo Consultivo Agrario, la Delegación Agraria en el Estado de Sinaloa comisionó al ingeniero Alfonso Moreno Pérez para realizar nuevos trabajos técnicos e informativos complementarios; quien informó el diez de enero de mil novecientos ochenta y cinco, que los solicitantes tienen en posesión una superficie mayor a la concedida por mandamiento del Gobernador del Estado, la cual "han venido poseyendo desde fechas anteriores a la solicitud" terrenos que se encuentran ubicados en los predios "Batamotita" y "Canaporito", sin que haya linderos que encierren tal superficie, la cual según trabajos de gabinete, abarca 2,204-20-82.05 (dos mil doscientas cuatro hectáreas, veinte áreas, ochenta y dos centiáreas, cinco miliáreas), como se consigna en el plano informativo que al efecto acompaña.
d).- En escrito sin fecha, recibido en la Secretaría de la Reforma Agraria, el diecinueve de febrero de mil novecientos ochenta y seis, Ernestina, María Laura, Ricardo y Abelardo Valdez Riveros, quienes señalaron como representante común al nombrado en tercer término, en su carácter de hijos de la finada Ernestina Riveros de Valdez, presentaron pruebas y alegatos, en el que solicitan se fije la pequeña propiedad de su predio, porque tal como se indica en la Resolución Presidencial que dotó de tierras al poblado denominado "Noria de Abajo", se comprobó que su predio cuenta con demasías propiedad de la Nación, en una extensión de 984-19-62 (novecientas ochenta y cuatro hectáreas, diecinueve áreas, sesenta y dos centiáreas), de las cuales únicamente 734-19-62 (setecientas treinta y cuatro hectáreas, diecinueve áreas, sesenta y dos centiáreas) se destinaron para satisfacer las necesidades agrarias de dicho poblado, no afectándose la propiedad particular; por lo que al predio le resta una superficie de 1,162-00-00 (mil ciento sesenta y dos hectáreas), después de habérsele afectado 594-00-00 (quinientas noventa y cuatro hectáreas) de terreno de monte y agostadero por el mandamiento gubernamental dictado en este expediente.
A dicho escrito acompañaron copias certificadas de escrituras públicas, relativas dos de ellas, a las diligencias de información ad perpetuam, mediante las cuales adquirieron el predio que nos ocupa los señores Jesús, Cristino y Felipe Riveros; y una tercera a la disposición testamentaria de Ernestina Riveros de Valdez, así como plano del susodicho predio.
e).- Por oficio de dos de abril de mil novecientos ochenta y seis, se comisionó al ingeniero Homey Bon Cepeda, quien mediante escrito sin fecha, rindió informe en el que en relación a la superficie del predio "Batamotita", reitera los datos contenidos en la Resolución Presidencial de "Noria de Abajo", pero él estima
que a ese le resta una superficie de 1,956-00-00 (mil novecientas cincuenta y seis hectáreas); informa además, que los solicitantes tienen en posesión una superficie de 1,146-34-83 (mil ciento cuarenta y seis hectáreas, treinta y cuatro áreas, ochenta y tres centiáreas) de este predio.
f).- En oficio de diecisiete de marzo de mil novecientos ochenta y ocho, la Sala Regional del Cuerpo Consultivo Agrario en el Noroeste solicitó a la Delegación Agraria en Sinaloa, la realización de trabajos complementarios, tendientes a determinar la superficie que en definitiva debía considerarse para beneficiar el poblado que nos ocupa; habiéndose comisionado para el efecto al ingeniero Mario Ruiz Valenzuela, quien rindió informe el diecisiete de junio de mil novecientos ochenta y ocho, según el cual el repetido poblado tiene en posesión 2,204-20-28 (dos mil doscientas cuatro hectáreas, veinte áreas, veintiocho centiáreas), correspondiendo 1,204-36-44 (mil doscientas cuatro hectáreas, treinta y seis áreas, cuarenta y cuatro centiáreas) al predio "Batamotita", perteneciente a Ernestina, Cristino y Felipe Riveros, según la inscripción que aparece en el Registro Público de la Propiedad; y 999-83-84 (novecientas noventa y nueve hectáreas, ochenta y tres áreas, ochenta y cuatro centiáreas) de demasías propiedad de la Nación localizadas en el predio "Canaporito", inscrito en el mismo Registro Público a nombre de Juan Uriarte y comuneros; el comisionado anexa a su informe actas de conformidad levantadas entre el poblado "El Malinal" y sus colindantes.
En lo que respecta a la superficie de 244-00-00 (doscientas cuarenta y cuatro hectáreas) sobrante de las demasías del predio "Batamotita", el comisionado señala que dicha superficie se encuentra localizada en predios de pequeños poseedores con certificados de inafectabilidad en trámite, conforme al Programa de Catastro Rural de esta dependencia del Ejecutivo Federal.
g).- El once de agosto de mil novecientos ochenta y ocho, el Delegado Agrario en el Estado de Sinaloa emitió nueva opinión sobre el caso que nos ocupa, en el sentido de que el mandamiento gubernamental, debía ser modificado en cuanto a la superficie por conceder al poblado gestor.
h).- Por oficio de siete de septiembre de mil novecientos ochenta y ocho, la Sala Regional del Cuerpo Consultivo Agrario en el Noroeste volvió a solicitar a la Delegación Agraria la práctica de nuevos trabajos complementarios, mismos que fueron encomendados al ingeniero José Pérez Sandoval, quien rindió su informe el veintinueve de octubre de mil novecientos noventa, expresando que en asamblea general efectuada el siete del propio mes de octubre, los solicitantes manifestaron que por ser insuficiente la superficie que les había sido otorgada por mandamiento gubernamental para satisfacer sus necesidades agrarias, "desde tiempo inmemorial están en posesión de una superficie de 2,975-00-00 Has., de las cuales 2,204-00-00 Has. explotan sin ningún problema" aunque tienen las 771-00-00 (setecientas setenta y una hectáreas) restantes en conflicto con el ejido "Mezquite Gordo", al que se dotó esa superficie según Resolución Presidencial de trece de marzo de mil novecientos ochenta y uno.
Anota el comisionado que constató mediante inspección ocular, que 1,204-36-44 (mil doscientas cuatro hectáreas, treinta y seis áreas, cuarenta y cuatro centiáreas) del predio "Batamotita", propiedad de Ernestina Riveros se encuentran en posesión de los solicitantes desde que se inició el trámite de la dotación de tierras que nos ocupa; habiendo levantado acta en tal sentido el siete de octubre de mil novecientos noventa, misma que fue certificada por la autoridad municipal del lugar, según la cual la superficie de referencia se encuentra inexplotada por sus propietarios desde antes de emitir mandamiento el Gobernador del Estado.
i).- Atendiendo nueva solicitud de la Consultoría Regional del Cuerpo Consultivo Agrario en el Noroeste, contenida en oficio de veinticuatro de enero de mil novecientos noventa y dos, la Delegación Agraria en Sinaloa comisionó el veinticinco de marzo del mismo año al ingeniero Ramón Osuna Zavala para realizar trabajos complementarios, informando este comisionado el veinticuatro de junio de mil novecientos noventa y tres que según pudo constatar, después de realizar una inspección ocular y recorrido por las fincas, el núcleo gestor "se encuentra en posesión quieta, pública y pacífica, por más de cinco años, de una superficie total de 2,204-20-68 Has. de agostadero cerril y temporal, de las cuales 1,204-36-44 Has. se localizan en el predio 'BATAMOTITA' y 999-83-84 Has. en el predio 'CANAPORITO'...", lo cual es corroborado por la constancia que obra en autos, extendida por la autoridad municipal en Mocorito, Sinaloa, el tres de junio de mil novecientos noventa y dos.
SEPTIMO.- El Cuerpo Consultivo Agrario, en sesión de primero de septiembre de mil novecientos noventa y tres, emitió dictamen en el que propone dotar al poblado con 2,204-20-28 (dos mil doscientas cuatro hectáreas, veinte áreas, veintiocho centiáreas) de agostadero de buena calidad, de los cuales 999-83-84 (novecientas noventa y nueve hectáreas, ochenta y tres áreas, ochenta y cuatro centiáreas) son terrenos baldíos propiedad de la Nación y 1,204-36-44 (mil doscientas cuatro hectáreas, treinta y seis áreas, cuarenta
y cuatro centiáreas) son de propiedad particular, las que se encontraron abandonadas por sus propietarios, sin explotación de ninguna clase por más de dos años consecutivos, sin causa justificada y remitió el expediente al Tribunal Superior Agrario, para su resolución definitiva.
OCTAVO.- El treinta de septiembre de mil novecientos noventa y cuatro, se admitió a trámite en el Tribunal Superior Agrario el expediente relativo a la dotación de tierras al poblado "El Malinal", el cual se radicó bajo el número 1155/94.
NOVENO.- Este Tribunal Superior Agrario, por sentencia emitida el nueve de febrero de mil novecientos noventa y cinco, en el juicio agrario 1155/94, resolvió dotar al poblado que se cita en el resolutivo anterior, con una superficie total de 2,204-20-28 (dos mil doscientas cuatro hectáreas, veinte áreas, veintiocho centiáreas), de agostadero de buena calidad con porciones laborables, la cual se tomaría de la siguiente forma: 1,204-36-44 (mil doscientas cuatro hectáreas, treinta y seis áreas, cuarenta y cuatro centiáreas) del predio "Batamotita", propiedad para efectos agrarios de Felipe Riveros y Ernestina Riveros de Valdés; superficie que se afecta por inexplotación durante más de dos años consecutivos sin causa justificada; y 999-83-84 (novecientas noventa y nueve hectáreas, ochenta y tres áreas, ochenta y cuatro centiáreas) de terrenos baldíos propiedad de la Nación, excedentes del predio "Canaporito", del mismo municipio, que se afectan con apoyo en el artículo 204 de la Ley Federal de Reforma Agraria; en beneficio de los cuarenta y tres campesinos capacitados, cuyos nombres se indican en ese fallo agrario.
Esta sentencia se publicó en el Diario Oficial de la Federación el veintinueve de agosto de mil novecientos noventa y cinco, y en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado el día catorce del mes y año citados, y se ejecutó en diligencia iniciada el doce y concluida el veintitrés de septiembre de dos mil.
DECIMO.- Por escrito presentado el treinta y uno de marzo de dos mil tres, María Laura Valdez Riveros, en su carácter de albacea de la sucesión a bienes de Ernestina Riveros de Valdez, promovió ante el Juzgado Séptimo de Distrito en el Estado de Sinaloa, el juicio de amparo número 605/2003-2B contra actos del Tribunal Superior Agrario, del que reclama la sentencia de nueve de febrero de mil novecientos noventa y cinco que afectó el predio "Batamotita", por haberse notificado a dicha sucesión, en forma distinta a la prevenida por la Ley, el auto de radicación del juicio agrario 1155/94.
Tramitado el juicio, por sentencia de veintidós de enero de dos mil cuatro, declarada ejecutoriada por resolución de veintitrés de abril del mismo año, se otorgó la protección constitucional a la quejosa para el efecto de que con base en la siguiente consideración:
"...para el efecto de que las autoridades responsables dejen sin efecto todo lo actuado a partir de la notificación que del auto de radicación se efectuó en el juicio agrario ante el Tribunal Superior Agrario y éste último ordene se notifique de nueva cuenta a la sucesión a bienes de Ernestina Riveros de Valdés, en el domicilio que aparece comprobado en el juicio natural, hecho lo cual se continúe con el trámite del juicio natural, resolviendo con libre jurisdicción lo que en derecho procede.".
DECIMO PRIMERO.- En cumplimiento a la referida ejecutoria, el veinticinco de mayo de dos mil cuatro, el Tribunal Superior Agrario dictó acuerdo, en donde se dejó parcialmente sin efectos lo actuado dentro del juicio agrario 1155/94, relativo a la dotación de tierras al poblado "El Malinal", Municipio Mocorito, Estado de Sinaloa, a partir de la notificación del auto de radicación de treinta de septiembre de mil novecientos noventa y cuatro, que concluyó con la sentencia definitiva de nueve de febrero de mil novecientos noventa y cinco, únicamente por lo que se refiere a la superficie defendida por la sucesión quejosa, asimismo, se dejó parcialmente sin efectos el acta de ejecución iniciada el doce y concluida el veintitrés de septiembre de dos mil, con motivo de la ejecución de la sentencia antes referida, exclusivamente por lo que se refiere a la superficie defendida por la sucesión quejosa.
DECIMO SEGUNDO.- En cumplimiento a la citada ejecutoria y conforme a los lineamientos establecidos en la misma, este Organo Jurisdiccional emitió nueva sentencia en el juicio agrario que nos ocupa, el diecisiete de octubre de dos mil seis, en la que declaró dotar de tierras al poblado "El Malinal", Municipio de Mocorito, Estado de Sinaloa, con una superficie de 1,142-21-40.19 (mil ciento cuarenta y dos hectáreas, veintiún áreas, cuarenta centiáreas, diecinueve miliáreas), de temporal con veinte por ciento de agostadero, del predio "Batamotita", de las cuales 289-89-03.07 (doscientas ochenta y nueve hectáreas, ochenta y nueve áreas, tres centiáreas, siete miliáreas) corresponden a las restantes demasías de dicho predio, consideradas propiedad de la Nación y 852-32-37.12 (ochocientas cincuenta y dos hectáreas, treinta y dos áreas, treinta y siete centiáreas, doce miliáreas), propiedad de Felipe y Ernestina Riveros a quienes para efectos agrarios se les considera propietarios de ese predio, afectación que se hace con apoyo en lo dispuesto en los artículos 204, 249 y 251, este último interpretado en sentido contrario, de la Ley Federal de Reforma Agraria.
 
DECIMO TERCERO.- Contra la sentencia señalada, María Laura Valdez Riveros, albacea de la sucesión a bienes de Ernestina Riveros de Valdez, mediante escrito presentado el ocho de enero de dos mil siete, promovió juicio de amparo, del cual tuvo conocimiento el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, bajo el número D.A.180/2007, que fue resuelto mediante ejecutoria de veintiséis de septiembre de dos mil siete, concediendo la protección constitucional a la impetrante de amparo, en los términos siguientes: "...para el efecto de que el Tribunal Superior Agrario subsane la violación procesal aludida y recabe el 'acta de desavecindad' en los estrictos términos en que la ofreció el quejoso, y de oficio las que estime necesarias, a fin de resolver exhaustivamente lo relativo a la causal de improcedencia sometida a estudio, dictando una nueva resolución, en atención a los razonamientos expuestos en el considerando octavo de la presente sentencia...".
DECIMO CUARTO.- Este Tribunal Superior, mediante resolución de once de octubre de dos mil siete, dejó insubsistente la sentencia definitiva de diecisiete de octubre de dos mil seis, pronunciada dentro del juicio agrario que nos ocupa número 1155/94, y ordenó turnar los autos al Magistrado Ponente, para que siguiendo los lineamientos de la citada ejecutoria, formule el proyecto de sentencia correspondiente y lo someta a la aprobación de este Organo Jurisdiccional.
DECIMO QUINTO.- Conforme a los lineamientos precisados en la ejecutoria referida, mediante acuerdo para mejor proveer suscrito por el Magistrado Instructor de la presente causa agraria de dieciocho de octubre de dos mil siete, se ordenó girar despacho al Tribunal Unitario Agrario del Distrito 26, para que requiriera al Síndico Municipal de Rosamorada, Mocorito, Estado de Sinaloa, para que en un término de diez días, expidiera a María Laura Valdez, el "acta de desavecindad" de las personas expresamente señaladas en su promoción de doce de julio de dos mil cuatro, apercibiéndolo que debería dar respuesta en los estrictos términos de la petición, toda vez que por escrito de veinticuatro de febrero de dos mil seis, en supuesto acatamiento a dicha petición, emitió un "acta de vecindad" que no solicitó la promovente.
De igual forma, se solicitó se requiriera a la Delegación del Registro Agrario Nacional en el Estado, para que informara sobre la situación jurídica que guarda actualmente el ejido de que se trata.
Por último, debería comisionar al actuario adscrito para que llevara a cabo la investigación en el ejido que nos ocupa, tendiente a determinar cuántos y quiénes son los campesinos de este poblado, que actualmente tienen en posesión el predio "Batamotita", señalado como afectable en esta acción agraria.
Consta en autos que con fecha cinco de diciembre de dos mil cinco, el Tribunal Unitario Agrario del Distrito 26, notificó a la quejosa el proveído en mención.
DECIMO SEXTO.- Por oficio número 2043 de veintiséis de octubre de dos mil siete, el Tribunal Unitario de mérito, remitió a este Organo Jurisdiccional el acta circunstanciada de fecha ocho de noviembre de dos mil siete, levantada por el actuario ejecutor en el poblado "El Malinal", en donde se hace constar la relación de campesinos que actualmente tienen terrenos en posesión en el predio "Batamotita".
DECIMO SEPTIMO.- Mediante oficio 566 el Tribunal Unitario de referencia, remitió debidamente diligenciadas las constancias restantes del despacho DA/28/07, consistentes en notificaciones realizadas a las partes, respuesta del Síndico de Rosamorada e informe de la Delegación del Registro Agrario Nacional, diligencias que fueron recepcionadas por acuerdo de once de abril del presente año.
DECIMO OCTAVO.- Por escrito de treinta de abril de dos mil ocho, presentada ante el Tribunal Superior Agrario el siete de mayo siguiente, María Laura Valdez Viveros, albacea de la sucesión propietaria del predio señalado como afectable, presentó escrito de alegatos, y
CONSIDERANDO:
PRIMERO.- Este Tribunal es competente para conocer y resolver el presente asunto, de conformidad con lo dispuesto por los artículos tercero transitorio del Decreto que reformó el artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicado en el Diario Oficial de la Federación el seis de enero de mil novecientos noventa y dos; tercero transitorio de la Ley Agraria; 1o., fracción VIII del 9o., y fracción II delcuarto transitorio de la Ley Orgánica de los Tribunales Agrarios.
SEGUNDO.- El artículo 80 de la Ley de Amparo, establece que la sentencia que concede el amparo tiene por objeto restituir al agraviado en el pleno goce de la garantía individual violada, restableciendo las cosas al estado que guardaban antes de la violación.
 
Por su parte el artículo 76 de la Ley de Amparo, dispone que las sentencias que se pronuncien en los juicios de amparo sólo se ocuparán de los individuos particulares o de las personas morales, privadas u oficiales que lo hubieren solicitado, limitándose a ampararlos y protegerlos, si procediere, en el caso especial sobre el que verse la demanda sin hacer una declaración general respecto de la ley o acto que la motivare.
Conforme a estas disposiciones, debe analizarse el contenido de la sentencia ejecutoriada, dictada por el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, en el juicio de amparo D.A. 180/2007, promovido por María Laura Valdez Riveros, en su carácter de albacea de la sucesión a bienes de Ernestina Riveros de Valdez, en la que se otorgó el amparo y protección de la Justicia Federal a la parte quejosa, por no recabar el "acta de desavecindad" en los estrictos términos en que la ofreció la quejosa, a fin de resolver exhaustivamente lo relativo a la causal de improcedencia por desintegración del poblado solicitante hecha valer.
En este orden de ideas, conforme a los lineamientos establecidos en la ejecutoria de amparo, se pronuncia esta sentencia.
TERCERO.- El procedimiento de dotación de tierras se ajustó a las formalidades esenciales que establecen los artículos 272, 273, 275, 286, 287, 288, 291, 292, 298, 304 y cuarto transitorio de la Ley Federal de Reforma Agraria, que resultan aplicables conforme a lo dispuesto por el artículo tercero transitorio del Decreto citado en el considerando primero de la presente sentencia.
Asimismo, en el procedimiento, se respetaron las garantías de audiencia y legalidad que establecen los artículos 14 y 16 constitucionales, a favor de quienes, como la parte quejosa en el juicio de amparo, fueron partes en él, a quienes se les emplazó en términos de Ley.
CUARTO.- Ahora bien, en cuanto a los lineamientos establecidos en la ejecutoria recaída en el juicio de amparo directo D.A.180/2007, de veintiséis de septiembre de dos mil siete, a la que se da cumplimiento con el dictado de la presente sentencia, en este aspecto, conviene traer a colación que la protección constitucional concedida a la parte quejosa, fue para el efecto de que este Organo Jurisdiccional, en su carácter de autoridad responsable, recabara "el acta de desavecindad" en los estrictos términos en que la ofreció la impetrante de amparo a fin de resolver exhaustivamente lo relativo a la causal de improcedencia invocada.
Por tanto, se procede al estudio de la causal de improcedencia hecha valer por la quejosa, relativa a la desintegración del poblado "El Malinal".
a).- En primer término, cabe señalar que de conformidad a lo dispuesto por el artículo 195 de la Ley Federal de Reforma Agraria, tienen derecho a solicitar dotación de tierras, esto es, que tienen capacidad colectiva los núcleos de población que carezcan de tierras o no las tengan en cantidad suficiente para satisfacer sus necesidades, siempre que los poblados existan cuando menos con seis meses de anterioridad a la fecha de la solicitud respectiva y cuando el censo agrario arroja un número de veinte o más individuos con derecho a recibir tierras por dotación, tal como lo señala la fracción II del artículo 196 del citado ordenamiento legal, interpretado en sentido contrario.
Los integrantes de un poblado tendrán capacidad individual y derecho a obtener unidad de dotación cuando reúnan los requisitos establecidos en el artículo 200 de ese mismo ordenamiento, consistentes en: ser mexicano por nacimiento, hombre o mujer, mayor de dieciséis años, o de cualquier edad si tiene familia a su cargo; residir en el poblado solicitante por lo menos desde seis meses antes de la fecha de la presentación de la solicitud o del acuerdo que inicie el procedimiento de oficio, trabajar personalmente la tierra, como ocupación habitual; no poseer a nombre propio y a título de dominio tierras en extensión igual o mayor al mínimo establecido para la unidad de dotación; no poseer un capital individual en la industria, el comercio o la agricultura, mayor del equivalente a cinco veces el salario mínimo mensual fijado para el ramo correspondiente; no haber sido condenado por sembrar, cultivar o cosechar marihuana, amapola o cualquier otro estupefaciente, y que no haya sido reconocido como ejidatario en ninguna otra resolución dotatoria de tierras.
b).- En el caso concreto, se advierte que por censo de ocho de julio de mil novecientos treinta y ocho, esto es, hace casi setenta años, se contabilizó un número de cuarenta y tres campesinos capacitados, mismos que fueron reconocidos como beneficiarios en la sentencia del nueve de febrero de mil novecientos noventa y cinco.
 
Así también por trabajos técnicos de fechas diez de enero de mil novecientos ochenta y cinco, diecisiete de junio de mil novecientos ochenta y ocho, veintinueve de octubre de mil novecientos noventa, veinticuatro de junio de mil novecientos noventa y tres, así como el acta de veintitrés de febrero de dos mil cinco, realizada por la Brigada de Ejecución adscrita al Tribunal Unitario Agrario del Distrito 26, se conoce que un grupo de campesinos pertenecientes al poblado "El Malinal", vienen detentando la posesión de 1,142-21-40.19 (mil ciento cuarenta y dos hectáreas, veintiún áreas, cuarenta centiáreas, diecinueve miliáreas) de terrenos del predio "Batamotita".
Por otra parte, mediante escrito de dieciséis de enero de dos mil ocho, presentado ante la oficialía de partes del Tribunal Unitario Agrario del Distrito 26, los integrantes del comisariado ejidal del poblado que nos ocupa, en atención al requerimiento formulado por acuerdo de dieciocho de octubre de dos mil siete, manifestaron que de los pretendientes originales de la solicitud de dotación de abril de mil novecientos treinta y ocho, sólo quedan dos personas de nombres: Ramón Rodríguez Moreno y Francisco Rodríguez Moreno.
Por lo que respecta al resto de los solicitantes, señalaron que a la fecha han fallecido cuarenta; existiendo descendientes de los solicitantes primigenios, sumando éstos un total de treinta y tres personas, quienes a decir del propio comisariado ejidal se encuentran radicando en el poblado, cuyos nombres son los siguientes:
1.- Arce Rodríguez Angel, 2.- Arce Rodríguez Fermín, 3.- Arce Rodríguez Francisco, 4.- Arce Rodríguez Irma Yolanda, 5.- Avilés Esperano Gerardo, 6.- Avilés Esperano Guadalupe, 7.- Gastelum Guerrero Arnoldo, 8.- Gastelum Rodríguez Alfredo, 9.- Gastelum Rodríguez Basilio, 10.- Gastelum Rodríguez César, 11.- Gastelum Rodríguez Jesús Armando, 12.- Gastelum Rodríguez José Cruz, 13.- Gastelum Rodríguez Luis Alberto, 14.- Gastelum Rodríguez Roberto, 15.- López Castro Oliverio, 16.- López Rodríguez Jesús A., 17.- López Rodríguez Jesús, 18.- Rodríguez Avilés Marciano, 19.- Rodríguez Avilés María del Carmen, 20.- Rodríguez Avilés María Luisa, 21.- Rodríguez Avilés Rosalba, 22.- Rodríguez Gastelum Basilio, 23.- Rodríguez Gastelum Francisco Miguel, 24.- Rodríguez Gastelum Guadalupe Arnoldo, 25.- Rodríguez López Héctor, 26.- Rodríguez López Jaime, 27.- Rodríguez López Moisés, 28.- Rodríguez López Reynaldo, 29.- Rodríguez Pérez Arnoldo, 30.- Rodríguez Rodríguez Abelardo, 31.- Rodríguez Rodríguez Irma, 32.- Rodríguez Rodríguez Jesús Héctor y 33.- Rodríguez Rodríguez Tirso.
c).- Posteriormente, en atención a lo solicitado en el escrito de doce de julio de dos mil cuatro, suscrito por la impetrante de amparo y a la ejecutoria dictada por el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, bajo el número D.A.180/2007, el Síndico Municipal de Rosa Morada, Municipio de Mocorito, Sinaloa, por ocurso de tres de marzo de dos mil ocho, proporcionó una relación de cuarenta y un nombres de personas que fallecieron en dicha localidad, haciendo mención en el mismo, que no coincidía, ni respaldaba el documento signado por el Síndico adscrito en esa población en julio de dos mil cuatro, en donde se hace mención de un grupo de personas desavecindadas del poblado de que se trata, las cuales al momento de realizar dicha certificación se encontraban fallecidas; ocurso al que le recayó el proveído de tres de marzo del año en curso, dictado por el Tribunal Agrario del Distrito 26, en el que ordenó poner a la vista de María Laura Valdez Riveros, dicha documental, con la finalidad de que un término de tres días manifestara lo que a su derecho e interés conviniera; auto que le fue notificado tal y como consta en razón actuarial el trece de ese mismo mes y año, sin que obre en autos constancia en donde se advierta el desahogo de la citada vista.
Como se aprecia, la información proporcionada por el Síndico Municipal es similar a la dada por el comisariado ejidal.
d).- Por otra parte, en acta circunstanciada de ocho de noviembre de dos mil siete, levantada por el actuario ejecutor del Tribunal Unitario Agrario del Distrito 26, en el poblado "El Malinal", se hace constar, una relación de cincuenta y cinco campesinos que actualmente tienen terrenos en posesión ubicados en el predio "Batamotita"; siendo los siguientes:
1.-     Francisco Rodríguez Moreno, quien tiene 90 años, agricultor, tiene de posesionario 70 años de terreno en el predio "Batamotita".
2.-     Ramón Rodríguez Moreno, de 85 años de edad, posesionario del poblado "El Malinal", agricultor, tiene 70 años de posesionario de terreno en el predio "Batamotita",
3.-     César César Gastelum Rodríguez, de 34 años de edad posesionario, agricultor, con 15 años de ser posesionario de terreno en el predio "Batamotita".
4.-     Jaime Rodríguez López, de 49 años de edad, agricultor, tiene 30 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
 
5.-     Héctor Rodríguez López, de 52 años de edad, agricultor, 30 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
6.-     Moisés Rodríguez López, de 55 años de edad, agricultor, 37 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
7.-     Tolentino Moreno López, de 65 años de edad, 45 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
8.-     Rosa Amalia Inzunza viuda de Rodríguez de 55 años de edad, ama de casa, originaria del poblado "El Malinal".
9.-     Arnoldo Gastelum Guerrero, de 69 años de edad, originario de la Sindicatura de Rosa Morada, 40 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
10.-     Basilio Gastelum Rodríguez, de 42 años de edad, agricultor, 25 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
11.-     Jesús Arnoldo Gastelum Rodríguez, de 39 años de edad, 20 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
12.-     Alfredo Gastelum Rodríguez, de 32 años de edad, 15 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
13.-     Rosalba Rodríguez Avilés, de 66 años de edad, agricultura, 20 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
14.-     Roberto Gastelum Rodríguez, de 37 años de edad, agricultor, 20 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
15.-     José Cruz Gastelum Rodríguez, de 40 años de edad, agricultor, 20 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
16.-     Francisco Miguel Rodríguez, de 39 años de edad, agricultor, 20 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
17.-     Ferrel Rodríguez Acosta, de 28 años de edad, agricultor, 10 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
18.-     Guadalupe Arnoldo Rodríguez Gastelum, de 37 años de edad, agricultor, 20 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
19.-     Basilio Rodríguez Gastelum, de 34 años de edad, agricultor, 18 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
20.-     Arnoldo Rodríguez Pérez, de 65 años de edad, agricultor, 40 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
21.-     Federico Duarte Rocha, de 84 años de edad, agricultor, avecindado, 50 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
22.-     Fermín Arce Rodríguez, de 60 años de edad, agricultor, 40 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
23.-     Angel Arce Rodríguez, de 56 años de edad, agricultor, 35 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
24.-     Francisco Arce Rodríguez, de 50 años de edad, 30 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
25.-     Yolanda Arce Rodríguez, de 45 años de edad, ama de casa, 30 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
26.-     Guadalupe López Pérez, de 50 años de edad, agricultor, 30 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
27.-     María Alicia Pérez Rodríguez, de 70 años de edad, ama de casa, avecindada 40 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
28.-     Pedro Pérez Rodríguez, de 65 años de edad, agricultor, 45 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
29.-     Isaías López Gallardo, de 70 años de edad, agricultor, avecindado, 50 años poseyendo terrenos
del predio "Batamotita".
30.-     José Bernardo López Hernández, de 39 años de edad, agricultor, 25 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
31.-     Jorge López Hernández, de 44 años de edad, 15 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
32.-     Mario Isaías López Hernández, de 36 años de edad, agricultor, 10 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
33.-     Oliverio López Castro, de 27 años de edad, 10 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
34.-     Jesús López Rodríguez, de 27 años de edad, 10 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
35.-     Gilberto Uriarte Contreras, de 68 años de edad, originario de la "Noria de Arriba", agricultor, 40 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
36.-     Efraín Molina González, de 58 años de edad, originario del ejido "El Palmar de los Leal", agricultor, 15 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
37.-     Jesús Rodríguez Rodríguez, de 55 años de edad, agricultor, 40 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
38.-     Abelardo Rodríguez Rodríguez, de 52 años de edad, agricultor, 30 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
39.-     Guadalupe Avilés Esperano, de 80 años de edad, originaria de "La Noria de Abajo", agricultora, 40 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
40.-     María Luisa Rodríguez Avilés, de 48 años de edad, ama de casa, 30 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
41.-     María del Carmen Rodríguez Avilés, de 50 años de edad, ama de casa, 30 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
42.-     Jesús Abel López Rodríguez, de 66 años de edad, agricultor, 40 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
43.-     Irma Rodríguez Rodríguez, de 56 años de edad, ama de casa, 30 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
44.-     Bernardino Peña Bustillo, de 66 años de edad, avecindado, 30 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
45.-     Gerardo Avilés Esperano, de 70 años de edad, avecindado, 30 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
46.-     Atenedoro Higuera Arenas, de 70 años de edad, avecindado, agricultor, 55 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
47.-     Domingo López Pérez, de 75 años de edad, agricultor, 40 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
48.-     María Martha López Moreno, de 65 años de edad, ama de casa, 30 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
49.-     Mario López López, de 60 años de edad, avecindado, agricultor, 40 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
50.-     Medardo López López, de 58 años de edad, avecindado, 30 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
51.-     Aurelio López López, de 58 años de edad, avecindado, agricultor, 40 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
52.-     Socorro Barraza, de 40 años de edad, avecindada, ama de casa, 6 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
53.-     Teresa del Carmen López Quiñones, de 49 años de edad, avecindada, ama de casa, 6 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
54.-     Feliciano Guillermo Rocha Rocha, de 35 años de edad, agricultor, 15 años poseyendo terrenos del
predio "Batamotita".
55.-     Josefina Rocha López, de 70 años de edad, ama de casa, 40 años poseyendo terrenos del predio "Batamotita".
Además, en dicha acta también se asentó que el poblado "El Malinal", está constituido por dos asentamientos humanos, uno el original con nombre de "El Malinal", en donde existen seis casas habitadas y otro denominado "Batamotita", en el que se hallan otras veintidós casas que se encuentran habitadas, ambos asentamientos se encuentran ubicados dentro del predio "Batamotita", integrados por veintiocho familias.
e).- Ahora bien, de una interpretación sistemática del contenido del artículo 195 de la Ley Federal de Reforma Agraria, se desprende que el sujeto capacitado para solicitar la acción dotatoria es el núcleo agrario de población, el cual se conforma por seres humanos sujetos a un ciclo vital evolutivo: nacen, crecen, se desarrollan, se reproducen y mueren, por lo que es evidente y natural que un núcleo de población no siempre esté constituido y habitado por las mismas personas, sin que esto implique su "desintegración".
Trasladando el anterior razonamiento al caso concreto, se concluye que si bien es cierto, que la mayoría de los solicitantes originales de la dotación de tierras del núcleo de población "El Malinal", han fallecido, situación que resultan lógica y natural, tomando en consideración que han transcurrido setenta años desde la fecha en se realizara la solicitud de la acción intentada, esta circunstancia no es un indicador o prueba de que el poblado haya desaparecido o que se encuentra desintegrado, ya que como consta en actuaciones, sus miembros, a través del grupo solicitante han venido ejerciendo en forma permanente diversas acciones tendientes a lograr la dotación de tierras, como la que obtuvieron respecto del predio "Canaporito", tal y como consta en sentencia de nueve de febrero de mil novecientos noventa y cinco, así como detentar la posesión de forma pacífica, pública y continua del predio "Batamotita" desde hace más de veinte años, tal y como consta de los múltiples informes de fechas diez de enero de mil novecientos ochenta y cinco, diecisiete de junio de mil novecientos ochenta y ocho, veintinueve de octubre de mil novecientos noventa, veinticuatro de junio de mil novecientos noventa y tres, así como el acta de veintitrés de febrero de dos mil cinco, realizada por la Brigada de Ejecución adscrita al Tribunal Unitario Agrario del Distrito 26.
f).- Resulta pertinente reiterar que para que la acción de dotación sea procedente, se debe acreditar la capacidad colectiva del núcleo de población solicitante en los términos del artículo 195 de la Ley Federal de Reforma Agraria, y que el censo agrario del poblado promovente arroje un número de veinte o más campesinos con derecho a recibir tierras, esto es, que reúnan los requisitos de capacidad individual que para ser beneficiados establece el artículo 200 de la Ley Agraria citada, supuestos que se actualizan plenamente en el presente caso.
Por lo anterior, resulta ilógico e infundado pretender como lo hace la albacea de la sucesión del predio señalado como afectable, de que hay desintegración del poblado porque sus actuales miembros no hayan acreditado sus derechos como solicitantes a través del procedimiento sucesorio ejidal, tal como se da en los ejidos definitivamente constituidos, sin tomar en cuenta que en los procedimientos en trámite, los solicitantes sólo tienen una expectativa de derecho en ser beneficiados con dotación de tierras, y se ignora que en los citados artículos 195 y 200 de la Ley Federal de Reforma Agraria, con claridad y precisión se establecen los requisitos que deben reunir los solicitantes, para ser considerados como campesinos capacitados para recibir tierras.
g).- Finalmente resulta fundamental en el presente caso, en que se resuelve una solicitud de tierras de mil novecientos treinta y ocho, en el que por el tiempo transcurrido, la mayoría de los solicitantes originales ya no existen, pero en cambio, en el poblado solicitante hay actualmente más de veinte campesinos con derechos y capacidad para ser dotados de tierras; por tanto, en este caso, resulta esencial y trascendente tomar en cuenta lo dispuesto por el artículo 220 de la Ley Federal de Reforma Agraria, que a la letra dispone:
"...Para fijar el monto de la dotación en tierras de cultivo o cultivables, se calculará la extensión que debe afectarse, tomando en cuenta no sólo el número de los peticionarios que iniciaron el expediente respectivo, sino el de los que en el momento de realizarse la dotación, tengan derecho a recibir una unidad de la misma...".
Entonces, conforme a esta disposición, deben tomarse en cuenta no sólo a los solicitantes primigenios, sino también aquellos sujetos que por razón de edad y vecindad se integraron con posterioridad al grupo solicitante, y más aún si estos últimos se encuentran trabajando el predio solicitado.
 
h).- En tales circunstancias, cabe concluir que en este caso, se tiene por demostrada la existencia e integración del núcleo agrario "El Malinal", y como consecuencia es procedente la acción dotatoria intentada, dado que se demostró la capacidad colectiva del poblado solicitante, así como la individual de sus integrantes.
QUINTO.- En cuanto a los trabajos técnicos informativos tendientes a verificar la posible afectación del predio denominado "Batamotita", propiedad para efectos agrarios de Felipe y Ernestina Riveros, se señala que por acta circunstanciada de veintitrés de febrero de dos mil cinco, la Brigada de Ejecución adscrita al Tribunal Unitario Agrario del Distrito 26, integrada por el licenciado Julián Guardado Velásquez e ingeniero Teodoro González Esparza, actuario ejecutor e ingeniero agrario respectivamente, llevaron a cabo la investigación requerida.
Del contenido de dicha acta, se tiene conocimiento que se hizo la inspección, el recorrido y el levantamiento topográfico del predio "Batamotita"; en primer lugar se llevó a cabo la localización de todo el predio, cuyo recorrido se describe técnicamente estableciendo puntos, vértices y mojoneras de las líneas que lo delimitan, así como sus colindantes y se hace la descripción topográfica del recorrido, de la que se tiene conocimiento que según tal medición, dicho predio tiene una extensión de 2,745-87-18.37 (dos mil setecientas cuarenta y cinco hectáreas, ochenta y siete áreas, dieciocho centiáreas, treinta y siete miliáreas), de terrenos de temporal, con veinte por ciento de agostadero.
Asimismo, señalan que el predio está subdividido en cinco fracciones, de la siguiente manera:
I.- Fracción que fue dotada en forma definitiva al poblado "Noria de Abajo", que comprende una superficie de 699-98-15.30 (seiscientas noventa y nueve hectáreas, noventa y ocho áreas, quince centiáreas, treinta miliáreas).
Al poblado "Noria de Abajo", se le dotó con una superficie de 1,675-33-54 (mil seiscientas setenta y cinco hectáreas, treinta y tres áreas, cincuenta y cuatro centiáreas), de las cuales 734-19-62 (setecientas treinta y cuatro hectáreas, diecinueve áreas, sesenta y dos centiáreas) corresponden a las demasías del predio "Batamotita"; pero los trabajos acreditan que de este predio dicho poblado sólo tiene en posesión 699-98-15.30 (seiscientas noventa y nueve hectáreas, noventa y ocho áreas, quince centiáreas, treinta miliáreas), por lo que existe una diferencia de 34-21-46.70 (treinta y cuatro hectáreas, veintiún áreas, cuarenta y seis centiáreas, setenta miliáreas).
Lo anterior "debido a que la mojonera 'Las Calaveras' se encuentra en el arroyo del mismo nombre, y según el plano definitivo de ese ejido dicha mojonera debe de estar a 340 metros al Nor-Este y fuera del arroyo mencionado, sin que esto haga variar los cuadros de superficies", porque en todo caso a la superficie resultante antes señalada, se le sumarían las referidas 34-21-46.70 (treinta y cuatro hectáreas, veintiún áreas, cuarenta y seis centiáreas, setenta miliáreas) faltantes.
La diferencia entre la superficie que de las demasías del predio "Batamotita" se dotó al poblado "Noria de Abajo" y la que realmente tiene, detectada por el ingeniero comisionado, se explica de manera concordante con éste y con claridad, en el acta de posesión y deslinde de la resolución dotatoria de ese poblado, levantada el treinta y uno de enero de mil novecientos ochenta y uno, en la que se indica que del recorrido y levantamiento topográfico se obtuvo una superficie de 1,724-04-24.48 (mil setecientas veinticuatro hectáreas, cuatro áreas, veinticuatro centiáreas, cuarenta y ocho miliáreas), superior a la dotada, y como se excedía, las "mismas que están fuera de la tolerancia aceptable de acuerdo a los instructivos vigentes en esta Delegación, por lo que hubo necesidad de trazar una línea de ajuste".
Esta zona de exclusión (más que línea de ajuste, se localizó sobre la línea de colindancia formada por las mojoneras "Las Calaveras" y "Laguna Larga o Chinobampo", esto es en parte de las demasías afectadas a "Batamotita", "quedando así cerrado este polígono en el cual encierra una superficie de 42-91-01.44 Has., (CUARENTA Y DOS HECTAREAS, NOVENTA Y UN AREAS, UNA CENTIAREA, CON CUARENTA Y CUATRO CENTECIMAS DE CENTIAREAS), mismas que al polígono general del ejido "NORIA DE ABAJO", nos quedan 1,681-13-23.04 Has., (UN MIL SEISCIENTAS OCHENTA Y UN HECTAREAS, TRECE AREAS, VEINTITRES CENTIAREAS, CON CUATRO CENTECIMAS DE CENTIAREAS)", las cuales quedan dentro de la tolerancia aceptable.
Los trabajos recientes acreditan que, como consecuencia de ese ajuste realizado al ejecutarse la Resolución Presidencial de "Noria de Abajo", este poblado, de la superficie afectada al predio "Batamotita", sólo tiene en posesión 699-98-15.30 (seiscientas noventa y nueve hectáreas, noventa y ocho áreas, quince centiáreas, treinta miliáreas) a la que deben sumarse las 34-21-46.70 (treinta y cuatro hectáreas, veintiún
áreas, cuarenta y seis centiáreas, setenta miliáreas) restadas como consecuencia de la línea de ajuste, con lo cual se completa la superficie de 734-19-62 (setecientas treinta y cuatro hectáreas, diecinueve áreas, sesenta y dos centiáreas) de las demasías afectadas a "Batamotita".
Por la razón anterior, sobre la extensión del predio "Batamotita", debe estarse a la obtenida por la Brigada de Ejecución, con la salvedad antes expuesta.
II.- Area de pequeñas propiedades, que abarca una superficie de 875-01-39.93 (ochocientas setenta y cinco hectáreas, un área, treinta y nueve centiáreas, noventa y tres miliáreas) de terrenos susceptibles de cultivo con veinte por ciento de agostadero, integrado por diecisiete propiedades. De las múltiples constancias expedidas por el Registro Público de la Propiedad existentes en autos, en ninguna de ellas se hace referencia a la subdivisión y enajenación de fracciones del predio "Batamotita", por lo que se infiere que esta área se refiere a un fraccionamiento de hecho, ocupado por personas que se ostentan como propietarios.
III.- Superficie ocupada por el ejido definitivo de "Mezquite Gordo", cuya extensión es de 28-66-23.55 (veintiocho hectáreas, sesenta y seis áreas, veintitrés centiáreas, cincuenta y cinco miliáreas).
IV.- Superficie que fue dotada al poblado "El Malinal", en el mandamiento provisional, que tiene una extensión de 588-17-92.02 (quinientas ochenta y ocho hectáreas, diecisiete áreas, noventa y dos centiáreas, dos miliáreas), constituida por terrenos susceptibles de cultivos con veinte por ciento de agostadero, en el cual pastan doscientas cabezas de ganado mayor.
V.- Terrenos en posesión del poblado "El Malinal", con extensión de 554-03-48.17 (quinientas cincuenta y cuatro hectáreas, tres áreas, cuarenta y ocho centiáreas, diecisiete miliáreas) de terrenos susceptibles de cultivo al temporal y con agostadero en el que pastan ciento ochenta cabezas de ganado mayor.
La superficie medida por la Brigada de Ejecución fue de 2,745-87-18.37 (dos mil setecientos cuarenta y cinco hectáreas, ochenta y siete áreas, dieciocho centiáreas, treinta y siete miliáreas) de temporal con veinte por ciento de agostadero, a la que deben sumarse las 34-21-46.70 (treinta y cuatro hectáreas, veintiún áreas, cuarenta y seis centiáreas, setenta miliáreas) que se excluyeron al hacer el ajuste a la superficie dotada y entregada al poblado "Noria de Abajo".
De acuerdo con los trabajos realizados, al sumar cada una de las cinco fracciones en que se subdividió el predio "Batamotita", se tiene que la extensión real del mismo, es la siguiente:
 
I
699-98-15.30 has. 34-21-
46.70 has.
II
875-01-39.33 has.
III
28-66-23.55 has.
IV
588-17-92.02 has.
V
554-03-48.17 has.
TOTAL
2,780-08-65.07 has.
 
De la superficie real del predio, debe deducirse la que ampara la escritura de propiedad, para obtener las demasías.
 
Superficie amparada por escritura
1,756-00-00.00 has.
Demasías
1,024-08-65.07 has.
Demasías afectadas
734-19-62.00 has.
Demasías restantes
289-89-03.07 has.
Superficie total y real del predio
2,780-08-65.07 has.
 
Resulta pertinente precisar que conforme a lo dispuesto por el artículo 6o. de la Ley de Terrenos Baldíos, Nacionales y Demasías, éstas, las demasías, son las tierras adquiridas por particulares con título y en extensión mayor de la que éste determina, encontrándose el exceso dentro de los linderos demarcados por el título y por lo mismo, confundido en su totalidad con la superficie titulada.
SEXTO.- De las escrituras de propiedad, constancias del Registro Público de la Propiedad, de los diversos trabajos técnicos informativos que se realizaron para integrar el expediente, de las demás constancias de autos, pero principalmente de los trabajos de investigación realizados por la Brigada de Ejecución adscrita al Tribunal Unitario Agrario, se desprende lo siguiente:
1o.- De conformidad con las escrituras de propiedad aportadas al expediente y de las constancias del Registro Público de la Propiedad así como las de catastro, se desprende que el predio "Batamotita", ubicado en el Municipio de Mocorito, Estado de Sinaloa, tiene una extensión de 1,756-00-00 (mil setecientas cincuenta y seis hectáreas), y que al momento de la publicación de la solicitud de dotación de tierras del poblado "El Malinal", era copropiedad de Felipe y Ernestina Riveros y según constancia reciente del Registro Público de la Propiedad, a partir de abril de mil novecientos treinta y ocho y hasta el diecisiete de marzo de dos mil tres, en ese lapso no existe registrado ningún traslado de dominio sobre ese predio, por lo que para efectos agrarios, se tiene como propietario del mismo a Felipe y Ernestina Riveros y/o sucesores.
2o.- Conforme a los trabajos técnicos de investigación realizados por la Brigada de Ejecución adscrita al Tribunal Unitario Agrario, se constató que la extensión real del predio "Batamotita" es de 2,780-08-65.07 (dos mil setecientas ochenta hectáreas, ocho áreas, sesenta y cinco centiáreas, siete miliáreas), por lo que descontando la superficie de 1,756-00-00 (mil setecientas cincuenta y seis hectáreas), amparadas por escritura, se concluye que tiene demasías por 1,024-08-65.07 (mil veinticuatro hectáreas, ocho áreas, sesenta y cinco centiáreas, siete miliáreas), de las cuales ya se afectaron 734-19-62 (setecientas treinta y cuatro hectáreas, diecinueve áreas, sesenta y dos centiáreas) a favor del poblado "Noria de Abajo", por lo que aún quedan 289-89-03 (doscientas ochenta y nueve hectáreas, ochenta y nueve áreas, tres centiáreas).
3o.- De los trabajos anteriores, no se desprende que los propietarios, o sus sucesores, entre ellos, la promovente del juicio de amparo, tengan en posesión parte alguna del predio de que se trata.
4o.- El poblado "El Malinal", tiene en posesión 1,142-21-40.19 (mil ciento cuarenta y dos hectáreas, veintiún áreas, cuarenta centiáreas, diecinueve miliáreas) de terrenos del predio "Batamotita".
5o.- Como ya se expuso, la afectación sufrida por el predio "Batamotita" para dotar al poblado "Noria de Abajo", se tomó sólo de las demasías que tenía el mismo, sin afectar la superficie amparada por el título de propiedad.
De igual manera, en esta acción agraria deberá afectarse la superficie restante de demasías, debido a que la legislación agraria, anterior a mil novecientos noventa y dos, -artículos 33, 64 y 58, de los Códigos Agrarios de 1934, 1940 y 1942, respectivamente, así como el 204 de la Ley Federal de Reforma Agraria-, siempre consideró que los terrenos de la Nación eran preferentemente afectables para dotar de tierras a núcleos agrarios carentes de ellas, además, para efectos prácticos y para afectar la menor superficie a la propiedad particular, atento a lo dispuesto por el artículo 205 de la Ley Federal de Reforma Agraria, las demasías restantes del predio "Batamotita", consistentes en 289-89-03.07 (doscientas ochenta y nueve hectáreas, ochenta y nueve áreas, tres centiáreas, siete miliáreas), deben considerarse localizadas dentro de la superficie en posesión del poblado "El Malinal".
Por tanto, con apoyo en lo dispuesto en el artículo 204 de la Ley Federal de Reforma Agraria, procede afectar y se afectan las referidas demasías restantes del predio "Batamotita", propiedad de la Nación y se le dotan al poblado "El Malinal".
6o.- Como el predio "Batamotita", conforme escrituras tiene una extensión de 1,756-00-00 (mil setecientas cincuenta y seis hectáreas), que según los trabajos técnicos está constituido por terrenos de temporal con veinte por ciento de agostadero, por lo que tiene 1,404-80-00 (mil cuatrocientas cuatro hectáreas, ochenta
áreas) de temporal, y 351-20-00 (trescientas cincuenta y una hectáreas, veinte áreas) de agostadero.
El artículo 249 de la Ley Federal de Reforma Agraria, establece que son inafectables por concepto de dotación, implicación o creación de nuevos centros de población las propiedades que se encuentren en explotación y que además no excedan de "Cien hectáreas de riego o humedad de primera, o las que resulten de otras clases de tierras de acuerdo con las equivalencias establecidas por el artículo siguiente", el artículo 250 del mismo ordenamiento, estatuye que la superficie que deba considerarse como inafectable "se determinará computando por una hectárea de riego, dos de temporal, cuatro de agostadero de buena calidad y ocho de monte o de agostadero en terrenos áridos"; entonces, acorde con estas disposiciones, el predio de que se trata, por su extensión y calidad de tierras, tiene una superficie que teóricamente equivale a 790-20-00 (setecientas noventa hectáreas, veinte áreas) de riego o humedad, o sea que conforme a este supuesto, excede en 690-20-00 (seiscientas noventa hectáreas, veinte áreas) a la extensión inafectable.
Lo descrito en el párrafo anterior, aplicado al predio "Batamotita", se puede apreciar gráficamente en el cuadro siguiente.
La superficie ocupada por el poblado "El Malinal", según los últimos trabajos técnicos, tiene una extensión de 1,142-21-40.19 (mil ciento cuarenta y dos hectáreas, veintiún áreas, cuarenta centiáreas, diecinueve miliáreas), de las cuales como ya se anotó 289-89-03.07 (doscientas ochenta y nueve hectáreas, ochenta y nueve áreas, tres centiáreas, siete miliáreas) deben considerarse como terrenos nacionales, por lo que el poblado solicitante posee 852-32-37.12 (ochocientas cincuenta y dos hectáreas, treinta y dos áreas, treinta y siete centiáreas, doce miliáreas), de la propiedad particular del referido predio, las cuales resultan afectables, tal como ya se demostró, por exceder el límite de la propiedad inafectable establecido en el artículo 249 de la Ley Federal de Reforma Agraria.
Por otra parte, a mayor abundamiento, es importante destacar que de los diversos trabajos técnicos informativos, realizados durante la integración del expediente en segunda instancia, se corroboró de manera incontrastable, que el núcleo agrario promovente desde hace mucho tiempo ha estado en posesión permanente, pública y pacífica de parte del predio "Batamotita", de lo que ahora se le dota, sin que obren en autos constancias que demuestren que los propietarios del predio hayan impugnado esa posesión por la vía civil, penal o administrativa; lo que comprueba el abandono e inexplotación por su parte de la referida superficie, durante más de veinte años consecutivos, sin causa justificada, lo que acredita, que el predio "Batamotita" además de ser afectable por exceder el límite de la pequeña propiedad, sus terrenos como consecuencia de la posesión por los campesinos solicitantes, dejaron de reunir el requisito de explotación, que para ser considerados inafectables, establecían los artículos 249 párrafo primero y 251 de la Ley Federal de Reforma Agraria, interpretados en sentido contrario, por lo que también por esta causal de inexplotación, resultan afectables.
Entonces, es evidente que en el presente caso, los campesinos solicitantes han ocupado los predios señalados como afectables, desde hace muchos años, esto es, que tienen por lo menos, más de veinte años en posesión, en consecuencia, de manera correlativa, los propietarios de dichos predios no han tenido la posesión de los mismos durante igual tiempo, por tanto, se actualiza en su perjuicio, la hipótesis de pérdida de posesión, y como ésta es el presupuesto material necesario para el uso y aprovechamiento de la tierra, debe constituirse que al no existir posesión de un terreno, lógicamente tampoco puede haber explotación del mismo, con lo cual queda actualizada la hipótesis de inexplotación, por tanto dicho predio también deviene
afectable, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 249 y 251 de la Ley Federal de Reforma Agraria, interpretados en sentido contrario, porque no estuvo en explotación por más de dos años consecutivos, sin que existieran causas de fuerza mayor que le impidieran transitoriamente ya sea en forma total o parcial.
SEPTIMO.- En razón de lo expresado, se estima afectable el predio denominado "Batamotita", en virtud de que como se aprecia de los trabajos técnicos realizados durante la integración del expediente en segunda instancia, se corroboró que el núcleo agrario promovente desde hace mucho tiempo ha estado en posesión permanente, pública y pacífica de parte del predio "Batamotita", sin que obren en autos constancias que demuestren que los propietarios del predio hayan impugnado esa posesión por alguna vía; lo que comprueba el abandono e inexplotación por su parte de la referida superficie, durante más de veinte años consecutivos, sin causa justificada, por tanto, el predio "Batamotita" además de ser afectable por exceder el límite de la pequeña propiedad, sus terrenos como consecuencia de la posesión por los campesinos solicitantes, dejaron de reunir el requisito de explotación, que para ser considerados inafectables, establecían los artículos 249 párrafo primero y 251 de la Ley Federal de Reforma Agraria, interpretados en sentido contrario, por lo que también por esta causal de inexplotación, resultan afectables.
En consecuencia, con apoyo en lo dispuesto en los artículos 204 y 249 de la Ley Federal de Reforma Agraria, son de afectarse 1,142-21-40.19 (mil ciento cuarenta y dos hectáreas, veintiún áreas, cuarenta centiáreas, diecinueve miliáreas) de terrenos de temporal con veinte por ciento de agostadero del predio "Batamotita", de las cuales 289-89-03.07 (doscientas ochenta y nueve hectáreas, ochenta y nueve áreas, tres centiáreas, siete miliáreas) corresponden a las restantes demasías de dicho predio, consideradas propiedad de la Nación; y 852-32-37.12 (ochocientas cincuenta y dos hectáreas, treinta y dos áreas, treinta y siete centiáreas, doce miliáreas) las que se afectan, por rebasar el límite de la extensión inafectable, propiedad de Felipe y Ernestina Riveros, y/o sucesores, quienes para efectos agrarios se les considera propietarios del mismo.
La anterior superficie deberá localizarse conforme al plano proyecto, misma que se entregará a los campesinos capacitados, con todas sus accesiones, usos, costumbres y servidumbres; en cuanto a la determinación del destino de las tierras y su organización económica y social, la asamblea resolverá de conformidad con las facultades que le otorgan los artículos 10, 23 y 56 de la Ley Agraria.
OCTAVO.- Se modifica el mandamiento emitido por el Gobernador del Estado de Sinaloa, el veintisiete de abril de mil novecientos treinta y nueve, publicado en el Periódico Oficial del Gobierno de la misma Entidad Federal, el ocho de agosto del mismo año, en lo que respecta a la superficie afectada.
NOVENO.- Como esta sentencia se dicta en cumplimiento a la ejecutoria dictada en el juicio de amparo D.A. 180/2007, de veintiséis de septiembre de dos mil siete, comuníquese al Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito.
Por lo expuesto y fundado, con apoyo además en los artículos 27 fracción XIX; de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 8o., 272, 304 y 305 de la Ley Federal de Reforma Agraria; 43 y 189 de la Ley Agraria; 1o., 7o. y la fracción II, del cuarto transitorio de la Ley Orgánica de los Tribunales Agrarios, se
RESUELVE:
PRIMERO.- Es procedente la acción de dotación de tierras promovida por campesinos del poblado denominado "El Malinal", del Municipio de Mocorito, Estado de Sinaloa.
SEGUNDO. Es de dotarse y se dota de tierras al poblado "El Malinal", Municipio de Mocorito, Estado de Sinaloa, con una superficie de 1,142-21-40.19 (mil ciento cuarenta y dos hectáreas, veintiún áreas, cuarenta centiáreas, diecinueve miliáreas), de temporal con veinte por ciento de agostadero, del predio "Batamotita", de las cuales 289-89-03.07 (doscientas ochenta y nueve hectáreas, ochenta y nueve áreas, tres centiáreas, siete miliáreas) corresponden a las restantes demasías de dicho predio, consideradas propiedad de la Nación y 852-32-37.12 (ochocientas cincuenta y dos hectáreas, treinta y dos áreas, treinta y siete centiáreas, doce miliáreas), propiedad de Felipe y Ernestina Riveros a quienes para efectos agrarios se les considera propietarios de ese predio, afectación que se hace con apoyo en lo dispuesto en los artículos 204, 249 y 251, este último interpretado en sentido contrario de la Ley Federal de Reforma Agraria, a favor de los cincuenta y cinco campesinos capacitados, que se relacionan en el considerando cuarto del presente fallo, sin perjuicio ni desconocimiento de quienes ya tienen reconocido el carácter de ejidatarios, en dicho poblado; en cuanto a la determinación del destino de las tierras y su organización económica y social, la asamblea resolverá de conformidad las facultades que se le otorgan en los artículos 10 y 56 de la Ley Agraria.
La anterior superficie deberá localizarse conforme al plano proyecto que se elabore, misma que se entregará a los campesinos beneficiados, con todas sus accesiones, usos, costumbres y servidumbres; en cuanto a la determinación del destino de las tierras y su organización económica y social, la asamblea resolverá de conformidad con las facultades que le otorgan los artículos 10 y 56 de la Ley Agraria.
TERCERO.- Se modifica el mandamiento del Gobernador del Estado de Sinaloa de veintisiete de abril de mil novecientos treinta y nueve.
CUARTO.- Gírese oficio al Registro Público de la Propiedad mencionado, para los efectos legales conducentes, y al Registro Agrario Nacional para que expida, conforme a las normas aplicables, los certificados de derecho que corresponda. Publíquense: esta sentencia en el Diario Oficial de la Federación y el Organo Oficial del Gobierno del Estado de Sinaloa; asimismo los puntos resolutivos en el Boletín Judicial Agrario.
QUINTO.- Notifíquese a los interesados; comuníquese por oficio al Gobernador del Estado de Sinaloa; con copia certificada al Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, sobre el cumplimiento dado a la ejecutoria de veintiséis de septiembre de dos mil siete, en el juicio de amparo D.A. 180/2007; así como a la Procuraduría Agraria y a la Secretaría de la Reforma Agraria, por conducto de la Dirección de Regularización de la Propiedad Rural. Ejecútese; en su oportunidad entréguese al Organo de representación del ejido en cuestión, los documentos fundamentales y archívese como asunto concluido.
Así, por unanimidad de cinco votos, lo resolvió el Tribunal Superior Agrario; firman los magistrados que lo integran, ante el Secretario General de Acuerdos que autoriza y da fe.
México, Distrito Federal, a veintidós de mayo de dos mil ocho.- El Magistrado Presidente, Ricardo García Villalobos Gálvez.- Rúbrica.- Los Magistrados: Rodolfo Veloz Bañuelos, Marco Vinicio Martínez Guerrero, Luis Angel López Escutia, Carmen Laura López Almaraz.- Rúbricas.- El Secretario General de Acuerdos, Humberto Jesús Quintana Miranda.- Rúbrica.
 

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