DOF: 21/02/1996
PROGRAMA de Cultura 1995-2000.
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Diario Oficial de la Federación 1996

PROGRAMA DE CULTURA 1995-2000

CONTENIDO

Introducción

1.      La política cultural a fines del siglo XX

1.1      Tradición y evolución en la política cultural

1.2      Cultura y soberanía

1.3      Cultura y democracia

1.4      Cultura y federalismo

1.5      La cultura en la política social a fines del siglo XX

1.6      Cultura y educación

2.      Diagnóstico y perspectivas

3.      Objetivos generales

4.      Estrategias generales

5.      Programas sustantivos

5.1.     Preservación, Investigación y Difusión del Patrimonio Cultural

5.1.1.          Diagnóstico y perspectivas

5.1.2.          Objetivos y estrategias

5.1.3.          Líneas de acción

5.2.     Educación e Investigación Artísticas

5.2.1.          Diagnóstico y perspectivas

5.2.2.          Objetivos y estrategias

5.2.3.          Líneas de acción

5.3.     Difusión de la Cultura

5.3.1.          Diagnóstico y perspectivas

5.3.2.          Objetivos y estrategias

5.3.3.          Líneas de acción

5.4.     Cultura en Medios Audiovisuales

5.4.1.          Diagnóstico y perspectivas

5.4.2.          Objetivos y estrategias

5.4.3.          Líneas de acción

5.5.     Fomento al Libro y la Lectura

5.5.1.          Diagnóstico y perspectivas

5.5.2.          Objetivos y estrategias

5.5.3.          Líneas de acción

5.6.     Estímulo a la Creación Artística

5.6.1.          Diagnóstico y perspectivas

5.6.2.          Objetivos y estrategias

5.6.3.          Líneas de acción

5.7.     Fortalecimiento y Difusión de las Culturas Populares

5.7.1.          Diagnóstico y perspectivas

5.7.2.          Objetivos y estrategias

5.7.3.          Líneas de acción

5.8.     Descentralización de los Bienes y Servicios Culturales

5.8.1.          Diagnóstico y perspectivas

5.8.2.          Objetivos y estrategias

5.8.3.          Líneas de acción

5.9.     Cooperación Cultural Internacional

5.9.1.          Diagnóstico y perspectivas

5.9.2.          Objetivos y estrategias

5.9.3.          Líneas de acción

6.      Programas especiales

6.1.     Desarrollo Cultural Infantil

6.1.1.          Diagnóstico y perspectivas

6.1.2.          Objetivos y estrategias

6.1.3.          Líneas de acción

6.2.     Desarrollo Cultural de los Trabajadores

6.2.1.          Diagnóstico y perspectivas

6.2.2.          Objetivos y estrategias

6.2.3.          Líneas de acción

7.      Prioridades por Programa

INTRODUCCION

El Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, dado a conocer por el Poder Ejecutivo Federal el 31 de mayo de 1995, señala, cumpliendo con las disposiciones generales y específicas de la Ley de Planeación, el conjunto de programas sectoriales, institucionales, regionales y especiales con los que deberán alcanzarse sus objetivos, llevando a la práctica las estrategias y las líneas de acción formuladas en su propio texto. Se menciona, en este documento rector y normativo de la acción del Gobierno Federal, un programa que atañe al ámbito particular de la cultura.

Con el propósito esencial de dar cumplimiento a este último prospecto, las páginas que siguen presentan el Programa de Cultura correspondiente al Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000.

Como primer antecedente de su elaboración, cabe mencionar los diez temas que para organizar los trabajos de evaluación y propuestas en el terreno de la cultura propuso a la nación en el mes de junio de 1994, como candidato a la Presidencia de la República, el doctor Ernesto Zedillo: presencia de la cultura en el ejercicio de la soberanía nacional; reconocimiento de la cultura como pilar de la democracia; fortalecimiento de nuestro federalismo cultural; fortalecimiento de la cultura como parte esencial del bienestar social; vinculación de la cultura con el proyecto educativo nacional; participación social amplia en la protección del patrimonio cultural; apoyo y protección legal a la creación intelectual y artística; apoyo y fomento a las culturas populares, particularmente a las indígenas; cauces al compromiso social de preservar el patrimonio cultural y fomentar la cultura; y papel de los medios masivos de comunicación en la difusión del arte y la cultura.

Estas propuestas sirvieron de base para la organización de los Foros de Consulta Popular sobre Política Cultural y Desarrollo, que con vistas a la formulación del Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000 se llevaron a cabo el 21 de abril de 1995 en ocho ciudades de la República. Los temas tratados en cada una de las ocho sedes fueron: Política Cultural y Desarrollo, Patrimonio Cultural, Culturas Populares, Promoción de la Cultura, Educación y Política Cultural, Cultura y Medios de Comunicación, Libro y Fomento a la Lectura y Estímulos a la Creación Artística.

En esta amplia consulta popular participaron intelectuales, artistas, intérpretes, investigadores, académicos, editores, periodistas, promotores culturales, responsables de cultura de los estados, productores de medios de comunicación, empresarios, diputados, senadores, representantes sindicales, sociedades autorales, cámaras industriales y de comercio, fundaciones y patronatos culturales, estudiantes, organizaciones indígenas, grupos artísticos independientes y ciudadanos en general.

Las aportaciones y propuestas hechas durante esta consulta fueron recogidas y analizadas y se sintetizan en las líneas de acción del apartado correspondiente del Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, punto de partida para la elaboración del presente Programa. Las líneas de acción propuestas se desprenden, asimismo, de un cuidadoso diagnóstico en el que, sin desconocer los avances logrados durante las últimas décadas en este ámbito de la vida nacional, se destacan las carencias que subsisten en los distintos campos del quehacer cultural y se cobra conciencia plena de las necesidades inherentes al dinamismo de la sociedad mexicana, así como al distinto momento que le corresponde vivir en la actualidad, como parte de una etapa de cambios y nuevos desafíos a su desarrollo.

El conjunto de acciones ahora planteado se enmarca, así, en el cuarto de los cinco objetivos fundamentales del Plan Nacional de Desarrollo, resumido bajo el rubro de Desarrollo Social, y, particularmente, en una de las estrategias planteadas para impulsar su realización: la relativa a la ampliación de la cobertura y el mejoramiento de la calidad de los servicios básicos proporcionados a la población, que conforman, en conjunto, las premisas del desarrollo social integral que propone el Plan.

Sin embargo, el Plan Nacional de Desarrollo no ciñe el papel de la cultura y la política cultural a esta acepción precisa de desarrollo social, sino lo extiende al resto de los objetivos fundamentales que orientarán el esfuerzo gubernamental durante los próximos años. En efecto, en él se destaca, en primer término, la condición de la cultura, y de los esfuerzos relacionados con su creación, fomento, preservación y amplia difusión, como elemento sustancial en la defensa de la soberanía nacional, en la promoción de un auténtico federalismo, en el desarrollo de la vida democrática y en el fortalecimiento de la identidad y la unidad del pueblo mexicano.

La política cultural ha constituido uno de los fundamentos del Estado mexicano, en el que es posible reconocer un principio de continuidad no sólo de los esfuerzos en el campo de la cultura, sino del proyecto nacional mismo. De ahí su importancia decisiva, en estrecha vinculación con la política educativa, en un país como México, dueño de una vasta riqueza cultural y enfrentado a grandes desafíos en los distintos momentos de su historia. Es una política encauzada por definición a subrayar el papel de la cultura en el desarrollo nacional, a enriquecer los contenidos de la educación y a contribuir a la articulación de los esfuerzos de los distintos ámbitos orientados a él, fortaleciendo los valores que singularizan a México como nación.

La política cultural será, así, uno de los medios de alentar un genuino proceso de redistribución de responsabilidades, competencias y facultades entre los distintos órdenes de gobierno y los sectores de la sociedad en todos los ámbitos de la vida nacional. La instancia federal, bajo sus indelegables facultades constitucionales y bajo su responsabilidad irrenunciable hacia una política social de carácter nacional, conducirá este proceso con el espíritu de garantizar la unidad del país que exprese con equidad las aspiraciones y la diversidad de sus comunidades.

En este contexto, la política cultural recibe del Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000 los grandes trazos que fundamentan la definición de sus objetivos específicos y las maneras de lograrlos. Como principales directrices señaladas en el Plan, bajo la premisa de la actualización del marco jurídico de las instituciones culturales, figuran:

         El fortalecimiento de la vinculación de la política cultural con el sistema educativo nacional.

         La descentralización efectiva de bienes y servicios culturales.

         El mayor aprovechamiento del potencial de los medios audiovisuales en el campo de la difusión cultural.

         La producción y distribución eficientes de bienes culturales en todo el territorio nacional.

         La preservación y difusión, dentro y fuera del país, del patrimonio cultural nacional, en estrecha unión con todos los sectores de la sociedad y el gobierno.

         El estímulo a la creación cultural.

         La conservación y el desarrollo de las culturas populares, en particular las indígenas.

         El impulso a la educación artística.

         El pleno aprovechamiento de la infraestructura cultural nacional.

         El estímulo a la lectura.

         La ampliación de la difusión de la cultura nacional en el exterior.

         La intensificación y diversificación de la cooperación cultural, junto con la educativa, científica y técnica, en el ámbito internacional.

         Los programas para afianzar los vínculos culturales y los nexos con las comunidades de mexicanos y de personas con raíces mexicanas en el exterior.

El Programa de Cultura 1995-2000 presenta y precisa la concepción de cada una de ellas, así como los medios y los métodos propuestos para llevarlas a la práctica. A partir del diagnóstico del ámbito en el que se desarrollan los programas institucionales de carácter cultural, determina los objetivos y estrategias generales y especifica los programas sustantivos que ordenan las acciones a desarrollar en nueve áreas fundamentales: Patrimonio Cultural; Educación e Investigación Artísticas; Difusión de la Cultura; Cultura y Medios Audiovisuales de Comunicación; Fomento a la Lectura; Estímulo a la Creación Artística; Culturas Populares; Descentralización de los Bienes y Servicios Culturales; y Cooperación Cultural Internacional.

A estos nueve programas sustantivos se agregan dos programas especiales que complementan a los primeros y traducen la preocupación del Plan Nacional de Desarrollo por profundizar en el papel de la cultura en el desarrollo social con acciones dirigidas a sectores específicos. Estos programas especiales son: Desarrollo Cultural Infantil y Desarrollo Cultural de los Trabajadores.

Tanto en el caso de los programas sustantivos como en el de los programas especiales, se parte del diagnóstico y perspectivas de cada área, para plantear, primero, los objetivos y estrategias y, a continuación, las líneas de acción de los diferentes programas institucionales cuya coordinación recae en el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, órgano desconcentrado de la Secretaría de Educación Pública. El Programa de Cultura 1995-2000 concluye con un capítulo que establece las prioridades de cada área para este periodo.

Los órganos desconcentrados, descentralizados, empresas de participación estatal mayoritaria, fideicomisos, asociaciones civiles y direcciones generales, además de otras unidades administrativas del CNCA, encargados de cumplir los objetivos de este programa, bajo la coordinación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes son:

Organos Desconcentrados

Instituto Nacional de Antropología e Historia

Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura

Radio Educación

Organos Descentralizados

Fondo de Cultura Económica

Instituto Mexicano de Cinematografía

Empresas de Participación Estatal Mayoritaria

Compañía Operadora del Centro Cultural y Turístico de Tijuana, S.A. de C.V.

Educal, S.A. de C.V.

Televisión Metropolitana S.A. de C.V. (Canal 22)

Estudios Churubusco Azteca S.A.

Fideicomisos

Fideicomiso para la Conservación de la Casa del Risco y Pinacoteca Isidro Fabela

Fideicomiso para los museos Diego Rivera y Frida Kahlo

Asociaciones Civiles

Centro de Capacitación Cinematográfica A.C.

Direcciones Generales

Bibliotecas

Publicaciones

Culturas Populares

Fondo Nacional para la Cultura y las Artes

Centro Nacional de las Artes

Festival Internacional Cervantino

Biblioteca de México

Proyectos Especiales

Centro de la Imagen

Orquestas y Coros Juveniles de México

Conforme al objeto y la naturaleza de esta clase de programas, y a la metodología prevista para su desarrollo, la exposición detallada de las líneas de acción apuntadas en el Programa de Cultura, en términos de metas cuantitativas, presupuestos y calendarios, corresponderá a los programas anuales de trabajo de cada entidad, institución y área agrupadas en el Subsector Cultura que se darán a conocer en su oportunidad.

Se da cumplimiento, de este modo, a lo señalado en el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000 en el sentido de integrar, a sus directrices generales, el Programa de Cultura correspondiente al mismo periodo. Con ello se sientan las bases para lograr el objetivo fundamental de conferir a la cultura un destacado lugar entre las distintas vertientes de la política social del Gobierno de la República.

1. LA POLITICA CULTURAL A FINES DEL SIGLO XX

1.1 Tradición y evolución en la política cultural

La adopción de principios, orientaciones y directrices para encauzar la actuación del Estado en el campo de la cultura ha acompañado, desde su inicio, la vida independiente del país. La protección y el fomento de la cultura han sido, desde sus formas incipientes hasta las que prevalecen en la actualidad, aspiraciones de la sociedad mexicana y responsabilidades asumidas por el Estado y la sociedad misma.

En su momento, las nociones de identidad y patrimonio culturales, el reconocimiento de los distintos pasados que confluyen en una cultura plural como la nuestra y la construcción de valores históricos y culturales que comprendieran su diversidad, figuraron entre las condiciones de la delimitación territorial y social, la defensa de la soberanía, la organización política, las leyes, las instituciones, el proyecto histórico y las bases sociales inherentes a la edificación del Estado nacional. País de historia cultural excepcionalmente rica y compleja, México enfrentó tempranamente la necesidad de constituir una política cultural.

Los testimonios y bienes del patrimonio cultural, y los modos de conservarlo y valorarlo, así como de acrecentarlo con el aliento a las nuevas formas de la expresión nacional, fueron en los primeros tiempos que siguieron a la Independencia sustentos de la identidad nacional, medios de autoconocimiento y principios de identificación y cohesión social entre los mexicanos. Les correspondió un papel destacado en un tiempo de búsquedas, de diferencias y luchas y de definición de proyectos históricos encontrados.

Igualmente importante ha sido su papel en tiempos posteriores. Las primeras tentativas se transformaron en búsquedas permanentes. La continuidad de los esfuerzos a lo largo del tiempo ha dado al país, en el ámbito de la cultura, un rico acervo de experiencias y una tradición de política cultural: el marco educativo de la Constitución de 1824; la creación del Museo Nacional en 1825; la reforma educativa promovida por Valentín Gómez Farías, y las que habrían de sucederla en ese siglo; la inauguración del Teatro Nacional en 1844; la fundación del Conservatorio Nacional en 1866; y los decretos sobre patrimonio arqueológico de 1896 y 1897, fueron algunos de los momentos importantes en la definición y concreción de una política cultural en el siglo XIX.

En el siglo XX, la creación de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes en 1905, primera formulación explícita y articulada de una política cultural, y la reinauguración de la Universidad Nacional en 1910, obras ambas de Justo Sierra, preludiaron el impulso dado a la política cultural por el Estado emanado de la Revolución Mexicana.

Ejemplos ilustrativos de dicho impulso fueron la cruzada cultural y educativa de José Vasconcelos, artífice de la Secretaría de Educación Pública; la continuación y ampliación de las políticas educativa y cultural por Narciso Bassols; la inauguración del Palacio de Bellas Artes en 1934; la creación del Instituto Nacional de Antropología e Historia y del Instituto Nacional de Bellas Artes; y el impulso cultural encabezado por Jaime Torres Bodet en la SEP, al inicio de una etapa -correspondiente a las últimas cuatro décadas- caracterizada por el crecimiento de la infraestructura cultural y el surgimiento de proyectos de órdenes diversos y de nuevas instituciones, como el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, surgido como el organismo coordinador del esfuerzo cultural del Estado mexicano.

Esta sólida tradición de política cultural responde, en primer término, a la vitalidad de la cultura mexicana a lo largo del tiempo. La política cultural se ha asentado sobre claros denominadores comunes entre el pasado y el presente. En los últimos años del siglo XX, el país reafirma su convicción histórica como nación soberana, construida sobre un orden jurídico propio, surgido de un Pacto Federal y de las bases de una organización política representativa y democrática. Hoy, como ayer, el desarrollo cultural guarda una relación estrecha con la defensa de nuestra soberanía, el fortalecimiento del federalismo y la consolidación de la vida democrática. Y cobra, también, especial relieve dentro de una política social integral que se considera imprescindible para acrecentar las oportunidades de mejoramiento de la vida de nuestra población.

En este contexto, el Estado mexicano reconoce una vez más su responsabilidad irrenunciable en el ámbito de la preservación, el apoyo a la creación y la difusión de la cultura. Asume, en consecuencia, la tradición de nuestra política cultural, así como los frutos de su larga evolución y la experiencia acumulada en el curso del tiempo, sin desconocer, por otra parte, los rezagos y las limitaciones, así como las nuevas necesidades de la sociedad mexicana y las transformaciones surgidas en el campo de la cultura, a las que la política cultural deberá hacer frente con los medios a su alcance.

1.2 Cultura y soberanía

Una de las expresiones de la soberanía de un pueblo consiste en su libertad de afirmar y fortalecer su identidad y su cultura. La soberanía, a su vez, está fundamentada, entre otros valores y acciones, en la identidad y la cultura, es decir, en el nacionalismo como suma de valores y sentimientos propios. Soberanía y cultura nacionales se condicionan recíprocamente.

La defensa y el fortalecimiento de la soberanía se proponen como el primer objetivo del Estado mexicano, de cara al fin del siglo XX y el inicio del XXI. El escenario nacional y mundial, marcado por hondas transformaciones y la aparición de nuevos y complejos problemas y obstáculos para el desarrollo, plantea importantes desafíos en los ámbitos de la economía, la seguridad nacional, la vigencia del Estado de Derecho y las relaciones e intercambios internacionales.

La soberanía es condición de la existencia plena de la nación y, en consecuencia, de su capacidad para afrontar desafíos de esta naturaleza. Preservarla es por ello una prioridad.

El nacionalismo se concibe como la base de la soberanía y a la vez como expresión de la vitalidad y diversidad de nuestra cultura. Por ello, fortalecer la cultura es afirmar nuestro nacionalismo y, por ende, mantener, como pueblo, las condiciones para preservar la soberanía. Nacionalismo que se ha distinguido por ser inclusivo, respetuoso de las otras culturas y abierto a la comunicación con ellas, con el convencimiento de que en el diálogo de la cultura universal la de México se enriquece y cobra un sentido más pleno de su propia identidad.

Por otro lado, no debemos olvidar que la historia ha hecho que nuestra identidad cultural sobrepase las fronteras del país, y que la cultura y el sentido de pertenencia de las comunidades de mexicanos y de origen mexicano en el exterior reclaman una vinculación más profunda con ellas, contribuyendo a la afirmación de sus raíces culturales y ejerciendo nuestra responsabilidad de defender sus derechos y abogar por su calidad de vida.

Fortalecer la soberanía implica entonces, entre otras tareas, reafirmar nuestra cultura y proyectar nuestra nacionalidad, vigorizando la presencia ya adquirida por México en el mundo. La difusión de la cultura mexicana en el exterior; el fomento del conocimiento y el aprecio de nuestra historia y valores culturales; la participación en acuerdos internacionales de protección del patrimonio cultural; y la cooperación educativa y cultural con otras naciones, fortalecen la presencia de México y apoyan la promoción de los intereses nacionales en el ámbito internacional.

1.3 Cultura y democracia

La Constitución General de la República asume a la democracia no sólo como una forma de gobierno sino como todo un sistema de vida encauzado al constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo y al mismo tiempo fundado en él. La democracia es la base del crecimiento económico, de la equidad social sustentada en el ejercicio de derechos y libertades y de la irrestricta expresión de la pluralidad cultural e ideológica.

No sólo el desarrollo cultural se ve favorecido por un régimen de equidad y libertades. Cabe afirmar que ese régimen, a su vez, se consolida cuando existe un vigoroso desarrollo cultural. La expresión cultural es la más viva encarnación de la pluralidad de la sociedad, del diálogo entre sus individuos y grupos y de dos elementos esenciales de ese diálogo: la tolerancia y la crítica. En sus creaciones culturales, la sociedad reconoce una forma de interpretación y conocimiento de la realidad que eleva su capacidad crítica y la comprensión del entorno y los problemas nacionales. Una sociedad permeada por la cultura es una sociedad mejor preparada para la convivencia civilizada, el consenso político y la tolerancia ideológica.

Por otra parte, las tareas de fomento a la cultura en sus distintas vertientes -preservación del patrimonio cultural, estímulo a la creación artística y difusión cultural- deben realizarse con una amplia y creciente participación social que plasme los principios de pluralidad y representatividad. En los años recientes se han logrado sustanciales avances para hacer de las acciones gubernamentales en este campo un proceso de consenso y participación sociales, expresión de una sociedad cada vez más abierta al diálogo y con capacidad de evaluación, decisión y ejecución de programas socialmente prioritarios.

1.4 Cultura y federalismo

La dimensión nacional de la vida social, política y económica del país descansa en el federalismo. El federalismo es el espacio en el que se expresan las coincidencias de las diferentes comunidades del país, el reconocimiento y el acuerdo, los esfuerzos compartidos y los propósitos y las metas comunes. Con el federalismo como sustento, como reconocimiento de la autonomía de las entidades políticas del país, la nación puede definir los objetivos comunes de desarrollo y el alcance nacional de sus instituciones y su régimen jurídico. La diferenciación y, simultáneamente, la articulación de los distintos órdenes de gobierno, fundamentan ese alcance que es el punto de partida político de la unidad nacional.

Uno de los objetivos esenciales del Estado mexicano es, por ello, reafirmar su vocación federalista y conferirle una nueva expresión que trascienda aquellos obstáculos que en el pasado han restringido su plena manifestación.

Por otra parte, en el propósito de construir un nuevo federalismo, que recobre las raíces profundas y genuinas de una forma de organización política que surgió en México como la vía más idónea para alcanzar la unidad del pueblo mexicano, la cultura contribuye a manifestar la diversidad étnica y social del país, así como las realidades, los valores y las aspiraciones de sus comunidades y regiones.

Por ello, alentarla, junto con otros cauces sociales de expresión, significa fortalecer nuestro federalismo y conferir un contenido real a la noción de cultura nacional que le es inherente. Un desarrollo cultural genuinamente nacional será el que derive de la ampliación de los cauces de participación de las comunidades de las distintas localidades y regiones del país dentro de la definición de sus modelos específicos de crecimiento y desarrollo social.

1.5 La cultura en la política social a fines del siglo XX

El Gobierno de la República establece como objetivo general de la política social el de propiciar y extender las oportunidades de superación individual y comunitaria tanto en la vida material como en la cultural, elevando los niveles de bienestar y calidad de vida de la población y disminuyendo radicalmente la pobreza y la exclusión social. Ello, bajo los principios de equidad, justicia y pleno ejercicio de los derechos y garantías constitucionales.

En los últimos años del siglo, la pobreza y la desigualdad social constituyen los principales desafíos para México. Ningún objetivo será plenamente alcanzable para el país si no se combaten estos frenos al despliegue de capacidades de toda nuestra población en los procesos productivo, educativo y cultural.

Una de las estrategias básicas para abatir la desigualdad entre los diferentes estratos y grupos de la población y las regiones del país, consiste en la ampliación de la cobertura y el mejoramiento de la calidad de los servicios básicos, destacadamente la educación, la salud y la vivienda. El primero, la educación, comprende a la cultura, en cuanto ésta se relaciona estrechamente con el proceso educativo y llega a ser, fuera de éste, su expresión permanente en la sociedad.

La cultura se concibe como uno de los principales medios de superación y de mejoramiento de la calidad de vida del individuo y las comunidades. Es vínculo entre el ámbito educativo, por un lado, y el social y productivo, por el otro, para el desarrollo de la creatividad y el talento de las familias y cada uno de sus miembros. Es medio y fin al mismo tiempo. Su disfrute es componente de una mayor calidad de vida y, por ende, del bienestar social.

Por ello, el desarrollo cultural se halla destinado a formar parte importante de una política social que, de cara a las necesidades imperiosas que dominan el escenario nacional a fines del siglo XX, se ha propuesto alcanzar un carácter integral.

1.6 Cultura y educación

El fomento y la difusión de la cultura se enmarcan en una de las áreas básicas de la política social, la educación. Guardan relación con el proceso educativo desde el punto de vista de sus contenidos y el despliegue integral de facultades y constituyen una de sus posibilidades de extensión fuera de las aulas y espacios escolares. El desarrollo cultural propiamente dicho entraña una dinámica propia, pero ello no elimina su carácter complementario e indisociable del proceso educativo.

Desde la perspectiva de una mayor integración de servicios básicos dentro de la política social, el espacio natural de vinculación de la cultura es la educación. El mejoramiento de la calidad de los servicios de educación tiene que ver, entre otros factores y necesidades, con una mayor vinculación entre educación y cultura.

En la educación básica, la sólida formación de valores, actitudes, hábitos, conocimientos y destrezas desde la primera infancia; el mejoramiento continuo de los contenidos, métodos y materiales educativos; la inclusión de elementos regionales y locales en los programas de estudio; el desarrollo de las capacidades básicas de lectura y expresión oral y escrita; y el acceso al manejo de nuevos lenguajes de comunicación e informática, guardan relación con el esfuerzo de diseñar contenidos y prácticas culturales y artísticas para el sistema educativo.

Por ello, el papel de los maestros de educación básica resulta fundamental. Potencialmente, los maestros constituyen un amplio sector de promotores culturales y la escuela el espacio donde pueden desarrollar su labor de inducción del educando a los diferentes ámbitos y medios de la cultura. En los próximos años, este potencial podrá aprovecharse para vincular al alumno con actividades y materiales de iniciación artística y cultural y con los espacios y servicios culturales de carácter local y nacional.

En la educación para adultos y la formación para el trabajo, el acceso a los contenidos culturales amplía las perspectivas del individuo y subraya la cercanía del estudio con la realidad y las necesidades cotidianas en el seno familiar y laboral.

En la educación media superior y superior, la difusión cultural ha sido tradicionalmente un elemento de enriquecimiento y equilibrio en la formación educativa. Impulso especial requiere la vinculación orgánica y profunda de las tareas de docencia, investigación y extensión en las instituciones de educación superior, espacios naturales para el despliegue de las ideas y el conocimiento y la difusión de la cultura.

La vinculación de los programas institucionales del área de cultura con los diferentes niveles del sistema educativo nacional, representa una de las vertientes más sólidas de ampliación de la cobertura y eficacia de los servicios culturales en el país, con vistas a una política social que signifique un despliegue intenso de la fuerza creativa y el talento de los mexicanos.

2. DIAGNOSTICO Y PERSPECTIVAS

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA) es el organismo encargado de llevar a la práctica la política cultural del Gobierno de la República. Fue creado por decreto presidencial el 6 de diciembre de 1988 como órgano desconcentrado de la Secretaría de Educación Pública, conformado por las entidades, dependencias y recursos asignados hasta ese momento a la Subsecretaría de Cultura, para continuar las tareas de fomento y difusión de la cultura bajo un nuevo esquema de organización y de relación con los diferentes actores del desarrollo cultural.

Una de las primeras acciones del Consejo en tal sentido fue la constitución, en marzo de 1989, del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), entre otros esfuerzos que plantearon una nueva relación institucional con la comunidad intelectual y artística y esquemas de mayor profundidad y permanencia de aliento a la cultura.

El punto de partida de estas acciones fue la experiencia acumulada en el país, a lo largo del tiempo, en este terreno. Experiencia plasmada en un considerable patrimonio en materia de legislación, instituciones, infraestructura, instrumentos y métodos de fomento a la cultura, así como de aspiraciones o proyectos en su momento parcialmente realizados o diferidos por circunstancias económicas y sociales, pero valiosos como tentativas acordes con las posibilidades del país en cada época.

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes ha recogido esta experiencia y obedecido al propósito de coordinar los esfuerzos de las instituciones públicas consagradas a la preservación, promoción y difusión de la cultura. Para lograr este objetivo, durante su primera etapa agrupó dichos esfuerzos en seis programas sustantivos: Preservación y Difusión del Patrimonio Cultural; Estímulo a la Creatividad Artística y a la Difusión de las Artes; Educación e Investigación en el Campo de la Cultura y las Artes; Fomento del Libro y la Lectura; Preservación y Difusión de las Culturas Populares; Cultura a través de los Medios Audiovisuales de Comunicación.

Cabe destacar que a estos programas se agregaron, en años recientes, proyectos de carácter estratégico que, además de su fin específico, tuvieron la función de introducir cambios estructurales dentro de sus respectivos ámbitos de acción. Los Proyectos Especiales de Arqueología, impulsados mediante el Fondo Nacional Arqueológico; la ampliación sustantiva de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas; la extensión de programas del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, que incluyó el establecimiento del Sistema Nacional de Creadores de Arte; y el Centro Nacional de las Artes, eje de la reordenación de la educación artística profesional, se concibieron como acciones estratégicas en la operación de cambios profundos dentro del Subsector Cultura.

El panorama actual del quehacer de las instituciones de dicho Subsector comprende temas cuya consideración particular resulta obligada con vistas al papel que corresponderá al fomento de la cultura en el marco de los objetivos generales trazados en el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000.

Marco Jurídico y fortalecimiento institucional

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes ha sido facultado por el decreto presidencial que determinó su creación para ejercer las atribuciones que en materia de promoción y difusión de la cultura y las artes corresponden a la Secretaría de Educación Pública. En consecuencia, es su responsabilidad la coordinación de las unidades administrativas e instituciones públicas que desempeñan funciones en dicha materia.

Por otra parte, la legislación cultural vigente en el momento de la creación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes era resultado del surgimiento, en diferentes épocas, de instituciones encargadas de aspectos específicos y sin efectiva coordinación entre sí a lo largo del tiempo. Cabe señalar, en tal sentido, que las funciones que ha realizado el CNCA, al igual que los órganos y entidades del Subsector que conforma, se fundamentan en más de trescientas disposiciones jurídicas, entre leyes, reglamentos, decretos, acuerdos y otros ordenamientos.

La revisión y la actualización de este vasto conjunto jurídico constituyen demandas emanadas de un amplio consenso social, expresado por vías diversas, en particular la reciente consulta popular sobre política cultural y desarrollo. Como respuesta al reclamo de los distintos sectores sociales, estas acciones deberán partir de un cuidadoso análisis a fin de que, incorporando avances y nuevos conceptos en la materia, colmando lagunas existentes, subsanando duplicidades y logrando la complementariedad de los distintos instrumentos normativos, se responda a las necesidades actuales del país. La previa evaluación de este marco jurídico deberá contemplar como premisas el fortalecimiento y la adecuada operación de las instituciones del Subsector Cultura que trabajan en los mencionados campos, la redistribución de responsabilidades y atribuciones de los tres niveles de gobierno, la plena coordinación de los órganos y entidades del Subsector, la colaboración con otras instituciones públicas y la participación abierta y sistemática de la sociedad.

Educación y cultura

En el terreno de las humanidades, como en el de las artes, alientan un conjunto de valores que definen a esta vertiente del conocimiento como parte esencial de la educación. El completo desarrollo de las facultades humanas será posible en la medida en que se imparta una educación de carácter integral. Sólo por esta vía el educando podrá alcanzar una comprensión más profunda de su entorno social, de la idiosincrasia de los distintos grupos y comunidades y de las manifestaciones de la cultura nacional y universal, al ofrecérsele una formación cultural adecuada en cada una de las etapas del proceso educativo.

Por ello, el conocimiento del arte y el desarrollo de habilidades artísticas, aun cuando no se orienten al futuro ejercicio profesional de las artes, significa formar niños y jóvenes sensibles a los valores, con un visión del mundo enriquecida y, también, mejor preparados para asimilar y apreciar en el futuro las expresiones culturales y artísticas y para constituir los públicos y los usuarios idóneos y habituales de las manifestaciones, bienes y servicios culturales que genere el país.

En este sentido, nuestra Constitución Política, en su artículo tercero, y la Ley General de Educación, expresan el espíritu de un carácter genuinamente integral que habrá de corresponder en todo momento a la educación que se imparta en México, lo que implica observar, entre sus objetivos, el impulso a la formación y a la creación artística y la adquisición, el enriquecimiento y la difusión de los bienes y valores de la cultura universal, y en particular de los que conforman el patrimonio cultural de la nación.

Hasta ahora no ha sido posible establecer de modo permanente métodos que concilien criterios pedagógicos y artísticos que se traduzcan en acciones concretas en beneficio de la formación cultural de la infancia.

Es necesario y de vital trascendencia para el desarrollo integral del país el concretar esta vinculación por medio de una mayor presencia de contenidos culturales en el diseño de programas educativos para la educación básica y normal y del desarrollo de programas dirigidos específicamente a los maestros y los padres de familia.

Particularmente importante es responder a la necesidad de dotar a los espacios educativos de una amplia oferta de materiales culturales y artísticos producidos dentro del Subsector Cultura y adecuados a los distintos niveles, así como de aquellos que resulte conveniente producir en el marco de temas, programas y objetivos específicos. Ello permitirá apoyar al magisterio nacional, independientemente de los programas de capacitación que por la magnitud del sector necesariamente deben concentrarse en grupos estratégicos, en su función específica de promoción cultural dentro de la escuela.

Asimismo, es necesario consolidar y multiplicar los servicios culturales dirigidos específicamente a los niños en museos, bibliotecas, casas de la cultura y medios de comunicación, bajo este concepto integral de educación y cultura, dando especial énfasis al fomento del hábito a la lectura.

Descentralización y proyección nacional de la cultura

Producto de las diversas etnias, comunidades y grupos sociales que conviven en el país, la expresión cultural se genera y desarrolla en cada región, población y localidad del territorio nacional, como fruto de sus particularidades naturales, geográficas, históricas, étnicas y sociales. Sólo la interacción con elementos y corrientes culturales de orígenes distintos hace que, sin perder su particularidad, las expresiones locales lleguen a mostrar afinidades, contactos y raíces comunes y a pertenecer a lo que podría llamarse una cultura de culturas, la cultura nacional.

Los programas y acciones públicos deben atender a la realidad y las necesidades de cada región y comunidad. Resultado de esta conciencia, en años recientes se inició en el país un profundo proceso de descentralización de bienes y servicios culturales. No obstante, persiste la demanda de fortalecer sus programas y acciones, a fin de responder plenamente a las necesidades que plantea el propósito de alcanzar un desarrollo equilibrado de las diferentes regiones y entidades y la consiguiente redistribución de responsabilidades y recursos del Gobierno Federal hacia los órdenes estatal y municipal de gobierno, en el ámbito de las tareas, bienes y servicios culturales.

Adicionalmente, se hace necesario revertir la misma relación de centralización que en los estados se produce en relación con los municipios que los conforman. Así, el proceso global entraña dos dinámicas paralelas. Por un lado, la búsqueda de mecanismos de descentralización de la capital de la República con respecto a los estados y, por otro, la descentralización de las capitales regionales con respecto a los municipios que integran las entidades federativas.

Como una vertiente más de la descentralización de bienes y servicios culturales del país, es también necesario promover el flujo permanente de expresiones y producciones de los diversos núcleos culturales de todo el país tanto hacia el centro como hacia cada una de las regiones, dando cabida a su universalidad y resonancia en ámbitos distintos a aquél en que fueron generados, y permitiendo conocer lo que acontece en cada espacio de la cultura nacional.

En el campo del patrimonio cultural en particular, su preservación requiere lograr una descentralización adecuada que promueva la participación efectiva de los estados y los municipios y, asimismo, contar con un inventario completo de los bienes que lo integran. Paralelamente, la promoción cultural debe partir de registros de obra artística, creadores y grupos artísticos o asociaciones civiles que desarrollan actividades artísticas culturales, que permitan apoyar las tareas de planeación conforme a las prioridades de cada localidad.

Disfrute de los bienes y servicios culturales

Durante los años recientes, se registró una considerable ampliación de la infraestructura cultural nacional, palpable en el número de nuevos museos, bibliotecas, centros culturales, teatros y zonas arqueológicas e históricas habilitadas, entre otros servicios. El desafío esencial es, ahora, conservar en óptimas condiciones esa infraestructura y lograr el aprovechamiento máximo de ella, en directa vinculación con el propósito de brindar atención en el campo de los servicios culturales al mayor número posible de mexicanos. Se trata, más que de crear nueva infraestructura cultural, de asegurar la conservación de la existente y desarrollar su potencial íntegro de uso y servicio.

Para ello, es también necesario partir de un conocimiento preciso de los hábitos y formas de consumo culturales de la población, lo que permitirá definir los modos más eficaces de acceso del público a determinadas manifestaciones, constituyendo así públicos permanentes para ellas. Resulta esencial completar el círculo creación-público, para brindar a amplios grupos de la población los beneficios de la cultura. Una de las maneras de dar sentido y continuidad a la producción cultural es desarrollar ambiciosos programas de formación de públicos.

Una labor así, no puede ser concebida sin incrementar la presencia de la cultura en los medios electrónicos de comunicación y sin realizar estrategias de efecto multiplicador con sectores específicos, como el magisterio nacional. Posibilitar el disfrute del arte y la cultura a un sector mayor de la población depende, en gran medida, de diversificar los canales de difusión y de lograr una participación efectiva de las organizaciones civiles, de la iniciativa privada y los diferentes sectores gubernamentales. Por ello, deberá trabajarse intensamente en establecer convenios de colaboración con organismos de los más diversos sectores, para dar a más mexicanos la posibilidad de un desarrollo integral, de promover su creatividad, de ampliar sus canales de expresión y de valorar el patrimonio cultural.

A ello contribuirán, también, los mecanismos de generación de recursos propios con que cuentan prácticamente todos los programas de servicios y bienes culturales (museos, exposiciones, espectáculos artísticos, publicaciones, etc.) para disponer de fuentes de financiamiento que aseguren la permanencia, calidad y multiplicación de los mismos y permitan lograr el objetivo de extenderlos al mayor número posible de mexicanos de todos los sectores y estratos de la población.

Industrias Culturales

En los últimos lustros, los medios de comunicación y de acopio y transmisión de la información han sido objeto de una revolución tecnológica de alcances imprevistos a escala mundial. Los nuevos medios de reproducción mecánica, electrónica, audiovisual e informática de objetos y bienes artísticos y culturales se han convertido en recursos de un vasto potencial desde el punto de vista de una auténtica socialización de la cultura, así como en poderosos auxiliares educativos.

En torno al proceso de producción de esos nuevos medios y de otros tradicionales que han demostrado su vigencia, se ha desplegado un gran espectro de industrias culturales, cada una de las cuales se haya inmersa en realidades propias y complejas.

Uno de los aspectos esenciales que identifican a esas realidades atañe a la comercialización y efectiva distribución y difusión de los bienes producidos por esas industrias, pasos intermedios para que el cambio tecnológico contribuya a subrayar el carácter de bien social de la cultura bajo la premisa de métodos de difusión de largo alcance.

Las industrias culturales requieren una política de apoyo dirigida a este último fin. En tal sentido, habrán de considerarse las particularidades de las industrias culturales mexicanas, pero también de los grupos y de los artistas que en lo particular realizan una promoción internacional de su obra, en la revisión de todos aquellos aspectos que inciden en el desarrollo y la inversión en estos campos.

Durante los próximos años, las diversas instancias del gobierno que tienen relación con el intercambio comercial internacional, deberán considerar la necesidad no de condiciones de excepción, sino de una valoración justa de las particularidades de la acción cultural de cada sector, que fomente la producción y comercialización de bienes y servicios en el ámbito de las industrias culturales, así como la circulación de bienes artísticos.

El marco de este proceso lo deberá constituir un programa de aliento a la competitividad e internacionalización de las industrias culturales, en cuyo ámbito se ha iniciado ya un proceso de evaluación y concertación entre las instancias a las que atañe esta materia. El impulso de este programa será fundamental para el establecimiento de un ámbito operativo que posibilite el estímulo y el fortalecimiento de las actividades culturales en el mercado interno, así como la presencia de los bienes culturales mexicanos en el exterior, mediante mecanismos que faciliten su producción y comercialización.

Este programa deberá contemplar la revisión de los aspectos arancelarios, fiscales y financieros que alienten la producción de los bienes culturales mexicanos, fundamentalmente en cinco campos: industria editorial, industria audiovisual, artes plásticas, artes escénicas y artesanías. En la adopción de las medidas necesarias se ha previsto la participación directa, en grupos de trabajo por área, de organismos públicos y privados, especialistas y miembros de la comunidad artística.

Coparticipación y responsabilidad compartida

El Estado mexicano asume como responsabilidades indeclinables la preservación del patrimonio cultural, la impartición de la educación artística, el aliento a la creatividad y la difusión de la cultura. Lo hace, sin embargo, sin considerarlas exclusivas, sino necesariamente compartidas con la sociedad. Dichas responsabilidades entrañan valores, bienes y beneficios que pertenecen a toda la comunidad y que la comunidad en su conjunto debe conservar, cultivar, recrear y aprovechar.

Para llevarlas a cabo, es capital que los diversos grupos y sectores sociales reconozcan y asuman la responsabilidad y el papel que a cada uno corresponde en ellas.

Las diversas estrategias puestas en marcha a partir de la creación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, han logrado un incremento notable en la participación de los diversos sectores de la sociedad en las tareas de preservación y difusión culturales, así como en la asignación de recursos al desarrollo de proyectos culturales. No obstante, falta mucho por hacer para alcanzar una colaboración integral y permanente de todos ellos.

Con el propósito de propiciar la plena identificación de las comunidades con su patrimonio cultural, es necesario dar cabida a la sociedad en los programas de conservación por medio de comisiones de preservación y desarrollo cultural local integrados por representantes de instituciones y asociaciones con presencia social y capacidad en el área, así como a intelectuales, creadores, especialistas y hombres de cultura en general acreditados por su preocupación y aportaciones a sus respectivas comunidades en este ámbito. La participación de la ciudadanía en la conservación y protección de su patrimonio cultural debe realizarse a través de programas y proyectos específicos y de una flexibilidad que permita la suma de experiencias y esfuerzos diversos. Asimismo, es importante respaldar al municipio para que a través de sus poblaciones y comunidades participe en la conservación de su patrimonio cultural.

3. OBJETIVOS GENERALES

Al definir sus objetivos en el ámbito de la cultura y trazar las líneas de acción del nuevo impulso que recibirá este campo, el Gobierno de la República se inspira en principios históricos que condensan aspiraciones de la sociedad y la comunidad cultural de México a lo largo del tiempo: aprecio y afirmación de la identidad nacional; plena libertad de expresión y creación; y auténtica socialización de los bienes y los beneficios de la cultura. El primero sintetiza la convicción de que nuestra cultura expresa lo que somos, y que al recrearla y vivirla preservamos nuestra identidad; el segundo, el ideal de una condición irrenunciable de la existencia de esa cultura y de la sociedad misma como tal; el tercero, el convencimiento de que los beneficios de la cultura deben alcanzar a todas y cada una de las comunidades de nuestro territorio y convertirse en elemento permanente y cotidiano del desarrollo social e individual.

El Gobierno de la República ratifica plenamente estos principios como la base histórica de la política cultural en México, así como a tres tareas fundamentales, de carácter permanente, que dicha política ha asumido en contextos diferentes y con acentos y sentidos diversos: la preservación del patrimonio cultural nacional; el apoyo a la creación intelectual y artística; y la difusión de la cultura.

Al hacerlo, asume también el deber de precisar el sentido particular que estas grandes tareas, a la luz de los objetivos, lineamientos y directrices adoptados por el Gobierno de la República para encauzar el desarrollo de la nación, tendrán en los próximos años.

En el marco de los cinco objetivos fundamentales propuestos para orientar el desarrollo nacional -fortalecer la soberanía nacional, consolidar un régimen de convivencia social, construir un pleno desarrollo democrático, avanzar en el desarrollo social y promover un crecimiento económico vigoroso-, y para otorgar a la cultura y al desarrollo cultural un claro papel en su cumplimiento, la política cultural impulsada por el Gobierno de la República adoptará los siguientes Objetivos Generales:

1.      Fortalecer a la cultura como base de la identidad y la soberanía nacionales.

2.      Contribuir al desarrollo democrático del país.

3.      Apoyar la construcción y la permanencia del nuevo federalismo.

4.       Estrechar la vinculación de la cultura con la política social, en particular con las acciones del sistema educativo nacional.

1. Fortalecer a la cultura como base de la identidad y la soberanía nacionales.

Las acciones de fortalecimiento de la cultura nacional se enfocarán, entre otros propósitos, a enriquecer la identidad del pueblo mexicano como razón histórica y base de su independencia y de la defensa y promoción de sus intereses en el mundo. Por ello, implican tareas tanto internas como externas. Entre las internas figuran el conocimiento y el aprecio de la historia, cultura, costumbres, principios y valores sociales de México, tanto en el sistema educativo nacional como fuera de él, en el seno de la familia, en los medios de comunicación, en los ámbitos de trabajo y en la vida pública; la preservación y la difusión amplia del patrimonio cultural nacional; y el aliento a la creación cultural del México contemporáneo.

Entre las tareas externas destacan, por una parte, la de proyectar a la cultura mexicana en el exterior, fortaleciendo la presencia de México en el mundo, mediante programas de difusión, de cooperación cultural y de vinculación con las comunidades mexicanas o de origen mexicano más allá de nuestras fronteras; por otro lado, la de reafirmar, partiendo de la apertura que ha caracterizado a nuestra cultura a lo largo de la historia, su vocación y capacidad de diálogo con las de otras naciones, manteniendo abiertas las puertas del país a las más valiosas manifestaciones de la cultura universal, con las que la cultura nacional se enriquece y, al participar de esa universalidad, define y fortalece su propia identidad.

2.  Contribuir al desarrollo democrático del país.

Los principios de respeto, tolerancia y coexistencia civilizada subyacen en el desarrollo mismo de la cultura y de la diversidad de sus manifestaciones. Principios que constituyen, al mismo tiempo, la esencia de la democracia como forma de gobierno y organización política.

El aliento al desarrollo cultural contribuye por ello al despliegue y consolidación de la democracia en nuestro país. Fortalece la expresión de la pluralidad ideológica; el conocimiento y el aprecio de nuestra historia, de los orígenes, los principios y valores de nuestra organización social y política; la capacidad de análisis y de crítica; la aptitud de diálogo y acuerdo; y la participación en la discusión y solución de los problemas nacionales. Asimismo, afianza a la cultura como la mejor vía para la libre expresión de nuestra pluralidad.

En los términos del artículo tercero constitucional, el mejoramiento cultural del pueblo mexicano contribuye al fortalecimiento de la democracia no sólo como forma de gobierno sino particularmente como forma o sistema de vida. El bienestar sustentado en el disfrute de bienes y servicios culturales será por ello un modo de arraigar los valores democráticos en la sociedad mexicana.

3. Apoyar la construcción y la permanencia del nuevo federalismo.

La expresión libre y plena de la diversidad cultural, étnica, geográfica y económica de nuestro país será fundamental para alcanzar los objetivos de definir los cauces de participación activa de las comunidades en el diagnóstico de los problemas locales y en la determinación de los programas socialmente prioritarios de la gestión gubernamental; de lograr un desarrollo equilibrado y justo de todas las entidades y regiones del país; y de respetar los ámbitos de competencia de cada uno de los órdenes de gobierno, así como la soberanía de los estados y la libertad de los municipios.

Un desarrollo cultural fundado en una descentralización creciente de los bienes y servicios culturales es indispensable en el proceso de fortalecimiento de la federalización de las funciones gubernamentales. Por ello, dicha descentralización será parte importante de una redistribución de responsabilidades y recursos del Gobierno Federal hacia las esferas estatal y municipal de gobierno, acorde con un proceso que, armonizando las competencias de los diferentes órdenes bajo un subrayado papel normativo y rector de la instancia federal, fortalezca la unidad nacional.

4. Estrechar la vinculación de la cultura con la política social, en particular con las acciones del sistema educativo nacional.

Dentro del objetivo general de la política de desarrollo social de propiciar y extender las oportunidades de superación individual y comunitaria tanto en la vida material como en la cultural, para abatir la desigualdad y los índices de pobreza, los beneficios de la cultura se conciben unidos a la sustancial ampliación de la cobertura y la elevación de la calidad de los servicios básicos que se brindan a la población, en particular los relativos a la educación.

Los servicios culturales dependen, en lo que se refiere a la extensión de su cobertura, de una más estrecha vinculación con los programas de sistema educativo nacional, así como de la utilización plena de la infraestructura con la que cuenta el país, apoyada en el mantenimiento, reacondicionamiento, equipamiento y, en su caso, ampliación, de las instalaciones existentes, por un lado, y, por el otro, de la programación coordinada a nivel nacional de actividades culturales dirigidas a amplios públicos.

Los servicios bibliotecarios, las ediciones de libros, los espacios educativos y culturales en los medios de comunicación, los programas de estímulo a la creatividad intelectual y artística individual y colectiva, los espectáculos artísticos y los museos, serán, entre otros medios, formas de elevar la calidad de vida y las oportunidades de superación para el bienestar individual y social de la población de México. Hablar de que esta política integral de desarrollo social tendrá un carácter nacional significa que el objetivo general de hacer de la cultura parte de ella se identifique con el de beneficiar, a través de los bienes y servicios culturales, a un número significativamente mayor de mexicanos del que hasta ahora ha sido posible atender.

4. ESTRATEGIAS GENERALES

Para el logro de sus objetivos, la política de desarrollo social del Gobierno de la República adopta cinco estrategias fundamentales: ampliar la cobertura y mejorar la calidad de los servicios básicos; armonizar el crecimiento y la distribución territorial; promover el desarrollo equilibrado de las regiones; privilegiar la atención a los grupos y zonas con mayor desventaja económica y social; y atender los principios del nuevo federalismo.

En el marco de estas estrategias de la política de desarrollo social, y conforme a sus propios objetivos de carácter general y al diagnóstico de cada uno de sus ámbitos, la política cultural asumirá las siguientes Estrategias Generales:

         Revisión y reforma del marco jurídico del CNCA, dirigidas a su fortalecimiento institucional.

         Reafirmación del carácter nacional de la política cultural, fortaleciendo el papel normativo de la instancia federal, asegurando equidad de oportunidades entre los miembros de la Federación e impulsando una mayor descentralización de bienes y servicios culturales.

         Mayor participación de la sociedad y la comunidad cultural en el diseño de políticas y proyectos que plasmen la acción institucional del CNCA, con respeto irrestricto a la libertad de creación y expresión, apoyo al talento individual y colectivo, rechazo a cualquier tipo de exclusión y apertura plena a la pluralidad ideológica no sólo de la sociedad mexicana sino al interior de las propias instituciones culturales, de sus comunidades de investigadores, maestros y promotores culturales.

         Mayor integración de las acciones del Subsector Cultura con los programas del Sistema Educativo Nacional, a efecto de cumplir las disposiciones de la Ley General de Educación sobre los contenidos que la educación impartida en México deberá observar, referentes al objetivo de "impulsar la creación artística y propiciar la adquisición, el enriquecimiento y la difusión de los bienes y valores de la cultura universal, en especial de aquéllos que constituyen el patrimonio cultural de la Nación" (art. 7o.). Asimismo, para promover una efectiva y profunda socialización de la cultura en la población.

         Aliento a la docencia y a la investigación en el campo de la cultura y las artes, como elemento imprescindible para el conocimiento arqueológico, antropológico, etnográfico, histórico y artístico de México que reafirma y fortalece la identidad nacional.

         Aplicación metódica de los diversos sistemas de información cultural a nivel estatal, regional, nacional e internacional, como premisas indispensables en el diseño de políticas y planeación de acciones, en los ámbitos de la preservación del patrimonio cultural, el estímulo a la creación y la difusión de la cultura.

         Consolidación integral de la infraestructura cultural del país, en dos vertientes fundamentales: mantenimiento y reacondicionamiento y, simultáneamente, aprovechamiento máximo de su capacidad.

         Ampliación del papel de los medios de comunicación masiva en la difusión de la cultura, conforme a la responsabilidad que la Ley General de Educación (art. 74) les atribuye de coadyuvar al cumplimiento de los fines de la educación nacional.

         Aliento al diálogo cultural entre los grupos sociales y étnicos de todo el país, sustentado en el intercambio permanente de su creación cultural y en la vinculación a través de sus intelectuales, académicos, artistas, artesanos e intérpretes.

         Multiplicación de los cauces de expresión de las culturas populares, especialmente las indígenas, para alcanzar su pleno reconocimiento y su desarrollo equilibrado.

         Vinculación de las acciones y proyectos de desarrollo cultural con áreas del campo productivo que inciden tanto en el desarrollo social como en el económico del país.

         Producción y distribución eficientes a nivel nacional de bienes culturales, en particular aquellos que tradicionalmente han tenido una circulación restringida.

         Impulso a la generación creciente de recursos propios en las diferentes áreas del quehacer de las instituciones culturales, tanto a través de los mecanismos tradicionales en cada una de ellas (comercialización de bienes o materiales culturales; boletaje de espectáculos artísticos, museos, etc.;) como del diseño de otros nuevos, como un medio de incrementar las asignaciones de fondos destinados a la prestación de servicios y la producción de bienes de carácter cultural.

         Intensificación de la presencia cultural de México en el mundo y del resto de los países del mundo en México, acudiendo, entre otros medios, al financiamiento otorgado por las instituciones y organismos multilaterales, hasta ahora poco utilizado, y a los convenios suscritos con otras naciones en el ámbito del intercambio y la cooperación cultural internacional, que contribuyan a fortalecer la participación de México en el diálogo de la cultura universal y, con él, a la afirmación de nuestra identidad cultural.

Cabe destacar que las estrategias generales que orientarán a la política cultural son congruentes con los lineamientos establecidos en el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000 en el sentido de garantizar una estricta disciplina presupuestal que contribuya al mantenimiento del equilibrio en las finanzas públicas y a la aplicación eficiente del gasto público.

5. PROGRAMAS SUSTANTIVOS

El Programa de Cultura 1995-2000 contempla el desarrollo de nueve programas sustantivos y dos programas especiales que comprenden el conjunto de campos de atención de la política cultural. Mediante ellos, se organizan y articulan los esfuerzos de las dependencias y entidades que agrupa el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, con la finalidad de cumplir los objetivos y llevar a la práctica las estrategias generales que constituirán el principio rector de la política cultural en los próximos años.

Programas Sustantivos

1.      Preservación, Investigación y Difusión del Patrimonio Cultural

2.      Educación e Investigación Artísticas

3.      Difusión de la Cultura

4.      Cultura en Medios Audiovisuales

5.      Fomento del Libro y la Lectura

6.      Estímulo a la Creación Artística

7.      Fortalecimiento y Difusión de las Culturas Populares

8.      Descentralización de los Bienes y Servicios Culturales

9.      Cooperación Cultural Internacional

Programas Especiales

1.      Desarrollo Cultural Infantil

2.      Desarrollo Cultural de los Trabajadores

5.1 PRESERVACION, INVESTIGACION Y DIFUSION DEL PATRIMONIO CULTURAL

5.1.1 DIAGNOSTICO Y PERSPECTIVAS

La preservación, el conocimiento y la difusión del patrimonio cultural son tareas esenciales para fortalecer la identidad nacional. La milenaria historia mexicana y la vasta riqueza de sus vestigios materiales e intangibles, así como la pluralidad étnica y cultural de nuestra sociedad actual, hacen indispensable la formulación de una política que posibilite una conservación efectiva de dicho patrimonio, con base en procesos de investigación de alta calidad que, a su vez, se difundan ampliamente y se relacionen con el sistema nacional de educación, principalmente en su nivel básico.

Por otro lado, entre los principales obstáculos que han enfrentado la investigación, la conservación y la difusión del patrimonio cultural cabe destacar su vasta dimensión y la falta de recursos para atenderlo debidamente. El número de sitios arqueológicos en nuestro territorio, cuya estimación supera la cifra de 200,000; los más de 100,000 monumentos históricos que contiene el catálogo nacional; la pluralidad de las tradiciones y la diversidad de las expresiones artísticas y culturales en nuestro país, plantean una tarea inagotable que debe comprometer los esfuerzos de todos los sectores y grupos de la sociedad.

Esta suma de esfuerzos habrá de dirigirse, ante todo, a los objetivos fundamentales de ampliar la capacidad de la sociedad y sus instituciones en la protección del patrimonio cultural y de elevar significativamente la eficiencia de las acciones que se desarrollen en este ámbito, como proyectos y tareas que fortalecen y aseguran la conservación y la valoración del patrimonio de todos los mexicanos y, por ende, su identidad cultural.

Tales objetivos presuponen necesidades distintas. Primeramente, resulta esencial contar con registros y catálogos completos de los distintos géneros de bienes que conforman el patrimonio cultural. En años recientes se inició el programa de actualización del inventario técnico en cada campo que conducirá a una planeación más eficiente de acciones integrales de preservación y a la plena conciencia de aquello de lo que dispone el país, de su estado, su valor y las necesidades que plantea su conservación. Es de fundamental importancia concluir estos registros, habilitarlos para su uso y actualizarlos permanentemente.

La reflexión sobre el marco jurídico que norma la protección del patrimonio cultural se ha convertido en una inquietud creciente de diversos sectores de la sociedad. Se plantea la necesidad de incorporar las nuevas concepciones que sobre el patrimonio cultural, su papel en la sociedad y las formas de conservarlo y darle significado social, han surgido en los últimos años. Asimismo, colmar diversos vacíos que presenta la legislación vigente, que las transformaciones sociales de los años recientes han creado o que en su momento no fueron previstos.

En particular, es preciso reconocer con profundidad mayor la magnitud de las tareas en este campo y la imposibilidad de realizarlas con el esfuerzo aislado de un solo sector o instancia de la sociedad, y contribuir a idear nuevas fórmulas para lograr una plena coordinación de los tres órdenes de gobierno y una mayor participación de la sociedad en las tareas de preservación, restauración, estudio y difusión del patrimonio cultural de la nación, concebidas integralmente.

Lo anterior entraña una política de carácter nacional que haga viable la redistribución de recursos y competencias entre los diferentes órdenes de gobierno y canales estables y ágiles de participación social, en el marco del fortalecimiento del federalismo y de la descentralización de los instrumentos y medios de acción cultural.

Ello permitirá, dentro de la indispensable normatividad de carácter federal, determinar, convenir jurídicamente y emprender acciones acordes con las iniciativas y prioridades de orden federal, estatal, municipal y regional, que sean resultado de un amplio consenso y signifiquen una auténtica descentralización en los campos de infraestructura, investigación, formación de profesionales y desarrollo de recursos humanos; conservación, protección y divulgación del patrimonio cultural; y planeación y administración de proyectos, conforme a las necesidades técnicas, científicas y sociales de cada región.

Con esta perspectiva, la conservación y protección del patrimonio cultural deberá impulsarse mediante la reestructuración de las áreas competentes, para el cabal cumplimiento de los objetivos y de las funciones que establece la ley; el mejoramiento de la infraestructura informativa y material; y el desarrollo de proyectos de identificación y protección legal del patrimonio cultural mueble e inmueble, tanto arqueológico como histórico y artístico.

Es prioritario coordinar los esfuerzos del INBA, el INAH, la Comisión Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural, la Dirección General de Sitios y Monumentos de la SEP y de la Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo a fin de dar mayor coherencia a los programas nacionales de conservación y protección legal del patrimonio cultural y artístico inmueble. Programas en los que deberán colaborar las asociaciones religiosas que tienen a su cargo monumentos históricos muebles e inmuebles, cumpliendo las disposiciones legales relativas a la elaboración de los catálogos de los bienes culturales bajo su custodia.

Por otro lado, deberán articularse proyectos específicos de colaboración entre diversas dependencias del gobierno federal que como las Secretarías de Educación Pública; Desarrollo Social; Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca; Turismo; Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural; Comunicaciones y Transportes, etc., o el Departamento del Distrito Federal, pueden contribuir sustancialmente a la atención del patrimonio artístico y cultural.

Asimismo, en los campos de la formación de profesionales y de la investigación, a partir de un reconocimiento de la importante labor que llevan a cabo las instituciones de educación superior, los centros regionales, los colegios, seminarios y agrupaciones académicas en los estados de la República, es necesario promover acciones de apoyo e intercambio que propicien la confluencia de esfuerzos a favor de proyectos académicos de largo alcance, de iniciativas de carácter regional y local prioritarias y de un mayor aprovechamiento de los recursos destinados a la investigación, educación y capacitación.

La formación de profesionales encargados de las tareas relacionadas con el campo de la preservación y el conocimiento del patrimonio cultural debe ser una consecuencia del mejoramiento de la infraestructura escolar, de la calidad de la educación impartida y de los programas de investigación y docencia, así como del impulso a la creación de especialidades de posgrado a nivel nacional.

Por su lado, el impulso a la investigación de la cultura requiere desarrollar proyectos de investigación integrales e interdisciplinarios en las áreas de la antropología y la historia; mejorar la infraestructura y canalizar mayores recursos para la investigación; establecer mecanismos de apoyo y seguimiento académico de proyectos y organizar de manera continua foros de análisis y discusión académica dentro de cada disciplina y entre ellas. Todo ello enfocado a brindar a la sociedad acceso a los resultados de la investigación, mediante el desarrollo de proyectos que puedan articularse en un conjunto armónico de conocimientos, con el objeto de ofrecer una visión de conjunto de nuestra historia y cultura.

En las especialidades de Antropología, Arqueología e Historia deberán dirigirse los esfuerzos al desarrollo de proyectos de alcance regional y nacional y de carácter interdisciplinario, que propicie, a partir del fortalecimiento del área y de mejores condiciones para realizar investigación de alta calidad, la integración de recursos de diversas especialidades y el establecimiento de objetivos múltiples. De este modo, la investigación podrá vincularse de manera orgánica y permanente con las labores de rescate, conservación y difusión del patrimonio cultural tangible e intangible.

Por otro lado, una auténtica divulgación del conocimiento generado por la investigación, que trascienda el ámbito puramente académico, exige hoy un aprovechamiento mayor de los distintos medios de difusión: publicaciones, videos, grabaciones, acervos cinematográficos y fotográficos, radio y televisión.

En el ámbito de la infraestructura para la preservación y difusión del patrimonio cultural, los museos merecen una atención particular. El mantenimiento de instalaciones, la modernización de su equipo y recursos didácticos, el mejoramiento o la ampliación de servicios y el enriquecimiento de acervos y colecciones, son labores cuya magnitud reclama una especial reunión de esfuerzos. Es por ello necesario avanzar en la descentralización administrativa de los espacios museográficos del país y en la creación de un sistema nacional que los englobe, en la búsqueda de una mayor atención a sus funciones sustantivas, esencialmente la difusión, la investigación y la conservación del patrimonio mueble bajo su custodia.

En efecto, una de las necesidades primordiales hoy en día, es articular el área constituida por alrededor de 130 instituciones, más un considerable número de espacios privados y estatales en posibilidad y disposición de sumarse, como una verdadera red de museos, cuyos integrantes establezcan entre sí vínculos de apoyo para el desarrollo de sus actividades sustantivas. Es indispensable también constituir foros en donde se discutan los problemas que se presentan en los museos y se elaboren colectivamente respuestas a dicha problemática.

En el ámbito de la presencia y difusión del patrimonio cultural nacional en el exterior, será necesario intensificar el desarrollo de proyectos encaminados a su amplia divulgación, mediante la realización de exposiciones y actividades multidisciplinarias, en especial las que tiendan a mostrar una visión integral de la cultura mexicana.

5.1.2 OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS

Objetivos

         Preservar el patrimonio paleontológico, arqueológico, histórico y artístico de la nación.

         Investigar y estudiar el patrimonio cultural, para ampliar el conocimiento de la historia y la cultura nacionales.

         Establecer políticas de conservación coordinadas con las entidades públicas federales, con los estados y municipios, así como organizaciones sociales.

         Difundir el patrimonio cultural nacional dentro y fuera del país.

Estrategias

         Coordinar las acciones de los tres órdenes de gobierno, a partir de la redefinición de atribuciones y ámbitos de responsabilidad y competencia.

         Establecer cauces de participación ciudadana directa y permanente en la preservación del patrimonio cultural.

         Elaborar registros completos y actualizados del patrimonio nacional artístico y cultural.

         Investigar de manera integral e interdisciplinaria el patrimonio tangible e intangible del país.

         Formar recursos humanos calificados en investigación especializada y en antropología e historia, conservación y museografía, así como técnicos en conservación.

         Elevar la calidad de las intervenciones para la conservación del patrimonio cultural mueble e inmueble y brindar un servicio especializado de apoyo técnico y de consulta a quienes intervienen en su uso y conservación.

         Proporcionar apoyo técnico y de consulta permanente a los responsables de áreas de servicio de museos de antropología e historia en el país.

         Brindar servicios educativos y recreativos en los museos que promuevan un mayor acercamiento de la población al patrimonio cultural.

         Ofrecer servicios de consulta e información actualizada sobre los resultados de la investigación y la conservación del patrimonio cultural.

         Utilizar las nuevas tecnologías en las distintas tareas de conservación y difusión del patrimonio arqueológico, histórico y artístico.

         Extender el uso de los diversos medios de comunicación para difundir el patrimonio cultural.

5.1.3. LINEAS DE ACCION

NORMATIVIDAD

Análisis del marco legal de la protección del patrimonio paleontológico, arqueológico, histórico y artístico del país, como respuesta al reclamo de la comunidad científica, intelectual y artística, de diversos sectores profesionales, instituciones públicas y privadas, organizaciones civiles y la sociedad en general, a fin de fortalecer dicha tarea y responsabilidad social.

Elaboración de normas técnicas y reglamentos para la preservación y revitalización de zonas de monumentos históricos y artísticos.

Integración de expedientes técnicos de propuestas de declaratorias de zonas de monumentos arqueológicos, históricos y artísticos, y seguimiento a los ya presentados ante las instancias pertinentes.

Participación en el diseño de planes parciales de desarrollo, a través de la definición de usos de suelo y la creación de zonas de amortiguamiento, que posibiliten operaciones oportunas de rescate patrimonial y de preservación de monumentos históricos y artísticos.

ORDENES DE GOBIERNO

Coordinación con los municipios y gobiernos estatales para el diseño de programas de promoción de zonas arqueológicas y de monumentos históricos y artísticos, así como la puesta en práctica, de manera conjunta, de estrategias que posibiliten la defensa de esos bienes.

Creación de instancias conjuntas con los gobiernos estatales y municipales para la simplificación de trámites relacionados con intervenciones en monumentos históricos y artísticos, así como intensificación del apoyo a las iniciativas de las comunidades para la conservación de su patrimonio cultural intangible y monumental dentro de la normatividad aplicable.

PRESERVACION

Coordinación intersecretarial y de los tres órdenes de gobierno para la continuación de las tareas del Fondo Nacional Arqueológico, a partir de los recursos ya disponibles, a favor de nuevos proyectos especiales de investigación, restauración, conservación y dotación de servicios en zonas arqueológicas que precisan la participación de las Secretarías de Educación Pública; Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca; Turismo; Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural; Comunicaciones y Transportes y Desarrollo Social, así como de los estados y municipios y el sector privado, necesaria para la salvaguarda efectiva y el pleno aprovechamiento social del patrimonio cultural.

Protección física y legal de zonas, sitios y bienes arqueológicos, históricos y artísticos, fortaleciendo la aplicación de las disposiciones legales vigentes.

Concepción unitaria de proyectos y actividades arqueológicas en los ámbitos de investigación, conservación y mantenimiento.

Definición de las prioridades en materia de intervención en monumentos históricos y artísticos, mediante el establecimiento de un programa nacional.

Elaboración y consolidación de un proyecto de carácter nacional para el cuidado integral de las zonas arqueológicas y de los museos, como acción fundamental en la protección de una parte esencial del patrimonio cultural nacional.

INFORMACION

Conclusión del programa de catalogación y registro de bienes inmuebles históricos, además del programa de inventario de bienes muebles en los inmuebles históricos de propiedad federal, bodegas y colecciones en estudio; y puesta en marcha del programa de actualización permanente del banco de datos sobre inventarios.

Integración y automatización de información relacionada con los acervos nacionales de bienes muebles.

Inclusión en el inventario de bienes culturales de la información acerca de archivos documentales, fonográficos y fotográficos (Sistema Nacional de Fototecas) y automatización del acceso a textos en bibliotecas y captura de imágenes de documentos pictóricos.

Conclusión del Atlas Arqueológico Nacional, en especial con relación al programa de certificación de derechos ejidales (PROCEDE), actualmente en proceso; e impulso al proyecto de etnografía moderna del México indígena.

Creación de centros estatales de información y documentación sobre el patrimonio cultural, en colaboración con los gobiernos de los estados.

FORMACION DE PROFESIONALES

Consolidación del trabajo docente en las áreas de historia, antropología social, antropología física, arqueología, etnohistoria, etnología, y lingüística, conservación y museografía en los niveles de licenciatura y posgrado, fortaleciendo las capacidades académicas de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, de su filial en Chihuahua y de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía.

Fortalecimiento de la infraestructura de los programas de investigación y docencia, mediante el equipamiento de laboratorios y bibliotecas, instrumentos de cómputo, acceso a bancos de datos y elaboración de los propios por especialidad, así como de la infraestructura de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía. Asimismo, impulso a un programa de estímulos para la planta docente y de becas para el estudiantado.

Apoyo a programas de posgrado y seminarios de investigación en colaboración con universidades estatales y con temática local y regional que respalden la formación de nuevos cuadros de profesionales en campos estratégicos, como historia, antropología física, museografía y restauración en bienes muebles.

Apoyo especial a los proyectos nacionales de conservación, los programas de educación continua y las prácticas formativas que contribuyan particularmente a elevar la calidad curricular.

INVESTIGACION

Promover el establecimiento de un fondo nacional de investigación para el desarrollo de proyectos estratégicos de cada área en relación con la problemática nacional.

Consolidación de grupos regionales de investigación dedicados a generar propuestas para la solución de problemas de conservación, y apoyo a esta labor mediante el establecimiento de centros de servicio y asesoría.

Generación de proyectos integrales de investigación histórica y antropológica vinculados con problemas regionales y nacionales de orden prioritario.

Elaboración y puesta en marcha de programas de dirección, seguimiento, apoyo y evaluación institucional a la investigación arqueológica, en apoyo a la renovación y actualización científica en este campo estratégico.

Impulso al programa de investigación y rescate etnológico, para alentar el desarrollo de esta especialidad.

Dotación y fortalecimiento de infraestructura y recursos para la investigación, así como de programas de estímulos a la productividad.

Establecimiento de mecanismos de apoyo y evaluación académica de proyectos, como sustento de la calidad de la investigación.

Realización de foros de análisis y discusión académica intra e interdisciplinarios, que contribuyan a la actualización y el avance científicos sobre la base de la generación de nuevos conocimientos.

MUSEOS

Actualización de los guiones y la museografía, fortalecimiento del área de investigación y mejoramiento o dotación de los servicios educativos y de atención al público, como ejes del crecimiento y funcionamiento equilibrados de los museos.

Reforzamiento de los sistemas de seguridad existentes, como prioridad en la protección y preservación del patrimonio cultural.

Actualización del inventario nacional del patrimonio cultural mueble, con la capacitación de personal especializado y con la dotación de infraestructura informática.

Conclusión de inmuebles y reestructuraciones museográficas en proceso, para iniciar o reiniciar servicios a la comunidad.

Impulso a las reestructuraciones museográficas de distintos recintos, principalmente de los Museos Nacionales de Antropología y de Historia, para incorporar a los espacios de mayor importancia los más recientes avances de la investigación científica.

Desarrollo de las capacidades de los museos en operación, estableciendo convenios de colaboración con los gobiernos municipales para lograr su participación en distintos grados, con la asesoría federal, a efecto de descentralizar paulatinamente, conforme a las necesidades y posibilidades locales, las decisiones relativas a los museos.

Organización de exposiciones regionales itinerantes en todas las zonas del país.

Aliento a la formación de patronatos, sociedades de amigos y vínculos diversos con grupos sociales, que les permitan colaborar y participar en la vida de los museos.

Impulso al Programa de Museos Comunitarios y Ecomuseos para atender la creciente demanda de estos espacios por comunidades y grupos interesados y fomentar la identificación y valoración de su patrimonio cultural, así como la corresponsabilidad en su protección y difusión.

PUBLICACIONES Y OTROS MEDIOS DE DIFUSION

Fortalecimiento de los medios de difusión de la historia y la antropología y sobre la conservación del patrimonio cultural nacional con el propósito de apoyar la enseñanza básica en el país.

Coordinación en materia de difusión con los gobiernos estatales y municipales, así como con la iniciativa privada y organizaciones sociales, en tareas de apoyo a programas de conservación.

Impulso a los programas de edición de publicaciones que pongan a disposición de un público amplio la producción científica institucional, como las revistas Arqueología Mexicana y México en el tiempo, así como a la producción de videos y fonogramas.

Fortalecimiento de la difusión de los acervos y de la producción académica, así como de las actividades culturales en el nivel comunitario a través de los medios masivos de comunicación.

5.2 EDUCACION E INVESTIGACION ARTISTICAS

5.2.1. DIAGNOSTICO Y PERSPECTIVAS

La cultura y la educación artísticas son dos elementos indispensables en la formación integral del individuo. En el sistema educativo mexicano, se observa la necesidad de ofrecer un marco general de conocimientos que ayude a niños y jóvenes a desarrollar sus facultades artísticas y a comprender su legado cultural múltiple, sin el cual los demás aprendizajes suponen una formación incompleta.

Es necesario fortalecer la valoración y el conocimiento del patrimonio cultural local, regional y nacional, así como propiciar la formación y actualización sobre temas artísticos y culturales dentro del sistema educativo nacional, en el marco de una estructura programática y operativa que integre adecuadamente la educación artística en la educación general.

Por otra parte, en el ámbito propiamente dicho de la educación artística a nivel nacional es necesario, para su cabal desarrollo, procurar la articulación en los distintos niveles y modalidades, así como una eficiente relación entre las instituciones públicas federales y estatales que tienen competencia en el área. Con ello, se lograría avanzar en el ámbito estructural y material de la educación artística en los niveles inicial y no formal, así como conocer con precisión la infraestructura real con que cuenta el país en estos terrenos y en los de la educación artística formal y la investigación.

Resulta prioritario procurar la vinculación entre educación e investigación, de manera que esta última pueda abordar los problemas de metodología y didáctica de la enseñanza de las artes, tanto como los referentes a la recepción y formación de públicos en nuestro país. Es necesario que la investigación, la educación, la promoción y la difusión formen parte de un espectro integral de política educativa y cultural, que oriente la oferta de las instituciones en beneficio de grupos amplios, pero también diferenciados, de población, de modo que cada uno reciba los servicios correspondientes a sus necesidades particulares.

Una de las maneras de lograrlo es apoyar la capacitación del sector académico que interviene en los procesos formales y no formales de la educación. En este último rubro, es prioritaria la formación y actualización de promotores capacitados para brindar servicios educativos en sus espacios de trabajo (museos, salas de concierto, institutos y casas de cultura, en lo particular).

En el campo de la investigación, una de las prioridades en relación con el propósito de contribuir a tareas de la importancia de una historiografía contemporánea del arte en México y de una difusión de la oferta cultural y artística internacional de vastos alcances, la constituye el desarrollo de un sistema de información sobre arte en nuestro país. En este mismo campo, es necesario concluir el inventario de la infraestructura nacional ya iniciado (instituciones públicas y privadas, escuelas, centros y programas de investigación, opciones de educación formal y no formal) y el registro de la planta académica en este ámbito.

En los años recientes, un intento de revertir el proceso de dispersión que dio lugar a todas estas necesidades, combinando una política descentralizadora con otra de fortalecimiento de las funciones académicas rectoras de las instituciones de carácter nacional, lo ha constituido el establecimiento gradual de un Sistema Nacional de Educación Artística.

El planteamiento de este sistema, al que apuntan los programas y las acciones de las instituciones nacionales, consiste en la articulación entre los diversos niveles y modalidades de la educación artística que se imparten dentro de dicha área educativa, así como entre dichos niveles y modalidades con los que tienen a su cargo la SEP y los estados de la Federación, particularmente en educación básica y no formal.

La columna vertebral del sistema la constituirán las escuelas profesionales y los centros nacionales de investigación, los cuales trabajarán en la generación de programas, lineamientos, materiales y asesorías hacia otras áreas afines e instituciones externas, que podrán así aplicar recursos crecientes y estrategias al mejoramiento de los sistemas educativos locales. El sistema tenderá a establecer los conductos expeditos de tránsito académico de los egresados de las diferentes instituciones, y a mejorar las condiciones de promoción que favorezcan efectivamente el desempeño de los estudiantes y profesionales del arte en México.

Si bien la creación del Centro Nacional de las Artes constituye un importante avance en la articulación del Sistema Nacional de Educación Artística, una tarea básica es consolidar el reordenamiento académico de las escuelas de educación artística a partir del alto grado de avance de la revisión de sus planes y programas de estudio y del fortalecimiento de la función de los consejos académicos y las academias de escuelas y centros de investigación.

Asimismo, mejorar las condiciones materiales de las escuelas no comprendidas en el Centro Nacional de las Artes, en donde existen necesidades apremiantes, principalmente en el nivel inicial y en la modalidad de educación artística no formal.

El desarrollo de la infraestructura de educación artística en el país deberá favorecer la descentralización de las opciones e iniciativas de excelencia. Es imprescindible una revisión rigurosa del papel de las instituciones federales, estatales y municipales, y una multiplicación y diversificación de las oportunidades, mediante programas y espacios que representen focos estratégicos, detonadores locales de la excelencia en educación e investigación artísticas.

5.2.2. OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS

Objetivos

         Elevar la calidad y la cobertura de la educación artística impartida en todos los ámbitos, niveles y modalidades dentro y fuera del sistema educativo nacional.

         Consolidar las bases y desarrollar los programas del Sistema Nacional de Educación Artística.

         Crear nuevas condiciones para la formación de públicos más amplios y diversificados de las artes.

         Contribuir a la continuidad y a la excelencia de la creación y recreación del arte nacional.

Estrategias

         Fortalecer los programas de formación artística para niños y jóvenes.

         Propiciar la participación, el aprecio y disfrute de los educandos del patrimonio artístico local, regional y nacional.

         Actualizar en el campo cultural y artístico a docentes e investigadores de las instituciones educativas federales y apoyar la profesionalización del personal académico especializado dentro del sistema educativo nacional.

         Fomentar la participación de los diversos sectores que intervienen en la educación y la investigación artísticas, en el diseño y desarrollo de los programas del sector.

         Favorecer la participación de artistas e intelectuales en el proceso formativo de los futuros profesionales del arte.

         Estrechar la vinculación académico-artística con instituciones y universidades del país y del extranjero que desarrollen acciones afines, mediante convenios específicos.

         Impulsar la interacción entre las diversas manifestaciones artísticas, así como actualizar y ampliar los aspectos relativos al conocimiento y estudio de las artes.

         Articular, en un sistema de información nacional, a las instituciones de educación e investigación artísticas, y a los centros de arte en México.

         Establecer un sistema de estímulos y apoyos educativos para los alumnos del Sistema Nacional de Educación Artística, que contribuya a elevar su desempeño académico y su acceso favorable al mercado profesional.

         Establecer, consolidar y difundir los servicios de una biblioteca o centro de información y consulta especializada sobre las artes.

         Extender los servicios educativos artísticos a núcleos de población receptivos a opciones varias de educación inicial y no formal.

         Generar oportunidades para que otras instituciones o grupos sociales ofrezcan opciones educativas en el campo de la cultura y las artes.

5.2.3. LINEAS DE ACCION

NORMATIVIDAD

Definición de la normatividad general de la educación artística en el ámbito nacional, procurando establecer un esquema eficiente, tanto desde el punto de vista académico, como del aprovechamiento de recursos.

ORDENES DE GOBIERNO

Descentralización gradual de los servicios culturales y artísticos hasta hoy bajo la operación de las instituciones federales, implicando: a) un censo de los recursos humanos y materiales con que cuentan las instituciones públicas abocadas a la impartición de educación artística en el país; b) la puesta en marcha de convenios y acuerdos interinstitucionales; y c) la inducción al financiamiento y colaboración de los grupos sociales organizados y de la iniciativa privada.

REORDENACION ACADEMICA

Conclusión de la revisión de planes y programas de estudio de las escuelas de educación artística, con la participación de las comunidades académicas, y creación de estudios de especialización y perfeccionamiento tendientes al establecimiento de posgrados para la educación artística, en el marco del compromiso institucional de impulsar la excelencia académica, sustentando todo ello en una evaluación constante de este nivel y de sus precedentes.

Apoyo a los programas académicos de los centros de enseñanza del interior de la República, en particular aquellos cuyos proyectos conforman ejes del establecimiento del Sistema Nacional de Educación Artística: el Conservatorio de las Rosas en Morelia; el Centro de Capacitación Teatral en Tijuana; la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey; y el Centro de Perfeccionamiento en Artes Plásticas de Santo Domingo en Oaxaca.

Fortalecimiento del trabajo interdisciplinario de los centros de investigación y las escuelas de arte, por medio de programas que incorporen la docencia, la investigación y la difusión artísticas.

Consolidación de la carrera académica, con base en programas de estímulo y reconocimiento al personal docente y de investigación.

Actualización de procedimientos de organización, administración y evaluación de los servicios educativos, a partir de las necesidades y características de cada nivel educativo y de las diversas modalidades de formación académica.

Mayor apoyo y facilidades a la incorporación del alumnado procedente de los estados de la República al Centro Nacional de las Artes, para brindar mejores oportunidades de desarrollo académico e intercambio para las propias entidades federativas.

CAPACITACION

Colaboración con la SEP y los estados en la constitución de una estructura de programas de educación artística y de capacitación docente, que permita la incorporación gradual de instituciones o áreas afines al Sistema Nacional de Educación Artística.

Acciones de actualización permanente de docentes e investigadores, mediante programas que favorezcan la formación continua, la vida colegiada, el intercambio académico y el mejoramiento de la infraestructura educativa nacional.

Vinculación de las actividades de difusión de artistas y grupos, en sus lugares de origen y de trabajo, con programas de intercambio, formación o capacitación artísticas, mediante cursos, talleres y residencias de artistas en los estados de la República.

SISTEMA EDUCATIVO NACIONAL

Desarrollo de la vida académico-artística y del talento artístico infantil y juvenil, mediante la promoción y difusión de los productos de la actividad escolar, el reconocimiento al desempeño académico de los alumnos con potencial de excelencia y la mayor dotación de recursos y materiales didácticos especializados.

Establecimiento de mecanismos de detección y encauzamiento de niños y jóvenes que, dentro del sistema educativo nacional, muestren excepcionales aptitudes para el arte.

INFORMACION

Desarrollo de un Sistema Nacional de Información Artística, no como un nuevo organismo sino como una nueva función del área organizativa de la educación artística centrada en el acopio, ordenamiento y difusión de los datos de la actividad artística previstos en tres etapas: escuelas, centros y dependencias del CNCA; universidades, institutos estatales y casas de cultura, centros de investigación educativa de la SEP; sistemas de información internacionales sobre arte y cultura.

Fortalecimiento de la biblioteca de las artes como un centro de información con sistemas tecnológicos actuales y enriquecimiento de los acervos de las bibliotecas escolares, con apoyo de fórmulas alternativas de financiamiento.

FORMACION DE PUBLICOS

Creación de nuevos públicos de arte en el ámbito inmediato de operación de las escuelas, los museos y los foros culturales, mediante el incremento sustancial de actividades dirigidas a la comunidad, o a grupos sociales desfavorecidos o con discapacidad, y a través de difusión selectiva de materiales educativos.

5.3. DIFUSION DE LA CULTURA

5.3.1. DIAGNOSTICO Y PERSPECTIVAS

La educación, la investigación, la promoción y la difusión de las disciplinas artísticas son funciones claramente delimitadas en sus respectivos ámbitos de acción, pero necesariamente relacionadas y complementarias desde el punto de vista del desarrollo de las artes. Mientras que la promoción artística comprende las acciones de fomento y estímulo a la creación en las distintas disciplinas, la difusión implica las actividades que permiten que el producto de esa creación, y la de otras épocas ya integrada al patrimonio cultural nacional y universal, tenga destino público y repercusión social.

En la difusión, como área sustantiva de la política cultural, se ha observado la tendencia a un desarrollo relativamente autónomo de cada campo: danza, música, literatura, artes visuales, teatro y fotografía, sin un pleno aprovechamiento de las experiencias y recursos humanos y materiales con que se ha contado en ellos a lo largo del tiempo.

En tal sentido, se hace necesario llevar a cabo programas de difusión del arte en todas sus expresiones y vincular a ellos las funciones educativas, de investigación y promoción, es decir, establecer planes integrales de desarrollo de las disciplinas artísticas que, sin descuidar esfuerzos específicos que se llevan a cabo para promover cada una de ellas, eviten que las acciones se desarrollen de manera aislada.

Por ello, para dar coherencia a la atención y formación de públicos, es conveniente adoptar programas integrales que vinculen efectivamente entre sí a los diferentes organismos y áreas del Subsector Cultura y orienten de manera definida su colaboración con otras instituciones públicas y de educación superior, empresas privadas y asociaciones civiles, entre otras.

En los últimos años, la participación de la sociedad en los proyectos culturales ha permitido disponer de diversas fuentes de financiamiento, provenientes fundamentalmente de la iniciativa privada, canalizadas en gran medida a través de sociedades de amigos y patronatos que se han creado en un gran número de museos y para apoyar a conjuntos artísticos. En lo sucesivo, se pretende incrementar el número de sociedades de amigos o patronatos para apoyar el trabajo institucional y, en el caso de los grupos artísticos, para favorecer su desempeño y su perfeccionamiento y mejorar sus condiciones de trabajo.

Para articular y consolidar las acciones de promoción y difusión artísticas, se alentará la participación de artistas y promotores dentro del diseño y la evaluación de programas de trabajo, así como dentro de la definición de proyectos integrales con grupos artísticos, museos, escuelas y centros de investigación; el análisis de los programas de estímulo, capacitación y difusión y el establecimiento de los lineamientos para el mejor aprovechamiento de la infraestructura y de los recursos financieros disponibles.

En el campo específico de los espacios dedicados a la difusión, y en el marco de la descentralización de bienes y servicios culturales, resulta conveniente revisar la política de subsidios, que si bien rindió significativos resultados en el pasado, ahora debe enfocarse al aliento a los programas de desarrollo regional de carácter autónomo. Se ha iniciado ya la transferencia de algunos centros de difusión cultural e iniciación artística a diversas entidades federativas para su administración, enfocada a procurar la autogestión y el financiamiento estatal y municipal que contribuyan a asegurar el acceso al arte y la cultura a sectores más amplios de la población. De este modo, la Federación mantendrá su función rectora y normativa en materia de promoción artística en el país, y fortalecerá su papel y su participación adecuada en la prestación de servicios, enlace, asesoría y apoyo.

Por otra parte, las limitaciones de los recursos financieros para la difusión de las actividades artísticas señala la necesidad de una estrategia especial para el pleno aprovechamiento de los recursos y medios disponibles. En este ámbito destaca la ampliación del uso de los medios de comunicación: radio, televisión y publicaciones periódicas, así como la elaboración de materiales de divulgación y su distribución masiva. Asimismo, se deberá profundizar la cooperación de las instituciones culturales y los gobiernos estatales con el fin de sumar medios e infraestructuras de comunicación y difusión de cada uno de ellos.

Los museos han sido objeto de amplios programas de reacondicionamiento, pero aún demandan condiciones idóneas para la ampliación de sus funciones de difusión. Muchos de ellos requieren espacios especiales para el resguardo y depósito de los acervos temporales y permanentes; y de áreas educativas, para la impartición de cursos y talleres y la realización de actividades paralelas.

5.3.2. OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS

Objetivos

         Propiciar que el potencial artístico de la sociedad se traduzca en un mayor desarrollo de la creación y difusión de la obra artística en sus diversas expresiones.

         Alentar el acceso de la población a los satisfactores culturales y artísticos como una forma de elevar su calidad de vida y favorecer la creación de nuevos públicos.

         Hacer del hecho artístico parte fundamental de la educación de los mexicanos, para facilitar el desarrollo de nuevas vocaciones artísticas.

         Promover la amplia participación de los diversos sectores de la sociedad, y en particular de la iniciativa privada, en el desarrollo y difusión de la actividad artística.

         Apoyar el fortalecimiento de los programas de competitividad de las industrias y bienes culturales.

Estrategias

         Fortalecer la participación de estados y municipios en el desarrollo de las manifestaciones artísticas en el ámbito del programa de descentralización de bienes y servicios culturales del Gobierno Federal, ampliando los mecanismos de cooperación e intercambio artísticos entre los estados de la República.

         Promover la participación de artistas y promotores en la definición y evaluación de los programas de trabajo por área.

         Actualizar el diagnóstico de la infraestructura cultural existente, y favorecer su pleno aprovechamiento y diversificación para la promoción de la obra artística, por medio de la coordinación de acciones de las instituciones culturales federales y estatales.

         Fomentar, a partir de un fondo especial con recursos federales ya asignados, la canalización de aportaciones financieras de los diferentes órdenes del gobierno y el sector social a la conservación y el mantenimiento de la infraestructura cultural, concentrando y administrando los recursos fiscales que el gobierno federal destine al reacondicionamiento y conservación de la infraestructura cultural (casas de cultura, teatros, salas de conciertos, centros culturales, galerías, bibliotecas, etc.)

         Intensificar las acciones dirigidas a nuevos públicos y a públicos específicos para las diversas manifestaciones artísticas (profesores, trabajadores, poblaciones en zonas marginadas, albergues, personas con discapacidad, etcétera).

         Desarrollar programas dirigidos a la incorporación del magisterio en las tareas de sensibilización en las disciplinas artísticas; y generar actividades dirigidas a los estudiantes de educación básica, media y superior, tanto al interior de la escuela como fuera de ella, tendientes a la formación de públicos y creadores.

         Fortalecer los mecanismos de reconocimiento a artistas y creadores que han contribuido al desarrollo cultural del país.

         Consolidar y dar mayor proyección a nivel nacional e internacional al trabajo de los grupos artísticos institucionales e independientes.

         Fortalecer los festivales artísticos nacionales e internacionales, en particular el Festival Internacional Cervantino, como foros de encuentro e intercambio entre las regiones del país y entre el país y otras naciones, y de difusión y acceso a las expresiones artísticas contemporáneas de mayor calidad.

         Ampliar los circuitos artísticos regionales y crear un sistema itinerante de presentaciones artísticas mediante una selección de eventos y de obras que podrían ser presentadas en los estados de la Federación.

         Impulsar proyectos que amplíen la presencia de las manifestaciones artísticas en los medios de comunicación, para efectos de divulgación e información.

         Impulsar un programa de publicaciones sobre la promoción, difusión y educación de las artes y apoyar a las independientes de carácter periódico.

         Diseñar un sistema de adquisiciones, intercambios y donaciones de carácter documental para incrementar los archivos institucionales sobre las diversas disciplinas artísticas.

         Perfeccionar los programas de profesionalización en artes escénicas para elevar los niveles de desempeño artístico.

         Consolidar los programas de estímulos a la creación, becas y residencias temporales.

         Desarrollar un programa de residencias temporales de creadores, intérpretes y maestros en los estados de la Federación.

         Diseñar mecanismos que permitan la detección oportuna de talentos artísticos y su encauzamiento hacia las alternativas de desarrollo correspondientes.

         Alentar entre los grupos sociales organizados, la comunidad artística y la empresa privada la participación en la planeación y financiamiento de los proyectos artísticos.

         Explorar fuentes alternas de financiamiento que, a través de los mecanismos del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, promuevan y faciliten la participación del sector privado y la sociedad en general en proyectos de asignación de espacios culturales que contribuyan a crear mejores condiciones para el desarrollo artístico, así como a la conservación y mejoramiento de obras artísticas y foros culturales (teatros, museos, galerías, escuelas).

         Fomentar el intercambio internacional y fortalecer la presencia de la actividad artística mexicana en el exterior garantizando la adecuada representación de nuestro país en festivales, concursos, bienales y otras actividades artísticas de carácter internacional.

         Utilizar en mayor medida los convenios bilaterales para el intercambio artístico y educativo, así como las instancias multilaterales como la UNESCO, con el propósito de aprovechar al máximo el beneficio de los fondos disponibles a nivel internacional.

5.3.3. LINEAS DE ACCION

Fortalecer los Programas de Desarrollo Artístico, de carácter nacional, en las áreas de teatro, danza, música, artes visuales, arquitectura y literatura, con el propósito general de preservar el patrimonio artístico de México, difundir sus manifestaciones, estimular la creación, desarrollar y fomentar la educación y la investigación, difundir el arte a través de los medios de comunicación y promover la formación de públicos.

El programa integral dedicado a cada disciplina comprenderá acciones en los campos de educación, investigación, promoción y difusión, las principales de las cuales se enuncian en esta prospectiva.

TEATRO

Reorganización de la Compañía Nacional de Teatro, consolidando un elenco que tienda a la estabilidad y que permita dotar a la Compañía de una personalidad artística propia.

Reestructuración de la Muestra Nacional de Teatro, de tal manera que cumpla con la misión de difundir los trabajos más representativos del teatro mexicano, y ser un espacio de reflexión e intercambio de experiencias ligadas al quehacer escénico.

Desarrollo de un Programa Nacional de Teatro Escolar, en colaboración con la SEP y los gobiernos de los estados, que permita la asistencia de los escolares del país a espectáculos teatrales, involucre al magisterio y genere una cultura teatral.

Colaboración con otras instituciones para un mayor aprovechamiento de sus foros teatrales, mediante el desarrollo de programas conjuntos que brinden a los grupos teatrales y dramaturgos opciones múltiples y diversificadas para el montaje de obras y el acceso a públicos diversos.

DANZA

Difusión de la creación dancística universal y especialmente de la danza mexicana dirigida a la formación de público.

Realización de actividades en escuelas de educación media básica del país, por medio de programas conducidos por coreógrafos y bailarines profesionales, enfocadas a permitir a los alumnos desarrollar sus capacidades.

MUSICA

Promoción de la música mexicana mediante la organización de ciclos musicales y grabaciones, que incluyan a autores, grupos artísticos dependientes del INBA y artistas independientes.

Desarrollo de acciones que contribuyan a la difusión de la ópera en el país, entre ellas el fortalecimiento y la ampliación de las actividades de la Opera de Bellas Artes.

Consolidación y ampliación del programa de Orquestas y Coros Juveniles.

ARTES VISUALES

Apoyo al intercambio constante de exposiciones entre los estados de la Federación, para beneficio amplio de creadores y público, así como a la proyección internacional de la creación artística nacional.

Consolidación de la red nacional de foros de exhibición, subsanando carencias y garantizando las condiciones necesarias para la conservación del patrimonio artístico y la atención eficiente y segura del público.

Consolidación del programa de premios y concursos nacionales y regionales, incluyendo la creación del Salón Nacional de Artes Visuales.

Apoyo a la profesionalización del campo museológico nacional, recurriendo a programas de intercambio de capacitación a nivel nacional e internacional.

Fortalecimiento de las actividades del Centro de la Imagen como principal foro de divulgación de la obra de los fotógrafos mexicanos y extranjeros.

LITERATURA

Apoyo a la labor de los escritores mexicanos, tanto en el campo de la creación como de la investigación y la difusión.

Fortalecimiento y ampliación de los espacios y medios de publicación, promoción y difusión de las instituciones culturales para los escritores jóvenes, en particular los que se desarrollan en el interior de la República, tanto en el ámbito del libro y las publicaciones periódicas como de los medios de comunicación.

Apoyo a las revistas de arte y literarias, que contribuyen a la difusión de la actualidad cultural en todo el país.

Incremento y actualización de los acervos bibliográficos y documentales de la literatura mexicana que sustentan las tareas básicas de información y promoción de la misma en el Centro Nacional de Información y Promoción de la Literatura, a través del uso de nuevas tecnologías.

Consolidación y diversificación del sistema de premios literarios, reconsiderando el número de premios otorgados, así como la coparticipación con los estados y otras instituciones culturales afines.

Apoyo a las acciones de los programas nacionales de estímulo a la lectura, vinculando el fomento a la creación literaria con las actividades editoriales y bibliotecarias de fomento a la lectura.

5.4. CULTURA EN MEDIOS AUDIOVISUALES

5.4.1. DIAGNOSTICO Y PERSPECTIVAS

El avance tecnológico ha transformado los medios de comunicación y generado nuevas posibilidades para la difusión de la cultura. Asimismo, ha provocado complejos procesos sociales relacionados con la transmisión de patrones de conducta, valores y estilos de vida. Si bien son capaces de propiciar una homogeneización cultural indeseable, también pueden utilizarse con alta efectividad para reforzar valores culturales propios, para la reafirmación de nuestra identidad nacional y el conocimiento, comprensión y divulgación de los hechos históricos y culturales sobre los cuales dicha identidad se asienta y se nutre permanentemente.

A la vez, debe asumirse que tales medios, altamente socializantes y de enorme penetración en todos los grupos sociales, son instrumentos indispensables en la elevación de la calidad de vida de los mexicanos, en el que el conocimiento debe ocupar un lugar preponderante.

La sensibilización de niños y jóvenes, la creación de nuevos públicos y el conocimiento de las expresiones de la cultura nacional y universal, requieren de la utilización planificada y extensa de los medios audiovisuales de comunicación.

No obstante los diversos medios de comunicación audiovisual tanto públicos como privados con los que cuenta el país, es necesario multiplicar esfuerzos para que dichos medios promuevan con mayor intensidad y más eficazmente las manifestaciones educativas y culturales, así como los valores sociales de convivencia democrática, tolerancia y respeto a la diferencia.

La difusión de la cultura a través de los medios audiovisuales de comunicación no ha logrado llegar a un amplio número de mexicanos si comparamos su penetración con la que tiene la comunicación comercial.

La red de medios de comunicación del Estado ha vivido, sin duda, diversas transformaciones que deben entenderse para aprovechar de manera óptima los recursos con que se cuenta actualmente y las perspectivas reales que ofrecen a las necesidades nacionales.

En 1993 se puso en operación el Canal 22 de televisión destinado a complementar la oferta cultural mediante series y programas de altísima calidad internacional y con un pleno sentido de divulgación basado en el objetivo principal de responder a la condición plural de la cultura contemporánea. Su programación ofrece una visión amplia y moderna del pensamiento y el arte universales, con lo que se ha convertido en una opción real para el auditorio. Habiendo iniciado con un promedio de seis horas diarias de transmisión, actualmente cuenta con un promedio de nueve horas diarias de programación propia y por las mañanas está integrado a la cadena EDUSAT. Su señal, parcialmente vista en la zona metropolitana de la ciudad de México cuando empezó sus transmisiones, se capta ahora en aproximadamente 260 ciudades de la República a través de los sistemas de cable.

A partir de 1995 ha empezado a fortalecerse, con gran voluntad política y una concepción de largo plazo, el sistema satelital de televisión de la Secretaría de Educación Pública, que agrupa seis canales comprimidos en el satélite Solidaridad. Este sistema abarca diferentes aspectos de las manifestaciones educativas y culturales, así como de difusión de la ciencia. Transmite hoy un promedio de doce horas diarias y su cobertura abarca la totalidad del territorio nacional. Paulatinamente, EDUSAT devendrá un auténtico y amplio sistema de televisión pública.

Canal 11 del Instituto Politécnico Nacional cuenta con una tradición que sobrepasa los treinta años de servicio de extensión educativa y cultural. Su perfil integra una variada programación que incluye difusión de la ciencia y la tecnología, información social y política, y expresiones artísticas nacionales y extranjeras. En los años recientes, fortalecido con equipamiento tecnológico, con una programación permanentemente renovada y esquemas novedosos de patrocinio, Canal 11 ha incrementado notablemente su presencia en el territorio nacional, tarea en la que habrá de continuar, y ha consolidado su imagen en amplios grupos de población.

Radio Educación, vanguardia en una tradición pionera en la comunicación educativa, se mantiene como una de las estaciones radiofónicas culturales por excelencia. Su perfil programático combina los objetivos básicos de la comunicación de servicio público con la responsabilidad de auspiciar la creación artística y su difusión. A pesar de un significativo proceso de expansión, basado principalmente en equipamiento técnico que le ha permitido extenderse a otras ciudades del país, todavía la mayor parte de su auditorio se concentra en el Distrito Federal.

La adecuada coordinación con el Instituto Mexicano de la Radio (IMER) es una de las vías para lograr la expansión de la emisora y, en general, para enriquecer la oferta radiofónica nacional de carácter cultural. Mediante convenios de retransmisión de programas a través de radiodifusoras del IMER y del sector privado, en particular del interior del país, y de la producción de programas específicos de contenido educativo y cultural y la concertación con organismos públicos, instituciones de educación superior e investigación científica, empresas y asociaciones civiles, es posible plantear y alcanzar estas metas.

El cine nacional, y en particular el auspiciado por el Instituto Mexicano de Cinematografía, dotado de nuevas temáticas y apoyado en el surgimiento de nuevas generaciones de directores, fotógrafos, escritores, actores y técnicos logró, en los años recientes, volver a despertar el interés del público y la crítica, obteniendo, además, importantes reconocimientos internacionales.

Guiado más por un sentido cualitativo que cuantitativo, el IMCINE instrumentó diversos mecanismos de operación para fortalecer el cine mexicano de calidad. Estableció un Consejo Consultivo de la más amplia pluralidad para evaluar conjuntamente con artistas e intelectuales la viabilidad de diversos proyectos cinematográficos; asimismo, impulsó con excelentes resultados un programa de opera prima para que jóvenes directores egresados de las escuelas de cine del país realizaran, en plan profesional, su primera película. Estas producciones han podido ser apreciadas en el país y han sido invitadas a múltiples festivales en el extranjero.

Sin embargo, es necesario señalar también que el cine mexicano ha visto reducidas sus posibilidades de exhibición en México y la producción global ha disminuido considerablemente. La industria cinematográfica ha experimentado en los últimos años un descenso en la producción derivado, entre otras razones, de la descapitalización de las empresas del ramo y en la reducción del número de salas de exhibición. Si en 1989 se produjeron 102 películas, para 1994 la cifra fue de sólo 56, y en 1995 no rebasará las 15. Al mismo tiempo, el número de pantallas pasó de 1,913 en 1990 a 1,434 en 1994.

Durante 1995 surgieron nuevos esquemas de exhibición que han ido aumentando paulatinamente el número de salas dotadas de modernas tecnologías. También se ha logrado poner en operación, a partir de 1995, nuevos modelos de exhibición de cine de calidad gracias a la confluencia de voluntades de los sectores público, social y privado involucrados en la industria cinematográfica.

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes inició la divulgación y promoción del cine de calidad en video mediante colecciones de películas de los más destacados realizadores de la cinematografía mundial y nacional. Estas películas en video se comercializan a precios accesibles y el catálogo vigente contiene más de 220 títulos que conforman la Videoteca Cultural, a los que cabe agregar más de 750 títulos de programas culturales en existencia que la complementan.

Este diagnóstico reconoce, por otra parte, la necesidad de intensificar las acciones encaminadas a la preservación del patrimonio fílmico de la nación, a su investigación y divulgación, así como la de ampliar las posibilidades de difundir entre la población las expresiones de mayor calidad y actualidad del cine extranjero.

El video en su carácter experimental y artístico se ha afianzado en los últimos años como un instrumento de espectáculo, entretenimiento y alta creatividad y experimentación, con extraordinaria influencia en la sociedad. Por ello es un medio que deberá aprovecharse con especial interés en la difusión de las manifestaciones culturales y como una herramienta excepcional de apoyo a los procesos educativos.

El CNCA, con la participación de otras instituciones y diversos apoyos privados, ha realizado hasta ahora tres bienales nacionales de video, y efectuará la cuarta en 1996 con el propósito de estimular principalmente a los jóvenes realizadores y coadyuvar a sus procesos de aprendizaje y evolución creativa en la materia.

En los próximos años, la presencia cultural en los medios audiovisuales deberá fortalecerse bajo dos premisas básicas: una, de carácter educativo, destinada al acercamiento a las artes para inducir su apreciación y su conocimiento; otra, orientada hacia la difusión de todas aquellas expresiones de alta calidad que manifiestan nuestra identidad nacional y la capacidad creativa de los mexicanos, así como de las más elevadas expresiones de la cultura universal.

5.4.2. OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS

Objetivos

         Posibilitar a los más amplios grupos de mexicanos el disfrute y apreciación de las manifestaciones del arte y la cultura nacionales y universales a través de los medios audiovisuales, dentro de un proceso educativo que contribuya a la generación de nuevos públicos y a la elevación del bienestar social.

         Contribuir a la apertura de nuevas vías de expresión en los medios de comunicación que incidan en el pleno desarrollo de la pluralidad cultural y democrática de la sociedad mexicana.

         Fortalecer la capacidad tecnológica de los canales de televisión 11 y 22 con el fin de que su señal cubra cada vez más amplios espacios del territorio nacional con altos niveles de calidad de transmisión y recepción.

         Concertar con los medios de comunicación privados para que las expresiones educativas y culturales tengan en ellos una mayor presencia.

         Avanzar en el proceso de modernización técnica y de ampliación de potencia de Radio Educación a fin de extender su cobertura a nivel nacional.

         Impulsar la producción del cine mexicano de calidad mediante modernos mecanismos de cooperación entre los diversos sectores sociales.

         Mejorar y ampliar las posibilidades de exhibición del cine mexicano y extranjero de calidad, asumiéndolo como una expresión artística fundamental en la formación social y cultural de la población.

         Intensificar, en los organismos que integran el Subsector Cultura y con otras instancias gubernamentales, la producción y difusión de materiales audiovisuales que abarquen todas las expresiones artísticas y culturales que ofrezcan tanto posibilidades de disfrute como de iniciación, así como ampliar la oferta y distribución de los materiales contenidos en el programa Videoteca Cultural.

Estrategias

         Dar prioridad a los contenidos destinados a niños y jóvenes donde confluyan objetivos educativos y de creación con el fin de impulsar la formación de nuevos públicos.

         Cubrir sistemáticamente en la producción audiovisual aspectos como apreciación de las artes; conocimiento y preservación del patrimonio histórico y artístico; reconocimiento de la diversidad étnica y cultural; difusión y promoción de las culturas populares; promoción del libro y la lectura; acercamiento a las expresiones de la cultura universal.

         Establecer mecanismos institucionales de financiamiento para la producción de películas de calidad, con el fin de impulsar la cinematografía como elemento insustituible del patrimonio cultural y artístico de la nación.

         Ampliar los espacios y canales de comunicación dedicados a las manifestaciones culturales populares, particularmente las indígenas, y desarrollar actividades de capacitación básica y asistencia técnica en este campo, estimulando la participación del sector privado.

         Contribuir a una plena utilización del sistema satelital de la Secretaría de Educación Pública para la difusión educativa y cultural de los proyectos audiovisuales del subsector.

         Fortalecer los sistemas de formación de recursos humanos profesionales que contribuyan al enriquecimiento de los contenidos y políticas de los medios de comunicación en materia educativa y cultural.

5.4.2. LINEAS DE ACCION

RADIO, TELEVISION Y VIDEO

Intensificación de la producción de series y programas en torno a la vida cultural de los estados de la República, al quehacer de sus artistas e intelectuales, así como de sus grupos artísticos y diversas instituciones culturales.

Fomento a la producción de series y programas que tengan como objetivo la presentación de las nuevas expresiones artísticas, musicales, pictóricas y literarias dentro de un marco que abarque las manifestaciones y valores de la cultura nacional y universal.

Ampliación de la red de retransmisión de Canal 22 mediante la instalación de estaciones en zonas estratégicas del país; el establecimiento de convenios de colaboración con los sistemas regionales de televisión pública y las televisoras estatales; y el enlace con sistemas de cable en las entidades federativas. Asimismo, se buscará mantener en constante actualización los contenidos de su programación reforzando en ella aspectos de la vida creativa nacional.

Ampliación de la cadena de retransmisión de Canal 11 mediante el apoyo de nuevos equipos y tecnologías que faciliten una cobertura nacional.

Estímulo a los procesos de formación y capacitación de los estudiantes de comunicación, mediante la práctica directa en los medios del subsector, para orientarlos hacia la difusión cultural.

Impulso a un programa nacional de videotecas que contando en particular con el apoyo de los centros educativos, amplíe las posibilidades de creación, experimentación y difusión del video reconociéndolo plenamente como una sólida, aunque joven, posibilidad educativa y de divulgación cultural.

Expansión de los mercados internacionales para los productos audiovisuales del subsector.

CINE

Impulsar la calidad de la expresión cinematográfica, apoyando a los creadores mediante coproducciones de largometrajes, cortometrajes y documentales y diversificando el acceso a nuevas fórmulas de producción nacional y extranjera.

Participación activa en los esfuerzos orientados a la actualización de la legislación cinematográfica que propicie la mayor competitividad del cine mexicano de calidad en los mercados nacional y mundial.

Generar mecanismos destinados a estimular la industria cinematográfica nacional, con la participación activa de diversas instancias de los sectores público, social y privado.

Generación de nuevos modelos de financiamiento para la producción del cine mexicano de calidad, que involucren a los sectores público y privado.

Vinculación estrecha del cine con la política cultural, propiciando, por un lado, aquellas expresiones surgidas de la creatividad artística en un marco democrático y plural, de libertad y respeto a la diferencia, y por otro las que contribuyan a fortalecer los valores, historia y tradiciones concomitantes a nuestra identidad nacional; que incidan en la formación de nuevos públicos y en la iniciación artística.

Fortalecimiento de los mecanismos destinados a la preservación y difusión de nuestra historia fílmica, y enriquecimiento de nuestro patrimonio con productos destacados de las cinematografías de otros países.

Difusión del cine mexicano de calidad en el país ampliando los circuitos de exhibición, en colaboración con los gobiernos de los estados de la Federación y las instituciones comprometidas con la difusión y valoración de la cultura.

Reafirmación de la presencia del cine mexicano en los festivales y mercados internacionales más relevantes, no sólo como resultado de un esfuerzo empresarial sino particularmente como expansión de la presencia de nuestra cultura.

Desarrollo en el campo de los métodos educativos y de capacitación de los profesionales del cine mediante una permanente actualización de los planes de estudio correspondientes y el estímulo a la investigación y la crítica cinematográficas.

5.5. FOMENTO AL LIBRO Y LA LECTURA

5.5.1. DIAGNOSTICO Y PERSPECTIVAS

La necesidad de vincular cada vez más estrechamente cultura y escuela ha permitido demostrar el carácter estratégico que el libro y la lectura tienen en la educación y el desarrollo personal de los individuos.

El libro sigue siendo el instrumento privilegiado para la educación y la difusión de la cultura. Extensión de la memoria y al mismo tiempo extensión de la imaginación, el libro tiene un papel insustituible en la política cultural. Así, al mismo tiempo que la Secretaría de Educación Pública busca avanzar en la tecnología de punta para aplicarla a la enseñanza, es evidente que hace falta reforzar la capacidad de leer y de escribir, no solamente en los alumnos de educación básica, sino en los de educación superior y en toda la población. En última instancia, el rayo láser, las computadoras, los satélites artificiales, la televisión, la radio, los multimedia, INTERNET y todos los demás adelantos tecnológicos de nuestro tiempo descansan en materiales escritos. No podremos progresar en la tecnología del siglo XXI si no mejoramos sustancialmente la capacidad y los hábitos de lectura de los mexicanos, así como los medios de satisfacer esos hábitos a través de acciones que pongan a su alcance los materiales idóneos.

Todas las estadísticas sobre la relación entre el número de bibliotecas, de librerías y de ventas de libros en el país y el número de habitantes revelan claramente una situación de rezago a pesar de los importantes programas de años recientes en materia de creación de bibliotecas públicas, edición o coedición de libros y establecimiento de librerías. En efecto, entre 1983 y 1994 la Red Nacional de Bibliotecas Públicas pasó de 350 a más de 5,000 unidades; en la edición de libros el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes mantuvo una producción promedio anual de un millón de ejemplares que en forma creciente han sido producidos en coedición con casas editoras privadas, modalidad que ha llegado a representar el 65% de la producción total. Cabe destacar, por otro lado, que el 40% de los títulos consiste en libros específicamente dirigidos al público infantil y juvenil.

Por otro lado, la situación económica e industrial del sector editorial que involucra producción de papel, talleres de impresión y encuadernación, editores, distribuidores y librerías se ha deteriorado sensiblemente en la última década. Todavía más, la venta de libros ha disminuido y el cierre de librerías ha aumentado. En efecto, se calcula que existe en promedio una librería por cada 170,000 habitantes en México. Esto, sin tomar en cuenta su concentración en las ciudades más grandes.

México, indudablemente, cuenta con una infraestructura insuficiente de librerías para lograr una distribución nacional del libro, a lo que se suma la limitación de recursos de las editoriales para abastecer eficientemente a las librerías y locales cerrados. A esta situación, el CNCA ha respondido con la operación del programa de la Red Nacional de Librerías que apoya a la sociedad para el establecimiento de las mismas y que cuenta con 225 puntos de venta afiliados.

Del mismo modo, se tiene previsto continuar apoyando al Fondo de Cultura Económica en su carácter de organismo público descentralizado como entidad de servicio institucional, con clara función social de promoción y difusión de la cultura, la ciencia, la tecnología y demás manifestaciones del conocimiento humano.

Por otro lado, la producción editorial del Estado que complementa los fondos editoriales privados, respondiendo a objetivos específicos de sus programas educativos y culturales, cuenta con una instancia de distribución y comercialización, Educal, que, además de tener puntos de venta propios, distribuye y comercializa la producción editorial oficial en librerías privadas, participa en ferias y promueve la exportación.

En el apoyo y estímulo a la lectura, se observan tres grandes momentos o tramos. El primero es la adquisición y consolidación básica de la competencia lectora por niños y adultos. Su desarrollo corresponde a la educación básica del sistema escolar y a los medios de alfabetización de adultos. El tercero es el de la lectura diestra, habitual y diversificada que recibe materiales tanto de la actividad editorial de la empresa privada como de la del Estado. Entre ambos momentos hay un segundo tramo esencial, formado por sectores de la población con distintos niveles de destreza lectora cuya maduración depende, entre otros factores, de la adquisición del hábito de la lectura y de la disponibilidad de materiales y oportunidades de lectura.

Es necesario intensificar las acciones en estos distintos niveles y sectores de la población para desarrollar y extender el hábito de la lectura que sustente la posición que el libro debe ocupar en el desarrollo cultural y social del país y constituya la solución de fondo para contar con una sana industria editorial, una relación más estrecha entre autores y público y un medio de fortalecimiento y extensión de la educación. Asimismo, no puede olvidarse la necesidad de poner a disposición de la población lectora una oferta editorial variada y a precios accesibles que refuerce los programas gubernamentales de estímulo a la lectura.

5.5.2. OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS

Objetivos

         Otorgar al libro un carácter de interés público nacional que reconozca su gran importancia cultural y educativa frente a su relativo peso económico.

         Garantizar condiciones favorables y de aliento para los diferentes elementos que concurren en la cadena del proceso de producción y distribución del libro.

         Elevar cualitativa y cuantitativamente los hábitos de lectura de la población nacional.

         Diversificar la oferta editorial nacional.

Estrategias

         Promover la integración de un grupo de trabajo en el que participen los diferentes gremios y autoridades vinculados con la materia para generar propuestas orientadas a encontrar soluciones de fondo a los problemas culturales y económicos que inciden en contra del libro y la lectura.

         Desarrollar acciones permanentes de promoción de la lectura y apoyo a las bibliotecas públicas; apoyo a los autores mexicanos de libros; apoyo a los editores y libreros mexicanos y apoyo a la calidad del libro mexicano (industria del papel, talleres de artes gráficas) y su difusión nacional e internacional.

         Establecer una coordinación institucional que pueda hacer converger esfuerzos y multiplicar su impacto a través de la colaboración generada en el ámbito del fomento a la lectura, proponiendo una coordinación programática más que una modificación orgánica.

         Conformar programas de publicaciones de carácter complementario respecto a los fondos de la industria editorial privada, comprendiendo áreas insuficientemente cubiertas pero de importancia estratégica para la cultura nacional.

5.5.3. LINEAS DE ACCION

APOYO Y ESTIMULO A LA LECTURA

Participación con la Secretaría de Educación Pública en programas de estímulo a la lectura con un enfoque integral y permanente que propicie, a su vez, que otras instancias interesadas se sumen a esta importante tarea.

Apoyo al Programa Nacional para el Fortalecimiento de la Lectura y la Escritura en Educación Básica (PRONALEES) de la SEP mediante diagnósticos y evaluaciones y con materiales propios o coeditados.

Apoyo al programa Libros del Rincón de la SEP que fomenta el hábito de la lectura en las aulas, con intercambio de experiencias editoriales y con materiales y a su difusión y comercialización abierta.

Fortalecimiento de los programas conjuntos SEP/CNCA en materia de capacitación para la impartición de talleres de fomento a la lectura en diversas ciudades del país, para formar o actualizar a los formadores y coordinadores de talleres de la lectura en un esquema de descentralización eficaz.

Vinculación de talleres de lectura con los programas de promoción en bibliotecas y librerías, para facilitar el acceso al libro.

Aliento a acciones que fomenten la lectura con apoyo de la televisión, sea de telesecundaria o en programas especiales a través de los canales televisivos del Estado y su enlace con televisoras públicas y privadas locales.

Fomento a la lectura en los hogares a través de la capacitación de padres de familia y la ampliación de los servicios de las bibliotecas públicas con préstamos a domicilio.

Mejoramiento y ampliación de los servicios de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas, mediante un programa integral y permanente de actualización y enriquecimiento de acervos, capacitación de personal, equipamiento, mantenimiento y dotación de acervos y equipos audiovisuales y de cómputo en apoyo y complemento de la lectura, orientado al crecimiento cualitativo de la Red, correspondiente al cuantitativo que se ha venido registrando y que se impulsa conforme a las necesidades subsistentes.

Estímulo a la lectura y diversificación de grupos lectores en las bibliotecas públicas, mediante el esquema de responsabilidad compartida de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas en el que participan estrechamente los gobiernos municipales y estatales en conjunto con el gobierno federal, y que permite alcanzar niveles de participación que van en aumento día con día. El gobierno federal deberá responder al claro interés mostrado por la población: en 1983, de enero a diciembre hubo cuatro millones de consultas en las bibliotecas públicas de todo el país; de enero a diciembre de 1994, hubo setenta y siete millones de consultas en las bibliotecas públicas; y este número va en aumento. Sin embargo, la mayoría de estas consultas las hacen estudiantes en relación con trabajos escolares. Por ello, es necesario aumentar los círculos literarios, talleres de lectura, clubes de lectores y demás actividades de fomento del hábito de la lectura que se llevan a cabo continuamente en las bibliotecas públicas de la Red Nacional.

Ampliación y consolidación de la organización de ferias del libro a nivel estatal y local que incluyan programas y talleres de fomento a la lectura, además de la venta de publicaciones. La experiencia de quince años consecutivos de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil en la Ciudad de México, ha permitido llevar con éxito esta experiencia a nivel estatal y local.

Multiplicación y diversificación de las acciones de fomento a la lectura a través del establecimiento de círculos de lectores vinculados a bibliotecas y comunidades, organización de festivales y concursos en torno al libro y la lectura; presentación de programas de lectura en voz alta. La organización de concursos y certámenes de participación nacional en torno a la edición de libros, la elaboración de ilustraciones y carteles, organización de grupos de lectura, etc., debe continuar para dar mayor aliento a la creación y la lectura.

Establecimiento de una red de pequeñas salas de lectura a través de convocatorias públicas en las que se dote a comunidades y asociaciones responsables de acervos mínimos y pertinentes que fomenten el hábito de la lectura sobre esquemas de responsabilidad compartida y servicio ciudadanos.

Intercambio y difusión entre los especialistas de las experiencias mexicanas en torno al fomento de la lectura, que contribuyan a actualizar de modo permanente los métodos y estrategias de trabajo en este campo.

Difusión y extensión de las acciones de fomento a la lectura a través de los medios de comunicación masiva e invitación a otras instituciones, personas y medios a sumarse a esta empresa. El apoyo que ofrece el Consejo Nacional de la Publicidad a la Cámara Nacional de Industria Editorial Mexicana con la participación de la UNAM y el CNCA para estructurar una campaña nacional de promoción de la lectura para el año de 1996, deberá servir como un instrumento que contribuya a acercar a la población a la lectura.

FOMENTO DEL LIBRO

Comunicación estrecha con la industria editorial mexicana para fortalecer la producción, promoción y distribución del libro mexicano, revisando los elementos y factores que intervienen en la cadena productiva del libro y en su adecuada promoción y distribución, y, en su caso, coadyuvando al diálogo entre la industria editorial y las áreas de la administración pública competentes que puedan contribuir a su desarrollo y a conferirle al libro un papel cada vez más destacado en el ámbito cultural.

Apoyo a la revisión, conjuntamente con las autoridades competentes y miembros de la industria editorial, de los aspectos económicos de la actividad editorial, tales como la producción de papel nacional y otros insumos, así como la importación necesaria de éstos; la competitividad y niveles de calidad de la industria de las artes gráficas; el desarrollo de casas editoriales y librerías; y las cuestiones relativas al transporte nacional e internacional y a la promoción del libro en el extranjero.

Ediciones propias y coediciones de libros con editoriales privadas, para fomentar el hábito de la lectura entre niños y jóvenes; rescatar textos de incuestionable valor que han salido de circulación; propiciar la difusión de nuevos autores de todo el país y hacer accesibles obras de otros países que amplíen las perspectivas culturales de la población.

Fortalecimiento de las tareas de fomento, edición, publicación, exhibición y comercialización editorial del Fondo de Cultura Económica, aprovechando su carácter corporativo multinacional para apoyar, por medios editoriales, para extender su función difusora en el ámbito nacional hacia la proyección internacional de la herencia histórica y cultural de México, además de disponer de su red de entidades subsidiarias que ya atienden la amplia geografía iberoamericana e incluso al público hispanohablante de los Estados Unidos de Norteamérica.

Apoyo al establecimiento de librerías privadas, empresas de promoción y distribución del libro, así como otros mecanismos de difusión y comercialización de libros por correo, entre ellos el servicio de promoción y venta de libros a través del llamado "Correo del Libro Mexicano" que la SEP y el CNCA presta a los lectores de las regiones más apartadas.

Reorganización y modernización de los servicios oficiales de distribución y comercialización en apoyo de la SEP, el CNCA y otros editores públicos y privados, en particular los que presta Educal, para elevar su eficacia y ampliar su cobertura, haciendo así más accesibles al público los libros y publicaciones de carácter prioritario, para lo cual las instancias editoras, públicas y privadas, habrán de participar evaluando las necesidades del mercado en la elección de títulos y la determinación de tirajes.

Continuidad y consolidación de las tareas de promoción y presencia de los autores y libros mexicanos en el extranjero, a través de la participación en organismos y foros especializados; en ferias y exposiciones de libros; estímulos a la traducción a otros idiomas y su publicación; colaboración con agencias literarias, etc. Todo ello siempre en estrecha coordinación con autores, editores e instituciones mexicanas. Además de la UNESCO y sus programas del libro, México es ya miembro de pleno derecho del Centro Regional del Libro de América Latina y el Caribe (CERLALC) con sede en Colombia, en donde se establecen líneas de cooperación e intercambio en torno al libro y la lectura para la región. En cuanto a Ferias Internacionales del libro, son media docena las más importantes a las que concurren los editores a través del Centro Nacional de Promoción del Libro Mexicano (CEPROMEX) con la participación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Cabe mencionar aquí, en orden de importancia, las de Francfort, Barcelona-Madrid (LIBER) y Bolonia en Europa y las de Chicago, México, Guadalajara, Bogotá, Buenos Aires y Santiago de Chile en América. Corresponde al CNCA la organización de la más importante feria en su género para América Latina: la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil que incluye importantes talleres, conferencias y actividades en torno al fomento a la lectura, además de la promoción y venta de libros.

5.6. ESTIMULO A LA CREACION ARTISTICA

5.6.1. DIAGNOSTICO Y PERSPECTIVAS

En los últimos años, las formas y mecanismos de asignación de recursos a la creación artística y al desarrollo de proyectos culturales han sido objeto de cambios profundos, resultado de una nueva política de apoyo a los artistas, intelectuales, intérpretes y grupos artísticos mexicanos. Se ha conseguido, por primera vez, sustituir la dispersión de los apoyos, la discrecionalidad y la intermediación administrativa de las instituciones culturales que durante mucho tiempo prevalecieron en el otorgamiento de los recursos destinados a los creadores, por todo un sistema de apoyo a la creación que comprende las diversas disciplinas artísticas y quehaceres culturales, concentra los recursos destinados a su fomento y delega su asignación en los propios intelectuales y artistas.

En gran medida, los cambios introducidos han sido resultado de la creación del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, fundado como una reunión de esfuerzos de la comunidad artística e intelectual, del sector privado y de las instituciones públicas alrededor de cuatro objetivos fundamentales: apoyar la creación artística; preservar el patrimonio cultural; incrementar el acervo cultural, y promover y difundir la cultura.

El FONCA se instituyó bajo el principio rector de que la asignación de recursos correspondiera a comisiones integradas por especialistas de cada una de las disciplinas artísticas y expertos en patrimonio cultural. Es decir, los propios artistas son los encargados de dictaminar los proyectos y solicitudes de apoyo de sus pares. El propósito es garantizar la plena objetividad en los criterios de selección y el respeto a la libertad de creación.

Sobre estas bases, ha sido posible extender los programas iniciales de becas a creadores intelectuales, ejecutantes, jóvenes creadores y grupos artísticos, a otros campos, como el de los escritores en lenguas indígenas, y transformar otros, como el destinado a los creadores con trayectoria, en mecanismos de alcance y profundidad mayores.

Ejemplo de ello ha sido el Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA), que a partir de la valiosa experiencia del Sistema Nacional de Investigadores, ha permitido dotar al país de un medio que reconoce la importancia de la creación artística al lado de la investigación y la producción científicas como elementos fundamentales para el desarrollo del país. Lo hace brindando un estímulo a los creadores de excelencia, para fomentar la creación individual y su ejercicio en condiciones adecuadas, a fin de contribuir a incrementar el patrimonio cultural del país. El Sistema Nacional de Creadores de Arte es el primer proyecto en México que crea condiciones permanentes para que un artista dedique su tiempo a su vocación creadora en circunstancias más favorables.

En el aliento a la creatividad colectiva, por otra parte, la base ha sido el Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales que ha permitido el apoyo directo a proyectos que por su costo y magnitud, no pueden ser emprendidos aisladamente por sus creadores. El objetivo es lograr que los frutos de la creación artística se vean materializados mediante su ejecución y difusión. Asimismo, el programa permite encontrar financiamiento para proyectos de investigación y formación en el campo de la cultura y las artes.

A través de todos estos programas, se ha estructurado un sistema que permite apoyar a los creadores desde su juventud hasta su plena madurez creativa, al mismo tiempo que les procura los recursos para la realización de sus obras y les ofrece posibilidades de perfeccionamiento en el extranjero y de contacto e intercambio de experiencias con sus colegas de otros países.

Desde que inició sus labores, el FONCA ha otorgado más de 2,400 apoyos que han beneficiado a creadores, ejecutantes, investigadores, promotores, maestros, grupos y compañías artísticas de la República Mexicana en sus proyectos de creación, investigación, realización, promoción y difusión de las artes. Cabe destacar que en su cuarto año de operación, el FONCA aplicó recursos destinados a apoyar a la creación cultural 5.7 veces mayores que en 1989, año de su fundación, y en 1994 recursos que representaron 22.2 veces más que lo asignado en ese mismo año.

Las comisiones de selección encargadas de dictaminar las candidaturas y proyectos de todos los programas del FONCA, integradas por especialistas, han mostrado ser un mecanismo transparente y objetivo para el otorgamiento de los apoyos. La rotación de sus miembros, reglamentada en los instrumentos jurídicos que lo crearon, permite mantener un equilibrio entre generaciones, corrientes y tendencias artísticas. El perfeccionamiento constante de sus reglas de funcionamiento deberá ser una tarea permanente.

Por otro lado, el FONCA, por medio del sistema de fondos especiales, ha permitido a los grupos y asociaciones de la comunidad artística establecer esquemas de financiamiento para sus proyectos culturales en los cuales los donativos privados que obtengan sean deducibles de impuestos. Este mecanismo ha incrementado el apoyo del sector privado a la cultura y ha permitido la estabilidad y permanencia de los proyectos culturales independientes. La ampliación de este programa y su perfeccionamiento son tareas prioritarias, ante la difícil situación por la que atraviesan los grupos artísticos independientes. Asimismo, deberán difundirse entre las compañías artísticas, patronatos, sociedades de amigos, museos y talleres las orientaciones adecuadas para la obtención de fondos.

El FONCA y los Fondos Estatales para la Cultura y las Artes cubren el espectro del territorio nacional en materia de apoyos. Sin embargo, aún subsiste una considerable desigualdad de oportunidades para el creador residente en las entidades federativas con respecto al de la ciudad de México. Estos desequilibrios regionales son, en parte, reflejo de aquéllos relativos a la infraestructura educativa y cultural. Todo esfuerzo que se haga en materia de descentralización en este campo, para lograr una presencia más equilibrada de los creadores de los Estados en los programas nacionales de apoyo a la cultura y las artes, será de gran beneficio para el desarrollo de la cultura nacional y del federalismo.

5.6.2. OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS

Objetivos

         Mejorar las condiciones para el desarrollo de la creatividad de los artistas mexicanos.

         Fomentar los procesos de creación colectiva e individual a través del financiamiento directo a los proyectos que propongan los artistas e intelectuales.

         Propiciar la igualdad de oportunidades para el desarrollo cultural y artístico en todas las entidades del país.

         Promover el enriquecimiento del patrimonio cultural de la nación a través del fomento a la creatividad de los mexicanos.

Estrategias

         Alentar los procesos de creación individual y colectiva a través de programas dirigidos a los diversos sectores de la comunidad artística del país.

         Ampliar los programas de apoyo a proyectos culturales, a fin de garantizar la materialización de las obras creativas.

         Fortalecer los procesos de descentralización, a fin de garantizar la igualdad de oportunidades de desarrollo a los artistas de las diversas regiones y etnias del país.

         Buscar que los programas de apoyo a la creación beneficien de manera equilibrada a los diversos grupos sociales, fortaleciendo los programas de apoyo a la cultura infantil, a las culturas populares y aquéllos dirigidos a grupos específicos.

         Alentar la participación del sector privado en el financiamiento de los proyectos culturales y proponer mecanismos alternativos de financiamiento para los grupos e instituciones culturales.

         Incrementar la capacidad de gestión y el conocimiento de formas de obtención de fondos entre los grupos e instituciones culturales.

         Establecer una mayor vinculación entre el Fondo Nacional y los Fondos Estatales para la Cultura y las Artes, a fin de compartir experiencias, establecer programas conjuntos y ampliar la difusión de las convocatorias.

5.6.3. LINEAS DE ACCION

PROGRAMAS DE FINANCIAMIENTO Y ESTIMULO A LA CREACION INTELECTUAL Y ARTISTICA

Consolidación de los diversos programas y modalidades de estímulo a la creación y el desarrollo de proyectos culturales, tanto el FONCA como los Fondos Estatales para la Cultura y las Artes, proceso en el que se alentará el intercambio de experiencias y definición de principios de operación comunes en los diversos fondos y mecanismos financieros de apoyo a la creación, con base en el respeto a las características de cada localidad y región.

Consolidación del programa de becas para el desarrollo de jóvenes creadores, así como para el de ejecutantes; también, la expresión literaria en las diversas lenguas indígenas que se hablan en el país, propiciando un mayor acercamiento de su labor en todos los campos a la sociedad y los diversos públicos que la conforman.

Incremento del apoyo directo a la creación independiente, canalizando mayores recursos a través del Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales, destinado a financiar proyectos de investigación, capacitación o producción cultural en las diferentes disciplinas del quehacer artístico, que cuenten con esquemas de recuperación financiera, o bien, que convoquen la participación de otras instituciones u organismos independientes en su financiamiento.

Consolidación del Sistema Nacional de Creadores de Arte, fortaleciendo su función como mecanismo para otorgar estímulos a los creadores de excelencia que cuentan con un reconocimiento público para que puedan dedicarse al desarrollo de su obra en condiciones más propicias. Asimismo, se fomentará entre los miembros del Sistema Nacional de Creadores de Arte, mediante el diseño de acciones específicas, su participación en programas de educación artística y de difusión cultural en todo el país.

Extensión de los programas de aliento a la creación a un mayor número de disciplinas y quehaceres culturales y artísticos, en particular aquellos que hasta ahora han sido insuficientemente atendidos, incorporando a ellos esas disciplinas y manifestaciones del arte y la cultura.

PARTICIPACION DE LA COMUNIDAD INTELECTUAL Y ARTISTICA

Diálogo permanente con los organismos representativos de la comunidad artística, como son las sociedades autorales, los organismos colegiados, las asociaciones independientes, las empresas culturales, los grupos y artistas en lo individual, sobre problemáticas de interés común que inciden en el sector, así como para desarrollar actividades conjuntas.

Fortalecimiento de las comisiones de evaluación de los programas de estímulo a la creación cultural, en cuanto a mecanismos de integración de jurados y procedimientos de evaluación, a fin de ampliar su participación en el desarrollo cultural de México.

PARTICIPACION DEL SECTOR PRIVADO

Impulso a los fondos especiales que se han brindado a la comunidad intelectual y artística como mecanismo de apoyo, avalado por la experiencia ya obtenida, a sus esfuerzos de obtención de recursos ante organizaciones privadas, asociaciones e instituciones culturales, con base en la deducibilidad fiscal de los recursos donados. Paralelamente, se trabajará con los grupos y asociaciones artísticas en la difusión de estrategias y capacitación para la obtención de fondos.

Estímulo a la participación del sector empresarial en los programas y acciones culturales, tanto en el campo del apoyo a la creación artística como en el de la preservación del patrimonio cultural.

COORDINACION INTERINSTITUCIONAL

Estímulo a la formación de grupos de trabajo entre las diversas asociaciones de artistas e intelectuales, las instituciones culturales públicas y privadas y las dependencias del CNCA para revisar, conjuntamente con las autoridades hacendarias, los aspectos fiscales que afectan la creación, producción y distribución de bienes culturales.

Mayor coordinación entre las diversas instituciones y áreas que otorgan premios y estímulos a la creación, tanto en el Distrito Federal como en los estados.

DIFUSION

Fortalecimiento de los canales nacionales de difusión de las ofertas de apoyo a la creación artística, para brindar igualdad de oportunidades a todos los estados y regiones del país.

Ampliación de los canales de difusión del trabajo de los beneficiarios de los estímulos del FONCA y los Fondos Estatales, enfatizando la presencia en los estados de las obras realizadas por los becarios del FONCA y los miembros del Sistema Nacional de Creadores de Arte, a través de los circuitos de cooperación interregional.

Mayor aprovechamiento de las instalaciones, recintos y museos públicos, con la finalidad de difundir la obra de los creadores de arte.

5.7. CULTURAS POPULARES

5.7.1. DIAGNOSTICO Y PERSPECTIVAS

En la búsqueda de un intercambio cultural equitativo entre los diversos grupos étnicos y sociales de nuestro país, es necesario propiciar un diálogo cultural de alcances nacionales que permita a los mexicanos conocer las fuentes múltiples de su identidad. Una correcta valoración de las expresiones populares, por ejemplo, habrá de partir del reconocimiento de que son aquellas que el pueblo ha producido a lo largo del tiempo, y produce en todo momento, y que son las raíces de nuestra personalidad cultural. No sólo en las manifestaciones de la vida cotidiana -las costumbres, tradiciones, usos sociales, formas de vida, celebraciones-, sino también en la expresión de las llamadas bellas artes, el pensamiento y aun la ciencia y los diversos terrenos del conocimiento.

Preservar y difundir a las culturas populares, particularmente a las indígenas, es entonces fortalecer a una cultura, la mexicana, cuya vitalidad y originalidad nacen de la diversidad.

La diversidad cultural y lingüística expresada, por ejemplo, en las 59 etnias de México, con sus respectivas lenguas indígenas, pero también en las culturas urbanas, regionales y campesinas, constituye sin duda un recurso inagotable de representaciones colectivas que dan sentido al desarrollo y perspectivas de vida de amplios sectores poblacionales. En atención a esta pluriculturalidad se requiere incrementar de manera significativa los esfuerzos del sector público para lograr el aliento y difusión de las culturas populares, ampliando la cobertura geográfica y programática de acción institucional para el desarrollo preferentemente autogestivo de los proyectos y programas culturales.

Asimismo, impulsar el desarrollo integral de las culturas populares implica diseñar un conjunto de estrategias centradas fundamentalmente en los procesos que animan la creación y recreación de las culturas populares. Debe entonces privilegiarse la promoción y el apoyo a estos procesos más que a sus productos, con el fin de evitar una autonomía ficticia de sus manifestaciones culturales.

La creación y recreación de las culturas populares acusa un carácter fundamentalmente colectivo, con una marcada función social específica. Desde este punto de partida se incursiona en un campo que no se refiere únicamente a un sujeto sustantivo de la creación -no se habla exclusivamente de pintores, músicos, danzantes, artistas, etcétera-, sino también a un sujeto social y político. Es decir, se aborda un campo cultural que involucra a diversos sectores de la población nacional que de manera colectiva crean y recrean en la cotidianidad o en momentos festivos y extraordinarios, una forma particular de ver y significar el mundo. La promoción y difusión de las culturas populares debe ser respetuosa de este carácter, fomentar la participación ciudadana y buscar que el beneficio de las acciones redunde en los propios creadores y portadores de las diversas culturas, ofreciendo mayores oportunidades de superación individual y comunitaria.

Las culturas indígenas son portadoras de múltiples tradiciones milenarias que enriquecen a la cultura nacional; son también culturas vivas con grados variables de renovación que incursionan en formas inéditas de creación cultural y artística; ambas dimensiones, la tradicional y la moderna, demandan una atención de la mayor envergadura para su preservación y desarrollo.

El cumplimiento de esta tarea exige estrategias de amplia difusión y aliento que involucren de manera decidida al conjunto de instituciones públicas en una coordinación estrecha, al igual que al sector social y privado. En la construcción de una sociedad plural es necesario desarrollar la conciencia de la diversidad, a fin de que los grupos de población que no son generadores de cultura popular puedan entrar en un diálogo permanente con ella y ésta cuente con mayores espacios para su difusión y recreación.

De manera particular, en los núcleos urbanos se desarrolla una compleja convivencia de formas culturales diversas que generan nuevas formas en permanente construcción. Manifestaciones que se nutren, por una parte, de la confluencia de diversas culturas regionales y étnicas que interactúan a partir de los flujos migratorios que han dado vida a las ciudades contemporáneas; y, por otra parte, de la conformación cosmopolita característica de las urbes.

Los cambios derivados del crecimiento y desarrollo nacionales redefinen constantemente los campos de la acción cultural. Aunado a las culturas étnicas, campesinas y urbano populares, existe un amplio espectro de culturas regionales. Los flujos migratorios internos han generado el crecimiento de colonias indígenas en las ciudades del país, con la demanda de nuevos esquemas de atención a sus necesidades de desarrollo cultural. Las ciudades fronterizas con los Estados Unidos tienen problemáticas particulares y compartidas que dan lugar a la configuración de un corredor cultural que demanda igualmente el desarrollo de mecanismos específicos.

La demanda cultural surgida de los sectores populares, las culturas étnicas y las culturas regionales, debe respaldarse mediante el crecimiento y fortalecimiento de las estrategias de estímulo a la creatividad popular. En la actualidad se desarrollan múltiples programas y acciones específicas que permiten la preservación, el desarrollo y la difusión de las culturas populares, pero debe impulsarse aún más, mediante acciones de amplia cobertura nacional y paulatina operación descentralizada, la tendencia a moderar la desigualdad de oportunidades existente para el desarrollo de las diversas expresiones culturales de los grupos populares que conviven en el territorio nacional.

El respeto a la diversidad plantea como tarea central abatir la desigualdad que ha caracterizado a las relaciones entre culturas en México; ello, tanto en lo referente a las posibilidades de acceso de grandes sectores marginados a la oferta cultural institucional y de grupos culturales, como en lo relativo a la generación de espacios y mecanismos que propicien el desenvolvimiento cultural autogestivo.

En el marco del desarrollo de proyectos culturales de sustrato comunitario, se debe fortalecer la iniciativa local e intensificar la participación de los beneficiarios a fin de ensanchar los horizontes de bienestar social de las miles de localidades objeto de los programas para la preservación, estímulo y difusión de las culturas populares.

Es necesario, en tal sentido, incrementar los apoyos directos a los creadores y portadores de las culturas populares nacionales; diversificar la oferta institucional promoviendo nuevos programas que recojan las corrientes creativas y tendencias culturales emergentes entre los sectores populares; y propiciar los encuentros entre creadores y protagonistas de las culturas populares, con el fin de generar espacios de intercambio y enriquecimiento cultural.

Tarea prioritaria en el contexto de la difusión es la ampliación de los espacios en los medios de comunicación masiva, al igual que la ampliación de posibilidades de acceso de los creadores populares a la producción de materiales sonoros y audiovisuales.

En materia de apoyo a las culturas populares urbanas, es necesario responder al reto de una sociedad dinámica y cambiante mediante la recuperación del conjunto de procesos implicados en los fenómenos de cambio, innovación y reproducción de la tradición cultural.

Así, bajo los principios rectores de equidad, justicia y democratización de acceso y goce de los bienes y servicios culturales, los programas de preservación, estímulo y difusión de las culturas populares, étnicas y regionales contribuirán al desarrollo social de la nación.

5.7.2. OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS

Objetivos

         Alentar la preservación, promoción y difusión de las culturas populares, étnicas y regionales en los ámbitos rural y urbano, como culturas constitutivas de la riqueza y sustento de la identidad nacional.

         Consolidar, en el ámbito particular de las culturas populares, una política cultural que responda al carácter pluricultural y multiétnico de la nación, contribuyendo al desarrollo democrático del país bajo los principios de equidad y justicia.

         Fortalecer los programas y acciones de apoyo a las culturas municipales y comunitarias.

         Propiciar las posibilidades de acceso, goce e intercambio regional entre las diversas manifestaciones culturales y grupos sociales del país.

Estrategias

         Coordinar las acciones de preservación, fomento y difusión de las culturas populares, en particular las indígenas, con los programas desarrollados en estos campos por diversas instituciones.

         Impulsar, apoyar y fortalecer los procesos tendientes a la autogestión cultural de los grupos populares en los estados y en las regiones culturales del país, para la creación, recuperación, revaloración, recreación e intercambio de las expresiones de su cultura propia.

         Establecer nexos con las organizaciones de la sociedad que impulsan programas en el ámbito específico de las culturas populares y estimular la participación del sector privado en materia de preservación, desarrollo y difusión de las culturas populares.

         Extender la cobertura de los programas y mejorar la calidad de los servicios culturales mediante la concertación con los gobiernos estatales de convenios que propicien la promoción y difusión de las culturas populares y étnicas a nivel regional; y que amplíen los mecanismos de participación del sector social y privado, así como las estrategias de financiamiento.

         Privilegiar la atención en municipios y localidades con índices de marginalidad alta y media, promoviendo estrategias específicas que permitan el acceso a mayores y mejores programas, bienes y servicios culturales dentro de un esquema de fortalecimiento de las culturas locales y del desarrollo cultural regional.

         Diversificar la oferta cultural institucional como sustento de un programa de desarrollo social integral, que contemple: la atención a la diversidad de iniciativas culturales de los propios creadores mediante un esquema de asesoría y financiamiento con fondos abiertos a concurso público; el desarrollo de programas específicos que fortalezcan las vertientes creativas de las culturas populares; y la promoción de programas de innovación que cumplan con la función de incursionar y abrir nuevos campos de investigación, desarrollo creativo y difusión de aspectos de las culturas populares poco explorados o novedosos.

         Descentralizar los programas y servicios culturales, consolidando e incrementando mecanismos de coordinación institucional y entre los diferentes órdenes de gobierno que permitan impulsar y apoyar diversas acciones de preservación, creación, investigación y difusión de las culturas populares.

         Propiciar una estrecha coordinación con las diversas instituciones del sector público y privado en los ámbitos de responsabilidad concurrente.

5.7.3. LINEAS DE ACCION

PRESERVACION DEL PATRIMONIO CULTURAL

Conservación y difusión del patrimonio de las culturas locales y regionales como fuente de reproducción de la cultura propia y la identidad nacional, reconociendo la capacidad de las propias comunidades para la custodia y preservación de su patrimonio cultural y fomentando las acciones de documentación y registro del mismo.

Fomento a programas vinculados a la memoria histórica y vida cotidiana, dirigidos a la recuperación de la memoria histórica de pueblos, barrios y ejidos de la República a través del estímulo, conjuntamente con los estados, al trabajo de cronistas locales, personajes de la comunidad e investigadores de las disciplinas sociales para la reconstrucción de la historia local.

ORDENES DE GOBIERNO

Descentralización de las acciones de preservación y fomento de las culturas populares, mediante un esquema de transferencia de programas nacionales y recursos para su operación, hacia las Unidades Regionales de Culturas Populares, en una primera etapa, y el desarrollo posterior de programas de cobertura regional y la transferencia de las propias Unidades y sus recursos a los gobiernos de los estados, para reservar a la Federación tan sólo un carácter normativo, de cofinanciamiento, capacitación y seguimiento frente al desarrollo de los programas involucrados en el ámbito de las culturas populares, étnicas y regionales.

INFORMACION

Consolidación del Centro de Información y Documentación de Culturas Populares como instrumento de recuperación, sistematización, enriquecimiento y difusión de los materiales de los fondos documentales en torno a los actores y procesos de las culturas populares y de la política cultural y de financiamiento a la creatividad y cultura populares impulsada por el Estado.

Establecimiento de la Red Nacional de Documentación con la instalación de 19 centros de información especializados, conjuntando los esfuerzos realizados tanto por las instituciones del sector en los tres órdenes de gobierno, así como por los sectores productivos.

PROGRAMAS DE FOMENTO A LAS CULTURAS POPULARES Y A LAS CULTURAS INDIGENAS

Fortalecimiento del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias, como esquema amplio de atención financiera a la demanda abierta generada por los grupos y creadores artísticos y culturales con el fin de ofrecer asesoría y financiamiento complementario para el desarrollo de proyectos culturales desde una perspectiva tendiente a la autogestión.

Intensificación de las acciones de estímulo al desarrollo y difusión de las lenguas y literatura indígenas, mediante el apoyo a las academias de lenguas indígenas, el otorgamiento de becas a escritores, la ampliación de los espacios y usos de las lenguas indígenas, la promoción de encuentros y recitales entre creadores, y las acciones de formación y capacitación en este ámbito, vinculándolo con el sistema educativo nacional para incidir en la formación pluricultural de la niñez mexicana y generando esquemas de atención a la población indígena migrante para la preservación de su identidad lingüística y cultural.

Desarrollo del Programa "Diálogos Culturales" que promoverá, a través de los espacios de las fiestas populares de pueblos y barrios, de museos, medios de comunicación, publicaciones, encuentros y presentaciones, el acercamiento entre los grupos sociales y étnicos de las diferentes regiones del país, mostrando para tal efecto las manifestaciones más relevantes de las culturas populares.

Aliento a la creación y la preservación de tradiciones en el terreno de la música popular, desarrollando programas de investigación, capacitación musical, registro, reparación de instrumentos, diversificación y enriquecimiento de repertorios, encuentros e intercambios entre músicos.

Desarrollo y difusión del conocimiento sobre la producción de artesanías y arte popular mediante el desarrollo de nuevas fórmulas de capacitación y difusión, apertura de nuevos espacios y ampliación de los existentes para la recreación y el aprendizaje del arte y la artesanía popular que amplíe la comunicación cultural entre regiones, consolide los lazos de identidad especialmente en situaciones de frontera y mejore los procesos de trabajo en cuanto a calidad de la producción.

Estímulo a la iniciativa cultural de los sectores populares de los núcleos urbanos de pequeña, mediana y gran escala, tanto en lo relativo a sus expresiones culturales tradicionales a través de programas de desarrollo de barrios y fomento a la cultura propia, como en relación con las manifestaciones que dan cuenta de la dinámica de cambio y relación intercultural característica del desarrollo urbano.

Desarrollo de programas vinculados a la diversidad cultural y biodiversidad, mediante el reconocimiento, rescate y conservación del saber de los grupos tradicionales sobre el manejo de los recursos naturales de su entorno, para atender las necesidades de investigación, promoción de una cultura ecológica y desarrollo de proyectos enfocados a contribuir a un desarrollo social y económico equilibrado y ecológicamente sano.

Estímulo y apoyo a la investigación cultural en el ámbito de las culturas populares a través de la consolidación de espacios específicos como la Mesa de la Cultura Popular Mexicana y el Programa Afroamérica: Nuestra Tercera Raíz.

MUSEOS

Promoción de la construcción del Museo Nacional de Arte Popular, con la concurrencia financiera del sector privado, y de la creación de museos regionales de arte popular en el interior del país, que lleguen a constituir un sistema interrelacionado que permita obtener el máximo provecho a través de exposiciones itinerantes, talleres y otras actividades que circulen por ese sistema.

Consolidación del Programa de Museos Comunitarios y Ecomuseos, como instrumento de expresión de la diversidad y adquisición de conciencia del patrimonio cultural por parte de sus herederos directos, así como el fortalecimiento de la creatividad de las comunidades.

Reactivación del Museo Nacional de Culturas Populares como espacio abierto para estimular, preservar y difundir las iniciativas culturales de los sectores populares del país.

DIFUSION

Promoción de un programa editorial de alcance nacional que difunda, a través de la publicación de libros, cuadernos y folletos, la diversidad de manifestaciones culturales y trabajos de reflexión académica que se desarrollan alrededor de las culturas populares.

5.8. DESCENTRALIZACION DE LOS BIENES Y SERVICIOS CULTURALES

5.8.1. DIAGNOSTICO Y PERSPECTIVAS

No obstante los considerables avances alcanzados durante la última década en el propósito de generar en los estados de la República los soportes financieros adecuados, las estructuras, recursos e instrumentos para articular proyectos de desarrollo cultural de largo aliento, son aún necesarias las acciones encaminadas a favorecer, sumando el esfuerzo de los distintos órdenes de gobierno, un desarrollo equilibrado de las entidades federativas en su conjunto.

Las desigualdades regionales entre el norte, centro y sur del país en materia de desarrollo cultural, de infraestructura, recursos humanos y programas, son reflejo de las desigualdades económicas y sociales que expresan históricamente esas regiones en el contexto de la nación.

La política de descentralización de los bienes y servicios culturales busca participar activamente en el encuentro de espacios propicios; en la conformación de estructuras adecuadas; en la formación de personal calificado, y en la conjunción de recursos destinados específicamente a proyectos culturales en cada entidad federativa, para poder sembrar en terreno fértil un proceso cultural autónomo y autogestivo, que reconozca las diferencias regionales pero aliente la unidad como nación. El diagnóstico de la realidad nacional indica que es necesario contribuir a crear las mejores condiciones en cada estado de la República para acceder a una genuina descentralización.

En los próximos años deberá procurarse un mejor aprovechamiento de los recursos dirigidos a la cultura, tanto en lo que corresponde al uso y disfrute de los bienes y servicios culturales financiados por los sectores públicos federal y estatal, como a estimular la participación de la sociedad en la definición de sus propias vías de desarrollo cultural.

El proceso de descentralización no sólo se ocupará de atender a aquellas regiones y grupos de la sociedad tradicionalmente marginados y cuya condición sociocultural ha sido objeto de poca o nula atención por parte de las distintas instancias, sino que, además, con el propósito de lograr un equilibrio verdadero y permanente, buscará continuar estimulando el desarrollo de las expresiones artísticas y las diversas manifestaciones culturales que se expresan en cada región del país.

El universo de la población que demanda una mayor participación en el desarrollo cultural de su comunidad es sumamente grande. Sin embargo, es posible diseñar una serie de estrategias de cobertura amplia que incorporen a esos grandes segmentos de la sociedad que aspiran a ser tomados en cuenta en cualquier proyecto que les ataña y que les permita alcanzar un nivel mayor de bienestar.

Afrontar las tendencias arraigadas por la herencia del centralismo en las políticas culturales, sin embargo, es una tarea que no puede realizarse a partir de esquemas únicos ni modelos impuestos nuevamente desde el centro. La realidad cultural de los distintos estados y regiones del país exige nuevas formas de actuación de los gobiernos federal, estatal y municipal, así como también una creciente participación de la sociedad y de las comunidades de artistas e intelectuales.

En los últimos años se han logrado avances importantes en tal sentido. La instancia federal ha establecido una relación respetuosa con los gobiernos estatales mediante convenios de carácter general que norman sus vínculos de trabajo, y con la comunidad intelectual y artística de cada entidad en el marco de los fondos estatales para la cultura y las artes y otros mecanismos de colaboración.

La cooperación interestatal y regional es otra de las estrategias fundamentales de la descentralización. A través de ella se amplían los beneficios del desarrollo cultural a mayores sectores de la población, se potencian los recursos y se fortalece la gestión autónoma de las entidades, sin fragmentar la unidad que nos reconoce y distingue como nación.

Un propósito adicional de la descentralización, será estimular suficientemente los programas de desarrollo cultural regional, procurando su autogestión y sostenimiento con financiamiento propio a corto plazo.

5.8.2. OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS

Objetivos

         Fortalecer el federalismo y la unidad nacional con la libre y equilibrada expresión de la diversidad de las culturas regionales del país.

         Propiciar las mejores condiciones para el florecimiento de la creación propia de cada región o estado.

         Contribuir a la igualdad de oportunidades de desarrollo cultural y de acceso a los bienes y servicios culturales entre todos los estados de la Federación.

Estrategias

         Aplicar el sistema de información cultural sobre los estados de la República al diseño de políticas y proyectos culturales de alcance estatal y regional, en apoyo a una planeación conjunta y permanente de los tres órdenes de gobierno.

         Favorecer la participación de la sociedad y de la comunidad artística de cada estado en la creación y disfrute del patrimonio cultural.

         Fortalecer los mecanismos de colaboración y concertación a través de los convenios marco, de los fondos estatales para la cultura y las artes y de los diversos acuerdos específicos de ejecución.

         Apoyar la formación permanente de recursos humanos en las áreas culturales y artísticas.

         Promover el intercambio cultural y artístico entre los estados y las regiones del país.

         Fomentar la conservación y la difusión del patrimonio cultural nacional, así como el mantenimiento y el crecimiento de la infraestructura cultural, alentando una participación creciente de los estados y los municipios en esta tarea.

         Fortalecer los programas de descentralización municipal de las instituciones estatales de apoyo a la cultura.

         Apoyar y ampliar las acciones de difusión de la creación artística de los estados a través de programas específicos.

         Articular los mecanismos operativos que implican la participación de las tres instancias de gobierno.

5.8.3. LINEAS DE ACCION

MARCO JURIDICO ESTADO-FEDERACION

Convenios-marco con los estados de la Federación, como mecanismos básicos de la descentralización de los bienes y servicios culturales enfocados al desarrollo cultural y artístico de los estados, mediante una vinculación funcional entre los programas culturales de la Federación y los de cada entidad de la República.

Convenios de Cooperación Interestatal y Regional, para definir y normar mecanismos de intercambio y apoyo interinstitucional para el estímulo de la cultura en regiones socioculturales y actividades que involucran a instituciones de varios estados o regiones.

Acuerdos de Ejecución, dentro de los convenios-marco entre la Federación y los estados, para establecer las características, los recursos y los mecanismos particulares para llevar a cabo cada una de las actividades comprendidas en los convenios.

Impulso a la descentralización de recursos, bienes y servicios culturales en el nivel municipal, apoyando la creación de programas de descentralización municipal en los institutos de cultura de los estados, así como el fortalecimiento de los fondos municipales para la cultura y las artes existentes y la creación de nuevos.

COOPERACION E INTERCAMBIO INTERESTATAL Y REGIONAL

Aliento a la colaboración en el campo de la promoción artística a través de los circuitos artísticos, la celebración de conferencias, talleres literarios, exposiciones, así como programas editoriales y cursos de formación especializada. Para la operación de este programa se establecerán cinco áreas regionales: centro, centro occidente, frontera sur, noreste y noroeste; con el objetivo de lograr el apoyo a los proyectos culturales a nivel nacional.

Impulso a los Programas de Desarrollo Regional que beneficie a grupos, comunidades y creadores individuales de las regiones de las Huastecas, el Usumacinta, La Laguna, el Río Bravo, las Zonas Petroleras y Costa Chica y Costa Grande, entre otras. Estos programas benefician a un número mayor de estados, ciudades y municipios que han carecido de atención específica y fortalecen la cooperación regional.

Apoyo a los proyectos culturales fronterizos, mediante una convocatoria para canalizar recursos a trabajos propuestos por investigadores, académicos, intelectuales, artistas y grupos de siete estados de la frontera norte y cinco de la frontera sur.

Desarrollo del amplio potencial del Centro Cultural Tijuana, como el punto de reunión cultural más importante del noroeste, en la divulgación, promoción y difusión de los valores de la cultura nacional y en el fomento a las manifestaciones artísticas regionales en la frontera norte del país. Serán fortalecidos sus programas de divulgación científica, cinematográfica, de las artes escénicas nacionales e internacionales, de exposiciones y de promoción social, en los rubros escolar, de atención a la comunidad, participación de grupos culturales independientes y relaciones fronterizas e internacionales.

Desarrollo de programas especiales, mediante el esquema de concertación con diversas entidades del sector público y privado, para atender a determinados segmentos de la población del país (magisterio nacional, derechohabientes del IMSS, artistas y foros independientes).

FONDOS ESTATALES PARA LA CULTURA Y LAS ARTES

Consolidación, con base en la asignación presupuestal autorizada de los programas operativos anuales, de los Fondos Estatales para la Cultura y las Artes, con base en tres programas específicos: Estímulos a la Creación y al Desarrollo Artístico, en dos vertientes, Fomento a la Creación Artística (creadores con trayectoria, jóvenes creadores, desarrollo artístico individual y grupos artísticos) y Difusión del Patrimonio Cultural; Difusión de obras y proyectos apoyados; y Edición de la Obra de Artistas e Intelectuales, como esquemas específicos de apoyo, adicionales a los que se brindan a nivel nacional, a los creadores que se desarrollan en su comunidad de origen.

APOYO A PROGRAMAS ESTATALES

Apoyo a los Festivales y Encuentros Estatales, Nacionales e Internacionales, así como a bienales, concursos y premios, que constituyen parte importante de la vida cultural de los estados de la República.

Apoyo a proyectos específicos de programas estatales, considerando su continuidad dentro de las prioridades de la entidad, la trascendencia en el mediano y largo plazos en la formación cultural de sus recursos humanos, y, adicionalmente, la calidad de su organización y participantes.

Apoyo a los proyectos editoriales de los estados, a través de los Institutos de Cultura o de los Consejos Estatales para la Cultura y las Artes, continuando el impulso a publicaciones periódicas en las que se ofrezcan espacios para la expresión literaria de escritores, poetas y ensayistas oriundos y residentes de las distintas regiones.

FORMACION Y CAPACITACION

Formación de recursos humanos para la promoción y difusión de la cultura y las artes, mediante un programa nacional que conjugue diversas modalidades de capacitación, formación y especialización en diversos campos del quehacer artístico y cultural, comprendiendo talleres permanentes de formación, cursos regionales y nacionales, así como diplomados y cursos de alto nivel, adecuados a las propias tradiciones, necesidades e intereses de cada región o entidad.

INFORMACION

Desarrollo y actualización permanente del Sistema de Información para la Planeación y Evaluación de Políticas Culturales (SIPEC), como herramienta para la definición de políticas culturales con una clara orientación descentralizadora a partir de información sobre las estructuras y funciones de los organismos, la infraestructura, los programas y servicios culturales en todo el país.

DIFUSION

Fortalecimiento de las publicaciones periódicas de circulación nacional dedicadas a difundir el quehacer artístico y cultural de las entidades federativas por regiones o a nivel nacional, y en particular la nueva creación cultural, fundamentalmente a través de los espacios de difusión del Programa Cultural Tierra Adentro.

Producción de series y programas radiofónicos y televisivos de información, opinión y difusión de la vida cultural del interior de la República.

5.9. COOPERACION CULTURAL INTERNACIONAL

5.9.1. DIAGNOSTICO Y PERSPECTIVAS

En el curso de su formación, y en circunstancias históricas diversas, la cultura mexicana ha recibido y aceptado influencias procedentes de casi todos los continentes del mundo. Las expresiones originadas en nuestro territorio han establecido contacto con esas influencias y se han fundido con ellas para dar lugar a lo que hoy constituye una cultura nacional plenamente caracterizada por rasgos propios. Esta dinámica de su evolución predispone a la cultura mexicana a permanecer abierta a las corrientes que expresan a la cultura universal y a sostener con ellas un diálogo intenso de influencias y enriquecimientos recíprocos.

Una de las formas de favorecer este diálogo de culturas es el intercambio intenso y permanente con otras naciones: impulsar la presencia cultural de México en el exterior, así como la de otros países en México. Por otra parte, más allá del aprecio y el enriquecimiento recíprocos entre las culturas, y del disfrute de sus altas manifestaciones entre públicos diversos, este intercambio contribuye a fortalecer y a extender las relaciones internacionales en todos los campos. Así, el intercambio cultural ha sido un punto estratégico de la política exterior de nuestro país y constituye una tradición que debe continuar, en el marco de las profundas transformaciones sociales y culturales que vive el mundo en la actualidad.

La política exterior encauzada por la Secretaría de Relaciones Exteriores se ha centrado, dentro del ámbito cultural, en el incremento de la participación de México en foros y organismos culturales internacionales; el fortalecimiento de los instrumentos de intercambio cultural (convenios y programas); la creación de institutos culturales en ciudades estratégicas para la promoción de la presencia cultural de México en el exterior, con especial énfasis en donde las comunidades mexicano-norteamericanas son importantes; y el fomento a los programas de becas para apoyar el financiamiento de la formación de creadores, especialistas y académicos.

Por lo que corresponde a las actividades multilaterales, México ha tenido tradicionalmente un papel activo en la promoción del debate cultural en los foros de concertación y cooperación existentes, donde se definen las políticas culturales que se siguen a nivel regional y se identifican e impulsan acciones y programas destinados a propiciar una mayor comunicación y cooperación con las instituciones culturales de otros países.

En este contexto, cabe destacar la presencia constante de nuestro país en foros multilaterales, entre ellos el Encuentro de Ministros de Cultura y Responsables de las Políticas Culturales de América Latina y el Caribe; la Comisión Mexicana de Cooperación con Centroamérica; el Grupo de Alto Nivel de Cultura del Grupo de los Tres (G3), conformado por México, Colombia y Venezuela; las Cumbres Iberoamericanas de Jefes de Estado y de Gobierno; la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO); y el Comité Interamericano para la Educación, la Ciencia y la Cultura (CIECC) de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El fortalecimiento de la cooperación multilateral, a través de una mayor participación por parte de nuestro país en esos foros, ha ampliado sus beneficios en áreas tales como apoyos a la creación y formación de recursos humanos; recuperación, restauración y conservación del patrimonio histórico; fomento artesanal; cooperación editorial y cinematográfica; y presencia en los festivales culturales internacionales.

Debido a que la comunidad iberoamericana comparte un contexto geográfico, histórico, lingüístico y cultural similar, para México son prioridades la difusión e intercambio culturales con los países que la forman. Así lo demuestra la intensa participación de nuestro país en los foros multilaterales regionales.

México promueve y apoya la integración, como principal proyecto en los foros de política cultural en Latinoamérica y el Caribe. La política exterior de nuestro país asume que las culturas latinoamericanas deben intensificar sus flujos de intercambio para conocerse mejor y elevar el nivel de vida de sus pueblos. Más ahora, cuando el mundo entero avanza hacia los procesos de regionalización.

Por tradición, México ha realizado una actividad homogénea en todos los países de América del Sur y Centroamérica. En este contexto, es importante reconocer que a escasos seis años del primer Encuentro de Ministros de Cultura y Responsables de las Políticas Culturales de América Latina y el Caribe, y después de celebrarse el VII Encuentro en noviembre de 1994, se han alcanzado acuerdos en la definición de objetivos, temas y estrategias que, aunque todavía limitados, han contribuido a la integración cultural entre los países de la región. Entre los temas más relevantes para la consolidación de este objetivo, se encuentran el impulso a la libre circulación de bienes y servicios culturales y el avance de los sistemas de información cultural.

La cooperación también implica propiciar el intercambio cultural bilateral en las diferentes modalidades descritas anteriormente. En este contexto, los convenios y programas culturales bilaterales que nuestro país aplica de manera continua y simultánea con otras naciones han sido fundamentales para concretar la cooperación cultural con mayor facilidad.

México mantiene vigentes 58 convenios bilaterales de intercambio cultural. En este marco, desarrolla actualmente 47 programas bilaterales de cooperación cultural. Los programas incluyen las áreas de cooperación en materia cultural para educación artística y formación de recursos humanos; actividades artísticas y culturales; radio, cine, televisión y medios audiovisuales; así como proyectos especiales.

Cabe destacar la continuada labor de promoción cultural que han desempeñado los 27 institutos y centros culturales de México en el exterior, particularmente en ciudades de los Estados Unidos, como Washington y San Antonio, y de Europa, como Madrid y París.

En nuestro país, como en otros, la promoción de la cultura se concibió durante mucho tiempo como tarea exclusiva del Estado. En el caso de México, esto permitió la creación de una infraestructura cultural que sin duda puede ser mejor aprovechada. Por su parte, la inversión pública se ha visto limitada a la atención de necesidades imperiosas o básicas en materia cultural y ya no es suficiente para la demanda constante y creciente de los proyectos culturales de carácter internacional.

Para la difusión de proyectos y la realización de intercambios culturales que han involucrado a creadores, especialistas, académicos y funcionarios, nuestro país requiere la obtención de esquemas alternativos de financiamiento. A pesar de los logros, queda mucho por hacer, específicamente con los recursos provenientes de las instancias multilaterales.

Las exigencias para el desarrollo en nuestro país han obligado al gobierno y a la sociedad en su conjunto a proponer esquemas más eficaces para la obtención adicional de recursos que se destinen a proyectos culturales internacionales. En este esquema, el Estado, sin embargo, debe conservar su papel preponderante en la aplicación estratégica y prioritaria de los recursos orientada a los servicios culturales y artísticos.

5.9.2. OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS

Objetivos

         Proyectar la cultura mexicana en el exterior y favorecer su contacto con las demás culturas del mundo.

         Fortalecer la cooperación educativa y cultural en el ámbito internacional.

         Alentar el diálogo entre la cultura mexicana y las manifestaciones del exterior como una forma de acercamiento entre las naciones.

         Apoyar la tarea de establecer, mediante programas de carácter cultural, una vinculación sólida y permanente con las comunidades de origen mexicano en el exterior.

Estrategias

         Colaborar con la Secretaría de Relaciones Exteriores en el fortalecimiento del papel de las representaciones de México en el exterior en la labor de difundir y proyectar la cultura mexicana en el mundo.

         Actualizar permanentemente los sistemas de cooperación internacional en el ámbito de la cultura, en particular de los programas que México suscribe con otros países.

         Contribuir a una mayor difusión de las agendas y los programas de intercambio en el marco de la Cooperación Educativa y Cultural en el ámbito bilateral.

         Impulsar la difusión de la cultura mexicana en el extranjero, propiciando que esta promoción se lleve a cabo con criterios multidisciplinarios que incluyan la creación contemporánea.

         Apoyar el desarrollo e internacionalización de las industrias y bienes culturales.

         Promover esquemas internacionales orientados a la protección y recuperación del patrimonio cultural.

         Suscribir nuevos instrumentos formales de intercambio cultural, así como actualizar los existentes.

         Propiciar la participación activa de los miembros de la comunidad artística en la decisión, a través de la evaluación colegiada, del destino de los fondos para proyectos culturales internacionales aplicando criterios de calidad académica y artística.

         Aprovechar los fondos disponibles a nivel internacional, mediante un mayor acercamiento a las instancias multilaterales como la UNESCO.

         Intensificar los vínculos de las instituciones ejecutoras de la política cultural de México con centros de estudios e investigación de la cultura mexicana que existen en las instituciones extranjeras, de manera que se auspicie el trabajo de los especialistas en temas sobre México.

         Multiplicar las alternativas para el desarrollo de los artistas mexicanos, y consolidar los instrumentos que facilitan los estudios en el extranjero, el intercambio de experiencias y residencias artísticas y el desarrollo de proyectos binacionales y multinacionales.

5.9.3. LINEAS DE ACCION

COOPERACION INTERNACIONAL

Participación en los programas bilaterales de cooperación educativa y cultural, buscando que respondan a las posibilidades reales de nuestro país en cuanto a su oferta y demanda de acciones de cooperación e intercambio. Para lograr que todos los campos de la cultura y las artes en México participen activamente en el diseño y la ejecución de estos programas de cooperación bilaterales, y que se asegure la calidad de los intercambios a un costo accesible, se deben promover oportunamente las agendas previstas para la suscripción de estos programas, dentro de todas las dependencias incorporadas al Subsector Cultura.

Fortalecimiento de la cooperación multilateral, planeando y dando seguimiento conforme a los principios de la política exterior de México y las directrices establecidas por la Secretaría de Relaciones Exteriores, a los compromisos asumidos en las reuniones internacionales de carácter multilateral. En este ámbito, se buscará de manera prioritaria intensificar los esfuerzos por aprovechar óptimamente los beneficios que conceden para nuestro país estas instancias, retribuyendo la activa participación y cumplimiento de nuestros compromisos. Entre otros foros multilaterales en el ámbito cultural destacan:

Encuentros de Ministros de Cultura y Responsables de las Políticas Culturales de América Latina y el Caribe. Se buscará consolidar los acuerdos en la definición de objetivos, temas y estrategias que contribuyan a propiciar la integración cultural entre los países de la región. Asimismo se impulsará en el marco de estos foros la libre circulación de bienes y servicios culturales y el avance de los sistemas de información cultural.

Comité de Cultura de la Comisión Nacional para la UNESCO. En este foro se orientarán esfuerzos interinstitucionales para la promoción y seguimiento de las oportunidades de cooperación e intercambio que brinda ese organismo, para aprovechar los beneficios que brinda a nuestro país a partir del puntual cumplimiento de nuestros compromisos con la UNESCO.

Grupo de Alto Nivel de Cultura del Grupo de los Tres (GAN-G3). A través de la activa participación de México en este foro multilateral, se buscará la obtención del financiamiento para favorecer y concretar las actividades de capacitación, cooperación técnica y asesorías en diversas materias.

Comisión Mexicana para la Cooperación con Centroamérica. Se buscará de manera especial orientar las actividades de cooperación con esa región en materia cultural, a la difusión y promoción del patrimonio cultural, así como a la restauración y remodelación de edificios y obras de gran valor artístico e histórico de la región y a la formación de recursos humanos para la cultura.

Impulso al intercambio cultural con Iberoamérica, conforme al contexto geográfico, histórico y cultural que México comparte con las naciones de esta región.

Apoyo especial a las acciones que se desarrollan con la población de origen mexicano en los Estados Unidos, en particular las agrupadas en el programa denominado "Nación Mexicana", como parte sustantiva del amplio esfuerzo de la Secretaría de Relaciones Exteriores de fortalecimiento de la presencia cultural de México en esa nación y de cooperación e intercambio con ella en todos los terrenos.

DIFUSION DE LA CULTURA MEXICANA EN EL EXTERIOR

Presencia de México en el exterior, a través de un programa jerarquizado y coordinado de exposiciones mexicanas que se presenten en el exterior, que permita conocer los diversos campos en los que México destaca, y en este sentido, las diferentes épocas de la historia de México. Se impulsará la presencia de artistas y creadores mexicanos en el exterior, por medio de un programa de apoyos congruente con los objetivos establecidos por la política exterior mexicana, con el propósito de contribuir a generar mejores condiciones para la preparación de los creadores y artistas mexicanos, y para la difusión de su talento. Se buscará la participación colegiada de creadores y artistas en la evaluación y asignación de fondos para proyectos de colaboración e intercambio culturales internacionales.

Difusión Cultural Internacional. Se realizarán esfuerzos interinstitucionales coordinados para actualizar y mejorar permanentemente el "Catálogo de Ofertas Culturales de México", a través del cual se busca dar a conocer en el exterior las posibilidades de cooperación e intercambio con instituciones y grupos mexicanos.

Intensificación de las acciones conjuntas de recuperación y protección del patrimonio cultural, con base en las convenciones internacionales y los acuerdos de cooperación relativos a la importación, la exportación y la transferencia de propiedad de bienes culturales, suscritos con otros países.

DIFUSION DE LA CULTURA DE OTRAS NACIONES EN MEXICO

Intensificación de la colaboración con gobiernos e instituciones culturales extranjeros para lograr una presencia continua y diversificada de las distintas manifestaciones de la cultura universal en México.

Fortalecimiento del Festival Internacional Cervantino como la principal ventana de nuestro país a lo más relevante del quehacer cultural y artístico contemporáneo en el mundo.

INDUSTRIAS Y BIENES CULTURALES

Programa para Promover la Competitividad e Internacionalización de Industrias y Bienes Culturales, a través del seguimiento de este programa interinstitucional, y en estrecho contacto con los agentes de las industrias culturales, buscando brindar a ellas los medios para promover su competitividad interna, y a la vez facilitar la exportación de bienes culturales.

FINANCIAMIENTO

Obtención de fuentes alternas de financiamiento para el desarrollo de proyectos vinculados con los programas sustantivos del CNCA, a través de su presentación a instituciones filantrópicas nacionales e internacionales.

6. PROGRAMAS ESPECIALES

6.1. DESARROLLO CULTURAL INFANTIL

6.1.1. DIAGNOSTICO Y PERSPECTIVAS

La integración de la acción cultural y de la acción escolar es indispensable para promover el desarrollo armónico de las capacidades del individuo, que estipula la Constitución General de la República. Cuando el contacto con las artes, con los bienes de la cultura, es parte de la educación y la vida del niño, se afinan sus capacidades intelectuales, sensoriales, perceptuales e imaginativas. No sólo eso, experiencias de esa índole son fuente de satisfactores para sus necesidades de exploración, expresión, comunicación, juego y entretenimiento.

Especial cuidado requiere, desde la más temprana infancia, la formación de disposiciones intelectuales, de valores arraigados en una cultura con raíces milenarias que se manifiesta en esa diversidad de modos de pensar y de vivir característica de la nación mexicana. Es de vital importancia para la continuidad y acrecentamiento de esta cultura que los herederos más jóvenes de este excepcional patrimonio empiecen a reconocerse como tales y aprendan a cuidarlo y apreciarlo, a descubrir en él motivos dignos de orgullo y asombro. A la vez, hay que prepararlos para convivir en la pluralidad y en la tolerancia. Su vida misma será más rica si saben gozar con esa inagotable variedad de expresiones culturales que se encuentran no sólo en bibliotecas, museos y zonas arqueológicas, sino también en la cotidianeidad, en las fiestas y tradiciones populares.

No menos importante es ofrecerles condiciones propicias para que expresen libremente su visión del mundo y comiencen a jugar el papel de protagonistas en el quehacer cultural, desplegando su imaginación y su propio potencial creativo. Esto es particularmente relevante ante la tendencia generalizada a fomentar entre los niños la pasividad, la copia, la repetición, la uniformidad y la imitación estériles.

El CNCA, a través de las instituciones y dependencias que coordina y con la colaboración de artistas y otros profesionales independientes, realiza esfuerzos de diversa índole para atender a la niñez, entre otros los siguientes: Teatro Escolar; servicios educativos de los museos; talleres y centros pedagógicos de la Sección de Enseñanzas Artísticas del INBA; programa "Mis vacaciones en la biblioteca", colecciones de publicaciones infantiles, Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil; Programa de Estímulos y Actividades Culturales para Niños (Tiempo de Niños); Programa de Actividades Culturales de Apoyo a la Educación Primaria (PACAEP); visitas guiadas a los museos.

No obstante estos esfuerzos, la cobertura del conjunto de los programas y servicios mencionados está muy por debajo de las necesidades inherentes a la magnitud de la población infantil (conforme con el último censo de población, más de 33 millones de mexicanos menores de 15 años).

Además de esta insuficiente cobertura, hay que considerar que muchas acciones valiosas en sí mismas se llevan a cabo de manera aislada o desarticulada del resto y por lo tanto su impacto es restringido. Asimismo, las oportunidades de acceso a los bienes y servicios culturales no están distribuidas adecuadamente, ni en el aspecto geográfico ni en el temporal, ya que se concentran en algunas ciudades y en períodos de vacaciones o en fechas especiales. Es decir, dichas oportunidades no son equitativas para los niños de las distintas entidades y de los diversos grupos sociales y étnicos que conforman nuestro país, ni tienen la frecuencia deseable y necesaria para la formación de hábitos, intereses y aficiones que contribuyan, ante todo, a enriquecer su vida y, en segundo término, a la generación de futuros públicos más conocedores y exigentes.

La falta de difusión es otro problema por resolver, ya que la mayoría de los padres de familia y los maestros no dispone de información amplia y oportuna acerca de las opciones culturales existentes y por lo tanto éstas no son aprovechadas cabalmente.

Por otra parte, hay que tomar en cuenta la escasez de profesionales de la cultural infantil en todos los campos (teatro, literatura, danza, música, museos, etc.), así como su concentración en las grandes ciudades.

Estas deficiencias no podrán ser subsanadas en el mediano plazo; pero sí es posible dar un nuevo y decidido impulso a la acción cultural en favor de los niños y avanzar en el proceso de crear condiciones propicias para su pleno desenvolvimiento.

6.1.2. OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS

Objetivos

         Fortalecer los vínculos entre la política cultural del Estado y el sistema educativo nacional, en el ciclo de la educación básica.

         Contribuir a desarrollar la sensibilidad y los valores culturales y artísticos entre las nuevas generaciones.

         Colaborar en la tarea de iniciar a los niños en la apreciación de las artes y el disfrute del patrimonio cultural.

         Fomentar la creatividad de la infancia.

Estrategias

         Alentar y apoyar a los maestros como promotores del desarrollo cultural infantil.

         Colaborar con la Subsecretaría de Educación Básica en la producción de materiales para el fortalecimiento de la educación artística y el fomento de la cultura en la escuela.

         En coordinación con la Subsecretaría de Servicios Educativos para el D.F. promover el uso regular de los servicios culturales por parte de la población escolar de educación inicial, prescolar, primaria y especial.

         Establecer mecanismos para acercar a las comunidades escolares, de manera sistemática, una oferta cultural que combine posibilidades de esparcimiento, conocimiento y aprendizaje a través del juego, así como de convivencia entre niños, maestros y padres de familia.

         Conjuntamente con instituciones federales, estatales, municipales y con asociaciones civiles, favorecer el desarrollo cultural de los niños de comunidades rurales e indígenas y otros en situaciones de desventaja económica y social, a partir de su idiosincrasia, de sus necesidades e intereses particulares.

         Aprovechar al máximo la infraestructura cultural del país mediante la capacitación y actualización del personal (guías de museos, animadores, promotores, etc.) y la producción de guías impresas y audiovisuales para el uso educativo de museos y el disfrute de los mismos.

         Dar amplia difusión a las opciones de disfrute cultural para la infancia entre los maestros, los padres de familia y los niños.

         Estimular y apoyar a creadores, intérpretes, maestros, comunicadores y promotores cuyo trabajo contribuya a ensanchar y mejorar el panorama de alternativas culturales, artísticas y recreativas para la población infantil.

         Establecer acuerdos específicos con los institutos estatales de cultura y otras instituciones públicas y privadas para promover el desarrollo cultural infantil.

         Mediante convenios con universidades e instituciones de educación superior, invitar a estudiantes y pasantes de carreras de arte y profesiones afines a la promoción cultural, a realizar prácticas, servicio social y tesis en este campo.

         Ampliar y diversificar los espacios abiertos a la participación de los niños, así como los estímulos a su libre expresión.

         Difundir obras infantiles de diversa índole, que propicien el reconocimiento del potencial creativo de la niñez.

         Proporcionar asesoría técnica en el diseño y desarrollo de proyectos culturales para la infancia.

6.1.3. LINEAS DE ACCION

DESCENTRALIZACION

Descentralización de la oferta cultural para la infancia, extendiendo el acceso de la población infantil de todas las entidades federativas a los bienes y servicios culturales. Esto implica redoblar los esfuerzos por llevar, acercar y difundir lo mejor de la producción cultural no sólo del centro del país, sino también de cada región, a municipios, comunidades, colonias y barrios, procurando especial atención a los niños con menos oportunidades de esta índole, e impulsar la descentralización, del centro del país hacia otras regiones, de los estados hacia los municipios y en el D.F. hacia las 16 delegaciones políticas.

Concertación con los gobiernos estatales para la constitución de Fondos Regionales para la Promoción de la Cultura Infantil con pertinencia prioritaria, para apoyar la descentralización mediante acciones dirigidas a desarrollar las iniciativas propias de cada región; a capacitar y actualizar recursos humanos; a fortalecer y aprovechar mejor la infraestructura cultural existente en beneficio de los niños y, de ser posible, a crear centros culturales dedicados a ellos.

Organización de foros regionales para el análisis y la discusión de la problemática de la cultura infantil; y para el intercambio de experiencias en el trabajo cultural con niños.

Formulación de planes regionales y estatales de cultura infantil, acordes con las necesidades y especificidades regionales. La elaboración del plan particular de cada entidad será tarea conjunta de representantes del sector educativo y cultural, de creadores, intérpretes y promotores de la cultura infantil de cada estado, con la participación de los institutos de cultura de las entidades que conforman cada una de las regiones.

VINCULACION CON EL SECTOR EDUCATIVO

Promoción de Actividades Culturales por Zona Escolar, mediante la planeación, programación y sistematización de las actividades culturales y en forma coordinada con la SEP, a fin de que éstas complementen y enriquezcan los contenidos culturales de la educación. Con base en este esquema se busca dar una atención más equitativa a la población infantil presentando a las zonas y comunidades escolares, una oferta cultural articulada que abarca las artes escénicas, las artes visuales, las artes aplicadas, la literatura, la ciencia y las culturas populares; y comprende espectáculos, talleres de expresión artística, exposiciones itinerantes, actividades de acercamiento al patrimonio cultural, de animación a la lectura, narración oral y lectura en voz alta, funciones de cine, festivales, etcétera.

Estímulo y apoyo al magisterio, que constituye un promotor cultural por excelencia, dadas su vocación de servicio, su distribución y ámbito de influencia; y debido a que está en contacto diario y prolongado con los niños. Es importante propiciar el cultivo de aficiones artísticas e intereses culturales entre los maestros, de modo que puedan transmitir a sus alumnos el gusto por las artes plásticas, la música, el teatro, la danza, la literatura o los museos. A ello contribuirán las facilidades que se les brinden de ahondar en el conocimiento de estos temas y para acercarse vivencialmente a las diversas manifestaciones culturales y artísticas.

PROYECTOS DE CULTURA INFANTIL

Apoyo a proyectos de cultura infantil, en coordinación con el FONCA, el PACMYC y los gobiernos estatales, fortaleciendo el apoyo a propuestas de creadores, intérpretes, maestros y promotores dirigidas a enriquecer la oferta cultural para la población infantil en las áreas de teatro, títeres, danza, música, literatura, radio, cine, televisión, multimedia, etcétera. Asimismo, a proyectos de investigación que contribuyan a generar un mayor conocimiento en estos campos.

CREATIVIDAD INFANTIL

Aliento a la expresión creativa de los niños, mediante la multiplicación y extensión de talleres diseñados para favorecer los procesos de creación individual y colectiva; la continuación de las muestras de expresión plástica y de narrativa infantil; y la difusión de este tipo de trabajos, en México y en el extranjero.

Formación, capacitación y actualización de personal especializado en metodologías para favorecer el desarrollo de las capacidades creativas de la infancia.

MEDIOS DE COMUNICACION

Utilización de los medios de comunicación masiva y las nuevas tecnologías. Una necesidad inaplazable es alentar la producción de radio, televisión y cine de calidad para el público infantil. Otra, la búsqueda de alternativas de entretenimiento inteligente para millones de niños televidentes. El establecimiento de mecanismos de circulación e intercambio permitirá aprovechar lo mejor de la producción disponible en audio, video, radio y cine. Sin dejar de lado la producción de videos y de discos interactivos multimedia con fines recreativos y de difusión cultural. Materiales que se pondrán al alcance del mayor número posible de niños en museos móviles, museos, bibliotecas públicas y otros sitios de gran concurrencia.

Por el enorme poder de penetración de los medios y las nuevas tecnologías, sobre todo entre la población más vulnerable a su influencia, es indispensable respaldar iniciativas encaminadas a propiciar la utilización selectiva de aquéllos, la decodificación y reelaboración de los mensajes que transmiten, y la actitud reflexiva en torno al uso y abuso de los mismos.

Promoción de talleres lúdicos, a través de los cuales los niños adquieran nociones de los procesos de edición de un periódico, de producción radiofónica, televisiva y cinematográfica. En el caso del cine, se fomentarán actividades de apreciación del séptimo arte.

INFORMACION

Establecimiento de una red de información y documentación sobre cultura infantil, para contar con información relevante, amplia, actualizada, sistematizada y de fácil acceso sobre las actividades, bienes y servicios destinados a los niños. El punto de partida es el Catálogo de Cultura Infantil publicado por el CNCA.

6.2. DESARROLLO CULTURAL DE LOS TRABAJADORES

6.2.1. DIAGNOSTICO Y PERSPECTIVAS

En la actualidad, es un imperativo multiplicar los esfuerzos y aprovechar la infraestructura existente, con el propósito fundamental de brindar los beneficios de la cultura a amplios grupos de la población y principalmente a los sectores con menores oportunidades, facilitándoles el acceso a las manifestaciones artísticas y culturales que impulsen el desarrollo de sus capacidades creativas, fortalezcan su identidad cultural y su sentido de pertenencia comunitaria y propicien la valoración del patrimonio cultural local y nacional.

Si bien anteriormente se han efectuado acciones de colaboración de mayor o menor envergadura con agrupaciones de trabajadores, no se ha desarrollado hasta la fecha un programa específico que considere las necesidades y demandas culturales de la amplia población de trabajadores mexicanos.

Por ello resulta de capital importancia sumar esfuerzos para el máximo aprovechamiento de los espacios y recursos disponibles, así como para ampliar la cobertura de los servicios culturales, para lo cual deberá buscarse una concertación de largo alcance entre todas aquellas dependencias y entidades públicas de carácter federal directamente relacionadas con la prestación de servicios culturales (en museos, galerías, teatros, salas de concierto y de cine, actividades infantiles dirigidas a las familias, actividades educativas, etc.) y las diversas organizaciones laborales e instituciones de asistencia pública, para impulsar programas que desarrollen actividades artísticas y culturales dirigidas especialmente a los trabajadores y sus familias.

Las acciones de un programa que resulte de este propósito, con la participación de un gran número de las instancias coordinadas por el CNCA y en concertación con otro igualmente amplio de organizaciones laborales, públicas y privadas, significan una inversión social de mediano plazo que redundará en una actitud propositiva hacia el trabajo y en una mejor calidad de vida para la población.

6.2.2. OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS

Objetivos

         Ampliar el acceso de los trabajadores al uso de la infraestructura y el beneficio de los servicios artísticos y culturales que en ella se ofrecen.

         Ofrecer a los trabajadores y sus familias un programa integral de actividades artísticas y culturales que contribuyan a mejorar su calidad de vida.

         Fomentar el desarrollo de su creatividad en su relación con los lenguajes artísticos, en su trabajo y en su vida cotidiana.

         Reafirmar su capacidad crítica y la elevación de la calidad de su consumo cultural.

Estrategias

         Ofrecer a los trabajadores actividades artísticas y culturales de calidad en sus propios centros de trabajo y espacios de convivencia.

         Proporcionar a los trabajadores y a sus familias actividades en los recintos culturales y facilidades de acceso a las presentaciones y espectáculos que conforman su programación.

         Establecer una comunicación creciente con diversas organizaciones de trabajadores para la realización del programa, con el fin de atender gradualmente a una mayor población.

         Formar a trabajadores como promotores de cultura en las instituciones, empresas y sindicatos participantes.

6.2.3. LINEAS DE ACCION

COLABORACION INTERINSTITUCIONAL

Establecimiento de convenios de colaboración con diversos organismos laborales y empresas, tanto nacionales como regionales, para multiplicar las acciones del programa.

ESTIMULO A LA CREATIVIDAD Y AL DESARROLLO CULTURAL

Organización de actividades artísticas y culturales de calidad para los trabajadores y sus familias que les permitan desarrollar su capacidad creativa, como cursos y talleres, concursos, muestras y encuentros.

SERVICIOS CULTURALES

Diseño de un sistema de descuento para los trabajadores en actividades organizadas por el CNCA y gestión ante otras instancias culturales, públicas y privadas, para extenderlo a otros espacios.

Promoción intensiva entre los trabajadores de las actividades artísticas y espectáculos a los que pueden asistir por medio de la realización de campañas de difusión en los medios de comunicación masiva y de sus propios canales informativos.

Producción de funciones especiales y adquisición de espectáculos para atención específica de los trabajadores.

CAPACITACION

Desarrollo de acciones de capacitación y actualización sobre promoción cultural para los trabajadores que actuarán como promotores de cultura en las instituciones, empresas y sindicatos participantes, en aspectos de planeación, organización y difusión de actividades artísticas y culturales.

EVALUACION

Evaluación periódica y perfeccionamiento de las actividades con el fin de responder permanentemente a las necesidades y expectativas de los trabajadores y de sus familias.

7. PRIORIDADES POR PROGRAMA

De acuerdo con el diagnóstico y los principales objetivos en las diversas áreas del quehacer cultural, las prioridades de cada uno de los programas para avanzar en la realización de las acciones proyectadas para el periodo 1995-2000 son las siguientes:

PROGRAMAS SUSTANTIVOS

7.1. PRESERVACION, INVESTIGACION Y DIFUSION DEL PATRIMONIO CULTURAL

7.1.1.        Vigorizar las tareas de las instituciones responsables de la preservación del patrimonio cultural, así como la coordinación y colaboración entre los órdenes de gobierno y la participación de la sociedad, acudiendo, entre otros medios, al fortalecimiento de los instrumentos legales y técnicos en la materia.

7.1.2.        Alentar las tareas de docencia e investigación del patrimonio cultural, como elementos esenciales en su preservación y su aprovechamiento social, descentralizando los recursos que se les destinan y estableciendo programas nacionales y regionales para su impulso y desarrollo en todas las entidades del país.

7.1.3.        Completar los programas emprendidos en torno a la sistematización de la información sobre diversos aspectos del patrimonio cultural, con vistas a iniciar proyectos integrales para el registro y la documentación actualizada del patrimonio cultural nacional.

7.2. EDUCACION E INVESTIGACION ARTISTICAS

7.2.1.        Consolidar las bases para la cabal articulación del Sistema Nacional de Educación Artística, mediante la conclusión de la revisión de planes y programas de estudio de las escuelas de educación artística, y el apoyo a los programas académicos de los centros de enseñanza con mayor solidez y tradición del interior de la República.

7.2.2.        Funcionamiento pleno del Centro Nacional de las Artes, como uno de los ejes para impulsar la articulación entre educación e investigación artísticas en una fructuosa interacción, cuyos productos den sustento a acciones futuras de largo alcance en materia de política educativa y cultural.

7.2.3.        Crear un sistema nacional de información que permita la vinculación de las instituciones públicas federales y estatales dedicadas a la educación artística, en sus distintos niveles y modalidades, en todo el país.

7.3. DIFUSION DE LA CULTURA

7.3.1.        Llevar a cabo los Programas de Desarrollo Artístico, de carácter nacional, en las áreas de teatro, danza, música, artes visuales, arquitectura y literatura.

7.3.2.        Operar un fondo nacional para la conservación y mantenimiento de la infraestructura cultural que, a partir de los recursos financieros federales ya asignados en 1996, proponga aportaciones equivalentes de los otros órdenes de gobierno y el sector social.

7.3.3.        Aprovechar sistemáticamente los medios de comunicación tanto para producción y distribución de materiales didácticos sobre temas culturales, como para la difusión creciente de las manifestaciones artísticas.

7.4. CULTURA EN MEDIOS AUDIOVISUALES

7.4.1.        Capacitar recursos humanos profesionales en materia de comunicación para que contribuyan en la definición de propuestas orientadas hacia la mayor promoción de la cultura en los medios audiovisuales.

7.4.2.        Impulsar la cinematografía, a través de nuevos mecanismos institucionales de financiamiento para la producción de cine nacional, y el mejoramiento de las condiciones para la exhibición de éste y extranjero de calidad.

7.4.3.        Utilizar las posibilidades que ofrece el sistema satelital de la Secretaría de Educación Pública, para la ampliación del alcance de la red de medios de comunicación del Estado en materia de difusión cultural (ampliación de la cobertura y fortalecimiento tecnológico de Radio Educación, Canal 22, y Canal 11).

7.5. FOMENTO DEL LIBRO Y LA LECTURA

7.5.1.        Vincular la labor editorial y las acciones de fomento a la lectura de las diversas áreas del Subsector Cultura, con las promovidas por la industria editorial mexicana, para la producción de coediciones, la adquisición de acervos bibliográficos, y la diversificación de una oferta editorial a precios accesibles.

7.5.2.        Vincular los programas y acciones del Sistema Educativo Nacional en torno a la adquisición y el fomento al hábito de la lectura, con las actividades de los recintos que integran la Red Nacional de Bibliotecas Públicas.

7.5.3.        Revisión de los aspectos económicos de la actividad editorial, para el mejoramiento y el establecimiento de nuevos mecanismos de distribución y comercialización del libro a nivel nacional.

7.6. ESTIMULO A LA CREACION

7.6.1.        Consolidar y diversificar los mecanismos de apoyo a la creación artística y a los proyectos culturales, para beneficiar de manera equilibrada a diversos grupos sociales (creación independiente, cultura infantil, culturas populares, grupos específicos).

7.6.2.        Propiciar la equidad de oportunidades para el desarrollo cultural y artístico individual y colectivo en el mayor número de comunidades del país y colaborar con las instituciones estatales para ampliar las oportunidades de financiamiento.

7.6.3.        Consolidar y fortalecer el Sistema Nacional de Creadores de Arte, mediante la participación de sus miembros en acciones específicas de apoyo a la educación artística y a la difusión cultural en todo el país.

7.7. FORTALECIMIENTO Y DIFUSION DE LAS CULTURAS POPULARES

7.7.1.        Consolidar, en el ámbito de las culturas populares, particularmente de las indígenas, una política cultural que logre ampliar los canales para la generación de propuestas que fortalezcan el desenvolvimiento cultural autogestivo de diversas comunidades.

7.7.2.        Ampliar los espacios para la promoción y difusión de las culturas populares en los medios masivos de comunicación.

7.7.3.        Impulsar acciones de preservación, estímulo y difusión de las culturas populares, étnicas y regionales, mediante la consolidación del Centro de Información y Documentación de culturas populares, y el fortalecimiento de diversos programas de fomento.

7.8. DESCENTRALIZACION DE LOS BIENES Y SERVICIOS CULTURALES

7.8.1.        Fortalecer los mecanismos de colaboración y concertación con estados y municipios a través de los Convenios Marco y de los Fondos Estatales para la cultura y las artes.

7.8.2.        Desarrollar y actualizar permanentemente el sistema de información cultural en apoyo a la planeación y evaluación de políticas culturales.

7.8.4.        Contribuir al pleno aprovechamiento de la infraestructura cultural existente, estableciendo con las autoridades culturales de los estados fórmulas novedosas para ampliar la cobertura de los servicios.

7.9. COOPERACION CULTURAL INTERNACIONAL

7.9.1.        Fortalecer la participación de México en los diversos foros multilaterales, para contribuir a la labor de las representaciones de México en el exterior en materia de difusión de la cultura mexicana.

7.9.2.        Promover esquemas internacionales orientados a la protección y recuperación del patrimonio cultural.

7.9.3.        Apoyar el desarrollo e internacionalización de las industrias y bienes culturales para impulsar la difusión de la cultura mexicana.

Programas Especiales

7.10. DESARROLLO CULTURAL INFANTIL

7.10.1.      Reforzar la vinculación entre educación y cultura, mediante la producción conjunta de materiales culturales de apoyo a la educación básica y el reconocimiento de la escuela como espacio para el desarrollo cultural.

7.10.2.      Sistematizar el acceso de los niños a los servicios culturales, conforme a un esquema de atención por zona escolar y por municipio que incorpore a alumnos de escuelas urbanas, rurales, de comunidades indígenas y de educación especial, así como a niños en mayor desventaja económica y social.

7.10.3.      Aprovechar al máximo la infraestructura cultural del país e incrementar, diversificar y mejorar la calidad de la oferta cultural para la niñez.

7.11. DESARROLLO CULTURAL DE LOS TRABAJADORES

7.11.1.      Ofrecer a los trabajadores actividades artísticas y culturales de calidad en sus propios centros de trabajo y espacios de convivencia.

7.11.2.      Diseñar un sistema de descuento para los trabajadores y a sus familias en actividades organizadas por el CNCA.

7.11.3.      Establecer una comunicación creciente con diversos organismos laborales y empresas para la realización del programa, con el fin de atender al mayor número de personas.


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