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DOF: 30/12/2020
6PROGRAMA Nacional de Pesca y Acuacultura 62020-20246

PROGRAMA Nacional de Pesca y Acuacultura 2020-2024.

Programa Nacional de Pesca y Acuacultura 2020-2024
Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca
PROGRAMA ESPECIAL DERIVADO DEL PLAN NACIONAL DE DESARROLLO 2019-2024
1.- Índice
1.- Índice
2.- Fundamento normativo de elaboración del programa
3.- Siglas y acrónimos
4.- Origen de los recursos para la instrumentación del Programa
5.- Análisis del estado actual
6.- Objetivos prioritarios
6.1.- Relevancia del Objetivo prioritario 1: Contribuir como actividad de pesca y acuacultura a la seguridad alimentaria prioritariamente a la población ubicada en zonas rurales
6.2.- Relevancia del Objetivo prioritario 2: Mejorar el ingreso y reducir la pobreza de comunidades pesqueras y acuícolas
6.3.- Relevancia del Objetivo prioritario 3: Garantizar el aprovechamiento sustentable de los recursos pesqueros y acuícolas de interés comercial
7.- Estrategias prioritarias y Acciones puntuales
8.- Metas para el bienestar y Parámetros
9.- Epílogo: Visión hacia el futuro
10.- Lista de dependencias y entidades participantes
2.- Fundamento normativo de elaboración del programa
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el artículo 25, prevé que corresponde al Estado la rectoría del desarrollo nacional para garantizar que éste sea integral y sustentable, estableciendo en el artículo 26 apartado A, la competencia del Estado para organizar un sistema de planeación democrática del desarrollo nacional que imprima solidez, dinamismo, competitividad, permanencia y equidad al crecimiento de la economía para la independencia y la democratización política, social y cultural de la nación. Los fines del proyecto nacional contenidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos determinarán los objetivos de la planeación.
Asimismo, dicho precepto constitucional establece que la planeación será democrática y deliberativa; mediante los mecanismos de participación que establezca la ley, recogerá las aspiraciones y demandas de la sociedad para incorporarlas al plan y los programas de desarrollo.
Igualmente refiere, que habrá un plan nacional de desarrollo al que se sujetarán obligatoriamente los programas de la Administración Pública Federal y que la ley facultará al Ejecutivo para que establezca los procedimientos de participación y consulta popular en el sistema nacional de planeación democrática, y los criterios para la formulación, instrumentación, control y evaluación del plan y los programas de desarrollo.
Por otra parte, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en sus artículos 27 y 134, establece que la Nación tendrá en todo tiempo el derecho de regular, en beneficio social, el aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de apropiación, con el objeto de hacer una distribución equitativa de la riqueza pública, cuidar de su conservación, lograr el desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento de las condiciones de vida de la población rural y urbana. Además, los recursos económicos de que dispongan la Federación, las entidades federativas, los Municipios y las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, se administrarán con eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez para satisfacer los objetivos a los que estén destinados.
La Ley de Planeación tiene por objeto establecer las normas y principios básicos conforme a los cuales se llevará a cabo la Planeación Nacional del Desarrollo y encauzar, en función de ésta, las actividades de la administración Pública Federal; que deberá llevarse a cabo como un medio para el eficaz desempeño de la responsabilidad del Estado sobre el desarrollo equitativo, incluyente, integral, sustentable y sostenible con perspectiva de interculturalidad y de género, y deberá tender a la consecución de los fines y objetivos políticos, sociales, culturales, ambientales y económicos contenidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos., así lo disponen los artículos y de la citada Ley.
 
Los artículos 3o. y 4o. de la Ley de Planeación señalan que se entiende como planeación nacional de desarrollo, la ordenación racional y sistemática de acciones, que con base al ejercicio de las atribuciones del Ejecutivo Federal en materia de regulación y promoción de la actividad económica, social, política, cultural, de protección al ambiente y aprovechamiento racional de los recursos naturales, así como de ordenamiento territorial de los asentamientos humanos y desarrollo urbano, tiene como propósito la transformación de la realidad del país, de conformidad con las normas, principios y objetivos que la Constitución y la ley establecen; siendo responsabilidad del Ejecutivo Federal conducirla, con la participación democrática de la sociedad, de conformidad con lo dispuesto en la Ley.
Adicionalmente, los artículos 9o. y 12 de dicha Ley, disponen que las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal deberán planear y conducir sus actividades con perspectiva intercultural y de género y con sujeción a los objetivos y prioridades de la planeación nacional de desarrollo, a fin de cumplir con la obligación del Estado de garantizar que éste sea equitativo, incluyente, integral, sustentable y sostenible; por lo que, los aspectos de la Planeación Nacional del Desarrollo, se llevarán a cabo, en los términos de la Ley, mediante el Sistema Nacional de Planeación Democrática.
Además, en los artículos 16, fracciones IV y VIII y 21 bis, cuarto párrafo de la Ley de Planeación, se prevé que a las dependencias de la Administración Pública Federal les corresponde, entre otros aspectos, asegurar la congruencia de los programas sectoriales con el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, así como con los programas especiales en los términos que se establezcan en éste; asimismo, coordinar la elaboración y ejecución de los programas especiales y regionales que correspondan conforme a su ámbito de atribuciones. Los programas derivados del Plan Nacional de Desarrollo deberán guardar congruencia, en lo que corresponda, con el horizonte de veinte años y la Ley para Impulsar el Incremento Sostenido de la Productividad y la Competitividad de la Economía Nacional.
Aunado a lo anterior, la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables en sus artículos 19 y 20, dispone que en la planeación nacional del desarrollo se deberá incorporar la política nacional de pesca y acuacultura; y que el Programa Nacional de Pesca y Acuacultura se sujetará a las previsiones del Plan Nacional de Desarrollo. En este marco, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, serán las responsables de coordinar la ejecución y seguimiento del Programa Nacional de Pesca y Acuacultura Sustentables 20202024 2020 2024.
En cuanto al Plan Nacional de Desarrollo 2019 -2024 publicado en el Diario Oficial de la Federación el 12 de julio de 2019, éste considera la reorientación del presupuesto a programas significativos y de alto impacto social y económico; el reconocimiento y respeto de las comunidades indígenas y el desarrollo sostenible, que implica que el Ejecutivo Federal considerará en toda circunstancia los impactos que tendrán sus políticas y programas en el tejido social, en la ecología y en los horizontes políticos y económicos del país; asimismo, atiende la autosuficiencia alimentaria y el rescate del campo.
Entre los 12 principios rectores del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, se encuentran: i) "Economía para el Bienestar" que incluye la creación de empleos, fortalecimiento del mercado interno, impulso al agro, a la investigación y a la ciencia; ii) "No más Migración por Hambre o por Violencia" ofrecer a todos los ciudadanos las condiciones adecuadas para que puedan vivir con dignidad y seguridad en la tierra que nacieron, y iii) "No al Gobierno Rico con Pueblo Pobre" con el que se deberá ponerse fin a los dispendios con una política de austeridad republicana.
3.- Siglas y acrónimos
BIENESTAR: Secretaría de Bienestar
CFE: Comisión Federal de Electricidad
CONABIO: Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad
CONACYT: Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
CONAGUA: Comisión Nacional del Agua
CONAPESCA: Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca(1)
CONEVAL: Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social
CONVEMAR: Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar
FAO: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
INAPESCA: Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura
INEGI: Instituto Nacional de Estadística y Geografía
Ley: Ley de Planeación
LGPAS: Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables
 
ODS: Objetivos de Desarrollo Sostenible
OMS: Organización Mundial de la Salud
ONG's: Organizaciones No Gubernamentales
ONU: Organización de las Naciones Unidas
PIB: Producto Interno Bruto
PND: Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024
PNPAS: Programa Nacional de Pesca y Acuacultura Sustentables 20202024
PSADR: Programa Sectorial de Agricultura y Desarrollo Rural 2020 -2024
RNPA: Registro Nacional de Pesca y Acuacultura
SADER: Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural
SCT: Secretaría de Comunicaciones y Transportes
SE: Secretaría de Economía
SEGALMEX: Seguridad Alimentaria Mexicana
SEMAR: Secretaría de Marina
SEMARNAT: Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
SENASICA: Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria
SHCP: Secretaría de Hacienda y Crédito Público
UEPA: Unidades Económicas Pesqueras y Acuícolas
4.- Origen de los recursos para la instrumentación del Programa
La totalidad de las acciones que se consideran en este Programa, incluyendo aquellas correspondientes a sus Objetivos prioritarios, Estrategias prioritarias y Acciones puntuales, así como las labores de coordinación interinstitucional para la instrumentación u operación de dichas acciones y el seguimiento y reporte de las mismas, se realizarán con cargo al presupuesto autorizado de los ejecutores de gasto participantes en el Programa, mientras éste tenga vigencia.
5.- Análisis del estado actual
Recursos Naturales para la Pesca y Acuacultura
México posee una extensión territorial de 1,964,375 km², con una superficie continental de 1,959,248 km² e insular de 5,127 km². También ostenta una gran variedad de sistemas costeros y marinos dentro de sus aguas territoriales: 12,500 km² de superficie de lagunas costeras y esteros y 6,500 km² de aguas interiores como lagos, lagunas, represas y ríos. Además de la extensión de sus Litorales: 629,925 ha al Litoral del Pacífico y 647,979 ha al Litoral del Golfo de México y el Mar Caribe; y una Zona Económica Exclusiva de 200 millas marinas(2).
Asimismo, se cuenta con 160 sistemas lagunares costeros con una superficie aproximada de 1,277,904 ha. En el Océano Pacífico se encuentran 111 lagunas con una superficie estimada de 629,925 ha; en el Golfo de México se encuentran 35 con una superficie estimada de 633,879 ha; y en el Caribe se encuentran 14 con una superficie estimada de 14,100 ha.(3)
Los recursos naturales antes descritos, así como la ubicación geográfica privilegiada con los que cuenta México le confieren un gran potencial para el desarrollo del sector pesquero y acuícola. No obstante, lo anterior, dicho desarrollo ha estado condicionado al estado físico que guardan los activos productivos (embarcaciones y unidades de producción acuícola) con los que se cuenta, así como a las posibilidades y capacidades que tienen los pescadores y acuacultores, sobre todo aquellos ribereños y rurales; y a las características propias de cada región del país, en lo que en materia del estado de salud de las pesquerías y especies de interés comercial se refiere.
Flota Pesquera
De acuerdo con el RNPA(4), la flota pesquera ésta conformada por un total de 76,306 embarcaciones de las cuales se tienen 2,020 embarcaciones mayores registradas y operando; y un total de 74,286 embarcaciones menores (ribereñas) registradas. Con toda veracidad, el registro y control de la operación de las embarcaciones mayores es fácil por su número, así como también porque es una obligación el que cuenten con un dispositivo de monitoreo satelital para que puedan realizar la pesca.
En cuanto a la flota pesquera de altura en México, manejada principalmente por la iniciativa privada que es
la de mayor importancia en términos de volumen y empleos generados, podemos encontrar operando barcos atuneros, escameros, camaroneros, sardineros, sin embargo, en su mayoría, con excepción de los atuneros, se requiere de mantenimiento y mejora, por lo que es necesario mejorar el estado en que se encuentra este tipo de flota.
La actualización e implementación de mejores sistemas en la flota mayor pesquera en el país es prioridad, con la finalidad de mejorar su productividad y hacer eficiente su operación, con mejores características técnicas, que incorporen diseños modernos de construcción y equipamiento, con lo cual se pueda garantizar las actividades de captura y de navegación de una manera más segura y eficiente.
Para el caso de las embarcaciones ribereñas por su elevado número, por el tiempo de vida útil, por la capacidad de las cooperativas o dueños en repararlas, así como por la falta de actualización de los registros de que dispone la CONAPESCA, ha sido difícil conocer con certeza el número real de embarcaciones menores que operan en el país; motivo por el que es imperativo llevar a cabo su ordenamiento, con la finalidad de conocer el esfuerzo real que se desarrolla sobre las pesquerías a las que están dirigidas y para conocer el estado físico en que se encuentra este tipo de flota.
El pescador ribereño, es el que menos favorecido se ha visto en las últimas administraciones, registrando bajos niveles de producción y rentabilidad, relacionadas con la nula o deteriorada situación de instrumentos de trabajo; los bajos conocimientos técnicos y administrativos; la alta probabilidad de riesgos sanitarios; el deterioro de los recursos naturales, los que se ven afectados a su vez por los efectos del cambio climático; la dependencia de equipamiento e insumos importados, los altos costos operativos, mínimos esquemas de financiamiento, entre otros. Estos factores inciden negativamente en los ingresos de los pescadores.
Por lo anterior, de acuerdo a las metas y objetivos de la nueva administración, las políticas públicas dirigidas al desarrollo del sector pesquero serán reorientadas para que de manera prioritaria sea apoyado el sector ribereño. En este sentido, considerando que el sector ribereño aporta en promedio (últimos 5 años) el 38 % del volumen de producción de los que dependen directamente alrededor de 223 mil pescadores y sus familias, de los cuales se estima que los ingresos de una gran parte de pescadores de este sector (más del 60 %) se encuentran por debajo de las Líneas de Pobreza indicadas por el CONEVAL(5)
Ante esta situación con el objetivo de paliar esta problemática en el sector ribereño, se establecerán programas y acciones para el mejoramiento de la flota ribereña que contribuyan en la reducción de costos de operación, en la optimización en el consumo de combustible, en minimizar los niveles de contaminación al medio ambiente; todo ello con el propósito último de incrementar la rentabilidad de la actividad, y contribuir a la salvaguarda de la vida humana en el mar.
Unidades de Producción Acuícola
Las actividades acuícolas se desarrollan con un total de 9,230 Unidades de Producción Acuícola(6), de las cuales 4 mil son dedicadas a la acuacultura rural y comercial, con una superficie de 250,860 hectáreas abiertas al cultivo, en la cual se emplean 6,401 personas.
La población interesada en desarrollar proyectos acuícolas de diversas escalas (autoconsumo a industriales) tienen la percepción de una sobrerregulación para desarrollar la acuacultura de manera legal, lo que se traduce en que una gran parte de la acuacultura se realiza sin título o autorización, lo que dificulta la toma de decisiones y/o el manejo en caso de alguna problemática (sanidad, inocuidad, dispersión de recursos, etc.) regional o bien que se pierda el interés en el desarrollo de proyectos acuícolas de cualquier escala; es decir, que se carece de planes de ordenamiento acuícola.
Un problema histórico que se ha venido arrastrando, es que la pesca y la acuacultura no han sido consideradas como actividades primarias, lo cual aseguraría mayores beneficios a estos sectores mediante la inclusión en programas concurrentes para contribuir de una manera más importante al desarrollo rural integral de manera sustentable (precios preferentes en hidrocarburos y tarifas eléctricas, etc.), así como en el uso y aprovechamiento del agua.
Producción Pesquera y Acuícola
La producción pesquera mundial en 2016 fue de 201.1 millones de toneladas de peso vivo, de las cuales México participó con 1.7 millones de toneladas de peso vivo (0.84%). En 2017 la producción mexicana fue mayor con 2.1 millones de toneladas de peso vivo. La producción nacional se encuentra muy por debajo de la producción de países como Perú (3.7 millones de toneladas), Chile y Estados Unidos.
En los últimos 10 años la producción pesquera y acuícola, con un promedio de 1.8 millones de toneladas, se ha incrementado en un 19%; al pasar de 1.7 a 2.1 millones de toneladas en 2008 y 2017, respectivamente. El aumento de este volumen ha sido en especies como la mojarra, anchoveta, macarela, camarón y pulpo.
El valor de la producción en el periodo 20082017, registró un promedio de 24 mil millones de pesos. En este periodo el valor se ha incrementado en un 135 % al pasar de 17 mil millones de pesos en 2008 a 40 mil millones en 2017. Este incremento se debió al aumento de precio de especies como el camarón, mojarra, pulpo, atún y guachinango, principalmente.
Por origen, las principales especies acuícolas, en volumen y valor, son la mojarra, camarón y trucha; mientras que respecto a las especies de captura se registran el camarón, atún, pulpo, mojarra, anchoveta, macarela, jaiba, guachinango y langosta.
En México, la contribución de la pesca y acuacultura al PIB agropecuario en 2018 fue de 2.5%, equivalente a 0.08% del PIB nacional, habiendo mostrado una tasa de crecimiento negativa de 5.0% (-4.9% en 2017); entre 2016 y 2017 la disminución de la contribución del sector pesquero y acuícola fue de alrededor de 5 puntos porcentuales en la tasa media de crecimiento anual del PIB.
Producto Interno Bruto Anual. Año Base 2013. Serie de 2013 a 2018
Variación porcentual anual/ Valores constantes a precios de 2013
CONCEPTO
2013
2014
2015
2016
2017
2018
__abB.1bP - Producto interno bruto
1.4
2.8
3.3
2.9
2.1
2.0
Actividades primarias
2.3
3.8
2.1
3.5
3.4
2.4
11 - Agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza
2.3
3.8
2.1
3.5
3.4
2.4
111 - Agricultura
4.7
4.4
1.6
5.6
4.0
2.5
112 - Cría y explotación de animales
-1.6
1.6
1.7
-0.4
2.1
3.3
113 - Aprovechamiento forestal
-1.9
0.5
3.3
4.8
8.0
-3.1
114 - Pesca, caza y captura
4.5
21.4
17.9
1.9
-4.9
-5.0
115 - Servicios relacionados con las actividades agropecuarias y forestales
-4.1
16.9
-11.0
1.1
35.1
7.0
INEGI. Sistema de Cuentas Nacionales de México. https://www.inegi.org.mx/temas/pib/default.html#Tabulados
De 2001 a 2017 la producción mundial creció a una Tasa Media Anual de Crecimiento del 2.5%, mientras que México lo hizo en 2.2%.
La tasa de crecimiento de la producción y del valor de la producción pesquera y acuícola para el periodo 2008-2018, ha registrado un crecimiento del 1.9 y 9.1 % respectivamente.
TASA MEDIA DE CRECIMIENTO
 
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018 /p
TMC
(2013 -
2018/p)
VOLUMEN
1,745,424
1,768,068
1,619,982
1,660,475
1,687,498
1,746,277
1,751,953
1,692,872
1,733,219
2,154,855
2,159,650
1.95%
VALOR
16,884
17,104
16,907
17,786
19,022
19,914
24,110
30,146
35,881
39,781
44,104
9.12%
 
En cuanto a la participación de la producción pesquera por litoral en México, la mayor producción pesquera promedio se obtiene en el litoral Pacífico; representando el 82% de la producción nacional, seguido por el litoral del Golfo y el Caribe que aportaron en conjunto el 16%; por su parte las entidades sin litoral, aportaron el 2% a la producción nacional.
Del litoral Pacífico las entidades con mayor participación en la producción pesquera fueron: Sonora, Sinaloa, Baja California Sur y Baja California; y en el litoral del Golfo y el Caribe fueron los estados de Veracruz, Tabasco, Campeche y Tamaulipas. La producción de las entidades sin litoral fue aportada principalmente por el Estado de México, Hidalgo, San Luís Potosí, Puebla y Durango.
A partir del análisis de la información por litoral, no es posible distinguir la problemática que enfrentan los pescadores y/o acuacultores en regiones o estados específicos. Ejemplo de ello es cuando se observa que, dentro del litoral del Pacífico, existen grandes diferencias entre las zonas norte y sur, mientras que los estados del sur (Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas) en conjunto registran una participación de la producción promedio de apenas el 12% del total nacional; muy por debajo de la participación de la región del Pacífico Norte que registra el 70 % de la producción nacional.
Si a lo anterior se le agrega que, al litoral del Golfo y Mar Caribe, así como la Región Sur-Sureste registran el 16 y 19 % de la producción nacional, porcentajes por arriba del litoral del Pacífico Sur; es imperativo apoyar a esta última para que eleven su producción, en lo que a pesca ribereña o acuacultura se refiere; ello en función de lo que se indique en la Carta Nacional Pesquera para esta región.
Figura 1.- Estados de la República que integran zonas de pesca con diferentes características, tanto aquellos que cuentan con Litoral marino, como aquellos que se encuentran en el interior y su actividad pesquera se lleva a cabo en cuerpos de agua continentales.

 
Políticas Públicas con enfoques de Territorialidad y Poblaciones.
A partir del análisis orientado a identificar el estado actual de la problemática, así como las causas de raíz y las consecuencias de los problemas, analizando la existencia de brechas de desigualdad, rezagos o afectaciones desproporcionadas entre personas o territorios, las nuevas políticas públicas en materia de pesca y acuacultura considerarán el enfoque territorial basado en el grado de desarrollo de dichos sectores y de la diferenciación del tipo de población que se encuentra relacionada.
Cada territorio en función de las demandas de sus actores requerirá su propia combinación de políticas básicas de carácter asistencial, de acceso y redistribución de activos y de formación y desarrollo de capacidades, con políticas más universales de fomento productivo, desarrollo tecnológico, acceso a mercados y desarrollo de marcos legales e institucionales.
Para efectos de análisis, focalización de políticas y destino de apoyos, la actividad pesquera y acuícola se divide en 4 regiones, integradas por los Estados que a continuación se indican:
Regiones
Estados
Región 1. Pacífico Norte:
Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit
Región 2. Pacífico Sur
Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas
Región 3. Golfo de México y Mar Caribe
Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo
Región 4. Aguas Continentales
Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Estado de México, Tlaxcala, Ciudad de México, Puebla y Morelos
 
Las diferentes Regiones Pesqueras del país cuentan con características propias con distintos niveles de desarrollo en materia pesquera y acuícola y, en consecuencia, de las comunidades que dependen de estas actividades.
Mejorar el aprovechamiento pesquero no sólo debe enfocarse en aumentar la producción. La mejora debe contemplar, además de incrementos en volúmenes de producción en recursos y zonas donde sea posible, el incremento en el bienestar de los pescadores y sus familias y de todos aquellos que se dedican de forma directa o indirecta en esta actividad productiva.
Población Pesquera y Acuícola
De acuerdo con datos oficiales(7) hay un total de 295,033 personas dedicadas directamente a la pesca y acuacultura, de las cuales 238,783 se dedican a la captura y 56,250 a la acuacultura. La información sobre cuántos pescadores están oficialmente registrados es a partir de estimaciones que se realizan en la CONAPESCA con base en los activos y factores, lo cual no necesariamente coincide con el número de personas que realmente están operando en la actividad.
POBLACIÓN PESQUERA Y ACUÍCOLA
ENTIDAD
PESCADORES RIBEREÑOS
PESCADORES DE ALTURA
ACUACULTORES
TOTAL
AGUASCALIENTES
174
-
94
268
BAJA CALIFORNIA
5,865
541
1175
7,581
BAJA CALIFORNIA SUR
8,916
127
178
9,221
CAMPECHE
10,884
760
1124
12,768
CHIAPAS
18,075
205
955
19,235
CHIHUAHUA
438
-
801
1,239
COAHUILA DE ZARAGOZA
690
-
53
743
COLIMA
1,467
210
640
2,317
DURANGO
657
-
446
1,103
GUANAJUATO
2,526
-
149
2,675
GUERRERO
10,071
-
2158
12,229
HIDALGO
2,775
-
1809
4,584
JALISCO
13,311
-
1999
15,310
MÉXICO
276
-
3813
4,089
MICHOACÁN
15,831
-
1587
17,418
MORELOS
255
-
3050
3,305
NAYARIT
6,348
42
4140
10,530
NUEVO LEON
78
0
85
163
OAXACA
5,823
265
2049
8,137
PUEBLA
390
-
1732
2,122
QUERÉTARO
1,428
-
277
1,705
QUINTANA ROO
2,280
53
33
2,366
SAN LUIS POTOSÍ
759
-
461
1,220
SINALOA
31,992
4588
11455
48,035
SONORA
14,883
2175
2539
19,597
TABASCO
16,563
157
985
17,705
TAMAULIPAS
10,134
1214
934
12,282
TLAXCALA
252
-
405
657
VERACRUZ
29,679
907
10229
40,815
YUCATÁN
9,135
4681
675
14,491
ZACATECAS
903
-
220
1,123
Total general
222,858
15,925
56,250
295,033
 
Por segmentos, el sector ribereño representa el 70% del total de la población pesquera con un total de 222,858 pescadores; por su parte, el sector de alta mar ocupa el 5% al registrar 15,925 pescadores y los acuacultores con 56,250 personas ocupadas en esta actividad representan el 19%.(8)
Es así que la Población Objetivo del PNPAS 20202024 son los 295,033, en el que se considera a todos los segmentos de la actividad pesquera y acuícola.
No obstante, en apego al principio de "No dejar a nadie atrás, no dejar a nadie fuera" en cuanto a ser sensibles a las modalidades y singularidades económicas regionales y locales y consciente de las necesidades de los habitantes futuros del país, a quienes no podemos heredar un territorio en ruinas y en atención a los grupos menos favorecidos así como considerando los enfoques de territorialidad, de manera preliminar se realizó un ejercicio de delimitación para el establecimiento de la Población Prioritaria a atender, a reserva que de manera periódica se efectúen ejercicios más específicos de focalización.
 
Se dará atención prioritaria a las comunidades pesqueras del sector ribereño debido a que afrontan frecuentemente dificultades por sus bajos niveles de ingreso, lo que repercute en sus condiciones de vida, agravado entre otras cosas por la falta de políticas de apoyo social, poca existencia de servicios de educación y de sanidad deficientes.
POBLACIÓN PESQUERA Y ACUÍCOLA PRIORITARIA
ENTIDAD
PESCADORES
RIBEREÑOS
PESCADORES
DE ALTURA
ACUACULTORES
TOTAL
CAMPECHE
10,884
760
1124
12,768
CHIAPAS
18,075
205
955
19,235
CHIHUAHUA
438
-
801
1,239
DURANGO
657
-
446
1,103
GUANAJUATO
2,526
-
149
2,675
GUERRERO
10,071
-
2158
12,229
HIDALGO
2,775
-
1809
4,584
JALISCO
13,311
-
1999
15,310
ESTADO DE MÉXICO
276
-
3813
4,089
MICHOACÁN
15,831
-
1587
17,418
MORELOS
255
-
3050
3,305
NAYARIT
6,348
42
4140
10,530
NUEVO LEON
78
0
85
163
OAXACA
5,823
265
2049
8,137
PUEBLA
390
-
1732
2,122
QUERÉTARO
1,428
-
277
1,705
QUINTANA ROO
2,280
53
33
2,366
SAN LUIS POTOSÍ
759
-
461
1,220
SINALOA
31,992
4588
11455
48,035
SONORA
14,883
2175
2539
19,597
TAMAULIPAS
10,134
1214
934
12,282
VERACRUZ
29,679
907
10229
40,815
YUCATÁN
9,135
4681
675
14,491
ZACATECAS
903
-
220
1,123
Total general
188,931
14,890
52,720
256,541
 
De igual manera, se impulsará al sector acuícola, con el propósito de contribuir a la seguridad alimentaria, en virtud de que, a través de esta actividad, se puede obtener una mayor producción de alimentos de alto valor nutritivo.
En este sentido, será a los sectores de pesca ribereña y acuacultura de las zonas rurales, a quienes de manera prioritaria deberán dirigirse los apoyos, sin que ello excluya al resto de la población objetivo. Así, de la delimitación de segmentos, considerando sólo al sector ribereño y acuícola, la población se redujo a un total de 242,651 trabajadores, en 24 entidades federativas del país que se indican en el Listado de Zonas de Atención Prioritarias Rurales 2019(9).
En este contexto, y derivado de los resultados obtenidos del Encuentro de Diálogo para el Rescate del Sector Pesquero y Acuícola, llevado a cabo el 11 septiembre de 2019; se identificó en términos generales que el problema central en los sectores pesca y acuacultura es que los productores pesqueros y acuícolas presentan baja productividad, lo que conlleva a bajos niveles de ingresos que no permiten su desarrollo socioeconómico.
Las principales causas que dan origen a la problemática del sector pesquero y acuícola son:

Estas problemáticas han condicionado de manera negativa a los trabajadores de la pesca y la acuacultura, sobre todo de aquéllos que se encuentran en las zonas rurales, incidiendo de manera perjudicial en la baja disponibilidad de productos que contribuyan a su seguridad alimentaria, a la imposibilidad de mantener su empleo y/o realizarlo en condiciones adecuadas y a no tener de manera constante y segura una fuente de ingresos económicos, provocando la migración de la población pesquera.
En este sentido, con el presente programa se pretende revertir estas inercias en apego a los principios y visión del PND hacia 2024. De manera específica, las acciones que se emprenderán, serán con el propósito de contribuir al cumplimiento a su apartado "3. Economía".
Detonar el crecimiento.- En la pesca y la acuacultura, a partir del análisis de enfoque territorial el propósito es dar una mayor atención a las regiones que de manera histórica han sido desatendidas.
Dentro de las regiones que se consideran con un nivel de desarrollo alto en su conjunto, existen estados y localidades cuyos pescadores y acuacultores registran grandes rezagos importantes, motivo por el que el enfoque de territorialidad es clave en el desarrollo de políticas y canalización de apoyos; es decir, con este enfoque de territorialidad las acciones gubernamentales serán enfocadas hasta el mínimo nivel posible (estatal, municipal y/o de localidad) para solventar las desigualdades territoriales y sociales de los trabajadores en esta actividad.
Impulsar la reactivación económica, el mercado interno y el empleo.- Por las condiciones de pobreza en las que se encuentran un estimado de más de 241 mil pescadores y acuacultores del sector rural, se hace necesario canalizar los apoyos a estos sectores.
En el caso de los pescadores, los apoyos serán para que mantengan sus empleos e incrementen sus utilidades, a través de la implementación de proyectos regionales y obras de infraestructura dirigidos a elevar sus capacidades para la aplicación de valor agregado a sus producto; mientras que para el sector acuícola, se implementarán proyectos regionales y obras de infraestructura dirigidos a contribuir a la autosuficiencia alimentaria, con impacto en el abasto y comercialización dentro del mercado interno.
Ciencia y Tecnología.- La investigación científica y tecnológica es un elemento fundamental para alcanzar el máximo aprovechamiento sustentable de los recursos pesqueros y acuícolas.
En este sentido, es fundamental para los pescadores y acuacultores del sector rural, que dentro de sus actividades de gestión y productivas tengan el acompañamiento técnico, científico y de innovación que les permita tener una mayor productividad de manera eficiente y con ello asegurar beneficios tanto en producción como en utilidades e ingresos.
 
Es importante mencionar que, para el cumplimiento de los objetivos antes mencionados. se observará el principio de "Economía para el Bienestar", con el que se impulsará el desarrollo, crecimiento y fortalecimiento del sector pesquero y acuícola de las áreas rurales prioritariamente, retomando el crecimiento con austeridad. El sector tiene la "complejidad" de contar no sólo con pescadores y acuacultores, sino que dentro de estas actividades se cuenta también con pequeños productores (sector ribereño y acuacultores rurales), y productores mayores (pesca y acuacultura industrial).
Por ello, las políticas dirigidas al sector deben ser generales y a su vez específicas a fin de dar atención a todos y es aquí donde en el marco de los principios de "No dejar a nadie atrás, no dejar a nadie fuera" y "Por el bien de todos, primero los pobres" que las políticas públicas dirigidas al sector productivo del programa incluirán a todos los subsectores pero con atención prioritaria a los pescadores y acuacultores que se identifiquen con ingresos por debajo de las líneas de pobreza indicados por los organismos encargados, en combinación con los indicadores específicos de pesca que para determinar la condición de ingreso de los pescadores se realice en la CONAPESCA, con lo cual se podrán focalizar de una manera más precisa a los pescadores y acuacultores en condiciones de pobreza para dirigir en mayor medida los apoyos.
Lo anterior, es una de las principales diferencias de las nuevas políticas ya que, anteriormente, los productores mayores con una mejor capacidad de gestión regularmente tenían mayores ventajas con respecto a los más desfavorecidos en las solicitudes de apoyo, toda vez que éstas eran de libre demanda y no contenían criterios específicos de priorización.
En este marco, al ser el sector ribereño y pequeños acuacultores los sectores más desfavorecidos y al representar más del 70 % del total del sector productivo pesquero y acuícola, se apuesta a que con mayores apoyos a estos sectores podrán obtenerse mayores beneficios no sólo sociales sino económicos, al apoyarlos para que sea más rentable su actividad.
Por todo lo anterior, con la implementación de los Objetivos Prioritarios, así como con sus respetivas estrategias y líneas de acción contenidas en este Programa, se pretende contar con un sector pesquero y acuícola que contribuya en mayor medida a la seguridad alimentaria a través del incremento en la disponibilidad de productos pesqueros de calidad para el consumo humano.
Es así que, en apego al desarrollo sustentable, se mantendrán los niveles de producción pesquera y se privilegiará el desarrollo de la acuacultura y maricultura para el incremento de la producción, fijándose como meta un crecimiento real de la producción pesquera y acuícola en 15.52% para 2024.
Por otro lado, con la priorización de apoyos para el sector ribereño, se propone mejorar las condiciones de sus activos, así como de sus capacidades de gestión y técnicas para que, en combinación, ambas contribuyan a incrementar su rentabilidad y con ello sentar las bases para la obtención de mayores ingresos que contribuyan al bienestar del pescador y de sus familias.
Así, para el logro del objetivo de incrementar la rentabilidad de los pequeños pescadores y acuacultores, en apego a las nuevas políticas del Gobierno Federal, la CONAPESCA impulsará los enfoques de poblaciones y territorialidad a través de un ejercicio de caracterización e identificación de los pescadores y acuacultores más desfavorecidos, así como de su ubicación a lo largo y ancho del país, de tal manera que se podrán dirigir los apoyos de una manera que garantice el cumplimiento de los objetivos encaminados a generar condiciones de bienestar a los productores y en las zonas más desfavorecidos.
Para ello se construye un Indicador de Ingreso Pesquero (con variables de valor y volumen de la producción, sitios de desembarque, numero de pescadores), con el que se calculará el ingreso por pescador de acuerdo a la zona y a las especies de su área de pesca, el cual será comparado con las Líneas de Pobreza por Ingresos del CONEVAL, 2017; para determinar cuáles están por debajo del ingreso de pobreza rural que es de 1,845.4 pesos mensuales.
Con este ejercicio se establecen las bases para la determinación de la Población Objetivo que incluye a todos los pescadores y acuacultores del país y la Población Prioritaria; en atención a los principios generales del nuevo Gobierno de "No dejar a nadie atrás, no dejar a nadie fuera" y "Por el bien de todos primero los pobres". En este sentido, con los recursos de los últimos 5 años se estima alcanzar la meta de incrementar la rentabilidad de los pequeños pescadores y acuacultores en 76% para 2024.
Para el logro de los objetivos antes descritos, y a diferencia de las últimas dos Administraciones, se impulsará un efectivo ordenamiento pesquero y acuícola, con el que se garantice el desarrollo sostenible de las actividades pesqueras y acuícolas a través del Aprovechamiento Sustentable y la conservación de las pesquerías de interés comercial, en beneficio del sector productivo. En este sentido, la meta es mantener e incrementar el estatus de máximo aprovechamiento sustentable de al menos 20 pesquerías; y con ello contar con un sector ordenado, sustentable y sostenible, que permita garantizar la permanente contribución del sector a la alimentación, al mantenimiento y generación de empleos y al ingreso de los pescadores y acuacultores.
 
Es importante mencionar que, para el cumplimiento de los Objetivos del Programa, así como de las acciones que se deriven del mismo, se implementarán efectivos controles para evitar actos de corrupción implementados. Por otro lado, ante las políticas de austeridad, el impulso de sinergias para el logro de los objetivos de la institución, deberá ser uno de los principales mecanismos de gestión, junto con la implementación de una política pesquera y acuícola de cooperación internacional proactiva que incrementen las capacidades financieras, técnicas, tecnológicas y de adiestramiento, para el desarrollo pesquero y acuícola nacional.
El presente programa contempla la atención de problemáticas identificadas, las cuales a forma de atención prioritaria se pueden enmarcar en 3 objetivos prioritarios.
Objetivo prioritario 1. Contribuir como actividad de pesca y acuacultura a la seguridad alimentaria prioritariamente a la población ubicada en zonas rurales.
En nuestro país, la inseguridad alimentaria se localiza sobre todo en las zonas rurales, donde casi en su totalidad se ubican pescadores ribereños, con índices de marginalidad y asociados a la carencia de acceso seguro a una cantidad suficiente de alimentos inocuos y nutritivos para su normal crecimiento y desarrollo y para llevar a cabo una vida activa y sana, ello como resultado de una disminución drástica del acceso a los alimentos o de los niveles de consumo, debido a riesgos ambientales, sociales e inestabilidad económica.
Se estima que 210 mil pescadores que se encuentran en 179 municipios costeros con un alto y muy alto grado de marginalidad y representan alrededor del 70% del total de la población pesquera y acuícola, en México, los cuales se enfrentan a problemas de inseguridad alimentaria de manera directa.
Por otro lado, en poblaciones de bajos ingresos, que dependen en gran medida de un reducido número de alimentos básicos densos en calorías, el pescado puede representar un medio de proteína con alto grado nutricional y relativamente barato.
Objetivo prioritario 2. Mejorar el ingreso y reducir la pobreza de comunidades pesqueras y acuícolas.
Los bajos niveles de ingresos y pobreza en las comunidades pesqueras y acuícolas, han limitado la capitalización de las UEPA. Los activos de los pescadores y acuacultores pierden su valor, por las deficiencias que presentan las embarcaciones de algunas UEPA para el desarrollo de su actividad; la insuficiente y deteriorada infraestructura común para su desarrollo; la falta de electrificación en zonas rurales; además de que gran parte de los más de 222 mil pescadores ribereños alrededor de los 52 mil acuacultores que forman parte de las UEPA en el sector rural carecen de la infraestructura y equipamiento pesquero y acuícola adecuado y suficiente para la extracción, siembra, cosecha, y manejo post-extracción/cosecha.
Por otra parte, la infraestructura y equipamiento pesquero y acuícola, de acopio, industrialización y distribución de los productos es insuficiente, lo cual no solo se constata con la poca atención que se da a la demanda (promedio del 16 %) del sector para los apoyos de este tipo de conceptos, sino que también por la notoria disponibilidad de productos solo en algunas localidades y/o Estados y en su mayoría sin algún tipo de procesamiento.
Adicionalmente, la descapitalización es causada por los altos costos de operación y producción, donde el rubro de combustibles y energía eléctrica representa un alto porcentaje principalmente en el sector más desprotegido; así como por los bajos conocimientos técnico-administrativos a nivel de las UEPA, que afecta el desarrollo eficiente y eficaz de su actividad.
Objetivo prioritario 3. Garantizar el aprovechamiento sustentable de los recursos pesqueros y acuícolas de interés comercial.
Actualmente el aprovechamiento pesquero en nuestro país, se concentra en 36 pesquerías. De acuerdo a la Carta Nacional Pesquera de 2012 y su actualización en 2018(10), el 72.2% se encuentran clasificadas en un estado de Aprovechamiento Máximo Sustentable; 13.9% en status de Deterioradas; 8.3% evaluadas como Deterioradas con capturas mayores al rendimiento sostenible y 5.6% catalogadas con Potencial de Desarrollo, y sólo el caso del Atún Aleta Azul se encuentra en status de sobreexplotado.
Entre las causas que por separado y/o en conjunto han llevado a estas especies a dicho estado, destacan la sobre-pesca; la pesca ilegal y bajo cumplimento del marco regulatorio; la destrucción de los hábitats marinos, contaminación y deterioro natural que sufren los sistemas lagunarios costeros que inciden en los niveles de producción; la deficiente información estadística, técnico-científica de calidad, adecuada y pertinente de la actividad pesquera y acuícola. Adicional a estos factores, en los últimos años las consecuencias del cambio climático vienen a agravar la situación de las pesquerías en cuanto a su sustentabilidad.
Estas problemáticas han condicionado de manera negativa a los trabajadores de la pesca y la acuacultura, sobre todo de aquellos que se encuentran en las zonas rurales, incidiendo de manera prejudicial en la poca disponibilidad de productos que contribuyan a su seguridad alimentaria, a la imposibilidad de mantener su empleo y/o realizarlo en condiciones adecuadas y a no tener de manera constante y segura una fuente de ingresos económicos, provocando la migración de la población pesquera.
Por la importancia que la pesca representa para las comunidades costeras y por el cambio del régimen internacional en cuento al establecimiento de la Zona Económica Exclusiva en el marco de la CONVEMAR, en 1982 el entonces Departamento de Pesca responsable de atender los temas de pesca, se promovió al nivel de Secretaría (SEPESCA).
Desde entonces, la institución encargada de la administración de la pesca y la acuacultura, ha sufrido cambios en su estructura y con ello en su capacidad de gestión. En 1995, la Secretaría de Pesca (SEPESCA) se fusionó con la nueva Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP), pero bajó al nivel de Subsecretaría de Pesca y Acuacultura. Posteriormente, en el año 2001, la Subsecretaría de Pesca fue transferida a la Secretaría de Agricultura (SAGARPA), donde se convirtió en la CONAPESCA.
Por estos cambios, se fueron reduciendo los recursos humanos, financieros, y materiales, lo que ha provocado una frágil institucionalidad y disfuncional estructura administrativa, la carencia de mecanismos efectivos de gestión, transparencia y rendición de cuentas, lo que generó entre otras cosas prácticas de corrupción.
De manera específica, la falta de una efectiva gestión ha traído como resultado: i) Falta de planeación integral del sector así como insuficientes recursos y/o malos manejos para la puesta en marcha de una nueva visión de la política pública pesquera; ii) Sector acuícola con carencias de normatividad, asistencia técnica y planes de manejo; iii) Pesca ilegal, no declarada y no documentada en niveles superiores al 40%; iv) Infraestructura pesquera no acorde con las necesidades del sector; v) Investigación pesquera y acuícola no articulada con los requerimientos del sector y los mercados; vi) Inadecuados Controles en el Registro para la Estadística Pesquera y Acuícola; vii) Falta de transparencia, opacidad y corrupción en la gestión y aplicación de los recursos; viii)Normatividad No Actualizada (Reglamento Interno, Manuales de Organización y Procedimientos), destacando que, después de 10 años de publicada la LGPAS, no existe un Reglamento a la misma; ix) Rezago de permisos y concesiones; x) Infraestructura institucional (productiva y operativa) deteriorada y obsoleta: subdelegaciones, oficinas y centros acuícolas; xi) Falta de coordinación y participación en las diferentes instancias de gobierno en los Estados, y xii) Falta de estrategia internacional de fortalecimiento del sector pesquero y acuícola mexicano en el mundo.
Por lo anterior, la recuperación de la capacidad de gestión a través de la instrumentación de políticas públicas en apoyo al desarrollo del sector pesquero y acuícola referidas a: i) Un enfoque territorial y de poblaciones; ii) El combate a la corrupción y mejora de la gestión pública; iii) El establecimiento de una efectiva política exterior pesquera y acuícola; iv) La atención digna a productores y beneficiarios; v) La responsabilidad compartida para el desarrollo sustentable; vi) La gobernanza (participación de todos los actores), y vii) La sinergia con otras instituciones relacionadas para potencializar los recursos de que se dispone para el desarrollo de infraestructura y capacidades de gestión, son los propósitos generales para fortalecer el marco legal e institucional de la pesca y acuacultura para mejorar la insuficiente atención y dar certidumbre al sector productivo.
La importancia de este objetivo radica, como se establece en el PND, en "Recuperar el estado de derecho", impulsar la "Democracia participativa", "Construir un país con bienestar" y para contribuir a "Detonar el crecimiento".
Para tal efecto, en el marco de estos objetivos se establecerán estrategias y acciones para analizar y mejorar los mecanismos institucionales y disposiciones legales; mantener una constante vigilancia sobre el quehacer gubernamental e institucional y la ampliación de la labor de apoyo a la pesca y la acuacultura, mediante la sensibilización, el fortalecimiento de las capacidades institucionales, el empoderamiento de las organizaciones de la pesca en pequeña escala; la generación y el intercambio de conocimientos, el apoyo a la reforma de las políticas y la prestación de asistencia técnica para lograr la sostenibilidad de la pesca y la acuacultura en el contexto de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza.
De manera particular, el tema de la gobernanza y el desarrollo de la pesca y la acuacultura reconocerá la situación social, el bienestar y los medios de subsistencia de las personas que trabajan en el sector. Por consiguiente, las pesquerías no se consideran únicamente recursos, sino que también toma en consideración las fuentes de medios de subsistencia (por ejemplo, ingresos, alimentos y empleo), puntos de expresión de valores culturales y una protección contra las crisis para las comunidades pobres.
 
Asimismo, por lo que se refiere a la gobernanza, en las estrategias y líneas de acción para el cumplimiento de los objetivos del Programa, así como de acciones que del mismo se deriven, estarán permeadas de manera transversal de la participación, coordinación e impulso de mecanismos intersectoriales, de la cooperación y negociación internacional y el combate y prevención de la corrupción, principalmente.
En este contexto, un enfoque basado en los derechos humanos conlleva a garantizar la participación no discriminatoria y efectiva de los pescadores y trabajadores de la pesca en procesos de adopción de decisiones transparentes y responsables, así como abordar las causas fundamentales de la pobreza como la discriminación, la marginación, la explotación y el abuso.
Proyectos Prioritarios
En el marco del Programa Nacional, se implementarán cuatro proyectos con los que de manera especial se pretenden registrar cambios significativos en materia de pesca y acuacultura para contribuir a la autosuficiencia alimentaria a través de la innovación e impulso de acciones sobre alternativas productivas, comercialización, consumo y de desarrollo sustentable.
Los proyectos son:
Impulso a la acuacultura y la autosuficiencia alimentaria a través de unidades de logística acuícola.
Con este proyecto se pretende enlazar la producción de camarón y tilapia de cultivo y su consumo a través del desarrollo de infraestructura en puntos estratégicos regionales en los que se integren los procesos de valor agregado, el almacenaje y la pignoración.
Asimismo, de innovar en la cadena de suministro reorientando la producción hacia las ventas institucionales por medio de un solo proveedor de gran capacidad y presencia en todo el territorio nacional SEGALMEX.
Programa Estratégico de Acuacultura.
El Programa tiene el objetivo de incrementar la producción acuícola nacional de camarón, peces de agua dulce y moluscos bivalvos. Se pretende aumentar un 20% la producción acuícola nacional en un periodo de 5 años, a través de la implementación de paquetes productivos.
Programa Integral de Inspección y Vigilancia Pesquera y Acuícola para el Combate a la Pesca Ilegal.
Entre las principales estrategias de Programa se encuentran la i) Realización de acciones de concientización al aprovechamiento sustentable de los recursos pesqueros y acuícolas; ii) Llevar a cabo verificaciones previas de cumplimiento normativo; iii) Desarrollar una alianza estratégica con el sector terciario para el abasto de procedencia legal; iv) Establecer esquemas incluyentes de participación de pescadores en vigilancia, y v) Aplicar el uso de tecnología para la vigilancia: Sistema de Localización y Monitoreo Satelital de Embarcaciones Pesqueras. Con estas estrategias se enmarca el distintivo de prevención y se enfatiza las alianzas para generar sinergias.
Programa de Pesca Deportiva como alternativa productiva sustentable.
Por las altas ganancias que genera la pesca deportiva, a través del programa se pretende convertirla en una alternativa productiva para el pescador ribereño, implementando medidas para el aprovechamiento sustentable de las especies reservadas a esta actividad, contribuyendo el propósito de que los pescadores tengan ingresos que contribuyan a su bienestar.
6.- Objetivos prioritarios
La política pública de pesca y acuacultura nacional para el sexenio 20202024, estará dirigida en apego a los objetivos de política nacional y a los principios y disposiciones de los instrumentos de jurídicos correspondientes.
En este marco, la formulación y conducción de los Objetivos, Metas, Estrategias y Líneas de Acción del PNPAS 2020 024, se encuentran alineadas al PND 20192024; tal y como se establece en la Ley; así como también se observan las disposiciones contenidas en la LGPAS.
En términos del PND, el objetivo y estrategias establecidas en el PNPAS, se enmarcan en el apartado 3 "Economía", particularmente en los sub-apartados de:
·  "Autosuficiencia Alimentaria y Rescate al Campo"
·  "Impulsar la reactivación económica, el mercado interno y el empleo"
 
·  "Detonar el crecimiento"
·  "Ciencia y tecnología"
De manera particular por lo que se refiere al sub-apartado de "Autosuficiencia Alimentaria y Rescate al Campo"; se desprenden programas que incluyen las siguientes disposiciones a los que los objetivos y estrategias del PNPAS contribuyen:
·  Impulsar prácticas sustentables para la conservación del agua, el suelo, y la agro-diversidad. (Producción para el Bienestar).
·  Elevar la productividad del campo, promover la industrialización y la comercialización, dentro y fuera del país. (Creación del Organismo Seguridad Alimentaria Mexicana).
·  Promover la creación de micro, pequeñas y medianas empresas asociadas a la comercialización de productos alimenticios. (Creación del Organismo Seguridad Alimentaria Mexicana)
·  Promover tareas de investigación científica y desarrollo tecnológico. (Creación del Organismo Seguridad Alimentaria Mexicana).
Asimismo, en los apartados "1 Política y Gobierno" y "2 Política Social", se encuentran disposiciones adicionales que complementan el rumbo del sector pesquero y acuícola con orientaciones relacionadas a:
·  Erradicar la corrupción, el dispendio y la frivolidad (1. Política y Gobierno)
·  Política Exterior: Recuperación de los principios (1. Política y Gobierno)
·  Migración: Soluciones de raíz (1. Política y Gobierno)
·  Construir un país con bienestar. (2 Política Social)
·  Desarrollo sostenible. (2 Política Social)
·  Salud para toda la población. (2 Política Social)
Disposiciones que se encuentran consideradas en todos y cada uno de los programas de la CONAPESCA de manera transversal.
En este marco, el PNPAS 2020-2024 plantea transformar las debilidades del sector pesquero y acuícola en objetivos de solución para el desarrollo, con estrategias y acciones claras y el compromiso político ante la sociedad de su ejecución. El Programa se alinea a los ejes de política y directrices previamente establecidas por la CONAPESCA, para contribuir al PND 2019-2024, con una perspectiva de desarrollo sostenible a largo plazo. Es así que el PNPAS 2020- 024, ha identificado 3 Objetivos prioritarios con 20 estrategias y 92 acciones puntuales:
Objetivos prioritarios del Programa Nacional de Pesca y Acuacultura 2020-2024
1.- Contribuir como actividad de pesca y acuacultura a la seguridad alimentaria prioritariamente a la población ubicada en zonas rurales.
2.- Mejorar el ingreso y reducir la pobreza de comunidades pesqueras y acuícolas.
3.- Garantizar el aprovechamiento sustentable de los recursos pesqueros y acuícolas de interés comercial.
 
6.1.- Relevancia del Objetivo prioritario 1: Contribuir como actividad de pesca y acuacultura a la seguridad alimentaria prioritariamente a la población ubicada en zonas rurales.
De acuerdo con lo señalado por el Director General de la FAO, Dr. José Graziano da Silva(11), "Desde 1961, el crecimiento anual mundial del consumo de pescado ha duplicado el crecimiento demográfico, poniendo de manifiesto que el sector pesquero es fundamental para alcanzar la meta de la FAO de un mundo sin hambre ni malnutrición."
En nuestro país, la inseguridad alimentaria se localiza sobre todo en las zonas rurales, donde casi en su totalidad se ubican pescadores ribereños, con índices de marginalidad y asociados a la carencia de acceso seguro a una cantidad suficiente de alimentos inocuos y nutritivos para su normal crecimiento y desarrollo y para llevar a cabo una vida activa y sana.
Es decir que la marginación (pobreza) es un factor que se ubica en detrimento de la seguridad alimentaria. En materia de pesca se cuenta con 263 municipios costeros en donde se encuentran un total de casi 24 millones de habitantes(12), de los cuales cerca de 7 millones de personas se encuentran establecidas en 179 municipios con un alto y muy alto grado de marginalidad. En términos específicos se estima que 210 mil
pescadores que se encuentran en estos municipios marginados y que representa alrededor del 70 % del total de la población pesquera y acuícola en México, se enfrentan a problemas de inseguridad alimentaria de manera directa.
Por lo anterior, el objetivo es sentar las condiciones para generar una estabilidad en cuanto a la disponibilidad, el acceso y la utilización correcta de los alimentos pesqueros. Este propósito a nivel mundial se impulsa por la FAO en favor de la erradicación del hambre, se considera de manera puntual dentro de los principios rectores del PND 20192024, referidos a la "Economía para el bienestar", "No más migración por hambre o por violencia" y el de "No dejar a nadie atrás, no dejar a nadie fuera"; así como también a las estrategias y objetivos sectoriales de bienestar y autosuficiencia alimentaria.
En este marco, el Objetivo Prioritario del PNPAS 20202024, "Contribuir como actividad de pesca y acuacultura a la seguridad alimentaria prioritariamente a la población ubicada en zonas rurales" es de suma relevancia no sólo porque las políticas públicas dirigidas en este rubro cumplen con los objetivos de política nacionales y sectoriales, sino también por la contribución e importancia que los productos pesqueros y acuícolas tienen en cuanto a la seguridad alimentaria de nuestro país en términos de disponibilidad y calidad nutricional.
Más que como una fuente de energía, la contribución del pescado a la dieta es importante en lo que respecta a las proteínas animales de alta calidad y fácil digestión. En poblaciones de bajos ingresos, que dependen en gran medida de un reducido número de alimentos básicos densos en calorías, el pescado puede representar un medio muy necesario de diversificación nutricional, relativamente barata y disponible en el plano local.
Asimismo, el pescado puede ser un componente esencial de una dieta nutritiva, especialmente para las mujeres embarazadas y los niños muy pequeños, dado que contribuye al desarrollo neurológico durante las etapas más importantes del crecimiento de un feto o un niño pequeño. Además, hay pruebas de los efectos beneficiosos del consumo de pescado en la salud mental y la prevención de enfermedades cardiovasculares, los accidentes cerebrovasculares y la degeneración macular asociada a la edad. Si bien el consumo promedio per cápita puede ser bajo, incluso cantidades reducidas de pescado pueden proporcionar aminoácidos, grasas y micronutrientes esenciales, como el hierro, el yodo, la vitamina D y el calcio, que suelen estar ausentes en las dietas a base de hortalizas.
Los expertos coinciden en que los efectos positivos de un alto consumo de pescado superan en gran medida los posibles efectos negativos asociados con los riesgos de contaminación u otros riesgos de inocuidad (FAO y OMS, 2011)(13).
Una porción de 150 gramos de pescado proporciona entre un 50% y un 60% de las necesidades proteínicas diarias de un adulto. Las proteínas de pescado son esenciales en la dieta de algunos países densamente poblados, en los que la ingesta total de proteínas es baja y son particularmente importantes en las dietas de los mexicanos.
Bajo este contexto, el incremento de la disponibilidad de productos pesqueros para el consumo humano es el propósito de este objetivo; no obstante, es importante mencionar que, en las acciones a desarrollar para este fin y en apego al desarrollo sustentable, los incrementos significativos de productos para la alimentación deberán provenir de la acuacultura, mientras que los productos de origen marino deberán de mantener sus mismos niveles.
6.2.- Relevancia del Objetivo prioritario 2: Mejorar el ingreso y reducir la pobreza de comunidades pesqueras y acuícolas.
En virtud de que el 93 % de la población pesquera y acuícola es de pequeña escala (pescadores ribereños), de los cuales se infiere su gran mayoría se encuentran en condiciones de pobreza, es que el Objetivo de "Mejorar el ingreso y reducir la pobreza de las comunidades pesqueras y acuícolas", se establece con el propósito de reorientar los esfuerzos gubernamentales para que las políticas y programas de apoyo sean dirigidos de manera prioritaria a las comunidades pesqueras y acuícolas identificadas con altos índices de pobreza.
En términos generales la problemática pesquera y acuícola se acentúa por los bajos niveles de ingresos y pobreza en las comunidades pesqueras y acuícolas, que han limitado la capitalización de las UEPA, así como también debido a que la infraestructura y equipamiento pesquero y acuícola, de acopio, industrialización y distribución de los productos es insuficiente. Adicionalmente la descapitalización se incrementa por los altos costos de operación y producción.; así como por los bajos conocimientos técnico-administrativos a nivel de las UEPA, que afecta el desarrollo eficiente y eficaz de su actividad.
De acuerdo con estimaciones que se elaboran para la identificación de la Población Objetivo y Prioritaria, a través de un ejercicio que lleva a cabo la CONAPESCA, de caracterización e identificación de los pescadores y acuacultores más desfavorecidos, así como de su ubicación a lo largo y ancho del país, con el establecimiento de un Indicador de Ingreso Pesquero (con variables de valor y volumen de la producción,
sitios de desembarque, numero de pescadores), con el que se calcula el ingreso por pescador de acuerdo a la zona y a las especies, se ha identificado que el 60 % de la población pesquera se estima que tienen ingresos por debajo de las Líneas de Pobreza por Ingresos mensuales por persona que de acuerdo al CONEVAL, 2017; es de 1,845.4 pesos mensuales.
Por lo anterior, el objetivo de "Mejorar el ingreso y reducir la pobreza de las comunidades pesqueras y acuícolas" se establece en apego al principio rector del PND 2019-2024, referido a "No al gobierno rico con pueblo pobre" "Economía para el bienestar" y "No más migración por hambre o por violencia".
Asimismo, este objetivo no sólo se apega a la política nacional, sino que de igual manera se alinea a la visión de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU en realizar acciones para el desarrollo de un mundo justo y sostenible, libre de pobreza, hambre y malnutrición y comprometido con la igualdad y la no discriminación.
Los pescadores ribereños cuyos medios de vida dependen de la pesca se encuentran entre las poblaciones rurales más pobres y vulnerables. Este tipo de pesca contribuye a la reducción de la pobreza y a la creación de resiliencia mediante el suministro de alimentos, ingresos y empleo.
Los medios de vida relacionados con la pesca revisten una importancia especial en las zonas rurales y remotas donde se carece de un empleo alternativo. La pesca fortalece la resiliencia actuando como red de seguridad durante períodos de escasez y en situaciones de catástrofe, cuando otros sectores de producción de alimentos (por ejemplo, la agricultura) no funcionan.
Se estima que en algunas regiones los hogares que se dedican a la pesca ribereña obtienen más del 50% de sus ingresos de la pesca; en otras zonas el pescado proporciona más ingresos a los hogares que el ganado. La pesca en pequeña escala en las zonas áridas puede ser altamente productiva y resiliente. Puede estar muy determinada por las estaciones o incluso ser periódica, pero con una inversión apropiada podría generar mayores ingresos, tanto para los pescadores como para los procesadores.
Sin duda los apoyos para la adquisición de activos productivos, la capacitación, el financiamiento y la agregación de valor a los productos pesqueros y acuícolas, entre otros, son los elementos clave para contribuir a incrementar su rentabilidad a través del mejoramiento de su utilidad para reducir las brechas de desigualdad de los pequeños productores pesqueros; mismos que a través de las estrategias y líneas de acción de este objetivo se consideran en apoyo los medios de vida de esta población pobre y vulnerable con un acceso inclusivo a la pesca y a los recursos económicos conexos.
El proveerlos y/o mejorar sus medios de producción, generará las condiciones para que mantengan su empleo, así como el que tengan una fuente de ingresos contribuyendo de manera importante al desarrollo socioeconómico de los pescadores de pequeña escala.
6.3.- Relevancia del Objetivo prioritario 3: Garantizar el aprovechamiento sustentable de los recursos pesqueros y acuícolas de interés comercial.
La presión sobre los recursos tanto para que sean fuentes de alimento como para que generen empleos directos e indirectos de las comunidades humanas establecidas en los litorales de los mares mexicanos y de los cuerpos de aguas interiores se ha incrementado notablemente en los últimos años. La mayoría de los recursos pesqueros han alcanzado la captura máxima posible bajo el principio de un manejo pesquero sustentable, por lo que el esfuerzo de pesca que soporta esos recursos, debe de ser estimado y controlado.
El inadecuado manejo de los recursos pesqueros y acuícolas, provoca la reducción o pérdida en la abundancia de los mismos por los impactos a los ecosistemas, poniendo en riesgo el desarrollo sustentable y el bienestar de las comunidades pesqueras y acuícolas.
Actualmente el aprovechamiento pesquero en nuestro país, se concentra en 36 pesquerías. De acuerdo a la Carta Nacional Pesquera de 2012 y su actualización en 2018(14), el 72.2%, se encuentra clasificado en un estado