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DOF: 09/06/2022
ACUERDO por el que se da a conocer el Plan de Manejo Pesquero de Tiburones y Rayas del Golfo de México y Mar Caribe

ACUERDO por el que se da a conocer el Plan de Manejo Pesquero de Tiburones y Rayas del Golfo de México y Mar Caribe.

Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos.- AGRICULTURA.- Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

VÍCTOR MANUEL VILLALOBOS ARÁMBULA, Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, con fundamento en los artículos: 12, 14, 26 y 35 fracciones XXI y XXIV de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal; 4 de la Ley Federal de Procedimiento Administrativo; 8 fracción II, 20 fracción XI, 29 fracción XV, 36 fracción II y 39 de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables; 1, 3 y 5 fracción XXV del Reglamento Interior de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural; Primero, Segundo y Tercero del Decreto por el que se establece la organización y funcionamiento del Organismo Descentralizado denominado Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura; así como el 1, 4 y 5 del Estatuto Orgánico del Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura.
CONSIDERANDO
Que la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables confiere a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, por conducto del Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (INAPESCA), la facultad de elaborar los Planes de Manejo Pesquero, los cuales tienen por objeto dar a conocer el conjunto de acciones encaminadas al desarrollo de la actividad pesquera de forma equilibrada, integral y sustentable, basadas en el conocimiento actualizado de los aspectos biológicos, ecológicos, pesqueros, ambientales, económicos, culturales y sociales que se tengan de ella, que en su conjunto son el anexo del presente instrumento.
Que, para la elaboración de los Planes de Manejo, el INAPESCA atiende a lo requerido por el Consejo Nacional de Pesca y los Consejos Estatales de Pesca y Acuacultura que correspondan, por lo que he tenido a bien emitir el siguiente:
ACUERDO POR EL QUE SE DA A CONOCER EL PLAN DE MANEJO PESQUERO DE TIBURONES Y
RAYAS DEL GOLFO DE MÉXICO Y MAR CARIBE
ARTÍCULO ÚNICO.- El presente Acuerdo tiene por objeto dar a conocer el Plan de Manejo Pesquero de tiburones y rayas del Golfo de México y Mar Caribe.
TRANSITORIO
ÚNICO.- El presente Acuerdo entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Ciudad de México, a 25 de mayo de 2022.- El Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Manuel Villalobos Arámbula.- Rúbrica.
PLAN DE MANEJO PESQUERO DE TIBURONES Y RAYAS DEL GOLFO DE MÉXICO Y MAR CARIBE
ÍNDICE
1.     Resumen Ejecutivo
2.     Marco Jurídico
3.     Ámbitos de aplicación del Plan de Manejo
3.1     Ámbito biológico
3.2     Ámbito geográfico
3.3     Ámbito ecológico
3.4     Ámbito socioeconómico
4.     Diagnóstico de la pesquería
4.1.    Importancia
4.2.    Especies objetivo
4.3.    Captura incidental y descartes
4.4.    Tendencias históricas
4.5.    Disponibilidad del recurso
4.6.    Unidad de pesquería
 
4.7.    Infraestructura de desembarco
4.8.    Proceso o industrialización
4.9.    Comercialización
4.10.   Demanda pesquera
4.11.   Grupos de interés
4.12.   Estado actual de la pesquería
5.     Propuestas de manejo de la pesquería
5.1.    Imagen objetivo
5.2.    Fines
5.3.    Propósito
5.4.    Componentes
5.5.    Líneas de acción
5.6.    Acciones
6.     Implementación del Plan de Manejo
6.1.    Comité de manejo del recurso
6.2.    Subcomités Estatales
7.     Revisión, seguimiento y actualización del Plan de Manejo
7.1.    Medios de verificación
7.2.    Supuestos
8.     Programa de investigación
8.1.    Investigación científica
8.2.    Investigación tecnológica
8.3.    Investigación socioeconómica
9.     Programa de inspección y vigilancia
10.   Programa de capacitación
11.   Costos y financiamiento de manejo de los Planes de Manejo
11.1.   Costos actuales
11.2.   Costos futuros
12.   Glosario
13.   Abreviaturas y símbolos
14.   Acrónimos
15.   Referencias
16.   Anexos
1.    Resumen Ejecutivo
La pesca comercial de tiburones y rayas es una actividad productiva relevante, estos son importantes componentes de los ecosistemas y son recursos valiosos para el bienestar del sector pesquero desde el punto de vista alimentario, económico y social. La pesca de tiburones y rayas en el Golfo de México y Mar Caribe (GDMMC) puede realizarse de forma dirigida o incidental por distintas flotas pesqueras. La pesca dirigida se realiza en las pesquerías ribereñas artesanales de tiburones y rayas con embarcaciones menores y de mediana altura que operan sobre la plataforma continental con palangres y redes de enmalle. La pesca incidental se realiza en las pesquerías de escama ribereña, mero, atún y camarón, desde embarcaciones menores, de mediana altura y de altura. Las especies objetivo del presente Plan de Manejo Pesquero están contempladas en la NOM-029-PESC-2006: Pesca responsable de tiburones y rayas. Especificaciones para su aprovechamiento. En la pesca ribereña artesanal las principales especies de tiburones y rayas son Rhizoprionodon terraenovae, Carcharhinus acronotus, Sphyrna lewini, Sphyrna tiburo, Carcharhinus limbatus y Carcharhinus leucas; Hypanus americanus, Aetobatus narinari, Rhinoptera bonasus y Gymnura micrura. El Plan de Manejo Pesquero de Tiburones y Rayas del Golfo de México y Mar Caribe está integrado por objetivos jerarquizados y acciones que fueron construidos con el Método FODA a partir de un proceso estratégico participativo durante diez Talleres de Planeación Participativa y Validación organizados por el Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura con la participación de Organizaciones pesqueras, CANAINPESCA, permisionarios, sociedades cooperativas, investigadores de diversas instituciones académicas, autoridades pesqueras federales y estatales, Organizaciones de la Sociedad Civil. El Plan de Manejo Pesquero tiene como objetivo principal alcanzar la sustentabilidad de la pesca de tiburones y rayas en el Golfo de México y Mar Caribe, conteniendo 113 Acciones agrupadas en 24 Líneas de Acción y en 4 Componentes: 1) Contar con una administración pesquera eficiente; 2) Concientizar a productores y todos los sectores de la sociedad para el aprovechamiento y conservación de tiburones y rayas; 3) Establecer un programa de investigación continuo de tiburones y rayas en el Golfo de México y Mar Caribe (GMMC); 4) Establecer programas estratégicos de gestión y apoyo para mejorar la actividad pesquera. El efecto de los componentes y acciones esta direccionado para alcanzar la sustentabilidad de la pesquería, que debe ser socialmente aceptable, económicamente viable, ambientalmente amigable, políticamente factible y en un contexto de equidad social para la presente y futuras generaciones.
2.    Marco Jurídico
Este Plan de Manejo Pesquero (PMP) se apega al Artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual indica que la propiedad de las tierras y aguas comprendidas dentro de los límites del territorio nacional, corresponde originariamente a la Nación, por lo que corresponde a ésta el dominio directo de todos los recursos naturales de la plataforma continental y los zócalos submarinos de las islas; las aguas de los mares territoriales en la extensión y términos que fije el Derecho Internacional; las aguas marinas interiores; las de las lagunas y esteros que se comuniquen permanente o intermitentemente con el mar; las de los lagos interiores de formación natural que estén ligados directamente a corrientes constantes; así como las de los ríos y sus afluentes directos o indirectos. El Sector Pesquero es estratégico y prioritario para el desarrollo del país porque, además de ofrecer alimentos que consumen las familias mexicanas y proveer materias primas para las industrias manufactureras y de transformación, se ha convertido en un importante generador de divisas al mantener un gran dinamismo exportador. La riqueza biológica de los mares mexicanos puede traducirse en riqueza pesquera y generadora de empleos, siendo oportuno que su potencial sea explotado atendiendo los principios de sustentabilidad y respeto al medio ambiente. Además de la pesca, la acuacultura y la maricultura son actividades que demandan de un impulso ante su desarrollo aún incipiente, por lo que los Planes de Manejo Pesquero se encuentran apegados a lo establecido en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables (LGPAS); el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 publicado en el Diario Oficial de la Federación el doce de abril de dos mil diecinueve y; la Carta Nacional Pesquera.
La LGPAS, entre otros aspectos, reconoce a la pesca y la acuacultura como actividades que fortalecen la soberanía alimenticia y territorial de México, considerándolas de importancia para la seguridad nacional y prioritaria para el desarrollo del país. Establece los principios de ordenamiento, fomento y regulación del manejo integral y el aprovechamiento sustentable de la pesca y la acuacultura, considerando los aspectos sociales, tecnológicos, productivos, biológicos y ambientales. Define las bases para la ordenación, conservación, protección, repoblación y aprovechamiento sustentable de los recursos pesqueros y acuícolas, así como la protección y rehabilitación de los ecosistemas en que se encuentran dichos recursos. Indica los principios para ordenar, fomentar y regular el manejo integral. Promueve el mejoramiento de la calidad de vida de los pescadores y acuacultores del país a través de los programas que se instrumenten para el sector pesquero y acuícola. Procura el derecho al acceso, uso y disfrute preferente de los recursos pesqueros y acuícolas de las comunidades locales y pueblos indígenas. Propone mecanismos para garantizar que la pesca y la acuacultura se orienten a la producción de alimentos. Además, el presente es un PMP con enfoque precautorio, acorde con el Código de Conducta para la Pesca Responsable y es congruente con los ejes estratégicos definidos por la Presidencia de la República para la presente administración.
Adicionalmente a la LGPAS, otras leyes concurrentes son: a) Ley de Infraestructura de la Calidad concerniente a la emisión de Normas Oficiales Mexicanas reglamentarias de las pesquerías, b) Ley General de Sociedades Cooperativas que rige la organización y funcionamiento de las sociedades cooperativas de producción pesquera y c) Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) relativa a la preservación y restauración del equilibrio ecológico y protección al ambiente y acervo biológico del País.
Dentro de los instrumentos creados para apoyar la Política Nacional de Pesca y Acuacultura se encuentran los Planes de Manejo Pesquero (PMP) definidos como el conjunto de acciones encaminadas al desarrollo de la actividad pesquera de forma equilibrada, integral y sustentable; basadas en el conocimiento actualizado de los aspectos biológicos, pesqueros, ambientales, económicos, culturales y sociales que se tengan de ella. La LGPAS señala que el Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (INAPESCA) es el encargado de elaborar dichos planes.
 
A escala internacional, México se ha incorporado voluntariamente y acata las recomendaciones y resolutivos del Código de Conducta para la Pesca Responsable (FAO, 1995); Plan de Acción Internacional para la Conservación y Ordenación de Tiburones (PAI-TIBURONES) (FAO, 1999), Convenio sobre Comercio Internacional de las Especies Amenazadas de la Fauna y la Flora Silvestres (CITES, 1973) y Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA). A nivel nacional, las estrategias para el aprovechamiento sostenible y conservación a largo plazo de tiburones y rayas se basan en el Plan de Acción Nacional para el Manejo y Conservación de Tiburones, Rayas y Especies Afines en México (PANMCT) (CONAPESCA-INP, 2004), la Norma Oficial Mexicana NOM-029-PESC-2006, Pesca responsable de tiburones y rayas. Especificaciones para su manejo publicada en el Diario Oficial de la Federación el 14 de febrero de 2007; el Acuerdo por el que se modifica el Aviso por el que se da a conocer el establecimiento de épocas y zonas de veda para la pesca de diferentes especies de la fauna acuática en aguas de jurisdicción federal de los Estados Unidos Mexicanos, publicado el 16 de marzo de 1994 para establecer los periodos de veda de pulpo en el Sistema Arrecifal Veracruzano, jaiba en Sonora y Sinaloa, tiburones y rayas en el Océano Pacífico y tiburones en el Golfo de México publicado en el Diario Oficial de la Federación el 11 de junio de 2012; el Acuerdo por el que se establece veda permanente para la pesca de tiburón blanco (Carcharodon carcharias) en aguas de jurisdicción federal de los Estados Unidos Mexicanos publicado en el Diario Oficial de la Federación el 27 de enero de 2014 y el Acuerdo por el que se modifica el Aviso por el que se da a conocer el establecimiento de épocas y zonas de veda para la pesca de diferentes especies de la fauna acuática en aguas de jurisdicción federal de los Estados Unidos Mexicanos, publicado el 16 de marzo de1994 para modificar el periodo y zonas de veda de tiburones en el Golfo de México y Mar Caribe publicado en el Diario Oficial de la Federación el 15 de mayo de 2014.
3.    Ámbitos de Aplicación del Plan de Manejo
3.1. Ámbito biológico
Los tiburones (Selachii), rayas (Batoidea) y quimeras (Holocephali) son un grupo de peces cartilaginosos que pertenecen a la Clase Chondrichthyes o mejor conocidos como condrictios, son un grupo cuyas características evolutivas les han permitido mantenerse exitosamente en una gran variedad de ecosistemas, principalmente marinos, por alrededor de 400 millones de años. La mayoría de los condrictios tienen características de historia de vida muy particulares como un crecimiento lento, madurez sexual tardía y baja fecundidad que los hacen vulnerables a diferentes actividades humanas y ambientales (Musick, 2004; Carrier et al., 2012).
En México, se tienen registradas 111 especies de tiburones (21.5% del total que se conocen a escala mundial), entre los cuales, los órdenes Carcharhiniformes y Lamniformes constituyen dos de los más diversos (Del Moral-Flores et al., 2015; Tovar-Ávila y Castillo-Géniz, 2021), mientras que, para el caso de las rayas se tienen descritas 95 especies en aguas nacionales en donde el Orden Rajiformes y Myliobatiformes son las mejor representadas en número de especies en México (Del Moral-Flores et al., 2015).
Se presenta el listado sistemático de los tiburones y rayas capturados en pesquerías dirigidas en el GDMMC. La clasificación taxonómica fue tomada de acuerdo a la lista patrón reportada por Del Moral-Flores et al. (2015) y Eschmeyer et al. (2018).
Superclase Chondrichthyes Huxley, 1880
Clase Elasmobranchii Müller, 1845
Infraclase Euselachii Hay, 1902
División Neoselachii Compagno, 1977
Subdivisión Selachii (= Selachimorpha)
Superorden Squalomorphi Compagno, 1973
Orden Hexanchiformes Garman, 1913
Familia Hexanchidae Gray, 1852
Género Hexanchus Rafinesque, 1810
Especie Hexanchus vitulus Springer & Waller, 1969
Orden Squaliformes Goodrich, 1909
Familia Squalidae Blainville, 1816
Género Squalus Linnaeus, 1758
Especie Squalus cubensis Howell-Rivero, 1936
Familia Centrophoridae Bleeker, 1859
 
Género Centrophorus Müller and Henle, 1837
Especie Centrophorus niaukang Teng, 1959
Orden Squatiniformes Jordan, 1923
Familia Squatinidae Bonaparte, 1838
Género Squatina Dumeril, 1806
Especie Squatina dumeril Lesueur, 1818
Orden Orectolobiformes Compagno, 1973
Familia Ginglymostomatidae Gill, 1862
Género Ginglymostoma Müller and Henle, 1837
Especie Ginglymostoma cirratum (Bonnaterre, 1788)
Orden Lamniformes Garman, 1885
Familia Lamnidae Müller & Henle, 1838
Género Isurus Rafinesque, 1810
Especie Isurus oxyrinchus Rafinesque, 1810
Orden Carcharhiniformes Garman, 1913
Familia Scyliorhinidae Gill, 1862
Género Scyliorhinus Blainville, 1816
Especie Scyliorhinus retifer Garman, 1881
Familia Triakidae Gray, 1851
Género Mustelus Linck, 1790
Especie Mustelus canis (Mitchill, 1815)
Mustelus norrisi Springer, 1939
Familia Carcharhinidae Jordan & Evermann, 1896
Género Carcharhinus Blainville, 1816
Especie Carcharhinus acronotus (Poey, 1860)
Carcharhinus altimus (Springer, 1950)
Carcharhinus brevipinna (Müller & Henle, 1839)
Carcharhinus falciformis (Muller & Henle, 1839)
Carcharhinus isodon (Müller & Henle, 1839)
Carcharhinus leucas (Müller & Henle, 1839)
Carcharhinus limbatus (Müller & Henle, 1839)
Carcharhinus obscurus (Lesueur, 1818)
Carcharhinus perezii (Poey, 1876)
Carcharhinus plumbeus (Nardo, 1827)
Carcharhinus porosus (Ranzani, 1839)
Carcharhinus signatus (Poey, 1868)
Galeocerdo cuvier (Péron & Lesueur, 1822)
Negaprion brevirostris (Poey, 1868)
Rhizoprionodon terraenovae (Richardson, 1836)
Familia Sphyrnidae Gill, 1872
Género Sphyrna Rafinesque, 1810
Especie Sphyrna lewini (Griffith & Smith, 1834)
 
Sphyrna mokarran (Rüppell, 1837)
Sphyrna tiburo (Linnaeus, 1758)
Subdivisión Batoidea
Superorden Batoidei (= Batidoidimorpha)
Orden Rhinobatiformes Compagno, 1999
Familia Rhinobatidae Müller & Henle, 1837
Género Pseudobatos Last, Séret & Naylor 2016
Especie Pseudobatos lentiginosus (Garman, 1880)
Orden Myliobatiformes Compagno, 1973
Familia Urotrygonidae McEachran, Dunn & Miyake, 1996
Género Urobatis Garman, 1913
Especie Urobatis jamaicensis (Cuvier, 1816)
Familia Dasyatidae Jordan, 1888
Género Hypanus Rafinesque, 1818
Especie Hypanus americanus Hildebrand & Schroeder, 1928
Género Bathytoshia Whitley, 1933
Especie Bathytoshia centroura ( Mitchill, 1815)
Género Styracura Carvalho, Loboda & da Silva 2016
Especie Styracura schmardae (Werner, 1904)
Familia Gymnuridae Fowler, 1934
Género Gymnura van Hasselt, 1823
Especie Gymnura micrura (Bloch & Schneider, 1801)
Familia Myliobatidae Bonaparte, 1838
Género Aetobatus Blainville, 1816
Especie Aetobatus narinari (Euphrasen, 1790)
Familia Rhinopteridae Jordan & Evermann, 1896
Género Rhinoptera Cuvier, 1829
Especie Rhinoptera bonasus (Mitchill, 1815)
El cazón de ley o tutzún, R. terraenovae, es un tiburón delgado de talla pequeña (<120 centímetros de Longitud Total (LT)) con el hocico más largo que el ancho de su boca, se distingue por el surco labial superior largo y una conspicua serie de poros hiomandibulares sobre el lado de la cabeza justo por detrás del ángulo de la boca. El origen de la primera aleta dorsal esta sobre o por delante de la esquina inferior de las aletas pectorales, mientras que la segunda dorsal se origina sobre o por detrás de del punto medio de la aleta anal.
Esta especie posee una coloración gris a pardo-grisáceo en el dorso, en los individuos adultos presentan pequeñas manchas blancas en la superficie dorsal, mientras que en la parte ventral es de color blanco; la punta de las aletas dorsales son oscuras o negras, en individuos juveniles los bordes de las aletas dorsales y caudal son negras (Cervigón et al., 1992; Castro, 2011; FAO, 2016). Presenta una distribución desde el oeste del Atlántico norte a New Brunswick a Florida y Golfo de México (Castro, 2011).
Los estudios de edad y crecimiento para R. terraenovae se han realizado principalmente en el Océano Atlántico y en el norte del Golfo de México (GDM), utilizando principalmente el conteo de bandas de crecimiento en vértebras en las que se ha registrado una edad máxima de 11 años (SEDAR, 2007) y 12 años en estudios de marcado-recaptura (Frazier et al., 2015).
Los parámetros de crecimiento individual de acuerdo al modelo de crecimiento de von Bertalanffy (MCVB) para hembras ha oscilado entre L¥= 92.50-99.16 centímetros LT, k= 0.46-0.63 año-1 y t0= -0.90 a -1.07 años; para machos L¥= 91.95-98.39 centímetros LT, k= 0.50-0.85 año-1 y t0= -0.73 a -1.07 años; para sexos combinados L¥= 94.02-110.80 centímetros LT, k= 0.36-0.73 año-1 y t0= -0.86 a -1.07 años (Parsons, 1985; Branstetter, 1987a; Loefer y Sedberry, 2002; Carlson y Baremore, 2003).
 
Los parámetros de la relación peso-longitud en el Banco de Campeche son a= 0.000002 y b =3.32, mostrando un crecimiento de tipo alométrico positivo (Martínez-Cruz et al., 2018). R. terraenovae es una especie vivípara placentaria, que alcanza la madurez sexual entre 81.05-88.59 centímetros LT en hembras y 79.35-83 centímetros LT en machos (Morin, 2010; Oviedo-Pérez et al., 2014; Martínez-Cruz et al., 2016; Lara-Mendoza, 2017), presenta una reproducción anual que se lleva a cabo principalmente durante abril y mayo, la fecundidad oscila entre 2-9 embriones, con un periodo de gestación de 10-11 meses y una talla promedio de nacimiento de 34.2 centímetros LT (Martínez-Cruz et al., 2016; Lara-Mendoza et al., 2017; Martínez-Cruz et al., 2018; Lara-Mendoza, 2020; Zea-de la Cruz et al., 2018a).
El cazón limón o canguay, C. acronotus, es una especie pequeña (<150 centímetros LT) que se caracteriza por tener un cuerpo alargado, delgado, dorso liso y pliegue interdorsal ausente. La primera aleta dorsal es moderadamente alta con el margen anterior ampliamente convexo y su origen se encuentra por encima o ligeramente por detrás de los márgenes internos de las aletas pectorales. La coloración es gris o pardo amarillento sobre el dorso, algunos individuos son completamente pardos; los lados inferiores y el vientre son pálidos a blanquecinos, más oscuros en individuos juveniles; presentan una mancha oscura en la punta del hocico, más oscura en individuos juveniles. Presenta dientes triangulares y oblicuos, con bordes dentados (Cervigón et al., 1992; Castro, 2011; FAO, 2016).
Su distribución geográfica va del Atlántico oeste; norte de Carolina a Florida, Bahamas y GDM (Castro, 2011). Los estudios para determinar la edad y el crecimiento en C. acronotus se han realizado en áreas del norte del Golfo de México (GDM) y el Atlántico noroeste. Los parámetros de crecimiento individual para hembras han oscilado entre L¥= 130.5-165 centímetros LF, k= 0.14-0.21 año-1 y t0= -1.58 a -4.07 años, mientras que los machos presentan intervalos entre L¥= 92.98-188.70 centímetros LF, k= 0.12-0.48 año-1 y una t0= -0.95 a -3.90 años, mostrando diferencias del crecimiento entre sexos ya que las hembras crecen más lento y son más longevas que los machos, con edades máximas estimadas de 11.6 y 9.6 años, respectivamente (Schwartz, 1984; Carlson et al., 1999; Driggers et al., 2004; Driggers et al., 2007). Los parámetros de la relación peso-longitud en el Banco de Campeche son a= 0.000001 y b= 3.31, mostrando un crecimiento de tipo alométrico positivo (Martínez-Cruz et al., 2018). Es una especie vivípara placentaria, que alcanzan la madurez sexual entre 105.8-107.6 centímetros LT en hembras y 98.4-104.6 centímetros LT para machos del GDM y Atlántico noroeste (Martínez-Cruz et al., 2018; Driggers et al., 2007), presentan un ciclo reproductivo anual en el GDM (Sulikowski et al., 2007) y bienal en el Atlántico sur (SEDAR, 2007), la fecundidad oscila entre 3-5 embriones, con un periodo de gestación de 9-10 meses y una talla promedio de nacimiento de 42.7 centímetros LT (Sulikowski et al., 2007; Morgan et al., 2009; Martínez-Cruz et al., 2018).
La cornuda común, S. lewini, es una especie caracterizada por presentar una cabeza en forma de martillo, su borde anterior es convexo y con una escotadura profunda en su punto medio, las prolongaciones laterales son largas. El origen de la primera aleta dorsal se encuentra ligeramente por detrás de la base de la aleta pectoral, la segunda aleta dorsal es baja y su extremo libre alcanza casi la base de la caudal. Los dientes son triangulares y lisos en juveniles, mientras que en organismos adultos son ligeramente aserrados. La coloración comúnmente es gris-marrón uniforme en la parte dorsal, mientras que en la parte ventral es blanca y el extremo de la aleta pectoral negruzca (Cervigón et al., 1992; Castro, 2011; FAO, 2016).
Su distribución es en mares cálidos y tropicales de todo el mundo, desde el Atlántico oeste, de Nueva Jersey, Golfo de México y Mar Caribe (Castro, 2011). El crecimiento individual entre sexos presenta diferencias, ya que las hembras presentan los parámetros del MCVB de L¥= 233.1 centímetros LF, k= 0.09 año-1 y t0= -2.22 años, mientras que los machos presentan una L¥= 214.8 centímetros LF, k= 0.13 año-1 y t0= -1.62 años (Piercy et al., 2007), para sexos combinados oscila entre L¥= 253.5 centímetros LF, k= 0.07 año-1 y t0= -2.2 años (Branstetter, 1987b).
La edad máxima observada a través del conteo de bandas de crecimiento es de 30.5 años para ambos sexos, mientras que la edad teórica máxima estimada es de 38.5 años para hembras y 26.6 años para machos (Branstetter, 1987b; Piercy et al., 2007). Los parámetros de la relación peso-longitud en el sureste del GDM son a= 0.004 y b= 3.06, mostrando un crecimiento de tipo isométrico (Lara-Mendoza et al., 2017; Martínez-Cruz et al., 2018). Es una especie vivípara placentaria, alcanza una talla media de madurez sexual de 250 centímetros LT en hembras y 180 centímetros LT para machos del GDM, presenta un ciclo reproductivo anual, la fecundidad oscila entre 12-41 embriones, con un periodo de gestación entre 9-12 meses y una talla promedio de nacimiento entre 31-57 centímetros LT (Branstetter, 1987b; Baum et al., 2007).
El cazón cabeza de pala o pech, S. tiburo, es una especie que se caracteriza por presentar una talla menor a los 150 centímetros LT, con cabeza en forma de pala y prolongaciones laterales muy cortas, el borde anterior está fuertemente redondeado y sin escotaduras en el punto medio o frente a los orificios nasales; la boca está fuertemente arqueada, dientes pequeños y de bordes lisos. El origen de la primera aleta dorsal se encuentra por encima de los márgenes interiores de las aletas pectorales. La primera aleta dorsal es alta y angosta, mientras que la segunda aleta dorsal es más pequeña que la primera. La coloración en el dorso es color gris-marrón, frecuentemente con pequeñas manchas oscuras en los costados del cuerpo (Castro, 2011; FAO, 2016).
 
Su distribución abarca desde el Atlántico oeste; Carolina del Norte y GDM (Castro, 2011). Para S. tiburo en el GDM la edad máxima reportada ha sido de 17.9 años para hembras y 16 años para machos, mostrando parámetros de crecimiento individual de acuerdo al MCVB que oscilan entre L¥= 93.9-139.8 centímetros LT, k= 0.16-0.37 año-1 y t0= -0.79 a -2.39 años para las hembras, mientras que, para los machos los parámetros han fluctuado entre L¥= 81.5-100.7 centímetros LT, k= 0.25-0.69 año-1 y t0= -0.04 a -2.66 años (Carlson y Parsons, 1997; Lombardi-Carlson et al., 2003; Frazier et al., 2013; Frazier et al., 2014).
Los parámetros de la relación peso-longitud son a= 0.001 y b= 3.34, mostrando un crecimiento de tipo alométrico positivo (Lara-Mendoza et al., 2017). Es una especie vivípara placentaria, que presenta una talla media de madurez sexual que oscila entre 72.70-86.65 centímetros LT en hembras y 68.50-71.20 centímetros LT en machos del GDM (Lara-Mendoza et al., 2017; Martínez-Cruz et al., 2018), presentan un ciclo reproductivo anual en el GDM (Lombardi-Carlson, 2007; González-De Acevedo, 2014; Zarate-Herrera, 2020), su fecundidad oscila entre 3-16 embriones, con un periodo de gestación de 4 a 5 meses (González-De Acevedo, 2014; Martínez-Cruz et al., 2018) y una talla promedio de nacimiento de 29.7 centímetros LT (Martínez-Cruz et al., 2018).
El tiburón puntas negras o jaquetón, C. limbatus, es una especie que se caracteriza por no presentar un pliegue interdorsal, presenta un cuerpo fusiforme, moderadamente esbelto y un hocico tan largo como el ancho de la boca. La primera aleta dorsal se origina aproximadamente a la mitad del margen interno de la aleta pectoral y la segunda dorsal tiene su origen por delante del inicio de la aleta anal. La coloración es bronce oscuro, además de una franja oscura longitudinal en los flancos que se extiende posteriormente hasta el origen de las aletas pélvicas y una mancha negra persistente en la punta de las aletas pectorales, pélvicas y el lóbulo inferior de la aleta caudal, aunque en algunas ocasiones estas manchas negras se desvanecen con la edad (Cervigón et al., 1992; Castro, 2011; FAO, 2016).
Se distribuye en todas las aguas continentales tropicales y subtropicales, en el Atlántico oeste desde Massachusetts, GDMMC (Castro, 2011). Los estudios de edad y crecimiento para C. limbatus han sido sobre organismos capturados en el GDM, principalmente, determinando una estructura de edades entre 0-14 años, correspondiendo una edad máxima de 12 años para hembras y 14 para machos (Tovar-Ávila et al., 2009). Los parámetros de crecimiento individual para hembras han oscilado entre L¥= 179.9183.4 centímetros, k= 0.18-0.19 año-1 y t0= -2.8 a -3.1 años, mientras que, los machos presentan intervalos entre L¥= 187.8-189.7 centímetros, k= 0.13-0.14 año-1 y una t0= -2.1 a 4.5 años, mostrando diferencias del crecimiento entre sexos ya que las hembras crecen más rápido y obtienen la edad de madurez sexual más tardía (Tovar-Ávila et al., 2009; Tovar-Ávila et al., 2014).
Los parámetros de la relación peso-longitud para ambos sexos en las costas de Veracruz corresponden a= 0.0000038 y b= 3.14 mostrando un crecimiento de tipo alométrico positivo (Oviedo-Pérez et al., 2013). Es una especie vivípara placentaria, con talla media de madurez sexual que oscila entre 117.3-119.3 centímetros LF para hembras y 103.4-106.6 centímetros LF para machos (Carlson et al., 2006; Baremore y Passerotti, 2013), el ciclo reproductivo es bienal, con una duración aproximada de gestación de 11 a 12 meses y con una fecundidad de 2 a 11 embriones con tallas de nacimiento entre 53-65 centímetros LT (Burgess y Branstetter, 2009; Castro, 2011; Baremore y Passerotti, 2013).
El tiburón toro o chato, C. leucas, se caracteriza por presentar un cuerpo grande y robusto, un hocico extremadamente corto (más corto que el ancho de la boca), el origen de la primera aleta dorsal se encuentra sobre o ligeramente anterior a la axila de la aleta pectoral y la segunda dorsal es más corta que la primera. Es una especie de dorso liso y sin pliegue interdorsal. La coloración es pálida a gris oscuro por encima del dorso y blanco en la parte ventral (Cervigón et al., 1992; Castro, 2011; FAO, 2016). Se distribuye a lo largo de las costas continentales de todos los mares tropicales y subtropicales, viajando hacia ríos cálidos y dentro de lagunas de agua dulce; en el Atlántico habita desde Chesapeake hacia el sur del Golfo de México y Mar Caribe (Castro, 2011).
Entre los estudios de edad y crecimiento para C. leucas en aguas mexicanas del GDMMC destaca el de Cruz-Martínez et al. (2005) que determinaron una edad máxima de 28 años y parámetros de crecimiento individual de acuerdo al MCVB de L¥= 262.1 centímetros LT, k= 0.12 año-1 y t0= -2.44 años para hembras, mientras que para machos correspondió una edad máxima observada de 23 años y parámetros de L¥= 248.4 centímetros LT, k= 0.17 año-1 y t0= -1.03 años. Otros estudios para esta especie se han documentado para el norte del GDM en donde los parámetros para sexos combinados oscilan entre L¥= 285-300.7 centímetros LF, k= 0.042-0.0.076 año-1 y una t0= -3.0 a -10.35 años (Branstetter y Stiles, 1987; Neer et al., 2005).
Es una especie vivípara placentaria, con un ciclo reproductivo probablemente bienal, la madurez sexual es alcanzada en organismos que oscilan entre 180-230 centímetros LT para hembras y 157-226 centímetros LT para machos (Simpfendorfer y Burgess, 2009), con una duración aproximada de la gestación de 10 a 11 meses y con una fecundidad de 1 a 13 embriones, con tallas de nacimiento entre 56-81 centímetros LT (Compagno, 1984; Simpfendorfer y Burgess, 2009; Lara-Mendoza et al., 2017).
 
La raya látigo o balá, Hypanus americanus, es una especie aplanada dorso-ventralmente, que presenta un disco de forma romboidal aproximadamente del mismo largo que ancho, su margen anterior es de forma angular y su hocico no forma una protuberancia triangular. Presenta una hilera de tubérculos a lo largo de la línea media dorsal desde la nuca hasta la cola, esta última tiene un pliegue longitudinal debajo de la cola, casi tan profundo como lo alto de la cola. La coloración es pardo oscuro en el lado dorsal y más claro en organismos juveniles, mientras que, en la parte inferior es de color blanca a crema (Cervigón et al., 1992; FAO, 2016).
Para H. americanus, la edad máxima estimada a partir del conteo de bandas de crecimiento en vértebras ha oscilado entre 21 años para hembras y 16 años para machos de la costa de Veracruz. Los parámetros de crecimiento del MCVB para sexos combinados han sido AD¥= 159.2 centímetros, k= 0.06 año-1 y una t0= -2.44 año (Aguilar et al., 2012). En el oeste del Banco de Campeche, la edad máxima reportada para hembras fue de 13 años y para los machos de 11 años, mientras que, los parámetros de crecimiento para hembras AD¥= 110.02 centímetros, k= 0.133 año-1 y una t0= -0.25 año, para machos correspondió una AD¥= 121.71 centímetros, k= 0.08 año-1 y una t0= -5.42 año (Hernández-Lazo, 2012).
Para las costas de Florida, la estimación de edad para hembras ha sido de 17 años (Hayne et al., 2018). El crecimiento entre el peso y longitud son de tipo alométrico negativo (b < 3) (Lara-Mendoza et al., 2017; Martínez-Cruz et al., 2018). Es una especie vivípara aplacentaria con trofonemata, con un ciclo reproductivo anual, cuya talla media de madurez sexual oscila entre 55.7-76.4 centímetros AD para hembras y 44.8-51.7 centímetros AD para machos, con una duración aproximada de la gestación de 7 a 8 meses y con una fecundidad de 1 a 8 embriones con talla de nacimiento 20 centímetros AD (Ramírez-Mosqueda et al., 2012; Lara-Mendoza et al., 2016, Martínez-Cruz et al., 2018; Zea-de la Cruz et al., 2018a, Caña-Hernández, 2019). Se distribuye desde New Jersey hasta Brasil, incluyendo el Golfo de México. (Castro-Aguirre y Espinoza-Pérez, 1996).
La raya pinta o chucho, A. narinari, se caracteriza por presentar un disco de forma angular, con el ancho de disco de casi el doble de tamaño que el largo de disco, aletas pectorales con puntas curvas puntiagudas. Presenta una sola hilera de grandes dientes planos en cada mandíbula. El lóbulo rostral no se encuentra escotado en la parte anterior. La coloración en la parte dorsal presenta manchas blancas redondeadas sobre fondo negro, gris o pardo y el lado ventral es color blanco (Cervigón et al., 1992; FAO, 2016). Es una especie cosmopolita, que en el Atlántico occidental se distribuye desde Carolina del Norte hasta el sur de Brasil (McEachran y de Carvalho, 2002). La edad máxima determinada a partir del conteo de bandas de crecimiento en vértebras han sido de 12 años, presentando parámetros de crecimiento para hembras de AD¥= 200 centímetros, k= 0.179 año-1, t0= -1 año; mientras que en los machos una AD¥= 140 centímetros, k= 0.176 año-1, t0= -1 año (Utrera-López, 2015). Es una especie vivípara aplacentaria, con una talla media de madurez sexual que varía por zonas y ésta puede oscilar entre 115-150 centímetros AD para hembras y 100-130 centímetros AD para machos (Dubick, 2000; Last y Stevens, 2009; Schluessel, 2009; Tagliafico et al., 2012), con una duración aproximada de la gestación de 12 meses (Michael, 1993) y pudiendo gestar de 1 a 4 embriones (Last y Stevens, 1994) con talla de nacimiento 40 centímetros AD (Cuevas-Zimbrón et al., 2011).
La raya tecolota o chucha, R. bonasus, se caracteriza por presentar un disco aplanado dorsoventralmente y de forma romboidal o de diamante, con un disco angular casi dos veces más ancho que largo. La cabeza se encuentra elevada del disco con un lóbulo subrostral profundamente dividido en dos. Presenta una pequeña aleta dorsal entre las aletas pélvicas y una espina en la base de la cola. La coloración en el dorso es uniforme y va de marrón-oliváceo a marrón-amarillento, mientras que en la parte ventral es blanco a amarillento (Cervigón et al., 1992; FAO, 2016).
Los estudios de edad y crecimiento de R. bonasus se han realizado en aguas de los Estados Unidos de América como la bahía de Chesapeake y el GDM, las edades máximas determinadas a partir del conteo de bandas de crecimiento en vértebras han oscilado entre 13-21 años para hembras y 8-18 años para machos (Smith y Merriner, 1987; Neer y Thompson, 2005; Fisher et al., 2013). Los parámetros de crecimiento han mostrado diferencias entre sexos oscilado entre AD¥= 106.3-125 centímetros y k= 0.07-0.19 año-1 para hembras, mientras que para los machos AD¥= 97.1-123.8 centímetros y k= 0.13-0.26 año-1 (Smith y Merriner, 1987; Neer y Thompson, 2005; Fisher et al., 2013). Es una especie vivípara aplacentaria, con un ciclo reproductivo aparentemente bienal, cuya talla media de madurez sexual oscila entre 89.1 centímetros AD para hembras y 76.4 centímetros AD para machos, con una duración aproximada de la gestación de 12 meses y fecundidad de 1 embrión, con talla de nacimiento entre 37.5-43 centímetros AD (Pérez-Jiménez, 2011).
 
La raya mariposa, G. micrura, es una especie que presenta un disco aplanado dorsoventralmente y en forma de diamante, el ancho de éste es más grande que el largo, la cola es muy corta y no presenta espinas o aguijones. La coloración en la superficie dorsal es gris, marrón, ligeramente verde o purpura con manchas redondeadas y líneas vermiculadas más claras; la superficie ventral es blanca (Cervigón et al., 1992; FAO, 2016). Para G. micrura no existen estudios de edad y crecimiento a pesar de que ocupa el cuarto lugar en abundancia numérica en las capturas del GDMMC. Es una especie vivípara aplacentaria, con un ciclo reproductivo anual, cuya talla media de madurez sexual para las hembras es de 56.8 centímetros AD, con una duración aproximada de la gestación de 10 a 11 meses (Cu-Salazar et al., 2014), fecundidad de 1 a 11 embriones (Cu-Salazar et al., 2014; Lara-Mendoza et al., 2017) y talla de nacimiento 20-21 centímetros AD (Cu-Salazar et al., 2014).
La raya guitarra o diablito, P. lentiginosus, es una especie que se caracteriza por presentar un hocico largo, el disco es triangular y más largo que ancho, con una cola poca diferenciada. El rostro no presenta tubérculos prominentes en su extremo. Los espiráculos se encuentran situados inmediatamente detrás de los ojos. Presenta una coloración marrón a grisáceo en el dorso, con numerosos puntos blancos en la mayor parte del cuerpo (a veces ausentes) y la parte ventral es blanca (Cervigón et al., 1992; FAO, 2016). Es una especie vivípara aplacentaria, con un ciclo reproductivo anual, alcanzando la madurez sexual en hembras a los 40.5 centímetros LT y en machos a los 50 centímetros LT, con una fecundidad de 3 a 9 embriones (Hensley et al., 1998).
3.2. Ámbito geográfico
En el Atlántico mexicano las operaciones de pesca de tiburones y rayas se llevan a cabo, tanto en la zona costera sobre la plataforma continental, como en aguas oceánicas en la Zona Económica Exclusiva (ZEE). De acuerdo con los resultados del monitoreo estandarizado de las pesquerías de tiburones y rayas en el Golfo de México y Mar Caribe (GDMMC) durante 2016 y 2017 que ha desarrollado el INAPESCA, la captura de estos recursos puede realizarse de forma dirigida o incidental por distintas flotas pesqueras. Al agrupar estas flotas de acuerdo a sus sistemas de pesca y zonas de operación, se delimitaron cinco zonas de pesca de tiburones y rayas en la región, que corresponden a una zona de pesca dirigida (Figura 1) y a 4 zonas de pesca incidental (Figura 2).
Zonas de pesca dirigida de tiburones y rayas en la pesquería ribereña artesanal con palangres y redes de enmalle.
Las zonas de pesca dirigida se localizan en el litoral de los estados costeros del GDMMC, las distancias de la costa dependerán de las profundidades y del contorno de la plataforma continental que se registren en cada uno de los estados litorales (Figura 1).
En la Sonda de Campeche la plataforma continental es muy amplia, encontrándose sitios de pesca alejados hasta 200 kilómetros de la costa, en profundidades cercanas a los 200 metros, mientras que en el norte del Golfo de México, en Tamaulipas y Veracruz, la plataforma continental es más angosta y presenta una distancia máxima de la costa de 80 kilómetros.
La captura dirigida de tiburón se realiza en un rango de profundidad de 5 a 100 m, mientras que la captura dirigida de rayas se realiza en un rango de profundidad desde 5 metros y hasta 20 metros en Yucatán, 40 metros en Tabasco y 80 metros en Veracruz.
Zonas de pesca incidental de tiburones y rayas en las pesquerías ribereñas artesanales con palangres y redes de enmalle para la pesca de escama marina.
Los palangres y redes de enmalle para escama marina se utilizan a lo largo de todo el litoral del GDMMC. El palangre escamero opera en un rango de profundidad de 5 a 200 metros, a una distancia mínima de la costa de 5 kilómetros en Tabasco y una distancia máxima de 200 kilómetros en Isla Arena, Campeche. Las redes de enmalle escameras se utilizan en un rango de profundidad de 5 a 50 metros, a una distancia mínima de la costa de 5 kilómetros en Isla Aguada, Campeche y una distancia máxima de 100 kilómetros en Campeche, Campeche. (Figura 3).
Zonas de captura incidental de tiburones y rayas en las pesquerías de atún con palangre de superficie y mero con palangre de fondo en el GDMMC.
En aguas oceánicas y en aguas cercanas a la plataforma y talud continental del GDMMC los tiburones y rayas son capturados de forma incidental por las flotas palangreras de altura y de mediana altura que pescan atún y mero, respectivamente. Las operaciones de la flota atunera se realizan en la parte suroeste de Campeche y en la elevación continental frente a Veracruz y el Sur de Tamaulipas (DOF, 11/05/2015). La flota que captura mero opera en un rango de profundidad de 20 a 329 metros, desplazándose desde Cayo Arcas en Campeche, hasta Cabo Catoche en Quintana Roo (DOF, 25/11/2014) (Figura 4).
 
Zonas de captura incidental de tiburones y rayas en la pesquería de arrastre de fondo de camarón en el GDMMC.
La flota camaronera de arrastre realiza sus operaciones en la plataforma continental, en un rango de profundidad de 9 a 91 metros utilizando redes de arrastre de fondo, que por ser poco selectivas capturan incidentalmente volúmenes importantes de fauna de acompañamiento, de la forman parte tiburones y rayas. Durante la operación de la flota, la distancia mínima de la costa es de 5 kilómetros frente a Chiltepec, Tabasco mientras que la distancia máxima de la costa es de 180 kilómetros frente a Isla Arena, Campeche (Figura 5).

Figura 1. Zona de pesca dirigida a tiburones y rayas en la pesquería ribereña artesanal en el GDMMC. Fuente: Monitoreo estandarizado de INAPESCA 2016-2017.

Figura 2. Zonas de pesca incidental de tiburones y rayas en el GDMMC. Fuente: Monitoreo estandarizado de INAPESCA 2016-2017.

Figura 3. Zonas de captura incidental de tiburones y rayas en las pesquerías ribereñas de escama marina con redes y palangres en el GDMMC. Fuente: Monitoreo estandarizado de INAPESCA 2016-2017.

Figura 4. Zonas de captura incidental de tiburones y rayas en las pesquerías de atún con palangre de superficie y de mero con palangre de fondo en el GDMMC. Fuente: Monitoreo estandarizado de INAPESCA 2016-2017.

Figura 5. Zonas de captura incidental de tiburones y rayas en la pesquería de arrastre de camarón en el GDMMC. Fuente: Monitoreo estandarizado de INAPESCA 2016-2017.
3.3. Ámbito ecológico
Hábitat
Los tiburones y rayas son un grupo de peces con éxito evolutivo, estos han colonizado la mayoría de los ecosistemas marinos del mundo, que incluyen las aguas de la plataforma continental e insular, desde la zona intermareal hasta profundidades cercanas a los 200 metros, en el mar profundo y oceánico en aguas pelágicas. En algunas áreas ciertas especies se han especializado para habitar o incursionar en ecosistemas dulceacuícolas como los ríos y en ecosistemas estuarinos conectados al océano (Simpfendorfer y Heupel, 2004; Ebert y Stehmann, 2013; Lara-Mendoza et al., 2016). Estas especies pueden distribuirse en ecosistemas acuáticos tropicales, templados y polares (Musick et al., 2004).
Recientes estudios han demostrado que los ecosistemas marinos tropicales presentan la mayor diversidad, seguidos por los ecosistemas de aguas profundas y templadas, y con los ecosistemas epipelágicos y dulceacuícolas con una menor diversidad de hábitats y especies de elasmobranquios (Ebert y Winton, 2010; Kyne y Simpfendorfer, 2010).
Algunas especies como R. terraenovae, habita principalmente en estuarios y bahías, principalmente sobre fondos de arena o lodo. Ésta presenta una migración estacional costera, con individuos que se desplazan a aguas marinas más profundas durante el invierno (Cortés, 2009; Castro, 2011).
El cazón pech, S. tiburo, es un tiburón costero que se encuentra comúnmente en estuarios y bahías poco profundas sobre fondos marinos de arena o lodo y a profundidades que varían de 10 a 80 metros.
El cazón limón o canguay, C. acronotus, es un tiburón costero que habita diferentes áreas dentro de la plataforma continental, incluyendo sus islas, principalmente sobre fondos arenosos, de concha y coral, a profundidades que oscilan entre los 4 a 64 metros (Morgan et al., 2009; Castro, 2011).
La cornuda común, S. lewini, es una especie cosmopolita que reside en aguas costeras cálidas y mares tropicales, raramente encontrada en aguas templadas menores a 22 °C. Habita en aguas túrbidas y claras. Los juveniles son abundantes todo el año en aguas costeras cálidas o estuarinas. Los adultos son encontrados costa afuera durante todo el año, pero pueden desplazarse hacia aguas someras durante el periodo de alumbramiento o apareamiento (Castro, 2011).
El tiburón puntas negras, C. limbatus, es una especie altamente migratoria que habita en aguas cálidas costeras poco profundas y en aguas superficiales. Su migración la realizan hacía áreas de crianza y reproducción (Hueter et al., 2007; Castro, 2011).
El tiburón toro, C. leucas, es una especie costera que se puede encontrar en estuarios y ríos de aguas tropicales y subtropicales de América. Es una de las pocas especies de tiburones que tienen tolerancia a ambientes dulceacuícolas. Los neonatos y juveniles prefieren salinidades entre los 5-20 ups, y conforme crecen abandonan los estuarios y los ríos para adentrarse en aguas con mayor salinidad como las bahías costeras. Los adultos son usualmente encontrados a profundidades de 25-100 metros, pero son más frecuentes en aguas someras (Simpfendorfer y Burgess, 2009; Castro, 2011).
La raya látigo o balá, H. americanus, es una especie bentónica costera que habita en fondos suaves de arena o lodo, sobre lechos de pastos marinos y arrecifes de coral de aguas marinas y estuarinas a profundidades hasta de 53 metros (Ramírez-Mosqueda et al., 2012).
La raya pinta, A. narinari, es una especie cosmopolita semipelágica costera que habita sobre la plataforma continental desde la superficie hasta los 60 metros de profundidad. En ocasiones llega a ingresar en ambientes lagunares y estuarinos, a menudo se asocia con ecosistemas de arrecifes de coral. Puede encontrarse solitario o en grandes cardúmenes de hasta varios cientos de individuos. Aunque es una especie que se observa principalmente cerca de la costa y alrededor de las islas y arrecifes, es probable que sea capaz de atravesar las cuencas oceánicas (Kyne et al., 2006).
La raya tecolota, R. bonasus, es un batoideo altamente migratorio que habita en aguas templadas y subtropicales de ambientes marinos y salobres, con frecuencia se encuentran en estuarios y bahías. Han sido reportadas a salinidades muy bajas y se asume que hacen migraciones masivas, provocadas principalmente por la temperatura del agua (Barker, 2006; Neer et al., 2007; Robertson et al., 2015).
La raya mariposa, G. micrura, es una especie demersal que habita sobre la plataforma continental hasta 55 metros de profundidad y generalmente se encuentra sobre fondos blandos. Entra a estuarios salobres o lagunas hipersalinas (Grubbs y Ha, 2006; Robertson et al., 2015).
La raya guitarra, P. lentiginosus, es una especie demersal costera y netamente marina que habita sobre fondos blandos a una profundidad máxima de 30 metros (Robertson et al., 2015).
Aspectos ambientales
Diferentes factores ambientales pueden afectar la distribución, abundancia y disponibilidad de los tiburones y rayas en el GDMMC, algunos de ellos pueden ser la temperatura, salinidad, productividad primaria, disponibilidad de alimento, turbidez. Estos factores pueden influenciar en el patrón de distribución y el uso de hábitats, funcionando a diferentes niveles para diferentes especies, o en diferentes lugares para la misma especie. Johnson (1980) reconoció que la selección del hábitat es un proceso jerárquico, con diferentes factores que actúan a diferentes escalas, incluyendo rangos geográficos y uso de hábitats. Estos factores son tanto físicos como bióticos y pueden moldear el uso del hábitat en todas las escalas espaciales, siendo los principales factores físicos la temperatura, salinidad, profundidad y características de los sedimentos del fondo; mientras que los factores bióticos incluyen vegetación bentónica, como pastos marinos y manglares, distribución y disponibilidad de presas, distribución de depredadores y organización social (Simpfendorfer y Heupel, 2004).
El uso del hábitat a menudo está limitado por los parámetros físicos del ambiente y los niveles de tolerancia de cada una de las especies. La temperatura es uno de los factores físicos más importantes que pueden afectar el uso del hábitat de los elasmobranquios. Hay pocas especies que pueden tolerar diferentes rangos de temperatura que ocurren en los océanos del mundo, por lo que existen límites físicos para los hábitats que están disponibles para cada especie. También es común ver cambios estacionales en la distribución debido a las migraciones, aunque muchos factores pueden ayudar a impulsar estas migraciones, la incapacidad de una especie para tolerar los cambios estacionales en la temperatura es un factor importante en muchos casos. Los factores físicos también actúan en escalas espaciales más finas.
 
La salinidad puede ser un factor importante para las especies costeras que ingresan en los estuarios, algunas especies, como el tiburón toro, C. leucas, muestran una preferencia por las áreas de menor salinidad, particularmente cuando son juveniles. Por lo tanto, pueden buscar activamente estas áreas de crianza (Castro, 2011).
El flujo de las mareas es otro factor para las especies que utilizan hábitats poco profundos cerca de la costa. El flujo de las mareas puede actuar de diferentes maneras para afectar el uso del hábitat. La disminución de la profundidad puede obligar a los animales a moverse a otros hábitats, ya que las áreas poco profundas están expuestas durante la marea baja. Alternativamente, el cambio de parámetros físicos dentro de la columna de agua puede proporcionar restricciones sobre el tipo y la cantidad de hábitat disponible para el uso de una especie. La temperatura también es un factor físico importante en escalas espaciales finas (Simpfendorfer y Heupel, 2004).
Algunos estudios del efecto factores ambientales en la pesca de rayas se llevó a cabo en el Banco de Campeche para la pesquería dirigida de la raya pinta, A. narinari, este estudio demostró que los factores ambientales, las estaciones del año y las regiones geográficas influyen en las tasas de captura de esta especie (Cuevas et al., 2013).
3.4. Ámbito socioeconómico
La pesca de tiburones y rayas es una importante actividad del sector pesquero desde el punto de vista económico, alimentario y social, en virtud de la generación de empleos en su fase de captura, manejo, proceso primario de la producción, distribución y comercialización de productos y subproductos pesqueros (DOF, 14/02/2007). De acuerdo al Anuario Estadístico de Acuacultura y Pesca, el consumo nacional per cápita de tiburón-cazón es de 0.36 kilogramo por habitante (CONAPESCA, 2018). De acuerdo con información de las Subdelegaciones de Pesca en los estados de Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo se cuenta con un registro de 274 permisos vigentes para la pesca comercial de tiburones que amparan 1,597 embarcaciones (Tabla I), en las que se estima trabajan aproximadamente 4,791 pescadores que dependen directamente de esta pesquería.
Tabla I. Estadística Pesquera Oficial por estado de la pesquería de tiburones en el GDMMC. Fuente: Subdelegaciones de Pesca.
Estado
Número de
Permisos
Embarcaciones
Artesanales
Embarcaciones
Mediana Altura
Redes
Palangres
Veracruz
122
571
0
63
760
Tabasco
37
114
2
24
94
Campeche
69
203
0
147
78
Yucatán
28
363
11
 
 
Quintana Roo
18
329
4
270
274
TOTAL
274
1,580
17
 
 
 
De acuerdo con el Anuario Estadístico de Acuacultura y Pesca 2018, a nivel nacional la pesquería de tiburón (tiburón y cazón) generó un valor de producción de 873.6 millones de pesos y el valor de producción de rayas fue de 164.5 millones de pesos, en conjunto la pesquería de tiburones y rayas aportó un total 1,038.1 millones de pesos. Con base en este valor, los tiburones y rayas se posicionan en el noveno lugar nacional en la participación del valor total de la producción pesquera.
A nivel regional, en el GDMMC el valor de producción de tiburón (tiburón y cazón) fue de 172.7 millones de pesos y de las rayas fue un valor de 34.3 millones de pesos. En total ambos recursos pesqueros aportaron un valor de producción de 207.1 millones de pesos. El GDMMC representa el 19.9% del valor de la producción pesquera nacional de tiburones y rayas.
4. Diagnóstico de la pesquería
4.1. Importancia
 
La pesca de tiburones y rayas en México es una actividad productiva relevante, estas especies son importantes componentes de los ecosistemas y son recursos valiosos que contribuyen a la soberanía alimentaria del país y al bienestar del sector pesquero desde el punto de vista económico, social y cultural, generando decenas de miles de empleos de forma directa e indirecta. Su importancia pesquera también se debe principalmente a la alta diversidad de especies en ambos litorales del país.
De acuerdo a la FAO, México ocupó en el 2018 el treceavo lugar en producción pesquera de aguas marinas a nivel global, representando el 1.7% del total de la producción pesquera mundial (FAO, 2020). En cuanto a la producción de tiburones a escala mundial, México históricamente se ha encontrado dentro de los primeros cinco países junto con Indonesia, Taiwán, India y España, proviniendo principalmente de pesquerías artesanales e industriales (FAO, 2021; Tovar-Ávila y Castillo-Géniz, 2021).
De acuerdo al Anuario Estadístico de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA, 2018), la pesca de tiburones (tiburón y cazón) en el 2018 ocupó la posición número once respecto al volumen de la producción pesquera de todos los recursos a nivel nacional, mientras que en valor económico representó el noveno lugar; respecto a la pesquería de rayas, esta ocupó el lugar 24 a nivel nacional en volumen de producción, mientras que su participación en valor económico representó el lugar 31 en el país.
A nivel regional en el GDMMC, la pesquería de tiburones (tiburón y cazón) en 2018 fue la novena más importante en términos de volumen y valor económico de producción pesquera; mientras que la pesquería de rayas representó el lugar 23 y 30 en términos de producción y valor económico, respectivamente (CONAPESCA, 2018).
4.2. Especies objetivo
Las especies objetivo del presente PMP son las contempladas en la NOM-029-PESC-2006. Durante el monitoreo estandarizado de las pesquerías de tiburones y rayas del GDMMC realizados por el INAPESCA en 2016 y 2017 se registraron en la pesca dirigida a 20,925 tiburones de 26 especies (Tabla lI) y 2,739 rayas de nueve especies (Tabla llI). En la región, el 95 % de la captura dirigida de tiburones en número de organismos, lo aportan seis especies: Rhizoprionodon terraenovae, Carcharhinus acronotus, Sphyrna lewini, Sphyrna tiburo, Carcharhinus limbatus y Carcharhinus leucas. En la pesca dirigida a rayas el 96 % es aportado por cuatro especies: Hypanus americanus, Aetobatus narinari, Rhinoptera bonasus y Gymnura micrura.
La composición de especies de tiburones y rayas presenta variaciones porcentuales por estados. En Quintana Roo las principales especies que se capturan son el tiburón toro C. leucas (17.90 %), el tiburón gata Ginglymostoma cirratum (16.52 %), el tiburón sedoso Carcharhinus falciformis (12.05 %) y el cazón de ley R. terraenovae (9.47 %). La única especie de raya registrada es la raya blanca Hypanus americanus.
En el estado de Yucatán se han registrado en la pesca comercial de nueve especies de tiburones y cuatro de rayas. Las principales especies de tiburón que sostienen la pesquería son el cazón de ley R. terraenovae (84.78 %) y el cazón canguay C. acronotus (12.51 %). En la pesca de rayas la blanca H. americanus (98.66%) es la más abundante.
En Campeche, se han registrado en la pesca comercial 16 especies de tiburones y cuatro de rayas, los tiburones más abundantes son el cazón tutzún R. terraenovae (68.81 %), el cazón canguay C. acronotus (11.35 %), la cornuda prieta S. lewini (11.23 %) y el cazón pech S. tiburo (6.47 %). En la pesca dirigida de rayas las especies más abundantes son la raya balá H. americanus (61.89 %), la raya pinta A. narinari (22.89%) y la raya chucha R. bonasus (14.37 %).
En Tabasco, en la pesca artesanal se han registraron 13 especies de tiburones y cuatro de rayas, los tiburones más abundantes son el toro C. leucas (40.56 %), el tiburón sedoso C. falciformis (27.97 %), la cornuda prieta S. lewini (9.74 %) y el cazón de ley R. terraenovae (4.20 %). Las rayas más abundantes son la blanca H. americanus (96.53 %) y la mariposa G. micrura (2.48 %).
En Veracruz, se han registrado 19 especies de tiburones y seis de rayas en la pesca artesanal. Los tiburones más abundantes son el cazón de ley R. terraenovae (80.14 %), el tiburón puntas negras C. limbatus (8.28 %), la cornuda prieta S. lewini (2.79 %), el tiburón aleta de cartón C. plumbeus (2.54 %) y el tiburón toro C. leucas (1.73 %). Las rayas más abundantes son la raya blanca H. americanus (80.54 %) seguida de la raya mariposa G. micrura (9.73 %).
En Tamaulipas, en la captura de la pesca artesanal se han registrado 23 especies de tiburones. Las especies más abundantes son el cazón de ley R. terraenovae (28 %), el tiburón puntas negras C. limbatus (21 %), la cornuda prieta S. lewini (16 %), el cazón pech S. tiburo (10 %) y el tiburón punta de lápiz C. brevipinna (7 %) (Cuervo-López et al., 2015).
Tabla II. Lista de especies de tiburones capturadas como pesca objetivo de acuerdo al arte de pesca en el GDMMC. Fuente: Monitoreo estandarizado de INAPESCA 2016-2017.
Especies
Nombre Común
Red
(%)
Palangre
(%)
Total
(%)
Rhizoprionodon terraenovae
Cazón tutzún, cazón de ley
53.58
17.25
70.82
Carcharhinus acronotus
Cazón canguay, cazón limón
7.86
0.46
8.32
Sphyrna lewini
Cornuda prieta, tiburón martillo, cornuda
7.21
0.89
8.10
Sphyrna tiburo
Cazón pech, cazón cabeza de pala
3.81
0.41
4.22
Carcharhinus limbatus
Jaquetón rollizo, tiburón puntas negras
0.74
1.82
2.56
Carcharhinus leucas
Xmoa, tiburón toro, tiburón chato
0.02
1.21
1.23
Carcharhinus brevipinna
Tiburón picudo, tiburón punta de lápiz
0.08
0.76
0.84
Carcharhinus falciformis
Tiburón tabasqueño, tiburón prieto
0.02
0.77
0.79
Sphyrna mokarran
Cornuda blanca, cornuda gigante
0.26
0.40
0.65
Carcharhinus plumbeus
Tiburón aleta de cartón, aletón
0.31
0.34
0.65
Ginglymostoma cirratum
Tiburón gata
0.10
0.47
0.57
Galeocerdo cuvier
Tiburón tigre, tintorera
0.19
0.30
0.49
Carcharhinus perezii
Tiburón de arrecife
0.19
0.07
0.26
Isurus oxyrinchus
Tiburón alecrín, tiburón mako
0.00
0.13
0.13
Mustelus canis
Tiburón mamiche
0.00
0.10
0.10
Negaprion brevirostris
Tiburón limón, tiburón Can-Xoc, riberín
0.07
0.01
0.08
Squatina dumeril
Tiburón angelito
0.00
0.05
0.05
Carcharhinus obscurus
Tiburón prieto
0.01
0.04
0.05
Centrophorus uyato
Cazón espinoso
0.00
0.03
0.03
Carcharhinus porosus
Cazón poroso
0.01
0.00
0.01
Carcharhinus altimus
Baboso, tiburón aletón
0.00
0.00
0.01
Carcharhinus signatus
Cazón ojo verde
0.00
0.00
0.00
Scyliorhinus retifer
Tiburón gato
0.00
0.00
0.00
Mustelus norrisi
Tiburón mamiche
0.00
0.00
0.00
Hexanchus vitulus
Tiburón ojón seis branquias
0.00
0.00
0.00
Carcharhinus isodon
Tiburón dientes lisos, cazón azul
0.00
0.00
0.00
Total general
74.47
25.53
100.00
 
Tabla III. Lista de especies de rayas capturadas como pesca objetivo de acuerdo al arte de pesca en el GDMMC. Fuente: Monitoreo estandarizado de INAPESCA 2016-2017.
 
Especie
Nombre común
Palangre
Red
% Total
Hypanus americanus
Balá, raya blanca, raya látigo
53.34%
22.05%
75.39%
Aetobatus narinari
Raya chucho, raya pinta
0.44%
9.93%
10.37%
Rhinoptera bonasus
Raya tecolota, chucha
1.13%
5.66%
6.79%
Gymnura micrura
Raya mariposa, libro, comal
3.94%
0.00%
3.94%
Pseudobatos lentiginosus
Raya guitarra, diablito
1.97%
0.00%
1.97%
Styracura schmardae
Raya lebiza, raya lija
0.29%
0.29%
0.58%
Hypanus sabinus
Raya blanca de laguna
0.55%
0.00%
0.55%
Urobatis jamaicensis
Raya amarilla
0.37%
0.00%
0.37%
Bathytoshia centroura
Raya espinosa
0.04%
0.00%
0.04%
Total general
 
62.07%
37.93%
100.00%
4.3. Captura incidental y descartes
La pesca artesanal de tiburones y rayas en el GDMMC se considera, en la mayoría de los casos, como una pesquería multiespecífica, que opera con base en la abundancia estacional de tiburones y teleósteos (Pérez-Jiménez et al., 2016). En algunas comunidades costeras, los tiburones representan pesquerías de subsistencia entre temporadas de pesca de recursos de mayor valor comercial, como los peces (Castillo-Géniz et al., 1998), moluscos y crustáceos (Pérez-Jiménez et al., 2012). Los tiburones forman parte de la captura incidental que ocurre en la mayoría de las pesquerías de escama marina que usan redes o palangres y que también son multiespecíficas. En las pesquerías dirigidas y no dirigidas a tiburones y rayas se usan diversos equipos de pesca para su captura, la dinámica de estas pesquerías es tan compleja que no sólo es común el cambio estacional de equipos de pesca, sino el uso alternado de equipos entre viajes de pesca consecutivos, así como el uso de varios equipos en un mismo viaje de pesca (Pérez-Jiménez et al, 2016).
Las especies asociadas a las pesquerías dirigidas de tiburones y rayas en el GDMMC se encuentran principalmente representadas por peces óseos y otro grupo de peces cartilaginosos, cuya incidentalidad en estas pesquerías dirigidas varían de acuerdo a la zona de pesca y entidad federativa. En la Tabla IV, se muestra la lista de especies asociadas a cada pesquería de acuerdo a lo registrado en la Carta Nacional Pesquera (DOF, 11/06/2018).
Tabla IV. Lista de especies asociadas a la pesquería dirigida de tiburones y rayas en el GDMMC. Fuente: Carta Nacional Pesquera (DOF, 11/06/2018).
 
Nombre común
Nombre científico
Pesquería
de rayas
Pesquería de
tiburones
Bagre bandera
Bagre marinus
X
 
Huachinango
Lutjanus campechanus
X
 
Rubia
Ocyurus chrysurus
X
 
Tiburón gata
Ginglymostoma cirratum
X
 
Guitarra
Pseudobatos lentiginosus
X
 
Cazón de ley
Rhizoprionodon terraenovae
X
 
Cazón bagre
Squalus cubensis
X
 
Tiburón martillo
Sphyrna lewini
X
 
Cazón pech
Sphyrna tiburo
X
 
Tiburón martillo
Sphyrna mokarran
X
 
Cochino
Balistes capriscus
X
 
Rascacio, escorpión
Scorpaena plumieri
X
 
Jureles
Caranx hippos, C. latus
 
X
Peto
Scomberomorus cavalla
 
X
Bacalao
Rachycentron canadum
 
X
Medregal
Seriola spp.
 
X
Meros
Epinephelus spp.
 
X
Pargos, cuberas
Lutjanus spp.
 
X
Rayas
Hypanus spp., Batythosia sp., Gymnura spp.
 
X